Jul 292010
 

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Sed buenos que os veo !!!!!!!!

Me marcho mañana, y estaré a este lado del ordenata, en unos dias. Cuidaros mucho que me haceis falta. Beberos el té si os apetece, esta vez os lo he dejado helado en la fresquera del zaguán, por eso del calor. Y….¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Sed buenos que os veo !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Gudea de Lagash

Jul 292010
 

Una marea de hormigas corrió en desbandada; sin orden ni concierto, de un lado a otro, mientras que otras ya habían alcanzado su pantorrilla. Se sacudió con fuerza los insectos y acabó de destrozar el hormiguero con la punta del zapato: – Instinto de supervivencia – dijo para si-, o vosotras o yo. El sudor le corría por la cara y optó por quitarse el salacot, y pasar la mano por el pelo, apartando ese mechón que con el paso del tiempo ya no era tan rubio. Volvió a sentarse en el saliente, esta vez poniendo cuidado en no destrozar un par más construidos cerca de donde se encontraban sus pies. Y su nariz expulsó el desagradable olor de la nicotina, a la vez que aspiraba el delicioso aroma de las flores; y a sus oídos llegó el llanto del pequeño mongo, que despertó esa memoria dormida de sus recuerdos de niño…

En el recuerdo…

……………..- ¡No llores! Que encima te doy – Florencia reprendía al benjamín, nerviosa por lo que el joven médico, acababa de decirle; no es que dudara de su saber, pero eso del cepillo…
– A ver… pequeño, abre la boca otra vez…- ante la negativa del niño, el doctor Raimundo sacó un cromo del bolsillo y lo colocó delante de su nariz, pero aún así seguía apretando los labios con tal fuerza que la piel de alrededor casi había perdido su color natural.- No seas testarudo y deja que te vea los dientes; no te haré daño, te lo prometo. Pero el chiquillo persistía en su testarudez, con la vista fija en la revista que había dejado junto al maletín. En la que un Nautilos de tinta, luchaba por zafarse de los enormes tentáculos de un pulpo gigante salido de las profundidades abismales del océano. – Ya…lo que tú quieres es la revista – le dice tendiéndosela.- Pero tan mocoso y ¿sabes leer?- pregunta mirando a Florencia, que estaba apuradísima por el comportamiento de su hijo.
– Pues si, doctor…-dijo con el nerviosismo trasladado a las manos estrujando ese delantal a cuadros negros y grises, en cuya piel de tela las cicatrices de tantos combates librados en el campo de batalla del hogar, quedaban reflejadas a modo de remiendos.- Yo no se que voy a hacer con él… Si su padre le manda con las ovejas a lo alto del valle, el siempre guarda en el zurrón uno de esos libros que lo único que hacen es que se olvide de los animales.
Ángel miraba con recelo al doctor mientras su madre se quejaba de su comportamiento. No comprendía por qué se montaba ese barullo cada vez que le veía con algo que tuviera letras en la mano, en cambio padre…
El medico dijo con aire de benevolencia, y sin dejar de observar al pequeño – Mujer, el que al niño le de por la lectura es algo de lo que tienes que estar orgullosa, y más viendo la edad que tiene. Los niños de su edad no suelen leer como él. Es decir; ni siguieran leen. Seguramente tarde o temprano vendrán a los del Seminario…- Una fina arruga se formó en el entrecejo del doctor Raimundo.- Ya sabes que eso os haría la vida más fácil a toda la familia, pero ¿Y el niño? No hay cosa peor que ejercer una profesión sin vocación, y la de sanador de almas es de las que más daño hace, si no se pone la propia alma en ello.
Florencia escuchaba con atención las palabras del hombre. Sabía perfectamente de lo que le estaba hablando. Desde siempre en el pueblo, la señora de la casa más rica; la que tenía más tierras de labor. La de mayores cabezas de ganado. Era la que venía llamar a la puerta del pobre en busca del hijo que mostraba una cierta capacidad para los libros. La señora pagaba los estudios del muchacho, y mitigaba en parte las penurias del hogar, a cambio de su consagración al sacerdocio.
– El problema reside –dijo fijando la vista en el mechón de pelo dorado como un rayo de sol, que asomaba por un borde del pañuelo sujeto a la cabeza -,en que los chavales son demasiado jóvenes para saber si quieren o no vestir los hábitos para toda una vida…
Sentado bajo la gran campana del hogar, en donde las llamas de un pequeño fuego lamían el culo ennegrecido de una sartén, soportada en un trébede al rojo, escuchaba sin disimulo la conversación entre el medico y su madre. Era muy pequeño para comprender lo que realmente decían pero tenía la sensación de que era algo importante, y no le parecía que estuvieran hablando de dientes y cepillos…
El médico se cercó al niño con la revista en la mano.
-Hagamos un trato: yo te doy la revista y tú a cambio abres la boca y te estás quietecito para que te pueda ver los dientes. No te haré daño.
El trueque surtió efecto, Ángel abrió la boca, a la vez que su mano se aferraba a la revista. Entre los dedos asomaba un tentáculo de tinta. Y del amplio bolsillo del delantal de Florencia,el cepillo de la ropa.
Y el doctor Raimundo se fue calle a bajo, con su maletín, y aquel bastón con la empuñadura de pezuña de cabra que el carabinero le había hecho agradecido por las visitas que hacia al hogar cuando las nieves permitan el paso al valle. Y se alejo bajo un cielo de primavera, una vereda de flores, y un empedrado tachonado de abono de vaca; de esa vaca rubia del valle del Roncal, dejando sobre la mesa de la cocina un frasco de perborato y un diminuto cepillo, a los ojos de Florencia, con la sencilla aclaración de cómo debía lavarse el niño esos dientes de leche que ya empezaban a picarse.
– ¡Que no llores Cain! Que el cepillo no es el de la ropa – le dice plantando ante la nariz del pequeño, el cepillo – No llores más.-
Pero el niño no dejaba de llorar.

………………..Y el sollozo infantil, del pequeño mongo, lo retornó al mundo real. El chiquillo de pies descalzos se limpiaba los mocos producidos por el llanto, con la lengua. Por sus infantiles mejillas corrían las lágrimas arrastrando a su paso el polvo, no se sabe si del camino o de no haberse lavado en tiempo.

Jul 292010
 

Una puede ser casi cualquier cosa; practicar cualquier pecado ¿quien es perfecto? Pero lo que aún no he guardado en el equipaje de mi vida, junto a las otras muchas faltas que una tiene, son esas dos joyas que a más de un@ le gusta: guardar, airear y sobre todo hacer uso de ellas, a la primera ocasión que se le presente ¿de que va esto? se preguntará algun@, pues ni más ni menos que de doña Soberbia ,y doña Prepotencia, damas muy conocidas, deseadas e imitadas en el mundillo social de todos los tiempos.Y es que hace unos días, o tal vez un par de semanas, no recuerdo ahora muy bien, lo tendría que mirar en el correo, me llegó un ídem, de una persona con la que había establecido una extraña “relación literaria”, llamemosla así, en el que me decía “algo” sobre una plataforma, reflexiones, periódicos digitales y consejos gratuitos, instándome a una cosa u otra, en ese tono paternalista que tantas veces e oido y leído, con el que algun@s buenas gentes que se creen, por arriba de la fina linea del bien y del mal, suelen hablar.
He leido dos, o tres veces lo que usted me envió, y he de decirle que no tuve que esforzarme mucho, mejor dicho:NADA, para comprender que bajo ese tono prepotente y esa soberbia disfrazada de buena samaritana de la pluma, se esconde un cierto complejo de inferioridad literaria, o lo que es lo mismo: que no está usted muy seguro del puesto que ocupa en el ranking de las teclas, porque de no ser así, no le hubiera pasado por la cabeza semejante idea, a no ser que en su momento, usted actuara de esa manera para beneficio de su profesión. Permitame decirle que hay que ser consecuente con lo que se dice y se escribe, porque las palabras se las lleva el viento, y se pueden desdibujar,pero lo escrito, escrito está.Se equivocó,señor@, la prepotencia le ha causado tal tontolinez en el cerebro que no le ha dejado ver algo tan sencillo como:el sentirse cómod@ con algo o con alguien. Y usted dirá que me ha sentado un rato mal su correo, y no se lo voy a negar, porque creí que me miraba de frente, y que su mano estrechaba la mía con fuerza, pero me la dio con queso. Así que “persona humana”, ya solo me queda decirle , que seguiré escribiendo, no porque usted me “anime” a hacerlo, ni porque quiera ver mi pluma en su cuartilla. simplemente, seguiré escribiendo porque es una necesidad vital para mi ser y porque me da la real gana. Saludos cordiales. Gudea de Lagash

Jul 292010
 

Publius Virgilius Maro, o Virgilio, es más conocido por ser el autor de uno de los poemas clásicos más aclamados y extensos:La Eneida. Cuando murió en el año 19 a. d. C. a los 49 años casi había terminado de escribir la obra.Se conoce a Virgilio por sus obras sobre leyes, matemáticas, filosofía y medicina, pero también por Las Eglogas, escrita en el año 39 a. d. C. Este trabajo impresionó a la iglesia católica por el supuesto don profético de Virgilio que predijo el nacimiento de Cristo.
En La Divina Comedia de Dante, aparece como guia y mentor del autor en su paso por el infierno y el purgatorio. La relación del infierno con Virgilio, se basa en los relatos de sus habilidades mágicas.Se dice que aprendió magia, gracias a doce diablos a quienes liberó de una botella que encontró en un terreno de su propiedad, y a las enseñanzas de un hechicero que vivía en Las Montañas de la Aflicción.
Alquimista reconocido en ese mundo poco conocido.Se le atribuye Entre otros dones sobrenaturales o “casi nada frecuentes”, el poder de dar la vida a objetos o seres inanimados construidos por él, como los caballos de hierro o de cobre cuyo cometido era pisotear a los ladrones, o estatuas de metal vivientes, que custodiaban sus tesoros.
Como muchos otros magos, usaba sus poderes para escapar cuando era perseguido desapareciendo por ejemplo, en un cubo de agua; o para escapar de la prisión en un bote que él mismo había dibujado en la pared de su celda.
Virgilio nació y se crió en Mantua. Estudió en Roma, y vivió hasta el final de sus días en Nápoles. En esta última ciudad, se le atribuyen muchos hechos mágicos, como la manerade crear un talismán en forma de sanguijuela de oro, para proteger a la ciudad de una plaga,o fundar una escuela para magos. Pero quizá lo que más se conoce de este excentrico ser, es : el Castell del ´Ovo -el castillo del huevo- , que según la tradición fue levantado por él colocando un huevo bajo los cimientos, para equilibrar la fortaleza.
Fue enterrado en Nápoles. Y sus seguidores permanecen a través de los tiempos.

El libro de los Magos Antón y Mina Adams – Edaf –

Jul 262010
 



Y aquí el helicóptero que llevo al señor ministro a dar una vuelta. Ya sabéis: sacada del monitor.


Bueno y como lo prometido es deuda, aquí los tiene señorita Susi. Enteritos para usted. Me hizo pasar un apuro de muy Señor mio, pero fueron amables y se pararon ante la cámara ¡Lo que una tiene que hacer por las féminas enamoradizas ¡ja, ja, ja!
Y este trio ¿es que no vale? ¡Pos si! Pero Susi, no seas pillina que te veo como miras para arriba…
¡Mira tú que majos estos dos! ¡guapos!
Cualquier sitio es bueno si se puede teclear.
“YO” ¡Va por ti! ¡ja, ja, jaaaaaa!
Esta foto no me quedó más remedio que tomarla de un monitor, porque al ratón de Aena no le dejaron subir a la plataforma; así que el señor ministro salió borrosillo mientras caminaba hacia la ídem
Nuestro amigo el señor Ángel Gallego, uno de los que más manda en Aena.
¡Buena suerte! en tu nueva vida Vicente. Cuidate y deja el cigarro amigo, que queremos tener noticias tuyas durante muchos años


Nadie quería perderse nada…ellos a su trabajo de la información.

Jul 242010
 

Antoinette,Fue una niña consentida, superficial, caprichosa que además no había quien la aguantara por ese carácter endiablado con el que había nacido.Y así como :”la música amansa a las fieras”, o eso dicen, cuando escuchaba la de Mozart su carácter se suavizaba como un corderillo, pero claro, como no había CD, ni “YouTube”, ni “pepe eses”, con los que adormecer a la fierecilla, pues la adormidera duraba lo que un recital del pequeño Genio. Y Nació para ser reina, viviendo desde el momento en que abrió los ojos al mundo, y soltó su primer llanto a la vida, conforme a la máxima de: ¡Deja que los otros hagan la guerra,tú, feliz Austria- en este caso Antoinette- ¡casate!Y así fue, se casó la niña de los Habsburgo, todo un puro nervio, con el delfín de los Borbones Luis XVI, un joven afable, honrado y bonachón,cuyo aspecto,algo desaliñado, y sin “tabletas de chocolate” ni “ángulos que llevarse a los ojos”, repelía, más que atraía el corazón de la adolescente. No hay que ser muy lumbreras para comprender que ante esta diferencia tan abismal de caracteres y tras comprobar que al pobre Luis, le costaba sangre, sudor y lágrimas: copular, echar un casquete, hacer el amor, aparearse, o como queráis llamarlo, a causa de un problema de piel “poco elástica”. Antoinette, se debía aburrir muchisimo, e intentó por otros medios, como interferir en los asuntos de Estado, tratar a la corte con la misma sutileza de Aldonza escuchando los requiebros de Don Quijote; pasar olimpicamente del populacho, y jugarse hasta la última moneda de las arcas reales en las Quinielas, Lotería, Primitiva, Euromillón, y algún que otro numerito de la ONCE, pasárselo pipa, aunque cuentan que sus mayores distracciónes eran los bailes de máscaras y los escarceos amorosos,bajo el techo del Petit Trianon.No sabemos si esa vida loca de su consorte hizo que el bueno de Luis fuera a por todas, y tras ocho años de indecisiones, olvidó su problema de “elasticidad”y entró a matar,y lo hizo limpiamente ganando las dos orejas y el rabo, pues nacieron en un tiempo prudencial, sus dos retoños a los que Antoinette, se dedicó en cuerpo y alma, dejando a un lado la vida disoluta, cosa que yo, una modesta “cotorra” de la historia, pone en duda ¡En fin! que tras varios escándalos como la trampa que le tendieron con el famoso collar de diamantes, en el que se vieron envueltos, un joyero, un cardenal, la mismisima Antoinette, y un par de aventureros desalmados. la popularidad de la monarquía, la cual estaba de capa caída desde hacia años por el derroche de los estamentos privilegiados, acabó por derrumbarse. Cuando les propusieron que dejaran sus privilegios. Estos dijeron:
– ¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO!!!!!!!!! Sin lacayos nos vamos a quedar ¡ja!
– Sin fiestorras nos vamos a quedar ¡ja!
– Sin pasteles nos vamos a quedar ¡ja! ¡ja, ja, ja!
Y hasta aquí quería yo llegar, pues se dice, se chismorrea, que iba Antoinette dando un paseito por las calles de Paris adormecida por el suave traqueteo del carruaje, que de eso ya se encargaba el cochero por la cuenta que le traía, cuando observó desde la ventanilla a la gente de rostros demacrados y mirada triste:
– Por qué se ve a la gente tan triste…
– No hay pan para comer, señora…La cosecha ha sido nula…
A lo que ella contestó:
– “”S´ils n´ont pas de pain,quíls mangent de la brioche””-si no tienen pan, que coman pasteles-.
Esta frase cínica y desalmada,aparece en el libro de “las Confessions” del filósofo Rousseau, el cual escribió cuando Antoinette era una niña y vivía en Austria, por lo que parece dificil que la autora de tan desafortunada frasecita, fuera ella pero ¡en fin!
Al final, un 14 de julio de 1789, el populacho, cansado, y sin pan ni paz, se arrojó a las calles de París, tomando la cárcel de La Bastilla, símbolo del poder de Luis XVI,”El Rey Sol”, en donde este tenía una batería de cañones apuntando a los barrios obreros de de la ciudad, Y después de un tiempo de confinamiento, y tras ser derrocado, el regio cuello del “ciudadano Louis Capet”,fue cercenado por un voto:361 a favor de su muerte, frente a los 360 en contra. Su consorte Maria Antonieta: Antoinette, para los amigos, “la austriaca”, para sus enemigos. Corrió igual suerte el 16 de octubre,nueve meses después, de la desaparición de ese marido afable, bonachón, y falto de carácter para las graves decisiones de Estado, al que ella llamó alguna vez:”pobre diablo”.
La reina Maria Antonieta, fue una mujer de armas tomar, de eso no hay duda, pero supo morir con dignidad, sin mostrar el más mínimo signo de cobardía. Subida a la carreta que la llevaría al cadalso,con los pies descalzos, vestida de blanco, y sin el pelo hondeando al viento, puesto que se lo habían cortado, y las manos atadas a la espalda. Atravesó las calles de París, bajo la mirada de la gente que en un tiempo la sintieron como su reina. Arriba, ya en el cadalso, no mostró ni un ápice de debilidad, y por eso es una mujer que yo admiro, a pesar de sus muchos errores: se tragó su miedo,y “tiró palante”.
Moraleja: “Crea fama y echate a dormir”. Con toda esa trayectoria moral, y ética que marcó su vida, la despiadada frase de :”Que coman pan y pasteles”. se la adjudicaron a ella, por el odio que se había ganado a pulso.Hoy en día nada, o poco ha cambiado, pues:
“Al perro flaco todo son pulgas”
“Por un perro que maté”
“Hacer leña del Árbol caído”
Es algo que sigue estando de moda ¡si es que no cambiaremos nunca!

Jul 202010
 

…………..Brujería…: Se pararon ante un extraño puesto…
Una diminuta anciana de pelo ensortijado…
La pipa era de arcilla blanca salpicada de…
Con minúsculas partículas de oro…
Habían modelado una cabeza negroide en la que los dientes…

Como siempre que emprendía esta diligencia, revivió aquel episodio extraño en el puesto de la anciana, en el mercado de Santa Isabel…
Ya era de noche cuando salieron de Evinayong. “Ojos de Gato”, conducía el primero de los Land Rover mientras que a su lado el doctor Anselmo, se fumaba un “Camel” sin filtro al tiempo que sujetaba sobre las rodillas el maletín con los trastos de “rajar fiambres”, como llamaba su amigo a los útiles de diseccionar. Y a los pies, en una caja de coñac“Tres Cepas”, varios tarros de cristal envueltos en trapos para evitar que se rompieran con el traqueteo. Agradecía al cielo la cháchara del bueno de Iranzo, que a falta de radio, hacía más ameno el viaje teniendo mil historias que contar de sus idas y venidas por esos mundos de Dios, y aunque la que tocaba ahora la tenía archisabida y “archivivida”, era bienvenida porque hacía el camino más soportable; menos tedioso. Con el “tema Enboeti”, podía tirarse horas narrando como obraban para captar mas ingenuos:
– por decisión del brujo el incauto elegido, era invitado a una cena en la que le daban a comer carne humana sin que él lo supiera, para ello habían asesinado por envenenamiento a algún habitante de un poblado de los alrededores… La superstición hacía que se sintiera atrapado por el ebú; su destino era irremediable: en el plazo de un año tenía que matar e invitar a los componentes de la secta…
Y bla, bla, bla, bla, para seguidamente exponer con todo lujo de detalles la exhumación del cadáver. Del olor que expelía al desenterrarlo bajo el sol abrasador; de cómo casi al momento, una nube de pegajosas moscas cubrían los restos haciendo difícil la labor de extraer la parte de las vísceras que necesitaba… ¡Todo un lujo de detalles! que no tenía reparo en describir en mitad de una comida, mientras cortaba un buen pedazo de carne de jabalí, o de cebú, y llevándoselo a la boca, cosa que hacía que más de una vez alguien se levantara corriendo de la mesa en dirección w.c. ¡Cosas del buen doctor!
Con la cabeza echada hacia atrás, Alejandro el conductor dormitaba como un bebe en su cuna, indiferente al cortejo de murciélagos que aprovechando el ruido de los motores para guiarse, acompañaba a la expedición emitiendo un sonido metálico martilleante y machacón al que a “Ojos de Gato” no había logrado acostumbrarse, percibiendo como siempre, esa extraña sensación que le hacía sentir tan incomodo. Y así con tan singular escolta, fueron pidiéndole a todos los santos que no pinchara, y gastando frenos y ruedas en la carretera cruzaron uno de tantos brazos del “todo poderoso Río Muni”, al que habían despojado de su gracia para dar nombre a toda la provincia: provincia de Río Muni; atravesaron el río despacio, como queriendo no despertar a los desgastados troncos que lo formaban, no fueran a gastarles una mala pasada. Pasaron el pueblo dormido de Akurenam, cubierto de luz de luna y dejaron a un lado pequeños poblados circundados de campos chiquitos, como “de juguete”, de maíz y cacahuete; de yuca y ñame; de plataneras preñadas de piñas, que allá donde los rayos de luna las bañaban parecían tremendas esmeraldas colgando de los árboles. Y luego olvidaron la carretera, porque sencillamente ya no había más; la olvidaron para adentrarse por caminos hacia el interior de la selva, creyendo “Ojos de Gato”, que cuanto más se adentraran, menos desconocida les sería, pero se equivocaba porque nuevos sonidos venían a sumarse a los ya conocidos: ella no dormía; decían que dormía, que despertaba al alba cada día, pero no era cierto: ”y para muestra un botón” -pensó escuchando el son de unos tambores – ”y para muestra un botón” – pensó, creyendo oír los cánticos que el aire traía desde el punto a donde se dirigían. Allí en lo más profundo, palpitaba el corazón del bosque virgen esparciendo sus latidos al ritmo de los tambores y rumor de voces graves y acompasadas; justo allí, en donde la administración tenía mayor dificultad para aplicar la ley, y en donde el camino se hacia imposible, porque el bicoro, así lo quería. Saltando de los Land Rovers, los guardias, abren paso chapeando la zona a golpe de ncuara, y otra vez los motores en marcha, y la luz de los faros señalando “la ilusión” de un camino, pero solo es ilusión porque al poco tiempo vuelve a perderse en la maraña de hierbas que todo lo invade, y antes de volver a los machetes como “Penelopes” que tejen y destejen, la exuberante vegetación que al momento tupe y destupe la senda, decide “Ojos de Gato”conocer la opinión del detenido.

Jul 182010
 

¡Dios que pintas! Pero merece la pena colgarla.
Eras muy maloooooo. Lo que más gracia me hace es la Coca Cola, tapada con un klinex ¡ja, ja, ja! como si el dichoso Klinex no estuviera cubierto de polvo.
Ya veo que nos tenias vigilados…

¡Anda que no me dio quebraderos de cabeza el inventario! Y las manos llenas de tinta ¿Curraba o no curraba?

Me has enviado unas fotos que me han traído a la mente, aquel tiempo que mantenía dormido en mi interior para engañar a la nostalgia, supongo. No se que me pasa cada vez que me cruzo contigo, pero tienes el ¿poder? el don, la fatalidad, de llamar a esa nostalgia con la que procuro no relacionarme mucho pues no es buena compañera de camino ¡Que tiempos aquellos! Tuve la suerte de vivir esos años con tal intensidad que permanecerán toda una vida entre mis recuerdos más queridos. Aprendí mucho de ese mundo pasado, que nos empeñamos en sacar de su letargo. Viví cada piedra, cada hueso que lavé e inventarié junto a mis compañeros, consciente de que ese momento no se volvería a repetir, ni aún cerrando los ojos para soñarlo… En esa bóveda de la muralla y entre café y “Clamoxiles”; buen humor y confidencias en ese “Santuario”, empapé la neurona y mis sentidos de todo cuanto veía y manejaba. Y lo hacia con el corazón en un puño, temiendo equivocarme y no poder remediarlo, aunque sabía que siempre alguien me echaría una mano si lo necesitaba, cosa que ocurrió casi un día si y otro también. Escribiendo estas lineas he revivido el día en que te conocí. Yo acababa de llegar y venia con el gusanillo de las excavaciones, que el departamento de Geografía e Hª de la Uned de Cartagena, había programado durante ese último verano en el que estuve Allí. Y no se como, pero alguien me habló de ti y me dijo: si quieres verlo está en los “Baños Árabes”. Y allí me fui. Recuerdo que estabas solo con dos operarios con casco; una taladradora y tu sempiterna pipa entre los labios. Y nos saludamos y me contaste un poco de que iba aquello y esto y esto otro… mientras me mirabas, yo diría que casi con curiosidad, tal vez preguntándote que de que iba con aquellas botas altas y tan “emperejilada” para nadar entre agujeros y barro. Y tenias razón ¡ja, ja, ja!
Hoy sentada ante este ordenador y desde un tiempo ya lejano, he vuelto a recordar todo lo vivido en esos fenicios, en esa bóveda del patio de armas; en ese pequeño cuarto del Museo del Revellín, en donde tantos y tantos “individuos”lavamos Carmelo y yo ¡Que situaciones tan divertidas! y cuanta ilusión le echábamos. Hoy he vuelto a recordar el despertar de aquella Puerta Califal y la suerte que tuve de ser la única mujer que participó, en esa primera etapa. Y no es que hiciera mucho, lo reconozco, porque una solo era una voluntaria que no tenia ni idea, pero allí estuve hasta el final, mañana y tarde. Hasta aquel día en que nos dijeron: se acabó. Nos quedamos de piedra… Y de piedra, deseaba ser en ese momento para no salir de allí…
Me has enviado unas fotos que me han hecho un poco polvo: hoy la nostalgia se adueñó de mi.
Un beso Fernando.

“Eder”

Jul 182010
 

Al señor ministro no me quedó otro remedio que captarlo a través de uno de los plasmas colocados por la terminal, como no es muy alto y yo tampoco…Y al señor que está en primer plano, como no queria foto…
Con estos dos señores tan importantes tuve más suerte.
Mi amigo Ramón Becerra, el que lleva la batuta de Inaer,junto al piloto más antiguo de esa compañía, el hombre tiene ochenta y pico de años, pero está hecho un muchacho ¡un verdadero placer haberle conocido!
La periodista miró hacia la cámara…
A la derecha y en la sombra capté a los pilotos de Inaer.El de menor altura es Tomás, el otro no lo distingo ¡Muy buenos en su profesión!
Juanlu, estás más visto que el TBO ¡’ja, ja, ja! Ya me dirás si conseguiste hacer alguna en condiciones.
Llegaron en autocar…

un buen jaleo
Se organizó…

Y…aquí:el señor director comercial de INAER.

Jul 172010
 

Gente importante viendo las instalaciones.
¡Mira que guapa estás Pilar!
Una profesional de Canal Sur, con bolso, como todas las féminas, y micros en ristre.
Y aquí, posando para este blog, un grupo de chicas guapas de la prensa , el puerto y Aena:gracias por vuestra sonrisa.
Mi consorte y José Manuel, bellisima persona.
¡Ja, ja, ja! no se si estás preparado para llamar al toro, o es que te pesa la cámara ¡Anda que menuda pose!

La sonrisa de Cristina; una ingeniero estupenda.
¡Espabila Cristinita que es el último! Y ellos con la tesitura de que tomar de la carta ¡Donde esté un mate! ¿verdad Diego?

los principales protagonistas del día del evento ¿o es que no brilla el suelo? ¡pues eso!En esta tengo que pararme, porque ese mocho y esa fregona son

Venga, venga, daros prisa que esto no acaba nunca. Je je, je…

Jul 172010
 






¡No te libraste Susi ! Mira que gracia tiene ella posando con su uniforme ¡ja, ja, ja!

Nos cerraron literalmente el paso a las oficinas para colocar el entramado “del lio del dia”.
¡Perdón! esto no tiene nada que ver con la preparación del evento, pero al salir un día del hotel, me tropecé con una tarde de “la Roja”, y no pude resistirme a guardar una pincelada de “tan relevante evento ” en mi cámara

¿Clase de aerobic?


Y una ya se queda sin saber que decir, con tanta foto asi que…¡A reconocerse tocan!

Jul 162010
 


Los chic@s de operaciones ¡jóvenes y guap@s!


Mi consorte sujetándose los pantalones, porque con tanto trajín se aflojan,bajo la atenta mirada de Alfonso, de seguridad, y José Manuel, el adjunto a dirección ¡No hay nada como una Coca Cola para un momento de bajón! ¡Si lo sabré yo!
Teresa no te comas el bolígrafo que Aena no está para gastos.

¡ Formáis un buen equipo!
Y aquí se ve la ubicación del Helipuerto. Un sitio no muy usual, lo que no impide su buen funcionamiento.
Currar curran…

Los chicos de mantenimiento
Pista, y parte de la sujeción del helicóptero ¡Que cualquiera sabe el nombrecito de la correa!
Siempre está un@ a tiempo de cambiar de medio de transporte…

¡Ja, ja,jaaaaaaaaaaa! ¡¡¡¡El ascensorrrrr!!!! Me rio yo de Cabo Quenedy

Y más…

Jul 152010
 




Sacada de Google Earth

Sacada de Google Earth

Sacada de Google Earth


El aroma de cabellos muy negros y muy finos
en el peine, un perfume de ámbar y de tarde de tormenta,
la risa de una sirvienta, el ruido muy dulce de pies desnudos sobre la arena.
Fuera en el jardín un rumor de aguas vivas
y de pájaros que se bañan en el pilón de piedra.
Por qué en febrero gris cuando se derrite la nieve sucia,
la joven que se peinaba en Xian una mañana de verano
en el tiempo del último emperador de los Tang del Sur.
Por qué viene ella de repente a mezclar con la bruma de invierno
el murmullo del peine en sus cabellos sueltos,
un perfume de cabellos negros y finos,
el ruido apenas ruido de los sirvientes pies desnudos
caminando por las losas y por la arena del jardín
y el canto de una oropéndola muerta desde hace doce siglos
mezclada con el rumor de aguas que no se agotan jamás.
Todo porque un poeta chino enamorado de la joven
acaricia en dos versos sus cabellos sueltos
su lejano perfume de ámbar y de tarde de tormenta.

Claude Roy



¡Oh Fitur, Fitur!

Jul 142010
 



Tantas cosas tengo que contarte; tanto tengo que decirte en tan poco tiempo, que mis neuronas se atropellan por pensar y mis pensamientos se resisten a salir. He emborronado tantas folios y cuartillas. he dejado en la pantalla inerte del ordenador tantas letras olvidadas, tantas palabras entregadas a la desmemoria, que ya no se como explicarte lo que siento. Pero aquí estoy; ya ves. Con la mirada perdida y la voluntad de olvidarte guardada en el entrepaño del corazón. Hoy brilla el sol y se cuela por la ventana de esta habitación, aunque sabe que la huella sofocante de su aliento es algo que no camela a mi piel. No aguanto el sol, ni bajo el nombre de Amón Ra, ni de Liza, ni de Apolo ni Baal. Y lo siento. Y siento y siento, que he amado y amo, que he odiado y odio, que me he reído contigo y no de ti. Que me he alegrado de lo bueno y me he apenado de lo malo. Que he tenido sueños tan amargos, tan inquietos; tan desolados, que las lágrimas resbalaban por mi piel. Y que han habido otros tan auténticos e intensos, que no he sabido decir si ese roce de tus labios en el hueco de mi nuca alguna vez fue verdad. He perdido los estribos una, dos, tres y mil veces, y he filtrado en mis palabras el veneno de la rabia contenida. Eso es cierto y no lo niego, pero también es verdad que he dejado una, dos, tres y mil veces, que mis labios perfilaran un “perdón”.
Y tantas y tantas cosas me quedan por decirte… que mis neuronas se atropellan por pensar  y mis pensamientos se resisten a salir…
https://vimeo.com/122934557
Jul 132010
 


¡Acercate más!

hemos pedido un deseo…

distancia...
la…
en…Y…cumpleaños…

tu…

es…


Hoy…

Antes de tiempo tus compañeros de trabajo celebraron tu cumpleaños…

Hoy es tu cumpleaños, y como siempre te llevamos más que nunca en el pensamiento. Ayer a las doce de la noche pater y yo “en un Hotel cualquiera de Algeciras”,nos sentamos frente al ordenador con esa caja de cerillas que amablemente nos dieron en recepción. Como dos chiquillos esperábamos que el reloj marcara la hora de las brujas menos dos minutos, por eso de no llegar tarde a la cita. Y llamamos por el hilo humbilical que es ese Skype bendito; esa cámara con la que ya no podemos vivir sabiendo que es la puerta a tu vida y la nuestra ,a esos sentimientos compartidos, desde hace tanto tiempo, a miles de kilómetros….pero no estaba, permanecías apagado, y lo entendimos, aunque en el fondo nos quedáramos “desangelados”, nunca mejor dicho, y comprendimos que a esa hora de las brujas, allí en Taiwán, era ni más ni menos que las seis de la mañana. Y decidimos dejar el Skype abierto toda la noche por si aparecías…
-¡¡¡eh!!! que estoy aquí!!! Es que me he quedado “sopa”-dormido-
Con ojos de sueño sonreías a la cámara, y al mirarte pensé que realmente no necesitábamos la luz de las cerillas para desearte un feliz cumpleaños porque la que emanaba de tu interior era más que suficiente. Pero la encendimos y con los ojos fijos en ella te dijimos
-¡sopla a la de tres y pide un deseo!
Y los tres soplamos esa luz de la ilusión, cargada de un único deseo por parte de pater y mio, porque lo que tú pediste eso no lo sabremos nunca:con el soplo de una vela los deseos se desvanecen en el aire junto con el pensamiento dirigido a Aquel que los puede hacer realidad.
Recuerdo ahora a tu hermano Chicho que me diría:ya, ya, hoy toca nostalgia…cada cumpleaños nos cuentas lo preciosos que eramos, y etc,etc,etc…pero se equivoca porque eso no ocurre tres veces al año;eso lo rememora mi cerebro un día si, y otro también. Y por eso que recuerdo vuestros nacimientos, hoy el tuyo más que nunca está conmigo, y me veo en aquella camilla, con un gotero de esos que te rompen por dentro -de eso hoy las mujeres no saben nada pues les plantan la epidural y listas-, aparcada junto a un enorme ventanal, que casi llegaba al ras de las baldosas del suelo. Y volví la vista hacia él, confiando que las horas pasaran más rápidas, y el gotero dejara caer esas gotas atroces que aceleran el parto, reventandote el vientre con “más alegría” .
Afuera llovía; y llovía una lluvia fina y persistente que mojaba las rosas de un rosal plantado tan cerca de mi que si no hubiera sido por el cristal que nos separaba, la habría podido rozar con los dedos de la mano libre de gotero. Mis ojos rodaron por ese patio interior en donde las plantas esperaban pacientes a que esa cortina de agua que las llevaba ensopando durante horas, decidiera irse a otro patio, o a cualquier lugar, que no fuera el pabellón de maternidad, en donde se suponía debía lucir un sol radiante. Y en un intento de distraer al dolor manifestado en el sudor angustioso que perlaba mi piel, y de desorientar al miedo, contemplaron mis ojos cada rincón visible desde donde me encontraba, y vi al otro lado del pequeño jardín interior, a una buganvilla,ya mayor, por su tamaño y la fuerza con la que se agarraba al muro que tenía en frente, luciendo sus flores de un rojo intenso, bajo la capa de gua que la mojaba. A un plátano enano, que crecía plantado en mitad del patio, le afloraba la tristeza en forma de hojas amarillas: tal vez fuera porque desde donde se encontraba tan solo veía una y otra cara, de mujer, de ojos asustados, y pechos agitados por la respiración entrecortada por el esfuerzo,de esa lucha por la vida, que libraba en solitario:Quizá si lo hubieran plantado junto a la ventana de la habitación a donde fuimos a parar tu y yo, sus hojas se habrían vestido de verde… Y naciste no sin mucho esfuerzo a pesar de ser el tercero, y es que una estaba muy, pero que muy gorda, un poco por los bocatas de tortilla, y un mucho por esa cortisona que me dieron en tu embarazo.Y naciste; si al fin naciste…:
– ¿pero es normal después de tanta cortisona? – preguntaba la gente acercándose a ti con cautela , como si fueran a ver al monstruo del Lago Ness.
– ¡Ja, ja, ja! ¿eres normal Ángel? Yo creo que no. Ni tú, ni tu padre ni yo. Porque si lo fuéramos no apagariamos cerillas el día de tu cumpleaños frente a una cámara web, para luego quedarnos ¿peor?
– ¿Somos normales Ángel? Yo creo que no ¡ja, ja, ja!
Hace cuatro días fue tu cumpleaños. Empecé para ti este rincón, pero el trasiego de idas y venidas; ya sabes, ha hecho que lo acabara hoy. Hace cuatro días fue tu cumpleaños.
Un beso.

Mater.

Jul 072010
 


¡Muak! Muak! ¡Muak! Que me voy; que tengo prisa. Tomaros el té, y esta vez con hielo que hace mucho calor. Si consigo prestado un ordenata ya sabeis que os pondré algo; sea como sea…:¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Sed buen@s que os veo!!!!!!!!!!