Dic 172009
 

Gudea de Lagash…

Me marcho a pasar estos días con los míos, con los que están, y con los que ya se fueron – siempre hay un lugar para ellos en el pensamiento y el corazón.
Me marcho a pasar estos días con parte de los míos: con los que van a venir esa noche a cenar; los otros no pueden, o no quieren…
Me marcho a pasar estos días con los amigos… Nadie te va a preguntar porqué.
Me marcho a Acapulco. a pasar estos días…
No me muevo de casa; para mi son unos días iguales que otros…
No tengo casa, no tengo amigos, no tengo familia…

Por el Dios de los cristianos
Por el Dios de los judíos
Por Allah
Por Buda
Por Brahma y Ganesha
Por la Pachamama
Por Gitche Manitou, el Gran Espíritu de los Algonquinos de los grandes lagos, de los Cheyennes y Sioux
Por Thor, Odín y las Valkirias
Por Ishtar y Marduk señores de la protohistoria
Por los Kami de los Samurai
Por Zeus y Diana Cazadora
Por Anubis y Maat, la diosa de la verdad y de los corazones puros
Por el sol. la luna y las estrellas
Por el ser humano y también ¿por qué no? por el inhumano
Por los no nacidos,
Por los nacidos con estrella, y los nacidos sin ella
Por el que llora
Por el que ríe
Por el que cree y por el que no
Por el que duda
Por el de “golpes en el pecho”
Por el “sin techo”
Por el que tiende la mano
Por el conformista
Por “el que venga detrás que arree”
Por el “trepa”
Por el pelota
Por el deseado y la deseada
Por los drogadictos
Por los alcohólicos
Por los enfermos de sida
Por los morideros del mundo
Por los traficantes
Por los presos
Por los carceleros
Por los que venden un riñón, para dar de comer a sus hijos
Por los que donan sus órganos para que vivan otros
Por la paz ¿En desuso?
Por la guerra ¿en su esplendor?
Por los corruptos
Por los incorruptibles
Por los incorruptos
Por los hipócritas
Por los sinceros
Por los que mienten
Por los mitómanos
Por los soñadores
Por los que tienen los pies en el suelo
Por los usureros
Por los dadivosos
Por los infieles y las infieles
Por los corazones rotos
Por los que no se atreven a gritar la verdad
Por los que secuestran ese grito de “verdad”
Por los que luchan por vivir
Por los que luchan por no dormir en un banco de la calle
Por los míos
Por los tuyos
Por ti y por mi…
Mojare mis labios en una copa de cava, de sidra o de vino peleón, con el deseo de que mi Dios, o el tuyo, o el del otro, o simplemente la vida, para el que no crea: NUNCA NOS DE LA ESPALDA
¡Un abrazo fuerte y hasta pronto!

P. D. No me he olvidado del té con menta, pero es tal la cantidad que tengo que dejaros que aún se está calentando el agua de la enorme tetera que os he preparado. Cuidaros mucho
¡No se porqué puñetas os tengo tanto cariño!

Dic 172009
 



Para no separarnos jamás…

Ya no me hallo sin estar entre los negros…

Sangüesa 1 Junio 1946

Querida Sarita: esta mañana me vi sorprendido al entregarme el de telégrafos dos radios tuyos. En uno de ellos me notificas, había llegado el Dómine, y no habías recibido el reloj: espero que ya lo tengas en tu poder. En el segundo radio haces referencia al fallecimiento de mi madre – q.e.d.-, y me das el pésame; quedo agradecido. Los dos radios, veo, están cursados uno el día 25 y el otro el 27, y según me manifestó el de telégrafos, no venía clara la dirección y es por lo que hasta hoy no me los han entregado.
No puedes hacerte una idea de las ganas tan grandes que tengo de verme nuevamente en Guinea. Desde luego que el principal objeto de mis pensamientos eres tú, pero además, no se porqué, ya no me hallo sin estar entre los negros. Recordarás que sobre este particular te hablaba de muy distinta manera: no me importaría nada el no volver allí. Hoy veo que me encontraba muy equivocado.
Pasado mañana creo que tendré nuestros papeles en mi poder y en dicho caso te los mandaré certificados y por avión, a fin de que podamos ganar todo el tiempo posible. Te avisaré por radio de cuando han salido y en el barco que llega. Espero que para entonces tengas todo arreglado y ¡por fin te casas! Oye ¿verdad que no suena bien eso de”te casas”? ¿Se dice “nos casamos”? Sin embargo en el caso nuestro es: te casas. Pues bien una vez que estemos casados, y en el caso de que tenga que ir a la academia, – esto ya lo sabré antes de julio – te vienes en el primer barco del mes de agosto hasta Cádiz en donde estaré esperándote. De no ir al curso, para fin de dicho mes o primeros de septiembre me encontraré ya en Guinea. Si ocurriera esto último, una vez el barco atracara en Santa Isabel quisiera que vinieras hasta allí en avión y así pasaríamos allí unos días juntos: será nuestra “nuestra luna de miel, antes de ir a donde nos destinen, que espero sea Evinayong. En tu próxima carta ya me dirás si esto te parece bien. Desde luego que mi gusto sería que nos viéramos en “España”, más te repito por enésima vez , que de no tener que ir a la academia, sería muy poco tiempo el que pasaríamos aquí, tal vez menos de un mes, y creo que no compensaría las molestias de tan largo viaje. En resumidas cuentas que tan solo serían dos o tres meses lo que nos faltaría para reunirnos y entonces habrá de ser PARA NO SEPARARNOS JAMÁS.
Cuando me contestes ya me dirás si el “gato de bosque*” que te regalé aún vive, y si te llegan todas mis cartas. De que te quiero muchísimo y que no te olvido ni un solo momento, no debería ya decírtelo tantas y tantas veces, pero si lo hago es para que sepas que estás en mi corazón.
Con recuerdos a tu mama, a “Salvadoret”, como dice Trapero, y a Pepito, me despido hasta la próxima, no sin antes mandarte un beso.
Ángel

Gato de bosque: felino no domesticado, de mayor medida que el gato común. Su habitat se encuentra en la selva de ese territorio. Su pelaje suele ser de color pardo, y los dientes de mayor tamaño y muy afilados.

Dic 172009
 

Hay una parte de mí que no me obedece

que me traiciona en cuanto le doy la espalda

y me pone una trampa apenas me descuido.

Me hace cruzar los semáforos en rojo,

estacionar donde no debo,

ir a contramano,

robar las manzanas del vecino,

tirar piedras a los faroles de las plazas,

– casi nunca acierto -,

fumar hasta mancharme la vida de nicotina,

hacer promesas que no cumplo,

llegar tarde a la dicha,

a la suerte, al trabajo, al amor.

Actúa por si sola y se complace a si misma.

Se ríe de la ley,

no respeta las normas

y boicotea mi vida diariamente.

No puedo controlarla, no sé que hacer con ella.

Aunque habite en mí nunca la he visto,

es una extraña inquilina que no puedo desalojar.

Se asoma cuando me equivoco,

se manifiesta en cada olvido,

aparece cuando no pienso,

cuando duermo, cuando sueño.

Es esa parte de mí

que me hace tropezar

dos veces con la misma piedra,

jugar con el fuego,

caminar al borde del precipicio,

que te desea a mi pesar

y no me deja decirte adiós

porque no puede vivir sin ti.

Es esa parte de mí

que pasa por tu casa, porque en el fondo sabe,

que hay una parte de ti

que siempre le abrirá la puerta.

GIAN FRANCO PAGLIARO

Dic 162009
 

Y en la casa de enfrente…
Y en la tienda de enfrente solo asoma un alma solitaria…

Desde mi ventana…

Y miro por mi ventana las calles desiertas de gente…

Hoy llueve en mi ventana. Las gotas de lluvia se estrellan y resbalan entre las lamas de la mallorquina del frío “pvc”que hoy tan de moda está; dejamos a un lado la cálida madera, para vestirnos las fachadas con ese “estupendo” material al que no altera ni la lluvia ni el sol. Hoy llueve en mi ventana y el polvo acumulado corre en regueros zigzagueando entre las lamas, en un viaje a donde lo quiera llevar… Y miro por mi ventana la calle desierta de gente, nadie en los soportales, ni cruzando la calzada, ni en los bancos, ni aceras; solo coches. Las mesas de los cafetines, con sus sillas de colores, permaneces vacías, consecuencia lógica de la lluvia que cae -pienso-, pero no tan lógica, al parecer para el dueño de cada uno de los locales puesto que han marcado el territorio, como cada día, con ese mobiliario de colores quizá para no ver tan menguado el negocio en este día de lluvia, o tal vez para que el agua arrastre el polvo acumulado de tantas batallas diarias. Pasa un coche y pasa otro, y en la tienda de enfrente solo asoma un alma solitaria, la del dueño; un hindú, de pequeña estatura, de traje oscuro y que usa unas gafas cuanto menos sicodélicas, que observa la calle con aire aburrido. Y mira a un lado, y mira al otro… custodiado por unas decapitadas y manidas, mujeres de cartón piedra que aunque las haya vestido con la fina tela de un rojo amapola cuajada de falsas monedas, no moverán sus caderas al ritmo de la música que sale de la tienda, porque la danza del vientre necesita sensualidad y la sangre a cuarenta grados celsius…
Vuelvo la vista al teclado, y algo me hace volver a mirar hacia la calle… y me fijo en una de las ventanas de la casa del cartel de “se vende” en la que habita ese ser humano al que nunca he visto, pero se que está ahí, porque tiene la persiana de la enorme cristalera a cinco cuartas del suelo. Y a cinco cuartas sigue, paso la vista por la ventana contigua y veo a una mujer delgada, con gafas que me observa mientras fuma un cigarrillo… ¡ Por fin te veo ser humano! ¿pero que me pasa? ¿por qué esquivo tu mirada? será porqué me siento observada… Hoy llueve en mi ventana, y las gotas de lluvia pegan con fuerza en mi cristal arrastrando el polvo acumulado, que con tanto celo yo dejé posar… Hoy la lluvia se ha cebado en mi ventana, y en la casa de enfrente he visto a una mujer desnudándome el alma…
Dic 162009
 

                                                                                   Por las remotas infancias de lo viejos…

                                                                               Y las futuras vejeces de los niños…

Brindo por los aparecidos
y los desaparecidos
brindo por el amor que se desnuda
por el invierno y sus bufandas
por las remotas infancias de los viejos
y las futuras vejeces de los niñosBrindo por los peñascos de la angustia
y el archipiélago de la alegria
brindo por los jóvenes poetas
que cuentan las monedas y las sílabas
y finalmente brindo por el brindis
y el vino que nos brindanMario Benedetti
Dic 162009
 



En esta foto esa niña era un poco más mayor, tendría siete u ocho años. Hoy en día aún siguen juntas,ocupando un sitio muy especial en su hogar…

A su padre no le gustaba como crecía la niña…

Vestido de Piqué y Zapatos de Charol II

… Una tarde, la niña de las chispitas en los ojos atravesó el campamento en busca de su padre, sabía que lo encontraría en la oficina del edificio grande, ese al que llamaban “la carcel”, al final del recinto amurallado. La verdad es que a sus cinco años, apenas recién cumplidos, no tenía muy claro lo que era una carcel, pero presentía que no era un buen lugar para vivir… Caminaba con la cabecita erguida y un cierto aire de altanería en la mirada, porque sabía que los niños negros que vivían en los barracones, la estaban observando mientras atravesaba el enorme patio.
Con su vestido rojo de mangas farol, bordado en nido de abeja y el precioso lazo blanco recogiendo su pelo en una cola de caballo, la niña blanca caminaba a saltitos, para que su muñeca Dorita, abriera y cerrara los ojos a cada paso que daba… La suave brisa que se había levantado trajo hasta ella, el hedor de la acequia que bordeaba la fachada principal de los barracones y la niña arrugó la nariz, a la vez que su carita se contraía en una mueca de disgusto. Un par de gansos, de los muchos que pululaban por el terreno, la hicieron tropezar y tras varios movimientos dignos del mejor equilibrista consiguió no aterrizar en el suelo; de pronto vio con horror como la muñeca volaba por los aires, y como unas manos negras de niño, atrapaban en el aire a Dorita, salvandola de caer en un montón de excrementos de ganso… El niño, se quedó mirando la preciosa muñeca que tenía entre las manos; a sus pies, el camión de madera que con tanto ingenio y paciencia había construido, aparecía destrozado. Lo había soltado así, sin más, en un impulso de proteger a esa muñeca de carne rosada y cabellos dorados, que tantas veces había visto en las manos de la niña blanca; esa niña blanca, que incluso con los ojos cerrados la reconoceria por su olor…: – si de verdad existían los ángeles, debían de oler como ella… Imaginaba como sería su cuarto. Seguro que no tendría que dormir en una pequeña habitación, con un estrecho ventanuco, por donde el apestoso olor de la acequia se colaba, para acompañarlo en sus sueños, junto a sus seis hermanos…: – Como no me devuelvas la muñeca, se lo diré a mi papá – exclamó Gelinda, alargando los brazos. Fue entonces, cuando las palabras de la niña, encendieron una luz en su cerebro. El niño que no tendría más de ocho, o nueve años, irguió la cabeza y la miró a los ojos… de frente… mostrando, como le enseño su padre, el alma limpia y el orgullo de su raza: – ¡YO TAMBIÉN TENGO PAPÁ! – le espetó el chiquillo. Sus manos se rozaron cuando él le entregó la muñeca. La pequeña no despegó los labios, pero las chispitas de sus ojos, brillaron como nunca, cuando, el niño le dedicó indulgente, una amplia sonrisa de “sandía”, adornada con unos blanquisimos dientes…
– Hay cosas que el dinero no puede comprar. – Pensó Ángel, contemplando la escena desde una de las ventanas de la oficina. Y agregó: – ¡Gracias a Dios!
Salió del edificio al encuentro de su hija, pensando en que ya era hora de enseñar a la pequeña, algo más que una vida entre algodones…
– ¡Hola Gelinda! ¿Que haces aquí? Un beso cariño…
Y los dos caminaron cogidos de la mano, atravesando el patio del campamento. La tarde estaba cayendo y el cielo se había teñido de naranja. Unos guardias, avanzaban en formación, en dirección al centro del patio, en donde ondeaba la bandera. Al toque de corneta, uno de ellos comenzó el arriado despacio… Todos saludaron a la enseña: el grupo de guardias, el instructor y su hija de cinco años. Al fondo, desde los barracones, los niños contemplaban la escena…

José, “el boy”, servía el desayuno en el comedor. El aroma a café y bollos recién horneados, invadía la estancia…
La niña de las chispitas en los ojos, apoyaba su cabecita en una mano, mientras que con la otra, jugaba con la cucharilla de su vaso de leche, en el inmaculado mantel. Todavía tenía carita de sueño; se daba cuenta de que la habían levantado de la cama antes de lo normal, porque las lamparas de petróleo iluminaban el comedor, y era la primera vez que las había visto encendidas a la hora del desayuno; al menos a la hora en que ella desayunaba…
– ¡Date prisa, Gelinda, que nos tenemos que ir! – Le decía su padre, al tiempo que cogía el salacot y el paquete de “Luky”, del aparador de estilo colonial, que presidía la habitación.
– No estoy muy segura de que sea lo correcto, para la niña… – comentó, Sara, abrazando a su hija.
– Debe conocer el mundo real, y empezará por una de las facetas más crudas de la vida… Lo que vi ayer en el patio del campamento, no me ha gustado nada. Le falta humildad…- Y rozando una de sus mejillas, con la yema de los dedos, le dijo: tú decides, lo que quieres para la niña…
Tienes razón… Pórtate bien, cariño; dale un abrazo a mamá…- Y la niña subió al asiento delantero del Jeep. Detrás, el “motoboy” ,ayudante, le decía a “Masa” , que todo estaba a punto para emprender la marcha…
Estaban en la estación seca. La carretera, era sencillamente un camino de tierra lleno de baches, que Ángel, a pesar de su pericia, a penas podía sortear… la pequeña, se aferraba, como podía, a los lados del incómodo asiento de cuero; de vez en cuando su garganta protestaba con un golpe de tos, al recibir la visita de un polvo denso y asfixiante, que invadía el interior del vehículo. Los sonidos de los habitantes de la selva, profunda y misteriosa, les acompañaban en su viaje…
– Dos curvas más, y ya hemos llegado, Gelinda – Dijo Ángel, mirando a su hija – ¡Ahí está, Mikomeseng!
…La misión se encontraba a las afueras del pueblo. A la sombra de una gigantesca ceiba, un Ángel de piedra con un niño, en los brazos, les daba la bienvenida; a sus pies, esculpida en una roca podía leerse: LEPROSERÍA DE MIKOMESENG…

Dic 152009
 



En su caballo Babieca, de .madera, que le hizo su padre por aprender a leer el Catón.

Vivia en un poblado en mitad de la selva…

Vestido de Piqué y Zapatos de Charol I

Era una niña flaca, de pequeña estatura y de aspecto enfermizo…La carita la llevaba adornada con un recortado flequillo a media frente y unos ojos, que a pesar de las profundas ojeras que los enmarcaban, no conseguían apagar esa chispa que afloraba en su mirada cuando sonreía. Era, según decía la gente que la conocía, de carácter alegre y simpático y de buen corazón; aunque me consta, que también algo vanidosa y presumida. Y a demás, según me han contado, una vez, pero solo una vez, fue orgullosa con un niño que nada tenía… O al menos eso parecía. Más esta es otra historia…
Su nombre era Ederlina, pero todo el mundo la llamaba Linda, menos sus papás, que preferían el mote, nombre, o como querais llamarlo, de Gelinda. No me pregunteis porqué, porque no lo sé. Pues bien, la niña de las chispitas en la mirada había nacido, como se suele decir: “con buena estrella”. Ella no vivió la guerra fratricida que asoló su país, ni sufrió las terribles consecuencias de una posguerra, que tantas cicatrices deja tras una guerra civil…
La “buena estrella” de la niña, hizo que la familia a causa del trabajo de su padre,acabarán en un remoto lugar de África Tropical, en donde la pequeña crecía “entre algodones”, en medio de la miseria que reinaba en aquel rincón del planeta, habitado por personas muy pobres, tan pobres, que su única riqueza eran los niños. Niños que a pesar de su miseria, siempre estaban con la sonrisa en los labios, menos cuando tenían hambre, o, cuando les dolía algo, como es natural…
La niña blanca vivía en mitad de la selva con sus papás, su hermana Sara, a la que todo el mundo llamaba “tatín”, y con “Bambi”, una cría de antílope, que era su mascota. El animalito de pelaje marrón, con manchas blancas, tenía orejitas puntiagudas y un rabito juguetón, que al menearlo hacía sonar el cascabel que llevaba atado al cuello con una cinta de color verde, que a Gelinda le parecía que le sentaba muy bien. Durante el dia Bambi, se iba al bosque y no regresaba hasta la noche, anunciando su llegada con el alegre tintineo del cascabel. La pequeña, tenía también un precioso mono negro de nariz blanca, que junto al Antílope, fueron sus mejores compañeros de juego durante los primeros años de su vida. La niña era feliz con sus dos amiguitos y no necesitaba nada más, pero sus papás no opinaban lo mismo: había llegado la hora de aprender a leer y a escribir… pero tenían un problema, y es que donde se encontraban no había escuelas, así que decidieron que su papá haría las veces de maestro. Y dicho y hecho, un día que sus padres fueron a la gran ciudad, que se llamaba Bata. Su papá le compró “El Catón”, y fue su padre con esa cartilla, quien le enseño las primeras letras, llegando después,un catón tras otro; un cuadernillo tras otro… El padre, que le había prometido que si trabajaba con tesón y aprendía rápido, le haría un balancín de madera, con forma de caballo, cumplió lo pactado y una mañana al despertar, la niña encontró a su lado un precioso caballo de madera, pintado de gris, al que tras mucho pensar decidió llamarlo “Babieca”, que era el nombre del caballo de un valiente caballero llamado Rodrigo,según le contaba su padre, entre muchas otra historias que la niña escuchaba embelesada… Y la niña aprendió rápido, tan rápido, que al finalizar la estación de las lluvias leía “de carrerilla”, descubriendo en los cuentos de hadas que sus papás le regalaban, el mágico mundo de “Fantasía”…hasta el punto de que: hadas, brujas, ogros, princesas y enamorados, serían sus compañeros a lo largo de su vida… Tanto es así que, según me han contado, el paso de los años, no ha podido destruir ese mundo mágico, que guarda en su alma de niña, atrapada en un cuerpo de mujer…

Dic 152009
 

Unas veces de Tom…otras de Yerry…

Desde su agujero ve usted pasar la vida…


Muy acertado ha estado usted con la carátula, y no lo digo por “el ojo de gato”, porque me dá que no son los suyos de ese color, así que solo me queda pensar que es un fan incondicional de Tom y Jerry, por eso de: “rollito canalla- sufrido, sufridor, je, je, je.
Querido señor Ratón Perez, lo que queda claro es que a usted le gusta ver pasar el mundo por su agujerito. No deje de hacerlo, pues yo también veo pasar la vida, pero desde mi ventana cubierta de polvo.

Un abrazo de los fuertes.

Dic 142009
 

¡Te tengo más miedo que a un tornado! Que le estarás contando que me mira con cara de, cuanto menos “,preocupao” ¡miedo me das! Gitano.
¡Dios! ¿Y este que hace aquí? ¡El que faltaba “palduro”! Rafa hijo mío, menuda juerga que nos estamos corriendo los dos ¡ja, ja, ja!
El zumito que no nos falte ¡Gracias guapa!
No quería la foto, pero al final la convencí ¡has salido estupenda Rosa! pero suelta ya los bocatas que tenemos ¡hambreeeee!
Loló observa…¿En que estará pensando…

Es la hora del bocata de media mañana…Luego sabe que “hay menos pan” a la hora del ñamñam…
Y entrar en “el siglo que tu quieras”…


Solo tienes que cruzar la calle…

– Hola love ¿donde estás?
– Camino de la papeleria Olimpia ¿Y tú?
– Acabando de pintarme la pestaña… ¿nos vemos?
– En El Siglo, que me pilla cerca; es que tengo un mogollón de cosas que hacer…
– Vale; un beso.
Y no es cierto, se me han pegado las sabanas como casi todo los días, pero bueno,me lo puedo permitir, que para eso ya he pasado por las fases de llevadas de niños al cole y rollitos adolescentes, así que soy una “madreabuelamarchosa”, espécimen muy común en estos tiempos, a Dios gracias. A lo que voy que me estoy enrollando como una persiana veneciana. Pues eso, que pego un bote de la cama y me visto con la rapidez del mismisimo Correcaminos,que algo de eso tengo con tantas idas y venidas a “la Peni”, y mientras me cepillo los dientes con una mano, con la otra me pinto la pestaña, eso si, previas lentillas “colocás”, una en cada ojo, no si lo digo porque alguna que otra vez me he puesto dos en uno ¡palabrita del Niño Jesus! que no estoy mintiendo. ¡Plas! portazo, y a la calle. con toda la casa enpantaná, esa es otra, Y mientras camino repaso mi pack de subsistencia para andar por la selva urbana: el movil, las gafas, las toallitas de usar y tirar, una servidora es muy escrupulosa, y ¡las lentillas! sobre todo las lentillas. Pues andando y rapidito. Y camino, claro que camino, lo que me dejan,porque me voy encontrando a todo Dios, por la calle, y pienso que nos hemos puesto de acuerdo para ir por los mismos sitios, olvidando que Ceuta es una bombonera, y que logicamente nos tenemos que encontrar.
– ¡Hola! – muak, muak, y requetemuak, saludo; nos saludamos como si hiciera años que no nos vieramos-
– Hoooolaaa ¡Nos tomamos un café! es que he quedado con Manolo…
– ¡Donde te metes Correcaminos!
-llegué ayer y me voy mañana…
Y así hasta que consigo pasar la frontera que no es otra que el edificio Trujillo, por la fachada que da a la Marina ¡que paz! Y acelero el paso, y me salto el semaforo que está en rojo para los peatones, y estoy a punto de doblarme un tobillo al cruzar el portal de la oficina de reclutamiento, que menuda acera guapa hay ahí, y corro, bueno eso de correr…¡no corría ni de joven! pues vale, acelero más el paso, y alli lo veo, en la puerta esperandome.
-¡Muak! ¡ muak! Que guapa estás
– Anda y limpiate las gafas- le digo riendo.
En el local hace calor, y el ruido es de los bonitos, y el humo tambien, porque todo el mundo habla a la vez; hay gente, y pienso yo: “¿es que a todo el mundo le apetece el bocata y el cafelito de media mañana?”- Pues parece ser que si. En un extremo de la barra en herradura, Una muchacha de mirada pícara y sonrisa demedia luna, parlotea con un par de feminas sentadas en sendos taburetes, y sonrio al pensar en lo complicado que resultan para mi los dichosos taburetes de los baretos ¡es que no se puede ser paticorta! Nos ve y alza la mano a modo de saludo; es Loló la dueña del Bar.
Escaneo de Loló: afable, bonachona y si no me equivoco, cachonda cuando se rompe el hielo: ¡necesito un barco rompe hielos de esos que navegan por el Ártico! je, je, je… Me da en la nariz, que es un pedacito de pan cuando nadie la ve, y fuera de las horas de trabajo ¡Que te voy calando!
De las puertas abatibles de la pequeña cocina, supongo que es pequeña aunque no la he visto nunca, sale una muchacha delgada,que suerte;puede comprar en Zara je,je, je…, con el pelo muy corto y unas gafitas que le dan un aire como de “libro gordo de Petete”. De su cuello cuelga una cadena, que casualidad con dos piezas que forman parte de nuestras vidas: “las pintaderas canarias” y el escarabajo azul, símbolo de la renovación de la vida para los egipcios. Se acerca a nuestra mesa con unas tostadas de aceite y tomate, o para abreviar:”pá con tomaca”, y bocata de queso fresco con atún ¡yaaa! ¡Buenisimos! oiga; buenissiiiiimmoooosss, y sendos cafes con leche, que quemán un güevo, y veo como se lo bebe mi consorte tan pancho, y no comprendo como no se quema el gaznate: “debe tener la garganta de lata”- pienso. Rosa nos mira, porque se llama Rosa, o mejor digo:nos observa, con una mezcla de curiosidad y estrañeza, seguramente porque no se le han cruzado en el camino una pareja tan peculiar como nosotros ¿me equivoco? je, je, je,¡si es que soy bruja! no que juego con ventaja que esto nos lo han dicho mogollón de veces: ¿como despues de tantos años juntos seguís teniendo tantas cosas de que hablar? ¡que juego con ventaja!
Escaneo de Rosa: cauta y muy reservada con la gente que no conoce o conoce a medias:haces bien. Y amiga fiel, si no se la dan con queso. Si consigues que te mire a los ojos unos segunditos, cosa harto dificil, puedes leer muchas cosa en ellos…
– Cuando quieras, gitana, nos tomamos un café…- yo dándole a la tecla, y mi amigo Rafa ante el panel de los interruptores para apagar los focos que alumbran la pista, que ya han sido apagados, je, je,je…
– mañana…
– Donde…
– En El Siglo, que le pilla cerca a mi consorte…
– Hasta mañana gitana , y ya sabes, que como me toque la lotería…
– ¡Le van a dar por saco al Helipuerto!- le digo riendo- Un beso a las niñas
– De tu parte…
¡Pero que casualidad! que conocía a Loló de toda la vida ¡Si es que esta Ceuta es una bombonera! Y aquí nos conocemos todos ¿ u no? Porque yo aún hay gente que me saluda por la calle y no se quien es ¡que vergüenza! si es que no se me puede sacar de casa; bueno si: para tomarme un café.
Solo tienes que cruzar la calle y entrar en “El Siglo” que tú quieras: Verás que es como entrar un poco en “La Colmena” de Don Camilo: Mil modos de vivir, mil historias de vidas que escuchar; mil pasados que imaginar… Cada una de esas vidas, resultan únicas para sus dueñ@s, y relamente es así, porque solo se tiene una vida, y una forma de ver la vida, y unos sentimientos, y una forma de sentir…
Solo tienes que cruzar la calle, y entrar en “El Siglo” que tú quieras…

Dic 142009
 

Te habría reconocido entre un millón…

Gracias “Poeta Soñador”, por haberte conocido.
Gracias por tu amistad, que no ha podido borrar ni el tiempo ni la distancia.
Gracias por conservar esa mirada de niño, y ese aire adolescente…
¡Mil gracias! amigo de mi pasado, de mi presente, de mi mañana…
Te habría reconocido entre un millón depersonas, entre un millón de estrellas, entre un millón de granos de arena…
Te abría reconocido por tu mirada, por tu sonrisa…
¡te habría reconocido!

Dic 122009
 


Una historia para la eternidad… ¡Te quiero Taiwán!










































¡¡TE QUIERO TAIWÁN!!

Último día en Taiwán; última oportunidad de abrazar, y mirarle a los ojos; esos ojos que derrochan dulzura o destilan furia, según lo pilles. Última oportunidad de decirle, lo que ya sabe hasta la saciedad, sobre cuanto le echa “la tribu de papalelo”, de menos; sobre como añoramos su vuelta, aunque comprendamos que ha elegido libremente ser un trotamundos en la vida. Última oportunidad para verlo sonreír, sin tener por el medio una cámara web…
Pedimos unas pizzas y el conserje el de “nokiu, nokiu” acompaña al pobre repartidor hasta el apartamento, no sabemos si es para cerciorarse de que no nos vaya a atracar a golpe de “peperoni”, o que se jale las pizzas y nos entregue las cajas vacías… ¿exagerado? no…
El chofer de la empresa nos devuelve al aeropuerto, al que llegamos días atrás ilusionados, con la misma ceremonia de entonces: música en inglés y sonrisa plastificada. Aunque en mis oídos solo suenan: “La Vie en Rose”, “ Blue Moon” y “El humo Ciega Tus Ojos”, temas que se escuchaban en cada comercio, en cada restaurante, en cada esquina… Las luces de la ciudad se van alejando de nosotros, o nosotros de ellas, da igual, lo cierto es que una parte de nuestro corazón se funde con la noche de Taiwán, y el otro pedazo nos lo tenemos que llevar pues pertenece al resto de la family…

…….!Lo habéis pasado bien¡ Solo quiero saber si lo habéis pasado bien…- nos dice mirándonos a los ojos. Creo ver algo de tristeza en los suyos, solo lo creo porque los míos andan un poco nublados.
Si pequeño Ángel, lo hemos pasado muy bien.
le decimos sin contener las lágrimas, a la vez que hacemos los tres un “teletubi”, sin importarnos la terminal del aeropuerto y la mirada curiosa del policía, que custodiaba la puerta de embarque.
– Venga, venga, que nos vemos en Navidad…
Caminamos hacia el control de seguridad, con la vista fija en cada tramo de cristal, por donde vemos como él también nos va siguiendo con la mirada. Un beso al aire, y otro, y otro…
Cuídate cerdito aventurero; cuídate.
……………….El 24 de este mes hará un año que te fuiste; cuídate…

Nuestro viaje a Taiwán fue algo mágico; algo que conservaremos en nuestros corazones toda una vida, y pudo hacerse realidad gracias a nuestros hijos que con su generosidad, se confabularon para reunir el dinero y todo lo demás, con la finalidad de, como siempre, hacernos un poco más felices…
Gracias, Chicho, Doyo y Ángel por vuestro cariño.
Mater – Nina.

En Ceuta a 11/ 08/ 09

Dic 122009
 





¿escuchan al Cuentacuentos?


Hace mucho, mucho tiempo, vivían en una aldea dos mujeres jóvenes que no habían tenido la suerte de tener ni hijos, ni hijas. Había un dicho según el cual “una mujer sin hijos era una fuente de desgracias para la aldea”.

Un día, una señora vieja golpeó a su puerta para pedir comida. Las mujeres jóvenes la recibieron con mucha amabilidad y le dieron de comer y ropa para vestirse. Después de comer y extrañada por el silencio y la ausencia de voces infantiles, la anciana les pregunto:

– ¿Dónde están vuestros hijos?

– Nosotras no tenemos hijos, n hijas y por eso, para no causar desgracias a la aldea nos pasamos el día fuera del pueblo.

Entonces, les dice la señora:

– Yo tengo una medicina para tener hijos, pero después de haber dado a luz, la madre se vuelve loca.

Una de la mujeres le contestó que aunque enfermase ella sería feliz por haber dejado un niño o una niña en la tierra. En cambio, la segunda le dijo que no quería enloquecer por un hijo.

La señora vieja dio la medicina solo a la que se lo pidió.

Después, algunos años más tarde la señora vieja regresó al pueblo y se encontró a las dos mujeres jóvenes. La que no había tomado su medicina le dijo: “Tu nos dijiste que quien tomara la medicina se volvería loca, pero mi hermana la tomó, tuvo una hija y no enfermó”

Y la anciana le respondió: “Volverse loca no quiere decir que se convertiría en una persona que anduviera rasgándose las ropas o que pasara todo el día mirando a las nubes como si paseara por el aire ; lo que yo quise decir es que una mujer que da a luz un niño o una niña estará obligada a gritar todo el tiempo, para a continuación no parar de reír, llorará por la criatura, le pegará, le amará… Éso es él ser madre y volverse loca.

Cuentos y leyendas africanos.

Dic 112009
 

De una infancia, muy, muy feliz…
Recuerdos de un “dulce pájaro de juventud”…

Quien te iba a decir a ti… Tiempos felices que jamás volverán…

De la paleta del alma voy sacando los colores, para repintar ese trasteados músculo al que llaman corazón. Tiene mil arañazos el puñetero y algún que otro bollo también, pero ahí va, marcha que te marcha, saltando como un potrillo desbocado de cuando en cuando, y resoplando como las viejas locomotoras de antaño, según le vaya la vida. Hoy por mucho que lo pinte y repinte, con pinturas al oleo, acuarelas, brocha gorda o tinte para zapatos, no consigo que trote, y si me descuido ni que marche al paso. Hoy lo tengo un poco “apagao”; ¡vamos, un poco jodido! ,Y es que ayer se me ocurrió llamar a un amigo que desde hacía un tiempo lo tenía en mi mente: -hoy le llamo; mañana…al otro… y así con buenas intenciones, y su nombre en el corazón, pasan y pasan los días, hasta ayer. Fue una conversación corta, con prisas, incomoda; tal vez inoportuna: – ¡Hola ….! ¿Como estás? – Trasteo de fondo – ¿Que tal ? – frase rutinaria; voz apagada, e incómoda – ¿Pero estáis bien?- mosqueo por mi parte pues no es la actitud a la que tras tantísimos años de conocernos me tiene acostumbrada… – ¡Pues no! – me dice con rotundidad- Es que ahora me viene mal hablar; me pillas en una gasolinera…Luego te llamo… – No te preocupes, voy a llamar a …. – ¡No! que ella está haciendo cosas por su lado y yo por el mío- me dice. Ya te llamo yo. – Yo debería haberme hecho funcionario…-me dice con una cierta guasa.
– Pues creo que no hubiera sido mala idea. Bueno ya sabes lo que es eso, rico no te haces en la vida, a no ser que chupes, pero el garbanzo siempre lo tienes asegurado, aunque en estos tiempos…Y volviendo al garbanzo, ya sabes que si no llega pa dos pues lo partes en ídem y si somos cuatro pues en ídem de ídem…, pero eso si. la vida que has vivido, ni la hubieras soñado amigo, ni la hubieras soñado.Aún recuerdo cuando tu mujer, una de mis amigas del alma, “desas” del album del corazón, me preguntó tan ingenua que cual era la razón de que usara el perfume de invierno en verano y viceversa, y y yo le conteste que para empezar porque no me podía permitir el lujo de cambiar algo tan caro según las estaciones, y sobre todo que porque no tenía ni idea de que hubieran perfumes de verano y de invierno, que solo llegaba hastas las colonias de Nenuco, o Denenes. -¡Que vueltas da la vida, amiga…que vueltas da…Ahora cuando regresemos de las vacaciones a finales de enero,¿por qué no os venís una temporada a Ceuta?En navidad no digo, porque la casa esta como el armario de un adolescente:a explotar, pero después, el tiempo que necesitéis…
– Que cosas tienes amiga ¿y los billetes de donde los saco?-escucho su risa, y me alegra que una cosa tan tonta le haya arrancado una risa.
-Tienes razón, Perdoname, que lo he dicho sin pensar, solo por bien…
– Lo se; te conozco. Bueno te dejo, dale un beso a Manolo, y otro para ti. – Adios, un beso…Y suerte amigo, mucha suerte; ya verás como la tendrás porque siempre has sido un luchador y nada te ha amedrentado a lo largo de tu difícil vida. Y pienso cando he cerrado el móvil que será improbable que salga de esta por la edad: la vida es la más cruel de las selvas, y el ya ha pasado el camino de poder luchar con todas sus fuerzas por su dignidad. ¡Suerte amigo! ha cumplido su palabra. Hoy a eso de las cinco,me ha llamado. Y he sabido que tras largos años de luchar por la vida; de trabajar como un borrico; de tenerlo todo en sus manos, pero todo, todo. Hoy a los sesenta y un años se encuentra sin nada; en la calle. El banco se ha hecho dueño y señor de todo cuanto poseía; de sus años de trabajo, de su esfuerzo, y del esfuerzo de quien le dió la vida. Todo, absolutamente todo: la casa, el negocio, los muebles… Por reveses de la vida, de esta vida que no es otra cosa que una “selva social”, en la que el pez grande se come al chico, aunque en este caso ha sido una ballena la que se ha tragado a un tiburón tigre, y deshumanizada, en la que no hay misericordia para los que se tambalean, ni otra oportunidad para los que no quieren perder lo que con tanto esfuerzo han conseguido. Siempre se ha visto, pero desde hace unos años a esta parte la cosa va a peor ¿os resulta nueva esta historia? a mi no, se de algún drama más; de esos en los que miras o escuchas impotente el melodrama que les toca vivir: – el banco no me ha dado el crédito…el banco se ha quedado la casa…el banco, me quitó el negocio, por no poder pagar…Como decía mi padre “Ojos de Gato”: el dinero debía estar enterrado en lo más profundo de la tierra y el que más cavara para él, eso si, al año todo podrido y vuelta a empezar. se acabarían las especulaciones, los vividores, los prestamistas, los chupasangres… Lo siento amigo. Se que esto no lo podrás leer nunca, en primer lugar porque no sabes que abrí un blog, en segundo lugar porque tampoco imaginas que estoy escribiendo sobre ti, y en tercer lugar porque no estás precisamente para blogs. He acabado de poner estas letras, y los colores de la paleta del alma no han servido de mucho:el bollo sigue en su sitio, los arañazos también… y la leve capa de colores,a penas ha dejado disimulado el maltrecho corazón, y eso que le he dado hasta con el cepillo de limpiar zapatos, pero como si nada. La capa de pintura no ha disimulado los desconchados del tiempo, ni ha conseguido restañas las filtraciones de esperanza que apenas lo alimentan ¡Pobre corazón maltrecho! ¡Que tengas suerte compañero! ¡Que la vida te vaya bonito! Aquí me tendrás siempre;eso ¡ya lo sabes!

Dic 112009
 


Sacado de las memorias de mi padre,”Ojos de Gato”,que fue durante treinta años, instructor de La Guardia Colonial…

Finalizado mi permiso, en Valencia, embarqué nuevamente en El Dómine. Nos encontrábamos en plena Guerra Europea (II G. Mundial),y por tal motivo el barco llevaba tanto a babor como a estribor, una gran parte de la plancha pintada con los colores de nuestra bandera indicándo así, nuestra neutralidad. Habíamos dejado atrás las Islas Canarias, cuando una mañana al despertarme noté que el barco estaba parado. Subí a cubierta y a parte de la lluvia que arreciaba, y la fuerte marejada que se había levantado, vi que teníamos compañía: a poca distancia de nuestro buque, y a ambos lados del mismo, se habían apostado dos destructores de bandera inglesa, y acercándose a nuestro barco varias lanchas cargadas de marineros y oficiales que al llegar,subieron a bordo por una “escala de gato”. Una vez, los marineros armados, tomaron posiciones en varios puntos de la cubierta, nos reunieron a todos los pasajeros en “primera”, en donde examinaron nuestras documentaciones y fuimos interrogados, pasando después a inspeccionar nuestro equipaje en los camarotes. En el Dómine viajaba el escritor Agustín de Foxá junto con un amigo. Los dos habían estado en La División Azul, y fue a ellos a quien mas interrogaron… Sin explicación ninguna , nos hicieron dar la vuelta escoltándonos hasta Freetown , en donde permanecimos por espacio de tres días sin que se nos permitiera bajar a tierra. etec, etc, etc…………


Dic 102009
 


Buenas noches tristeza…hola y adiós…Te alejo de mi vida;hoy te quiero ahuyentar…¡Da media vuelta y vete! no te soporto más. Deja que el navegante atraviese la mar;quiebra el hilo de la desolación, que también has sabido anudar al alma del trotamundos…al maltrecho corazón del Cuentacuentos.. Buenas noches tristeza… hoy te digo: ¡Hola y adiós! ¡hoy voy a contar!

Dic 102009
 

Yo estoy estupenda…tú estás estupenda…

Vuelvete miope cuando te mires al espejo ,para contar las arrugas, y da gracias a Dios, o a la vida por dejar un nuevo día marcado en tu piel….

Has colocado un asa en la bañera y piensas: : – ¡ De eso nada compañera! es que la bañera no sabes como, pero se ha levantado unos centímetro -, y mientras tocas el asa, te quedas mirándo esas feas manchas que te han salido, sin saber como, en las manos: – ¡De feas nada, que son lunares! – De cuando, en cuando,sientes en la yema de los dedos unos pinchazos que cualquiera diría que has trasplantado un cactus agarrándolo con esas manitas cuajadita de lunares, y ¡Dios! que dolor en las rodillas, y en los codos: < ¡Me duele “”toito mi cuerpecito serrano! > : pues dale a la manta eléctrica y al “Calmatel ¡ Y alegra esa cara! porque estás decreciendo como “Alicia en el país de las Maravillas”y con un poco de suerte, cuando vayas al mercado, a la vuelta de la esquina, te encontrarás con el “señor Conejo”disfrazado de “vecino amable que” te cantará: ¡feliz, feliz, feliz, no cumpleaños! Y tú le miraras con una expresión bovina en la cara mientras piensas: “Este tío se está quedando conmigo”
Regresas del mercado y al torcer una esquina…
– ¡Pero que bien te conservas! ¡ Si parece que no pasan los años para ti! – Ahora es un antiguo vecino del barrio, al que no veías desde hacia tiempo, y piensas que: se ha forjado una confabulación judeomasonica, en contra tuya, y le dejas con la palabra en la boca para llegar cuanto antes a casa. Con la “depre” por bandera, dejas la compra tirada en el poyo de la cocina y te precipitas al armario , para verte en el espejo de cuerpo entero. Y te miras de frente y de lado y hasta de puntillas, y descubres con horror que tienes el cuerpecito serrano como un pan de hogaza a medio amasar… : – ¡de eso nada monada, que son un montón de graciosos hoyuelos que adornan ¡tu cuerpo serrano! pero tú erre que erre insistes, con esa vena masoca tan propia de ti, en seguir con la inspección y descubres un hermoso michelín, al que agarras con los dedos sin piedad y piensas: – No te agobies preciosa, y mirálo bien : es un flotador en forma de patito de goma, que está de ocupa, je, je, je… – Corres al baño y echas mano al maldito espejo de aumento que una vez compraste, para maquillarte, porque no veías tres en un burro en el espejo del lavabo – ¿Y esto? – dices en voz alta, al descubrir el “codigo de barras” que hay encima de tu labio superior – ¿ y esto otro?- murmuras, acercando más la cara, si cabe, al cruel espejo y escudriñas el fino “mapa de carreteras”, que surca la piel de tu rostro : – ¡Que vieja estoy! ¡Si parezco la momia de Nefertiti! .- exclamas desesperada…: ¡No hagas caso, preciosa! que el espejo es de la bruja de tu vecina, que la he visto yo como te daba el cambiazo, y este tiene truco.
Han pasado tantas horas que hasta la compra ha echado raíces en el poyo donde la dejaste, y tú sigues rumíando que vas a hacer con tu cuerpo serrano, y piensas en ponerte en las manos de algún cirujano plástico, para que te chupe bien la grasa y el bolsillo. Y te lanzas al movil como una posesa, para marcar ese número que ves en la tele de no se que clínica de no se que ciudad, que te dejará estupenda de la muerte, pero de pronto ese subidón de adrenalina se te viene a bajo, porque piensas en que te va a costar un h…… el despegarte del patito, y dejas el móvil, para volver al espejo, y la cosa ya no la ves tan mal…: – “¡Tira pa lante nena que estás estupenda!“, te dices plantándole un beso al espejo.
¡Tira pa lante, nena! que seguro que estás estupenda…

 

Dic 092009
 

¡Mira tú por donde te pillé “bella Sara”, porque si le diste a la aguja alguna vez que otra ¡la foto es mi testigo!



Siempre fue muyyyy coqueta, coquetisima, pero…


Querida y encantadora Malanga: Pongamos una nota de humor, a esta “nuestra historia”, con matices, y digo lo de “con matices” porque en el caso de mi querida,caprichosa, mimosa, alegre y simpática madre, era y sigue siendo: UNA COBARDE con “denominacion de origen”. Más de un@ no entenderá como he sido capaz de contar esta historia, tan real como la vida misma , sin cierto reparo… Y es que con ella no puedo enfadarme porque te lo cuenta con la mayor naturalidad del múndo. Solo somos dos hermanas, y nos llevamos seis años … Pongamonos en situación:
– Si es que yo, no es que no te quisiera, es que tenía mucho miedo a morirme… en el parto de tu hermana, casi me muero ¡Bueno y tu hermana tambien! ¡A que sí papá? – el hombre absorto en un libro, u observando como el perro del veraneante deturno, levanta la pata en el muro de nuestro pequeño patio de entrada a la casa…
– Si… ¡”cansa almas”¡ – mi padre siempre la llamaba así, porque todo lo que tiene de buenaza lo tiene de PESADA , como se suele decir:comparación que nunca entendí, pero que a pesar de todo sigo diciendo…
– Si hasta sacarón a tu hermana con “forces”… ¿Verdad Ángel? – mi padre resignado, no en vano llevaba a su lado cincuenta años…
– Si, Sarita, si…
– Mira te tenía que haber parido otra, y asunto arreglado, luego habrías sido para mí; eras mi niña bonita; mi alma…
– ¡Pero si es que tu madre era más tonta que “el cerrojo de un purgatorio”- dice mi padre guiñandome un ojo – ¡Parir, parir! ¡Mi madre parió a seis y tan pancha, y cuidaba a los cerdos, y amasaba el pan, y…
– ¡Estas tú freco, si crees que yo me voy a poner a amasar pan! – ¡Dios! – digo mirando a mi madre – ¡eres más tonta que el cerrojo de un purgatorio ¡si señor! ¿ Alguien te está diciendo que amases pan? ¿es que no te has dado cuenta de que en la cocina no hay horno de pan? ¡ja, ja, ja. ¡Anda dame un beso, que sabes que te quiero a pesar de que me querías tirar a los “cucudrulos”- ¡y abrazo a mi madre a la que quiero con toda mi alma!Conclusión:
si en los tiempos de mis padres hubieran existido las madres de alquiler…: me juego doble contra sencillo a que yo habría tenido una ¡ja, ja, ja.

¡Amo la vida! ¡Apuesto por la vida, con todas sus cruces y problemas! amo la vida…

Dic 042009
 

La rutina diaria que en la casa imperaba desapareció con la escopetilla danzando por ella. Sobre el aparador una flores; en el mueble bar de ébano y palo rosa que le fabricó, un reloj con el pie de la madera negra y el porta fotos con la instantánea que se hicieron en Santa Isabel en recuerdo de su boda por poderes. y en la pequeña mesa junto al sofá colonial el búcaro que había hecho con un pedazo de colmillo de elefante. La talla era bella, como todo lo que salía de sus manos. Algo que había heredado de su padre: el carabinero, el ebanista… el decorador de altares. Pero su obra más querida, la que había tallado pensando en ella; esa cabeza de mujer de cara angulosa y pómulos marcados con el cabello peinado a la moda, que una vez sacó de un tosco pedazo de ébano, reposaba en uno de los estantes de una pequeña librería, junto a “Servidumbre Humana” y “Llegaron las lluvias”. En cuanto a Capitán, el loro resabiado y altanero que un día se instaló en su casa sin saber como ni porqué, no acababa de aceptar la llegada de la escopetilla. Los celos le podían más que las galletas mojadas en leche con las que ella pretendía ganarse su confianza. Algunas veces, posado en el respaldo de la silla más alejada de “la intrusa”, con las plumas del cogote erizadas y los ojos redondos y brillantes fijos en ella, parecía decirle: “que a él no se le compraba tan fácilmente, no señor”. Otras, desde su puesto de vigía halla en lo alto, un pequeño columpio que “Ojos de Gato” le instaló tras dejarse convencer por Azpuro, planeaba las escaramuzas, como lanzarse en picado hasta la mesa, y agarrar con el pico en un santiamén un pedazo de fruta del plato de la escopetilla, saltándose a la torera las amenazas que él le profería…: – te voy a arrancar las plumas hasta dejarte pelado; cualquier día te enveneno; le voy a decir al cocinero que haga contigo sopa de loro; vete con cuidado que te quito el columpio y te devuelvo a casa de tu amo… Esta última era mano santa, aunque nadie sabia la causa pero era la única que le volvía a la cordura, y así, durante algunos días Capitán volaba hasta el balancín permaneciendo, como un trozo de madera de calabó con plumas, a la espera de que su enemiga saliera del comedor. Entonces se dignaba a bajar hasta una de las ventanas en donde un plato con galletas mojadas en leche le esperaba. Y así un día y otro, entre las excentricidades del loro y las novelas de amor de la escopetilla, la vida pasaba tranquila y sin sobresaltos; lo único que vino a romper esa feliz rutina, fue la partida de Barreal, su compañero y amigo, al que destinaron a Cogo junto a Llaurador, y el regreso de Barri a Evinayong. Si, eran felices en su pequeño mundo y no le pedían nada más a la vida, aunque esto no era del todo cierto porque “Ojos de gato” esperaba paciente a que ella dijera: – si quiero hijos. Y mientras esperaba llegó la lluvia; una lluvia intensa, abundante, torrencial, que anegaba la selva y los caminos y embotaba la cabeza de sueño si uno se quedaba un rato viéndola caer contra la tierra mojada, o columpiarse de las grandes hojas de las plataneras… Y en un día de lluvia, frisando la mañana, se aventuraron a recorrer el camino que les llevaría a Bata. Y en ese día de lluvia se subieron al viejo camión junto a Pablo y Alejandro dispuestos para la aventura…