Jun 292011
 

Como somos los seres humanos. Creemos que podemos dominar los sentimientos, a un golpe de neurona, en un intento de darle esquinazo a los sentimiento “sin techo”, que se apelotonan a las puertas del corazón con la esperanza de encontrar un hueco en él. Y digo sentimientos “sin techo”porque son tan contradictorios, tan desconcertantes, tan incómodos de aceptar que no encontramos donde ubicarlos…
Sentimientos encontrados…Es curioso como sin saber como ni porqué alguien a quien quieres y con la que has tenido durante años una cierta complicidad, y por la que hubieses puesto la mano en el fuego por:”nunca me dará la espalda”, te deja tirada,a ti y al mundo que te rodea, que una vez fue suyo también, o así lo creíste tú ¡que cosas tiene la vida! No si ya lo dice la canción:”la vida es un tango”…
Dijiste; nos dijimos: ” si alguna vez nos molesta algo de nuestras actitudes, lo aclararemos mirándonos de frente y vaciando el corazón de “okupas”, Y una lleva tiempo esperando esa mirada de frente y ese vuelco de sentimientos que no te sientan nada bien. Has cambiado y mucho. Y me “repatea” el no saber a ciencia cierta el motivo, aunque barajo un par, pero son tan infantiles, tan absurdos e inmaduros, que no lo puedo creer viniendo de ti. No estoy hablando de tu relación personal, que me parece, que tampoco anda ultimamente por un campo de amapolas:estoy hablando de los seres que te guste o no, forman parte de tu vida, Los celos son malos compañeros de viaje, sean de la índole que sea, y mal asunto el anteponer otras almas a las que realmente deberían importarte…Tú verás lo que haces pero el camino no es precisamente “dar donde más duele”, porque en el fondo el dolor es para: “las almas nuevas”.
Luego no te quejes
Luego no…
Luego no…
Luego no…
Y una lleva tiempo esperando esa mirada de frente, y ese vuelco de sentimientos encontrados:para que te sientas bien.
Como somos los seres humanos…….

Jun 252011
 


Aquel otoño del 36 era especialmente duro, aunque en realidad lo fue desde que comenzó el verano; desde ese 18 de julio en que estalló la guerra. Un año antes le prometió amor eterno. De esos que son “para siempre” y ella, aunque era algo alocado y un poco bohemio,le creyó. Le creyó hasta el punto de que dejó que pusiera un anillo en su dedo frente al altar. Y ella le amó, y le amó dejando que abriera el camino hasta lo más profundo de sus entrañas,una y otra vez hasta quedar preñada de él. Y nació un hijo de ese amor de “para toda la vida”, siendo por un tiempo los tres:uno. Vivían entre lienzos y pinceles con un sempiterno olor a disolvente, trementina y aceite de linaza y la promesa de alcanzar la luna para ella mirando a esa luna a través del techo de cristal, cosido a goteras, de la vieja buhardilla tumbados en aquella cama de hierro de patas oxidadas y somier quejumbroso. Y así una noche y otra con unas sabanas revueltas tras amarse y un pitillo en la boca para ordenar pensamientos….
…………..Ella aceleraba el paso todo lo que el peso de una cesta de mimbre cargada de cacharros, y un bebe entre los brazos la dejaban correr. Las bombas caían muy cerca y el estallido de las balas parecían volar por encima de su cabeza. Todo el mundo corría a resguardarse en los refugios de las mortíferas armas, en mitad de las alarmas y el ruido de los motores de los aviones que volaban por el cielo de esa ciudad en donde la amó “para toda la vida”. Se tambaleó al ir a cruzar la calle que la separaba del refugio pero un buen samaritano impidió que cayera al suelo con el pequeño.En la semioscuridad de la bodega, solo se escuchaban los rezos de los desesperados y los gemidos de los doloridos, entre llantos de niños con la cabeza hundida en el regazo de sus madres. Con palabras más que sosegadas fue calmando al hijo de ese amor de “para toda la vida” , mientras en su interior la rabia y la desesperación fluían como la lava de un volcán: “”Los había abandonado””.Al principio pensó que estaría herido o tal vez muerto y eso la hizo sufrir como nunca había sufrido, pero cuando leyó la carta que le envió con su amigo Federico todo cambió. Se la había escrito en un pedazo de papel de estraza y en ella le decía:”””Me da miedo la guerra. He desertado. Me paso a Francia; ya volveré””.Y le odió, le odió, y le odió por eso, deseando que nunca llegara a cruzar esa frontera.Que su intento de huir como un conejo asustado se quedara en la cuneta como se había quedado ella. El pequeño volvió a llorar de hambre, y el llanto se le clavó en el alma como una astilla entre las uñas…
El ruido de los motores de los” ratas rusos”se disiparon en la noche y la gente fue saliendo del refugio con paso cansado, y mirada perdida.Desesperados como ella que no sabía que hacer ni a donde ir. Sus pasos la dirigían hacia esa buhardilla de promesas incumplidas y de hornillo apagado por haberse quedado sin trabajo; es lo que tenía la escasez de nada: que los fogones duermen un largo sueño.Tumbada en la cama con la vista fija en aquella luna de cuarto creciente dejó correr la que sería su última lágrima:””no derramaría ni una más por él”;no valía la pena.Y con ese pensamiento volvió a mirar al gajo de luna,que entre los boquetes del techo parecía guiñarle un ojo.Se plegó como una crisálida en su capullo en un intento de dar algo de calor al pequeño pero no lo consiguió.Hacia frío, mucho frío ni la manta ni el cobertor eran suficientes para acabar con el castañeo de sus dientes ni con el llanto del pequeño, que lloraba por lo poco que sacaba de su pecho y el ínfimo calor con que su cuerpo podía abrigarle.Y entonces pensó en Federico…si había alguien que en esa ciudad podía ampararla ese era él. Era un hombre poderoso, con contactos importantes; se movía en las altas esferas, y nunca ocultó su ¿amor? ¿deseo? le daba igual. En cualquier caso:su atracción por ella. Se levantó buscando, a la luz del cabo de una vela y con la complicidad del gajo de luna sacó la carta,recordando lo que Federico le dijo al entregársela:”Te escribí mi dirección en el sobre por si me necesitas”… Y ella lo necesitaba, así que arreglo un hatillo con algo de ropa que le quedaba,y arropando al niño salió de la buhardilla sin mirar atrás ni molestarse en cerrar la puerta.
Con el estruendo no muy lejano de la artilleria,caminó con el corazón en un puño por las calles desiertas acompañada por el gajo de luna, y al resplandor de las llamas ocupadas en devorar edificios. Caminaba con el hijo entre los brazos y el hatillo colgando de un brazo confiando en que, a pesar de los pesares y lo absurdo del escenario para soñar: sus vidas cambiarían.
Él cumplió su palabra protegiéndola con el largo brazo de la seguridad que da el moverse en altos círculos de poder, y ella se lo agradeció con noches de cama y de conatos de amor.
Y el tiempo pasó y la guerra acabó dejando muertos, heridos, desaparecidos, hambre y bombones con Moët,dependiendo del círculo. Y ella le agradeció que la tuviera inmersa en los “bombones con Chandón”.
Y el tiempo pasó y el niño se educaba en los Agustinos, mientras ella esperaba en el nido de amor que había comprado para ellos, con la promesa de anillar su anular con una alianza de:”para toda la vida”,cuando la mujer con la que se casó porque así convenía para las buenas formas, pasara a mejor vida tras la larga enfermedad que venia consumiendola desde hacia años.
Y el tiempo pasó y el niño creció. Y en su pelo aparecieron las primeras hebras de canas, y en su anular la alianza de:”para toda la vida” brillaba por su ausencia.
Y el tiempo pasó como pasa siempre:sin darnos cuenta y ella solo cambio de casa para ir a la última morada con el alma en cuarto menguante como un gajo de luna.
Y el tiempo pasó y Federico solo cambio de casa para ir al panteón familiar en donde su achacosa esposa lo esperaba para seguir viviendo bajo el mismo techo para toda la eternidad.
Y el tiempo pasó, y el niño se hizo un hombre de provecho y de posibles, y prendió una alianza en el anular de la madre de su único hijo al que evitaba hablarle del pasado y nunca nombró al innombrable de su abuelo que una vez huyó dejando a su madre con él en los brazos, y el corazón como un gajo de luna.
Y el tiempo pasó, y como la vida es un tango,quiso el destino que viera en un periódico su raro y moribundo apellido escrito en él: ” Rigoberto …………. pintor de “la escuela de tal”, queal comienzo de la Guerra Civil abandonó España por sus ideas políticas,ha regresado fijando su residencia en ……. El afamado pintor expone en tal, y tal galería………
Y al tiempo no le dio “tiempo” a pasar, porque acribilló a su padre con preguntas sin respuestas desde hacia tanto y tanto, y el padre no tuvo otra salida y le contó. Le habló de ese pintor y su verdadera historia: la deserción, el abandono… su cobardia. Le habló del coraje de su abuela, la madre que lo parió,que dejó correr la última lágrima y luchó por sobrevivir al lado de un hombre que aunque nunca quiso, le estuvo agradecida por su promesa cumplida de:”te escribí mi dirección en el sobre por si me necesitas”.Habló durante largo rato volcando el alma como un cántaro de agua sobre una palangana.Y el hijo le dijo:
-Quiero verlo.
Y el padre le contestó:
– No puedo evitarlo…ya eres mayor de edad.
Voló hasta allí.Lo vio en la galería, no le hizo falta preguntar quien era porque se parecía tanto a él…El mismo pelo de la familia…La misma complexión, la estatura…Y esos ojos tan de los…..
Sentados en la terraza de su estudio, una vieja buhardilla de un rincón de la ciudad,escuchaba su versión de los hechos con un vino en la mano y los labios sellados. Mientras hablaba los dedos de sus manos se agitaban como las alas de una paloma casi octogenaria. Escuchó su relato desde el principio hasta el fin. El mismo que le contarón un par de días atrás y al acabar no albergaba el más mínimo sentimiento de odio o rabia hacia aquel hombre que una vez abandonó a su padre.
-No pretendo ser tu abuelo…solo quiero que me dejes ser tu amigo…conocernos un poco…recuperar el tiempo perdido…
– Podríamos intentarlo, pero debo preguntárselo a mi padre, es lo menos que puedo hacer…
– Debes hacerlo. Dile que no hay más intención que la de conocer a mi nieto un poco.
…….Un golpe de móvil, con un:” no está de acuerdo” y un”lo comprendo… Adiós…adiós”…Fueron las últimas palabras que cruzaron.
Lo leyó en le periódico, lo contaron en las noticias de T.V., hablaron sobre su trayectoria en la radio…:El maestro de ….había muerto ese día en …..a los….años de edad,Bla, bla, bla…
Una llamada de teléfono. Una sorpresa, un comunicarnos durante cinco horas a golpe de móvil. Una historia…un dejala en tu blog…Un no de señales de mi…Un tranquilo,nadie sabrá de ti.
Esta es una historia real como la vida misma. Me la contaron,un día de esos en que ando por esas carreteras de Dios y es cierto que la conversación duró unas cinco horas con sus correspondientes pérdidas de cobertura. He tardado en escribirla, casi un año, pero aquí está. la dejo para todos vosotros en nombre de alguien a quien: “he vuelto a encontrar aunque no sabia que existia”.
Va por ti ………….Un beso.

Gudea.

Jun 232011
 





 

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                                                                                                             A falta de guitarra…el lapicero en la oreja

 

Lo conocí una tarde de un día de abril, hace ya una taleguilla de años , en mitad de una mudanza de las “tropecientasmil” que esta troupe mía lleva en sus costillas. No lo vi llegar, sepultada como estaba entre cajas de mudanza allá en el sótano. Sabía que habían llamado a un carpintero, no recuerdo tampoco para qué. Solo se que cuando subí me tropecé con alguien de gran estatura, del que solo percibí su larga melena y los complicados tatuajes gravados en brazos piernas. Yo dije un “hola” con reparo y desconfianza, y el se volvió respondiendo con otro”hola”sin más. Su cara aderezada de piercings, me regaló una sonrisa tan sana como una zanahoria recién arrancada del huerto del abuelo de Heidi, y en sus ojos entreví la misma fiereza que en los del oso Yoguí. No creo equivocarme si digo que, desde ese momento se estableció entre nosotros un “filing” del que nunca hablamos, pero está ahí. Es noble, ya lo he dicho antes, y creo que no muy hablador cuando no se siente agusto. Y a propósito de sentirse agusto, el se encuentra como un salmonete en su hábitat con una guitarra eléctrica entre las manos, y el sonido a rock heavy metal que de ella sale, junto al resto de su grupo de música.Es un ser adorable al que le tengo un cariño muy especial, tal vez porque cuando le miro, me viene a la cabeza aquel muchacho de veinte años al que se le venía encima la responsabilidad de la paternidad, como se le acababa de venir a él.
Serafín, “Sera” para los amigos, sabe hacer bien su oficio que no es otro que el de San José. Creció entre cepillos, serruchos,martillos, clavos, escuadras,maderas, y calendarios de chicas sin ropa colgados en cualquier rincón de la carpintería, y esa guitarra eléctrica a la que necesita casi tanto como el comer.Sera es un saco de ternura aunque no se la pueda apreciar entre tanto pelo, y tanto mar de tatuajes. Amigo de sus amigos, y porque creo encontrarme entre ellos he querido dejar aquí estas fotos de hace un par de días, cuando nos volvimos a cruzar tras largo tiempo sin vernos.
va por ti “Sera”. Un beso.

Gudea de Lagash

Jun 192011
 


Ensoñación…ensoñación…Susurra en mi cerebro la palabra “ensoñación”arropando al infeliz, con su sonido, en una nube de algodón. Ensoñación…Mi lengua la pronuncia y la mece entre los labios fundiendo lentamente;poco a poco cada letra como un dulce de limón, como un flan de caramelo, como una tarta de queso, como una arepita dulce de anís, como un sorbo jugoso y fresco de aguapanela y limón…Ensoñación…
La ensoñación,esa que me produce tu nombre: Cosquillas en la garganta, y un Piter Pank en mitad del corazón.
Ensoñación…ensoñación…es lo que siento en mi piel cuando me rozas.
Sueños de ensoñación que juegan a volar con Piter Pank arrastrando el corazón al borde de mi garganta. Sube y baja,baja y sube si te acercas o te alejas.
Late y late “como una lata de tomate”:dice la niña de ayer.
Late y late como un golpe de darbuka, a mano hueca, en le borde de la piel: siente la mujer de hoy.
Ensoñación…ensoñación…a mil kilómetros de ti.
Y el corazón en la garganta envuelto en ensoñación. Esa ensoñación por ti
Y ese nombre; tu nombre que me produce cosquillas en la garganta
Y ese nombre;tú nombre que hace a Pank Piter, Piter pank,jugar con la ensoñación arrastrando al corazón al borde de mi garganta.
Y ese nombre;tu nombre que no puedo pronunciar sin que me tiemble el corazón en la garganta. A ese nombre yo le llamo:Ensoñación
Y mi lengua la pronuncia y la mece entre los labios,fundiendo poco a poco y lentamente cada letra como un dulce de limón
Como una arepita dulce de anís…
Como un sorbo jugoso y fresco de aguapanela y limón.
Y Corazón,corazón, corazón…corazón…co…ra…zón…
Así es.Todo es:Ensoñación

Jun 172011
 

Que me marcho… que estaré unos dias fuera…¡Que si puedo os dejaré algo!

¡¡¡¡¡Sed buenos que os veo!!!!

¡Marchando una de té con pasta en La isla de las orquídeaassssssssss!

Y…a pesar de los pesare…

¡LA VIDA ES BELLA!

¡Muak, Muak, y requetemuak!

Gudea de Lagash

Jun 172011
 

Tiene ya un porrón de años: de años vividos siendo “el ombligo del mundo familiar”. Tiene ya un porrón de años y por el momento no tiene ninguna intención de dejar de cumplirlos, aunque eso de cumplir lo lleve tan mal. Toda la vida se quitó un año, cosa que “Ojos de Gato” decía, no sin acierto, que había que ser tonta, que de hecho era” más tonta que el cerrojo de un purgatorio” por eso de quitarse un año:”si te quitas, barre de un plumazo cuatro o cinco”… Ahora ha seguido su consejo, ese de tiempos inmemoriales de su vida pasada y se quita !porque si! TRES de sus casi 92 . Y para que se lo vas a discutir si ella vive tan feliz… La “bella Sara ” no quiere cumplir años pero si apagar las velas y verse frente a ella tres o cuatro perfumes de los buenos, que es lo que realmente le encocora. Y se los pone como la colonia de baño, no se si alguna vez lo he comentado, a chorros. Le da igual que le digas que ha costado un riñón él, o los perfumitos; a ella le da igual: Ahora estoy recordando, que escribí algo sobre los sufridos compañeros de trayecto en el ascensor con la “bella Sara”, y su particular estilo de chorrearse por su cuerpo serrano los ungüentos.
Ha empezado el verano y la “bella Sara” tiene una cita en la cafetería de Quique con” las chicas de oro”, que espero estén aún vivitas y coleando.
Una la llama a diario por eso de la costumbre, y que verdad es que: “no empezando no se termina”, porque si algún día me retraso cinco minutos ya está sonando el móvil para darme la puntilla de:”claro, como te lo estás pasando bien te has olvidado de mi”… Y es que no cambiará nunca, aunque ese nunca no sea ya tan extenso en su tiempo por pura lógica, pero con ese enganche a la vida que tiene quizá nos entierre a todos, y luego a ver quien le compra los perfumes ¡ja, ja, ja!
Bella Sara, bella Sara, no has perdido un ápice de esa extraña mezcla que define tu carácter, tan ordeno y mando unas veces y tan sumisa otras:”Dime cuando vendréis a buscarme, que tengo que limpiar la nevera y dejar todo bien cerrado”, y una piensa que qué es lo que tendrá que limpiar en la nevera, si la pobre pasa los casi trescientos sesenta y cinco dias del año muerta de hambre, porque la “bella Sara” la tiene a régimen. Yo no se de que se alimenta y encima tiene una que escuchar con la naturalidad que se lo cuenta a la gente eso de: “yo gasto más en las quinielas, en el saco de las quinielas entra la bonoloto y el euromillón, que en comer”. ¡Toma ya! y lo suelta tan tranquila; eso si: hay que decir en su descargo, que para casos de emergencia tiene una lata de atún, de cuando se abrió la primera conservera de España, guardada en un cajón del comedor por si nos dejamos caer por su ciudad. Yo no se si entiende, o no le da la gana entender, la estrecha relación que hay entre el botulismo y las conservas que languidecen largo tiempo en algún rincón. El único argumento que te da, y si quieres lo tomas y si no lo dejas, es que esa lata de atún está ahí desde que “Ojos de Gato” se fue con “la pelirroja”, frase que debo aclarar para no llevar a equívoco al lector:”la pelirroja” no es otra que la incineración de “Ojos de Gato”. Bueno…es una forma original de expresar esa ceremonia; con un cierto humor, cosa que está muy bien a esas edades.
Bella Sara, bella Sara ¿ya estás preparada para esta etapa mundana del veranito aquí en Ceuta? Lo estás deseando pillina ¡Pues no te gusta a ti nada un asfalto!Ya queda menos preciosa, vete limpiando la nevera de suspiros y no te traigas las quinielas que aquí hay a porrillo.
Un beso Bella Sara.

Jun 172011
 



Les temo a las palabra porque no me sirven
porque ignoro de sus intenciones lo voraz, lo prematuro.
Porque me niego a suplicarles y soy, sin embargo, la esclava que les besa las sandalias.
Le temo a la llegada del poema porque viene rodeado de ausencia
porque sus bordes quebradizos amenazan con desaparecer entre mis manos
porque si lo miro a la cara se deshoja.
¿Qué hiciste, madre, para llenarme de palabras?
¿Por qué ya no es posible el silencio?
Le temo al cuerpo que no entiende lo que digo.
A su lenguaje atroz le tengo miedo.
A la amenaza persistente de una muerte que no me abandona:
pájaro revoloteando alrededor de las naranjas de la carne
hermosa golondrina que endulzará su lengua con mi néctar.
Mi cuerpo se parece al tuyo, madre.
Pero siempre seré hija para ti. La hija mayor. Primera en desgarrarte
y en dejarte
nido abandonado a medianoche
descanso en el enorme graderío que no termina, que no calla, que no escribo.
Le temo al final del poema, a la súbita desdicha en sus ojos,
a los vacíos que lo perforan como balas atravesadas en un tronco a punto de caer
a las imágenes mudas que aprietan su cuello
y pululan en mi entorno que no logra desprenderse de ellas.
Le temo, madre, a tu angustia
y a las palabras que me enseñaste
porque no son las que quiero.


marialuz Albuja

Jun 152011
 


Sobre la antigua mesa de juegos infantiles
el volumen de cuentos escogidos.
El sol, igual que entonces,
derrama su promesa de luz inagotable sobre las viejas páginas.
Hoy vuelvo a ver, con dedos asombrados,
el paisaje de mis primeros sueños.
El corazón se comba bajo el peso del tiempo como una flor nevada.
Hubo un día que soñé con palacios de oro detenidos
al borde de un estanque. Con diamantes
lloviendo sobre el barro. Con montañas sonámbulas, con dragones domésticos.
Los años han pasado con esa exactitud impertinente.
Ahora,
ya conozco el sabor
-agridulce y perplejo-
de la hierba que crece al otro lado.
Y no siempre es más verde.
He visto transformarse muchas veces
sueños en calabazas,
promesas en harapos,
palabras en ratones asustados.
Quien cruza una frontera, apuñala las horas.
Ahora,
en este tiempo del que huyen las respuestas,
cuando vuelan los pájaros
tras comerse las migas derramadas sobre el musgo del bosque.

¿Cómo encontrar de nuevo el camino de regreso?



Raquel Lanseros

Jun 142011
 

Hace calor. Hoy hace un calor achicharrante, de ese que aplatana, que adormece, que hace que te sientas como un elefante con zapatillas de ballet. Hace calor. Hoy , ayer y antes de ayer. Y también lo hará mañana y así hasta el final del verano. Y una lo lleva mal, sobre todo por la noche cuando se mete entre las sábanas tras hacerse la remolona y pegarse una ducha a las tantas. Las puertas del balcón cerradas, no sea que aparezca una visita no deseada, es lo que tiene eso de no vivir en un piso…El aire sin conectar, porque agarro unos enfriamientos de” no te menees”:debate de la nación con el bando contrario, que no es otro que mi consorte, porque a él no le afecta para nada el maldito aire acondicionado, y a una servidora le machaca la garganta. Al final una idea luminosa:encargamos unas mosquiteras y así pasará “la fresca de la noche” o “el fresco”, según el argot costumbrista que cada un@ emplee cuando le de por pasar, y zanjado los temas “bichos”- enfriamientos…¡Pues que bien! Tan feliz, tan relajada por haber encontrado al fin la solución ¡Oh! Y…un día, y otro, y una semana, y otra, y un mes….¡¡¡¡Así llevamos desde el mes de enero!!! Esperando esas mosquiteras que nunca llegan, porque fuimos previsores, y no me digáis que no. Lo pensamos con tiempo para que este año no ocurriera lo de todos los años, en que el calor hace que durmamos peor, porque yo siempre duermo mal, con los consiguientes nervios a flor de piel ejerciendo en mi ánimo un influjo tan negativo que ni el doctor Yekill con dos litronas de la poción de Mr. Hyde tendría.
Calor, calor, calor….Verano, verano, verano, de moscas, mosquitos, hormigas y toda clase de inquilinos no deseados borbotando en la puesta de huevecillos de sus “mamás”¡uuuuuffffff!
Verano, verano, verano…Mi casa, la del banco,se encuentra situada en una urbanización de verano, en donde durante el año es todo paz y sosiego si dejamos a un lado a la “Caballé”de mi vecina y su “Campanera”, pero julio y agosto es otra cosa. Yo no se de donde sale tanta gente, hasta los pájaros que anidan en un par de árboles que hay en mi patio,parecen enmudecer con el bullicio. Claro que más de un@ pensará, y no sin razón, que si no me gusta el jaleo del verano ni la playa, como se me ocurrió comprar, es del banco, una casa en una urbanización de playa:¡Buena pregunta! para la que no hay respuesta a no ser que diga que me pilló en un día tonto, y de rebote yo pillé a mi consorte en otro día tonto y así nos vimos con la pluma en la mano ante notario y dispuestos a disfrutar de la paz y sosiego durante diez meses a cambio de…¡la guerra de los mundos!
Hace calor. Hoy hace un calor achicharrante y a mi aún no me han colocado las mosquiteras…quizá el responsable de mis mosquiteras se ha fundido como un “Calipo” al sol. O tal vez se ha bebido una infusión de adormidera y se ha frito bajo el olivo de su tía- abuela, mecido por la brisa de la noche, esa que yo no puedo disfrutar por no tener mosquiteras,sobre una hamaca paraguaya comprada en algún crucero de verano. A lo peor se a muerto…pudiera ser, ahogado en gazpacho que con este “calorcito” apetece tanto. O le han robado el cobre de su taladro eléctrico y por eso no puede acabar el trabajo…No se…solo se que….¡YO QUIERO MIS MOSQUITERAAASSSSS!
¡Hay que ver ! la sarta de tonterías que acabo de escribir. Es lo que tiene el calor y que una no duerma bien. La neurona se resiente; toma la consistencia de una ameba y como tal razona.
Es lo que tiene el calor.

Jun 092011
 

Quince años tiene mi amor…Perdoname, te quiero tanto, que yo sin ti….¡Oh Carol! loco estoy por ti…
Sentada en el borde de la balaustrada con los ojos cerrados a la luz del atardecer, la quinceañera de ojos soñadores, zapatos de punteras finas y diminuto tacón de aguja, esperaba con impaciencia a que su amiga llegara para irse al guateque. Era el cumpleaños de Pepe, el hijo del capitán por el que bebía los vientos” los dos en la misma copa”. Con la lata de bombones Cadbury envuelta para regalo, y una postal de felicitación a todo color le daba vueltas a como deshacerse de la plomazo de su pequeña y única hermana que su madre se empeñaba en encasquetarle cada vez que se juntaba la pandilla:”chivata, chivata, chivata”-pensó, agitando la caja de bombones…
– ¡Que asco de niña! -exclamó mirando a su hermana como si fuera un moco pegado en la balaustrada-¡Es que tienes que estar siempre pegada a mi!
La pequeña no se molestó en mirarla. Su problema era mayor que el de la cursi de su hermana, o eso le parecía a ella, y es que su madre se empeñaba en darle para merendar bocadillos de queso o embutido pero nunca pan y chocolate Nestlé, como a los demás niños, y no entendía por qué no podía merendar como todo él mundo. Su madre decía que eso le engordaba…y ella pensaba que simplemente no le gustaba el pan y el chocolate y ¡a jorobarse todo el mundo! Un:
-¡Mamaaa! ¡Por qué tengo que cargar con ella! nadie lleva a sus hermanos pequeños pegados como lapas, solo yo…-la volvió a la realidad.
Las protestas de la mayor hicieron que regresara del problema existencial sobre:” comer o no comer embutido o chocolate”. Era el momento de defenderse y así lo hizo.
– Fabiola es pequeña como yo y estará en la fiesta-protestó estirando hasta donde su corta estatura se lo permitió-
-¡No!Fabiola tiene un año más que tú, tiene nueve años y además está en su casa! -dijo Tatín al borde de la exasperación.
-¡Basta ya! te llevarás a tu hermana- decidió la madre harta de los cambios de humor de su hija mayor, olvidando que ella tambien fue una vez adolescente y por cierto muy mimada.
Iba a protestar cuando la hija del doctor Ligero,Mari Carmen su amiga del alma, apareció al final de la larga cuesta que unía el campamento con la pequeña y bella ciudad de San Carlos.La muchachita de cara redonda y ojos dulces y almendrados color avellana, se acercaba atusandose el vestido azul de amplio vuelo y ancho cinturón ajustado al talle. Cuando llegó a la balaustrada los colores de su cara marcaban el esfuerzo de la caminata, y a Sara le vino a la cabeza un cestillo de manzanas jugosas y rojas.La adolescente se quedó mirando el “cardado”de Tatín, y deseó ser como su amiga tan delgada, y con ese pelo liso para hacerse los cardados que quisiera y no ese pelo algo acaracolado al que no podía domar, Y luego estaba su cara…odiaba su cara pecosa y redonda con esos cachetes que se arrebolaba por menos de nada…
– ¿Que le vas a regalar?
-Una caja de bombones…
-¡Ja, ja, ja!
-¡por qué te ríes?
-Porque yo le llevo lo mismo
Y las dos salieron de la terraza camino de la casa del capitán seguidas, un poco más rezagada al más puro estilo rastreador comanche, la pequeña a la que su hermana había comparado con un moco pegado a la balaustrada, y ella pensó que quizá era porque la había visto pegar alguno en esas horas largas y aburridas en que su madre dormía la siesta y la “repollo” -que así es como la llamaba-, se dedicaba a pintar muñequitas salidas de los cuentos de hadas, que ella devoraba, en azulejos pringados de ajo, para que corriera mejor la pintura, o eso había oído…Lo cierto era que le importaba un pimiento las siestas, las pinturas y los guateques que organizaban los mayores, porque a ella lo que de verdad le gustaba de todo eso era inflarse hasta reventar de “Pepsis”, Mirindas y aceitunas de esas gordas que casi no te caven en la boca.A la altura del antiguo hospital del que solo quedaban algunas paredes a medio caer, algo se cruzo por la yerba que brotaba entre las losas, y sus pies, he izo que pegara un brinco a la ves que un grito salia de su garganta:era un lagarto grande de colores que asustado corría a esconderse de los intrusos. Su larga cola desapareció entre un manojo de yerbajos y unas cuantos casquillos de cerveza abandonados sin miramientos por algún borracho. Empezó a correr atenazada por el miedo, pues a su desbordante imaginación le daba por pensar que los fantasmas de la gente que había muerto entre las paredes del hospital pululaban por allí. llamó a su hermana a gritos, pero esta se volvió solo una vez como diciendo”ahí te pudras”.La visión de la casa del doctor Monis, era para ella la tabla de salvación; como tierra sagrada cada vez que tenía que debía cruzar ese trozo del camino si quería llegar hasta donde vivian sus amigos Juanín y fabiola. Aflojó el paso teniendo aún la sensación de que algún espíritu caminara pegado a ella , y por un momento creyó comprender a Tatín cuando decía :”Es como si llevara un moco pegado a mi espalda”.Dejaron a un lado la casa del Doctor y llegaron a un bello edificio grande y gris, con aire señorial en el que el capitán y su familia vivía en la parte superior y las oficinas se encontraban en la planta de abajo.pensó en ir a ver a su padre a la oficina, pero se acordó que esa tarde se encontraba en la cárcel liado con no sabía que;no emprendía como podía encargarse de tantas cosa, y luego le quedaba tiempo para contarle cuentos y” canciones de la guerra”. El edificio tenia dos largas escaleras al más puro estilo de “lo que el viento se llevo” por la que un trasiego de gente subía y bajaba durante todo el día. Pero ellas no iban allí, el guateque se había formado en una de las oficinas que nadie utilizaba,cosa con la que estaban tod@s encantados por eso de que nadie los vigilaba. Cuando entraron no había luz, y todo estaba en silencio, solo duro unos segundos porque al momento la luz se hizo y el follón de adolescentes que allí había se echaron a reír ante los gritos de las muchachas.
¡Oh Carol! loco estoy por ti…Si tú me dejas…que será de mi…la aguja del tocadiscos, daba vueltas una tras otra sobre el disco de vinilo en el que el Duo Dinámico habían grabado sus voces acompasadas, y con un timbre que hacia enloquecer a todas las chiquillas que empezaban a despertar a la vida. Los muchachos repeinados y con la cara llena de granos dejaban escapar el deseo de un beso a través de unos ojos de “cordero degollado” que se iban sin remedio, hacia el recatado escote de la chica en cuestión. La chiquilla que lo intuía, y aunque muerta de ganas por aquel beso se dejaba agarrar la mano para bailar pero estirando el brazo hasta lo imposible frenando esa “atracción fatal”, que ejercía el otro brazo del muchacho, que rodeaba su cintura, y entre un tira y afloja, acababan de bailar a Carol,los Quince años , Perdonamé y los tropecientos mil discos del momento que tenían junto al tocadiscos.Y todo esto lo observaba la pequeña hermana de Tatín mientras engullía “mediasnoches ” de salchichón a falta de pan y chocolate inflándose a refrescos como mandaba los cánones.
Él rozó sus labios, cosa prohibida; ya lo sabía. Y ella dejó que los rozará.
Él la tomó de la mano y ella dejó que la tomara.
Él dijo me”gustas”…Y ella contestó: “y tú a mi también.
Y…¡¡¡el moco pegado a su espalda se chivó!!!!
Pasaron los años y aquel me gustas, y aquel roce de labios, y aquellas manos unidas con la complicidad de la pandilla,acabaron en un cajón del corazón donde se guardan los recuerdos más preciados, que no son otra cosas que:los del despertar al amor…
Uno siguió su camino, y otro se fue más allá.
Hoy me pregunto que fue de cada un@ de l@s adolescentes. A quien habrán tomado de la mano y si aún continúan unidos. De algunos se que la vida los trató mal, de otros que esa vida no fue del todo cruel con ellos, y de los menos, los tengo cerca de mi, a pesar de la distancia gracias a estas teclas compartidas.Para todos, para los que aún continuáis al pie del cañón, y para los que se quedaron en el camino por los motivos que fueran:
Mi abrazo, mi beso, y todo mi Cariño
La otra noche estuve con Lola…
¡Borracho yo!
Un sorbito de champan…
Mis manos en tu cintura
Sapore di mare
La playa
El rock de la carcel,
¡Un dos tres! derecha, derecha, izquierda izquierda, alnta y atrás ¡un dos tres!
Tú serás mi baby…
Y tantas y tantas, y tantas otras…

Jun 082011
 

sirenitas uno

Me ha venido a la memoria aquellas tardes de lluvia pesada e intensa, que lo ensopaba todo sin miramiento:los egombegombes, las jacarandas y los setos de hortensias, doblaban sus ramas por el peso de esa lluvia torrencial de esa tierra mía, y tuya, que se que me estás leyendo, tan llena de vida. Y me ha venido a la memoria la gente de aquellas tierra que corrían guareciendose de la lluvia que caía con gruesas gotas del tamaño de las monedas de chocolate, de papel dorado de nuestra niñez, o como rodajas de yuca cercenadas por el machete de algún bracero. Corrían a refugiarse en sus casas de nipa bajo un paraguas negro y desvencijado, un cartón, o una hermosa hoja de malanga. Sorteaban los regueros de agua que se formaban en la tierra roja y fértil que pisaban, transformada en un santiamén en en un “potopoto”denso y pegajoso para los pies desnudos del negro, y para los calzados del blanco. Y llovía y llovía sin solución, y el rumor de la lluvia adormecía los sentidos si te parabas a verla caer junto a la puerta de casa, o asomada a la ventana de lejas de madera apuntalada por aquel listón abriéndose hacia el cielo, y dejando ver la tela de mosquitera horadada, a veces, en algún pequeño punto por la que se colaban los mosquitos que llegaban en tropel con el calor y la humedad del ambiente, tras ese tiempo de lluvia, y el “jemjem” del atardecer lacerando la piel blanca de los blancos, que en un intento desesperado de acabar con el martirio abrasábamos la carne, dorada por el sol de esa tierra tropical, con las uñas y sin remedio, medio amparados por las grandes y redondas latas de conservas en las que unas brasas dejaban escapar un humo espeso para ahuyentar a los incómodos visitantes de las tardes.
Me ha venido a la memoria, aquellas tertulias que nuestros mayores, al ponerse el sol disfrutaban en los porches de las casas de unos y de otros acomodados en aquellos incómodos sillones, de rejilla, coloniales con un “salto” en la mano y un” Camel”en la comisura de los labios.

Y me ha venido a la memoria, tu niñez, y la mia,tu despertar a la vida,al primer amor de adolescencia, y “el morir” por una confidencia de adolescente,y un lazo fuerte de amistad,de esos de “para toda la vida”…..

Y me ha venido a la memoria esa infancia esa adolescencia nuestra

Jun 052011
 

 

“…y me senté por primera vez en un aparato de aviación. El aire producido por la hélice me fue en extremo molesto; no me era posible hacerme oír del piloto; todo se me volaba; saqué un papel del bolsillo y me desapareció; mi casco protector se me escurría, la bufanda se me soltaba, la chaqueta no estaba abrochada con suficiente fuerza; en una palabra, mi estado era desastroso”.

De la autobiografía de Manfred von Risrthofen “el Barón Rojo”

En una mañana de primavera cabalgaba a orillas del Oder sin prisas; tenía que ordenar sus pensamientos antes de perderse en el fragor de la batalla…Y es que Manfred había llegado a teniente muy joven, sin tiempo casi para hacer y sentir todo lo que un muchacho de su edad debería aunque la culpa de todo eso la tenía esa admiración, que desde niño tenía por su padre: Quería ser como él, formando parte del regimiento de los Ulanos… Pensó en su hermano Lothar y no pudo menos que sonreír al acordarse de aquellos juegos infantiles en las caballerizas de la mansión familiar: “eras un diablejo hermano”-murmuró frenando a su caballo, un hermoso animal de patas fuertes y mirada inteligente y desmontando sobre una alfombra de yerba mojada por el roció temprano. Sus botas de caña alta pisaron la yerba y las gotas prendidas en ella resbalaron por la grasa de caballo con la que Jürgen, su ayudante, las lustraba día a día. Llenó los pulmones del aire fresco de la mañana y lo dejó escapar de un golpe, después encendió un cigarrillo dándole un par de caladas profundas.Un graznido le hizo mirar al cielo en donde un Águila Imperial, daba vueltas en círculos cada vez más pequeños. El bello animal lanzaba su grito de guerra para caer en picado sobre la pieza elegida allá, en algún punto remoto de la espesura y el deseó tener alas para poder volar y perderse en algún lugar lejos de todo y de todos. El caballo piafó inquieto y lo calmó hablándole al oído mientras le tiraba, suavemente de la oreja con una mano. Y es que ese gesto, se había convertido en una costumbre ente los dos desde la primera vez que lo montó y los dos fueron uno. Una ultima calada y un pie en el estribo y luego el otro. Miró el reloj y espoleó al caballo con más fuerza de la que quiso, porque no podía llegar tarde a esa cita ineludible con:” La 1ª Guerra Mundial “.
La gente nace para una cosa o para otra y el había nacido para luchar, ganando la Cruz de Hierro a lomos de su caballo. Luego un paso fugaz en las trincheras, con el cuerpo a cuerpo de la infantería, para acabar encontrando un lugar entre las nubes, alistándose en aviación. De alguna manera, el deseo de libertad que experimentó aquella mañana de primavera viendo volar al Águila Imperial se cumplía, aunque no como cazador porque su único objetivo era el de fotografiar el frente oriental. Necesitaba algo más que ese cometido aburrido en el que lo habían encasillado:”Nunca debí dejar la caballería”- se decía viendo que nadie le deba un puesto en el cielo para luchar contra el enemigo, hasta que una mañana el tren de la oportunidad se le cruzó por segunda vez con nombre y apellido:Oswald Boelcke,”el maestro de la Fuerza Aérea Alemana”. La primera vez que se vieron fue en un tren y ahora en el fortín de vigilancia. Jugaba con un compañero al ajedrez cuando se acercó para ofrecerle un puesto en el escuadrón de caza “Jasta 2”. Todo fue así, sin más, el tren de la oportunidad de su vida tenía nombre y apellido y él, no dudó ni un segundo en subirse en marcha.
Y sobre el cielo de Francia Un 17 de diciembre de 1916 obtuvo su primera victoria a bordo de un Albatros Biplano II. Y luego vino otra y otra y otra. hasta superas las cuarenta de Boelkle, su mentor. Era imparable. Había nacido para volar en esas máquinas hasta que el cuerpo aguantara, y él lo sabía. Entre las nubes y jugando al “corre corre que te pillo” con la muerte, era otro hombre que nada tenía que ver con el que pisaba tierra. En el aire, necesitaba desfogar el corazón tan falto de calor entre las cosas de allí abajo. Tenía la agudeza visual del soberbio espécimen que vio aquella mañana volar por la garganta entre las montañas cercanas a las tierras de sus ancestros y el arrojo innato de los Richthofen. Así era y así fue el tiempo que duró, que no fue mucho.
Y pasaron los meses con una y otra victoria, de las que dejaba constancia en unas copas de plata de cinco centímetros: “1 Vickerse 2 17.9.16”. un aparato, modelo, ocupantes y fecha.
Y prendieron en su pecho la Blauer max y el siguió Volando. Le confiaron el Jasta 11 y los catorce aviones que formaban el comando se lanzaron al encuentro del enemigo como pompas de colores movidas por el viento. El suyo era el rojo. Un triplano, Fokker DR.I. que hacia temblar a sus contrincantes en cuanto lo avistaban. El caballero del aire se lanzaba a por ellos una veces derribándoles, las más, pero también alejándolos de su punto de mira una vez heridos. Y herido fue un 6 de julio de 1917, de un balazo en la cabeza. La bala lesiono el cerebro pero el barón Rojo fue capaz de aterrizar su avioneta. Durante mucho tiempo siguió volando dejando la sensatez junto a su gran danés “Moritz”, que esperaba su regreso después de cada contienda, con una oreja cercenada por andar demasiado cerca de las aspas del avión de su amo.
Tentaba a la suerte con instinto suicida; jugaba con la muerte… y una mañana de primavera de un 21 de abril, un Águila Imperial lanzaba al cielo un último graznido antes de entrar en barrena por la bala de un cazador,al tiempo que otra ” bala compartida”entre un capitán canadiense “caballero del aire” y un soldado australiano de infantería, acabó con su suerte. A penas un minuto para cerrar los ojos… a penas dos para morir  y toda una eternidad para recordarle por sus OCHENTA victorias.
Al otro lado de las lineas enemigas, donde cayó, fue llevado a hombros por seis caballeros del aire británicos del escuadrón 209, mientras que soldados australianos presentaban armas y lanzaban tres salvas de honor.
Sobre su lápida una leyenda:” Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor”. Y sobre ella una cruz forjada con la hélice de su avión recuerda quien fue:
“EL BARÓN ROJO”

Jun 042011
 

Ayer llamé a la puerta de un desconocido, por la insistencia de una amiga común. El amablemente me la abrió de par en par y una entró de puntillas, por no conocer al anfitrión. ¡Que cosas! ahora que lo pienso “El desván de Rafael Castillejo”está a un tiro de piedra;solo hay que torcer la esquina, allí en facebook.
Y nosotros sin conocernos en todo este tiempo: ni una tacita de azúcar, ni un par de huevos, ni “por favor…¿puede usted bajar el volumen de “la caja tonta”? Y lo cierto es que el hogar de sus recuerdos,que son los mios,resulta acogedor. Me llamó la atención la de féminas que le siguen y como les va eso de volver la vista atrás, como a una servidora para que voy a negarlo.Entré en su perfil, como hacemos todos, para brujulear un poco las pinceladas que ha querido dejar al mundo sobre su personalidad.Son grandes trazos a brocha gorda pero suficientes para hilvanar su particular patrón.Y yo no quería, pero mi neurona que es muy plomo se paró a observar su rostro y tras un rápido escaneo me dijo: “me recuerda a un personaje salido de una representación de una compañía shakesperiana”. Y yo pensé, porque a veces me deja pensar por mi misma :todo un caballero con don de gentes y mucho encanto para las damas.Y debe ser verdad porque la maldita no dijo ni pío, y ya es raro sabiendo como le gusta llevarme la contraria como sabe que tiene mi cerebro para ella sola…
En fin, que fue una visita agradable, con un anfitrión con mucho gancho, al que no le le resulta incómodo abrir las puertas de su desván.Así que…si te apetece recordar, por eso que dicen de que:”cualquier tiempo pasado fue mejor, y que recordar es volver a vivir” aquí te dejo su dirección: El desván de Rafael Castillejo.
Lo dicho, tan cerca y ni una taza de azúcar, ni de sal, ni para colmo,cruzarnos en el ascensor.
Todo un placer conocerte “Caballero de los recuerdos”

Gudea de Lagash

Jun 022011
 

La mañana se colaba por la ventana de la habitación, haciendo caso omiso de las cortinas que se habían quedado a medio camino. Con ella una mariposa azul y una moscarda volaron por la alcoba en penumbra, y tatuada por la luz de esa mañana que dibujaba una caprichosa franja en el piso de madera y sobre la colcha de password que arropaba la cama con baldaquín de palos torneados, recios y erectos como los mástiles del bergantín de Drakede.La mariposa se poso sobre la colcha justo en un recuadro de cielo profundo con luna y estrellas y un mar con espuma y goleta, mientras la moscarda, pesada y cojonera, revoloteaba sin orden ni concierto chocando con los muebles y las paredes forradas de tela. Una joven sentada en la alfombra que cubría el suelo leía una carta:
A mi amada Jimena…y tras el tiempo que llevo embarcado… las corrientes marinas nos alejan de nuestro destino…en el cuaderno de bitácora apunté el rumbo sin rumbo del barco y de mi vida… No me esperes.
Aquel que tanto te quiso…
Aquel que tanto la quiso…aquel que tanto la quiso…:”Aquel que tanto me quiso”- murmuró incorporándose. Sus ojos tropezaron con la colcha y buscaron ese retazo de tela en la que dejó tiempo a tras un pedazo de su vida.
Los dedos rozando la tela, la mariposa posada en el alféizar;la moscarda revoloteando al aire de la mañana tras encontrar la salida entre las cortinas… Y Jimena pisando la arena;entrando en el agua buscando ese cielo con luna y estrellas;ese mar con espuma y goleta.
……La mañana se filtraba por la ventana sin permiso del estor a medio alzar, Y con ella una mariposa vestida de añil, se coló a empellones contra un Barón Rojo, ruidoso plomizo y orejero, que volaba sin rumbo, de un lado a otro de la habitación, chocando con cuanto se le ponía por delante.Sobre la tarima la ropa en desorden se arropaba entre los nidos de tela que la colcha de password había formado al resbalar de la cama, una de esas camas de Ikea de la que nunca se podría decir:”la heredé de mi abuela”,y sobre la colcha la mariposa volaba tal vez buscaba un cielo profundo con luna y estrellas,con barco y espuma.
Las paredes pintadas de añil y marfil con una Madonna vestida de dómina, y un Taylor Lautner sin pelo en el pecho exudando sensualidad por los cuatro costados, custodiaban la cabecera de esa cama con agujetas en los muelles y marcas de guerra en el colchón, ahora vacío de cuerpos.
Y sin permiso del estor a medio alzar el rujido de un semideportivo negro y de ruedas gruesas, se colaba junto a Melendi” con su corazón en chándal y los de su amor de Dior”…Un portazo, otro, y la dueña del cuarto con pirsing de aro, en el hoyo del ombligo le dijo: adiós, y el contestó:”no me esperes levantada Jimena”.
Un pie en el acelerador; la sensación de volar,una curva y mucha coca en el cerebro…
Emprendió el viaje sin contar con ella en esa mañana de primavera. Emprendió el viaje sin decirle nada.
Se acostó en la cama de muelles cansados y marcas de guerra, y abrazó la colcha de” la otra Jimena”. Se esnifó unas rayas con la vista fija en un cielo profundo con luna y estrellas, y un mar con espuma y goleta. Y cerró los ojos, y voló y voló por esa ventana de estor medio alzado. Y creyó volar de la mano del “caballero del cielo”…de una mariposa azul.
Y Jimena pisando la arena…entrando en el agua, buscando ese cielo…ese mar con espuma y goleta…
Y Jimena se esnifó unas rayas con la vista fija en un cielo profundo con luna y estrellas…y un mar con espuma y goleta…
Y una moscarda y una mariposa azul…
Y El Barón Rojo y la mariposa azul…