Ago 172011
 



Y aquí:Sir
Ambrosius Demetrius Constantinus: Ambros para los amigos

 

 


El pienso de mi perro Ambros, también es muy socorrido. El toque de pasta es de la “nouvelle cousine”, y la pelota de tenis, es para practicar deporte tras el atracón de calorías.

 

 

Y a falta de burritos…

 

Hoy es sábado y son las dos. estamos pasando un agradable fin de semana en el Helipuerto: Manolo entre papeles y yo con mi libro…Los dos asuntos parecen no tener final… y yo harta de darle a las teclas, alzo la voz y digo con la suficiente fuerza para que me escuche desde su despacho. – ¿has acabadooooo?– …………… – Que digo… ¡Que si has acabadoooo! – ……………. Me levanto de la silla, y arrastro conmigo el cable del ratón de mi portátil, y para colmo tropiezo con la “Lanjarón” de dos litros que tengo justo al lado de mi pie izquierdo en el suelo; y sin quererlo, el “disco duro de mi coco” comienza a soltar improperios a diestro y siniestro, acordándose de todo lo acordable, que una por pudor y respeto a la humanidad no va a soltar aquí. – ¡Que si nos vamos! – Si… espera un momento, love… que acabo esto, y nos marchamos… – Lo veo sentado en su sillón, con la vista fija en los papeles y el ordenador en marcha, y pienso en que la única batalla que no pude ganar a su lado, en treinta y cinco años de casados ha sido precisamente esa: la batalla del trabajo, “dedicación hiperxeclusiva” para A.E.N.A. <él pensando en un buen solomillo; yo pensando en “el Mejicano”> Tras unas cuantas maniobras dialécticas me lo llevo a mi terreno y le convenzo para darnos un festín de “burritos”, “fajitas”, “carne con chile y fríjoles”, y otros manjares que él odia porque no es “santo de su devoción “, la cocina mejicana. El local de bote, en bote, y en Manolo un brillito de malicia en la mirada…Piensa: ¡pero no! mira tú por donde en un rincón una mesa enana, con tres banquetas diminutas nos esperaba con los brazos abiertos… – ¡Corre, corre. – yo empujando al espíritu de la resignación “in person”. de pronto siento que el enemigo nos viene por el flanco izquierdo, para arrebatarnos el tan preciado botín , y pego un tirón al brazo del “espíritu de la resignación”, tan fuerte que a punto estuvo de tragarse, sin haber hecho el pedido, las viandas que una sudorosa camarera musulmana , llevaba en una bandeja, vete tú a saber a que mesa del abarrotado “Mejicoceutí”. Tomo posesión del territorio con una rápida maniobra, digna del mejor estratega militar que haya tenido el mundo: pongamos por caso a Alejandro Magno. y le dedico mi mejor sonrisa de “angelote bueno” a la derrotada señora con modelito a lo “Marujita Diaz, poniéndose morá de cigalas, con el Dinio pegao a su carrillo”. Me fulmina con la mirada, pero yo hago como que no me he dado cuenta, y se va, arrastrando con ella a las dos amigas, que lucían idéntico estilo de: pasarela Gaudí. llega al final la camarera musulmana vestida de mejicana y como si leyera en un libro abierto nos dice con sonrisa irónica …: – – ¿Y para beber? – Yo una cerveza sin alcohol…- le digo con la vista fija en una horquilla de “piolín” que estaba a punto de desprenderse de su pelo… Mientras le decía lo de la cerveza, imagino la trayectoria de la horquilla si se desprendiera del todo: el cuenco de “ensalada Lupita”, que llevaba para otra mesa… Insisto sobre el “sin alcohol”- Pero que sea “0,0”… – me mira como diciendo: <¿esta tía es tonta ?> Yo insisto, y le cuento mi problema: – es que si tiene aunque sea un poquito, pero solo un poquito… – ¡No! ¡Digo si! ¡que tiene un pocoooo! – dice casi gritando para hacerse oír en el barullo. – Bueno, pues… una Coca Cola “ligth”, con hielo por favor… – Y yo una cerveza “con”- dice Manolo, que hasta entonces había estado como el convidado de piedra del Don Juán. – ¿hay san Miguel? – Coronita – bueno… – Manolo me miraba como diciendo: ¡Menuda m….. me voy a tragar! ¡Tú y tus ideas! Al rato, no se si corto, o largo porque allí una tenía la sensación de que hasta pensar en la hora era un lío, aparece con una lata de Coca con azúcar y sin hielo, y una botella de Coronita sin chapa y con un gajo de limón, en el orificio de la botella… nos miramos y al unísono, nuestros ojos se encontraron con los de la camarera musulmana vestida de mejicana, que nos estudiaba como diciendo: ¿es que siempre me tocan a mi los torpes? – Que hago con el limón… ¿El limón no es para el tequila? – No, ponga el dedo en el limón y húndalo en la botella… ¿Bueno y ya saben lo que van a comer? – Manolo absorto en el limón, el dedo y la botella, había perdido todo interés por el variado menú de la carta de color amarillo canario, con cactus y sombrero mejicano incorporado. así que tuve que tomar yo los cuernos del avión y aterrizar lo más suavemente posible sobre la escueta lista del menú. – huuuummmm…. Unos palitos de queso… ¡Lasaña! mira hay lasaña a la mejicana, eso te gustará, – hablaba observando en la cara de mi marido que grado de aceptación había tenido la Coronita con gajo de limón, y ritual incluido: nada; como una hoja en blanco…La musulmana vestida de mejicana se impacientaba y yo empecé a perder el control: -¿Piden o no piden? – Si, si… La lasaña… – ¿Y?- Parecía decir: – La lasaña, los palitos de queso,la “pajita”, y los ¡Cojones de Coyote! – La musulmana vestida de mejicana me miró y soltando una sonora carcajada, se sujetó el estomago con una mano, mientras que con la otra buscaba el taburete que hasta entonces había permanecido invisible a los ojos de los desesperados comensales que iban llegando. Manolo en una explosión de risa, expulsó por la nariz, la Coronita; las personas que estaban en las mesas cercanas a la nuestra, callaron y miraban extrañados la escena, mientras que un chiquillo de unos seis años daba vueltas a nuestro alrededor gritando: – ¡Los c… del coyote! ¡Los c… del coyote! ¡mira mamá! esa mujer ha dicho ¡Los c… del coyote! – ¿Querran postre? ¡Invita la casa! – dice la musulmana vestida de mejicana.- no me había reído tanto, desde hacía no se cuanto tiempo; es usted muy graciosa… – Ya. Gracias, pero no, traiga la cuenta por favor… – Yo no sabía si tomármelo como un cumplido, o como una tomadura de pelo…- ——————————————————— Caminando de vuelta a la “jaíma”…. – ¿Qué mañana más “c… de coyote? ¿”más pajitas”? – ¡¡¡¡NORRRRRRRRRR!!!!!!!!!! Mañana lentejas con chorizo que no presta a confusión- digo riendo. – ¿Estás segura? lo digo por lo del chorizo… – `¡Menos cachondeito, amor! que te veo cenando frutita un mes!


  4 Responses to “¡Viva Méjico! ¡Andale!”

  1. Genial !!!!!

  2. Querida Carola, tras unos cuantos intentos para lanzar tu comentario ¡Por fin! he conseguido hacerlo. Y es que esta página es tan nueva para mi que aún voy con los “manguitos de la playa” como seguro que va Luciano cuando lo llevas al mar, pero el con más gracia claro está.
    Un besote y gracias por acercarte hasta la isla; ya te echaba de menos.
    Un abrazo fuerte.

    Gudea

  3. Pero por favor. que son los co….. de coyote?

  4. ¡Ja, ja, ja! los atributos del sexo opuesto ¡¡¡besosss!!!

    Gudea

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