Ene 312012
 

 

 

Rula el Cuentacuentos, es su destino,deambulando por Oriente y Occidente,circundando la tierra con sus mares; rozando con la punta de los pies las dunas del desierto…Aupado en un cuerno de la luna acaricia con sus manos las estrellas…El Cuentacuentos, que es narrador, fabulista, fantasioso, y algo burlesco, le hace cucamonas a la vida y se para en el borde del abismo, en el linde de lo bueno y de lo malo, embaucando con embustes a la muerte.Exhausto el cuerpo,precisa un descanso en el sendero que llega hasta el pasado…Hoy necesita – piensa-, sentarse en un recodo del camino y ver pasar la vida por delante.Él necesita, no mirar hacia atrás sino al presente…Hoy el cuento no muestra hojas amarillas,ni olor a viejo, ni pátina del tiempo,pero espera que te quedes a su lado. Siéntate junto a él y mira hacía adelante…
De un salto, se ha sacudido el tiempo dormido y con el corazón en vilo, asoma la cabeza esperando ver algún ser vivo.Su mente llena de historias;las manos inquietas, prestas a bailar sobre el teclado,anhelan la atención de algún humano.Su alma enamorada de la vida grita al viento:
– ¿A donde vas amigo tan aprisa?¡para un momento!porque tengo que contarte lo que siento…porque tengo que ganarte con mi cuento… Escucha al Cuentacuentos que asomado al balcón de tu mirada,espera que no sean rechazadas las fábulas, leyendas y vivencias, que guardó para ti con impaciencia.
Párate amigo, y escucha al Cuentacuentos;escucha al Cuentacuentos…
A ti, que ahora duermes para soñar…
A ti, que ves pasar la vida desde tu caleidoscopio de colores…
A ti, indómito amigo que gustas de llamar al pan, pan, y al vino, vino…
A ti, poeta soñador; curioso amigo que quieres que destape el cofre de la magia por saber de Babieca, de hordas y demás…
A ti, amigo impaciente que esperas como un niño ilusionado que llegue el Cuentacuentos a tu hogar,te pido que le siembres el camino con dulces palomitas y “chuches” de algodón…Y a todos los tocados por la magia…Chiiiissssss… Si queréis escuchar:el Cuentacuentos os invita a soñar…
El Cuentacuentos no sabe medir el tiempo.De poco le sirve la clepsidra que custodia en su alforja.La guarda, tal vez, para captar los dorados reflejos del sol que recogen las gotas de lluvia en su carcel de color…La conserva, quizá como un niño, creyendo que en ella hallará reflejada tu imagen…O quizás porque sueña en que un día,verá tu sonrisa brillar en el basto cristal…
El Cuentacuentos no sabe medir el tiempo…
Se pregunta el Cuentacuentos:
¿Sigues ahí vida humana?
¿aún estás al otro lado de la valla en un rincón de aquel jardín?
¿sigues ahí?
Porque tengo que contarte… ya sabes…
Porque aspiro a que me escuches… si tú quieres…
Porque quiero que tu quieras escucharme…
Porque… porque…
¿Aún estás al otro lado de la valla?
Ruge el mar, baten las olas, y en su refugio del acantilado,allí en aquel paraje agreste y
escarpado, remembra un pasaje muy, muy lejano,de un buque, de la mar, del océano…de un mortal que huyendo del pasado,se afana en desechar de la memoria episodios de guerra y de revancha.Del mortal, en su talega conserva los recuerdos,de esos…de los que hieren por dentro,que una noche cruzando el océano lanzó a sus aguas negras y profundas creyendo el infeliz, el pobre humano,librarse de este modo de cadenas;de esas que axfisian el alma penitente…
Ese ser extraño y solitario que gusta de narrarte aquello que recoge por el mundo,te ruega que le escuches como siempre…Lo estoy viendo ¿No lo ves tú?Te está haciendo señales con la mano…Te llama por tu nombre… No, no es el viento ni tampoco el murmullo de la mar.Te estas equivocando, torpe humano.Vuelve la vista hacia el acantilado ¿Lo ves ya?Es el Cuentacuentos, no le hagas esperar.Te aguarda en su refugio,allí en aquel paraje agreste y escarpado, donde no suele llevar a los humanos…
¡Corre! ¡Vuela! Te espera el Cuentacuentos…
Toc, toc, toc… ¿Hay alguien en casa? El Cuentacuentos, llama a las puertas.Sabe que unas las encontrará cerradas, con el pestillo echado y el candado con tres vueltas de llave… Algunas, con la cancela entreabierta, no sin cierto recelo, le invitarán a entrar. No importa, el Cuentacuentos sabe esperar… Otras, las más, abrirán no solo las puertas sino también balcones y ventanas:
– Es necesario – piensan – que no se acabe la magia en mi hogar…
– Necesito – dicen – que no se apague el candil de la ilusión…
Y ahora dime… ¿Como tienes la puerta tú?No importa, el Cuentacuentos sabe esperar…
Está cansado.Tal vez vapuleado por el tiempo.Quizá por lo vivido que le pesa en el alma,y le embota la mente…El polvo del camino pegado a su atavío.La pie curtida y seca,denuncian esos surcos trazados por el sol,el frío del invierno, y el viento azotador.Sabe bien que no puede acomodarse.Entiende bien que es su destino rular por los caminos para ir dejando día a día, año tras año¡Toda una vida!lo que quiere contar, sin volver la vista a tras
Dime Cuentacuentos quien marco tu sino…Quien tornó la vida que debías tener,por andar los senderos,por subir las cañadas…por bajar las laderasy llegar hasta el mar…
Cuentacuentos dime:¿cambiar si pudieras, tu destino harías?
El cuentacuentos dice:
-No puedo trocarlo…llevo el polvo del camino pegado a mi atavío y la mente hechizada por todo lo que he visto,por todo lo vivido…Ven humano y camina a mi lado mientras te cuento todo lo soñado,y te relato todo ¿lo vivido?Ven y camina a mi lado…
De la talega de su memoria ha sacado el Cuentacuentos una de tantas historias: la ha salvado del olvido…
Viajando por el mundo. de ciudad en ciudad,de pueblo en pueblo, y de aldea en aldea. Confundido con el humo del hogar, zambullido en el agua de las fuentes, de los pozos, de los ríos, y del mar.Transportado por la brisa de la noche, y embarullado en aromas de jazmines y azahar. Encantado de narrarte lo que otros han vivido: El Cuentacuentos espera, como siempre, que le quieras escuchar…
Hoy la luna no asoma entré las nubes…Es una noche oscura;sin estrellas…El mar, extrañamente inmóville ha prohibido a las olas que acaricien la arena,y le ha pedido al viento que pase como brisa,como un niño descalzo…como una pluma de ángel…como un beso robado…Y el viento le pregunta:
¿Por qué estas hoy tan triste?
¿Por qué no ruges mar?
Y el mar va y le contesta:
Me falta el Cuentacuentos…
Hoy no se donde está…..
El Cuentacuentos se encuentra lejos allende la mar.Está buscando a un humano, en otro tiempo y lugar…
– Estas buscando en vano, Cuentacuentos ¿Lo sabes? – le grita el mar.
– Estoy buscando en vano.Lo sé… ya lo sé.Estoy buscando en vano…Lo sé…¡Hoy no quiero contar!
La cabeza apuntando al cielo y en sus ojos el reflejo de la luna enamorada. De esa luna amante, amiga, talismán adorado; paciente escuchadora de sus cuitas…Todo eso encierra para él esa luna enamorada…
Un leve soniquete acompaña al Cuentacuentos con cada movimiento de sus pies; con cada alzada de cabeza hacia la bella enamorada, por mirarla del derecho y del revés. De los cascabeles que ciñen sus tobillos y le adornan la punta de los pies, apenas queda alguno; se han quedado en el camino.Uno lo perdió, según contó, en un día de lluvia bajo los soportales de una plaza cualquiera, de un pueblo olvidado allende las montañas donde los pastos son más verdes, y las mariposas parecen que tienen pétalos de rosas y no alas. Se le cayó en un adoquín del gastado empedrado pisado a lo largo de los siglos por tal cantidad de vida, que no parece piedra sino raro y bello ópalo negro.Allí en una exigua oquedad quedó perdido, eso creyó, más el cascabeleo amigo le obligó a mirar atrás, algo inusual en él:
-Merece la pena- dijo al ver que un pequeño desvalido lo encontró-. Alegrará tus dias y tu vida cambiará, porque habrá alguien que te acogerá”.
Otro se soltó cuando brincaba entre las flexibles ramas de un retamal. La culpa fue de las flores; de esas flores amarillas que tanto le alegran la vista cuando sus ojos cansados por la fatiga necesitan cerrarse. Es entonces cuando ellas, las que adornan la retama, iluminan su mirada: -¡No importa! su música servirá de abono; es necesario que salpiquen las laderas y los bordes del sendero…
No mires a la luna enamorada, sigue contando Cuentacuentos; sigue contando… Déjala que se oculte un momento, o algo más de tiempo, tras la nube que ha venido a visitarla…
– No me gusta esa nube – dice frunciendo el ceño-,porque en ella he perdido más de uno de esos cascabeles que han formado parte de mi vida,cuando al soltar mi mano de uno de los cuernos de la luna enamorada he ido a caer en su blando y húmedo regazo ¿Me los ha devuelto? No. No me gusta esa nube, que al igual que escondió en su interior lo que le daba alegria a mi vida, también puede que un día se quede para siempre con mi luna.No me gusta esa nube…otro día te cuento…
-Adiós Cuentacuentos…
– No digas adiós obtuso humano. El adiós es el final: con el adiós no hay marcha a tras. Dí hasta que nos encontremos en los pueblos, en los campos, en los ríos, o en los mares. O di si quieres, hasta que los hados, los duendes, o los trasgos inquietos y traviesos, nos vuelvan a juntar, pero no digas adiós…
Se aleja el Cuentacuentos, y con él, la imagen de la luna enamorada que ahora duerme tras la nube ladrona y casquivana. Sin mirar atrás camina dando saltos por escuchar el sonido de los cascabeles que ciñen sus tobillos y le adornan la punta de los pies. Una mano en la talega, porque de su interior ha de sacar un par de ellos que ha quitado de esa nube casquivana.
Brinca el Cuentacuentos, mientras dirige sus pasos a la amiga retama.
– Dime ¿regresarás algún día?
La vista alzada porque algo ha llamado su atención. Es una nube.Una única nube pintada en el azul que toma forma de niño, de delfín o de león,según la meza el viento, o le de forma la imaginación…
– Que has de emprender una marcha, eso ya lo se…Pero dime Cuentacuentos ¿vas a volver? que buscas Cuentacuentos.¿ Volverás algún día?
– No lo se. – contesta con la vista perdida en el cielo dormido- Busco una estrella pequeña…y es tal su pequeñez, que nunca ha llamado la atención de los humanos.
– Pero tú la necesitas ¿no es cierto?
Es el hogar de mis ancestros…Hoy necesito de su luz y su calor…me hace falta algo de valor porque tengo que enfrentarme a Morta, a Décima y a Nona…Me hace falta valor ¡Mira !allí está mi estrella ¿la ves torpe humano?-El Cuentacuentos señala un punto en el cielo cuajado de luz-.¿La ves torpe humano?
-No…no se donde está…
– ¡Hombre necio!te lo advertí: es la estrella que ilumina el corazón, que calienta el alma, que templa la razón, y eso pobre humano…
– ¿Regresarás algún día Cuentacuentos?
– Ahora deja que me enfrente a mi batalla, después:no lo sé…

…………….

Buenas noches tristeza…hola y adiós…
Te alejo de mi vida,hoy te quiero ahuyentar…
¡Da media vuelta y vete! No te soporto más.
Deja que el navegante atraviese la mar.
Quiebra el hilo de la desolación,
que también has sabido anudar al alma del trotamundos;
al maltrecho corazón del Cuentacuentos..
Buenas noches tristeza…
hoy te digo: ¡Hola y adiós! ¡hoy voy a contar!
Toc,toc,toc ¿Hay alguienen casa?
¿Sigues ahí vida humana?
Porque tengo que contarter…ya sabes…
Porque quiero que tú quieras escucharme…
¡Corre¡ ! vuela! Te espera el Cuentacuentos.
No importa:
El Cuentacuentos sabe esperar…
Gudea de Lagash
Ene 262012
 

I´ve loved, i´ve laughed and creied. I´ve had my fill,my share of losing. And now,as tears subside, I find it all so amusing To think i did all that And may i say,not in ashy way, oh,no,oh,no,not me,i did IT MY WAY…

Con su “all right” en los labios y “vive y deja vivir”. Optimista, rebelde y algo excéntrica, soñaba con volar de aquel pequeño pueblo perdido entre montañas que la vio nacer: “el pueblo es un cementerio y la casa familiar una tumba”. Así definía Carmen, una mujer de espíritu inquieto, a la que le venía pequeño el mundo que aún no conocía, la tierra de sus ancestros. Adelantada a su tiempo e incomprendida, a la que más de una vez se la califico de “casquivana y amante de la vida alegre”, por romper los moldes establecidos en aquella posguerra que le tocó vivir, en la España de estraperlo y lentejas con okupas. De”corazón rojo y acomodo azul”, un dia cualquiera acabada la guerra, colgó en el perchero a La Cruz Roja Internacional para embarcarse en la aventura de su vida, que no era otra, que alejarse lo más posible de todo lo vivido, llevando cosigo una maleta llena de nada y un corazón vacio de recuerdos: por eso de que el paso se acelera mas, si una va ligera de equipaje. Ni la madre que la parió pudo frenar sus ansias de volar y así se subió a un barco, que surcó las frías aguas de un Atlántico profundo, recalando al filo de un bello amanecer en la tierra de “los sueños cumplidos”, a donde la llevaron en un sillón sin baldaquín, cuatro negros del mejor ébano de la Guinea Colonial. Cuando sintió la arena fina de la playa bajo sus zapatillas de lona, y aspiró el aire empapado de olor a mango y aroma a mar, supo que esa era su tierra: a la única que quería amar.
“Vive y deja vivir”…”All right”. Esas dos frases fueron su bandera…
Independiente hasta la médula.
Casada por tradición.
Madre sin vocación.
“Vive y deja vivir”…”All right”. Esas dos frases fueron su bandera…
Rebelde sin causa.
Negada a envejecer, se empeñaba en conservar la eterna JUVENTUD.
Amiga de sus amigos.
“Vive y deja vivir”. “All right”. Esas dos frases fueron su bandera…
Alma de la fiesta y la farándula.
Desconcertante y sorpendente, guardaba las emociones en el saco de la juerga y de las risas.
Una mañana de invierno se fue con las botas puestas, y el corazón vacio de recuerdos…
Una mañana de invierno se fue con las botas puestas, y en los labios el “ALL RIGHT”que siempre tuvo por bandera.
Un beso Carmen.

Ene 232012
 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una siempre pensó que no había cosa más tonta que subirse en una cesta y elevarse como un globo de feria…Oportunidades no me faltaron durante nuestros años en aquel aeropuerto de Gerona ,pues salían cada sábado desde el río elevándose al cielo como pompas de jabón.Lo cierto es que era algo digno y bello de ver pero nada más.En cambio mi consorte disfrutaba como un “marranillo en una charca” con aquellas movidas sabáticas junto al dueño de uno de los globos,un siquiatra marchoso al que le importaba un comino chafarle al dueño del campo de turno los tomates, las sandias, o las alcachofas,según pintase.Las oportunidades no me faltaron,eso era cierto, pero mi espíritu indómito,aventurero y adrenalínico hasta el coma,prefirió otro tipo de altos vuelos como el de lanzarlo desde una altura de 4800 pies  enganchado a un monitor al que no tenía el gusto de conocer, y al que iba pegado como un sello a una carta:un tandem,un mono cutre, un casco  y MUCHAS  ganas de volar  le llevaron a ese coma adrenalítico del que aún hoy no ha despertado del todo.
Y una, había siempre pensado en lo que debían ser esas hazañas a lo Julio Verne tan “pasadas de moda”, cuando mis hijos me embarcaron en un regalo de cumpleaños ideado para ese padre al que tanto quieren:¡un viaje en globo! ¡No veas! una pataleaba,protestaba, y se deshacía en “peros” para no experimentar esa “aventura”,aunque de nada sirvió, así que tras un tiempo de espera por causas ajenas a nuestra voluntad y a la de los organizadores, pasaron los días y una mañana -ayer sin ir más lejos-,me encontré esperando en una gasolinera a que vinieran a buscarnos para unas horas de “adrenalina pura”.
Llegasteis, en una furgoneta Jose Antonio,Pilar y”tú:perdóname si no recuerdo tu nombre pero soy un desastre para retenerlos en la memoria, y en este caso te tocó a ti y alguno más.El caso es que mientras te observaba a través de mis gafas de sol pensé en que debías tener la edad de mi hijo pequeño,ese que anda por Shanghai. Y así comenzó ese día entre presentaciónes tímidas y repeticiones de nombres que,  como he dicho,el disco duro de mi cerebro no retuvo con nitidez.Eramos tres parejas cuyo único lazo de unión se encontraba en ese remolque enganchado a la furgoneta:el globo de aire caliente que nos haría soñar – aunque yo en esos momentos me preguntara que ¿qué iba a hacer yo subida en un cesto suspendido en el aire?-. Y así fue desde el instante en que lo vi desplegarse al sol de la mañana;de una mañana preciosa  en donde ni el viento ni la brisa mostraban su lado más canalla…Armasteis el globo con la tímida ayuda de alguno, y el cliqueo de más de una cámara de fotos siguiendo toda la parafernalia que a mi me pareció harto complicada. Todo estaba dispuesto y llegó la hora de” subir al cesto”:- ¡ja! ¡Ahí te quiero ver  hermosa! – me dije yo solita cuando observé que NO había escaloncitos para subir-  ¡Dios! tod@s suben sin problemas…-me repetía mentalmente.Pero al final la octava pasajera, logró colarse dentro del cesto ¿mimbre?.Recuerdo que me impresionó el calor de la llamarada al soltar el gas, y como empezó a elevarse dejando a tras la figura de Pilar que debía seguirnos con el furgón hasta el punto de aterrizaje.
-Que mire usted que yo que quiere que le haga…no si ya se que intenta cazar patos, pero eso de que se asustan al paso del globo…
Yo no podía creer lo que estaba oyendo.Pensaba que estaba de broma,aunque había escuchado perfectamente como sonaba su móvil ¡Ja,ja,ja!
-Si es que siempre están igual-comentó “el master”.
-No se mueve el globo…Estamos parados…-dije yo flipando en colores por la sensación tan extraña que estaba experimentando ¡Ni un gramo de aire parecía que corría entre nosotros!Me sentía como un jabugo colgado en una alacena-Pero merece la pena-pensé- estar aquí a 1800m de altura contemplando este paisaje.
– Ahora nos movemos a 11 kilómetros por hora. -creo que comentó José Antonio “el master” del globo –
Ahora parece que avanzamos. Es más divertido cuando el viento acompaña y podemos volar más bajo:la gente saluda desde tierra y se observa con detalle todo lo que nos encontramos a nuestro paso…pero el viento es el que manda.- pero a mi me pareció que el momento que estábamos viviendo ya tenía los ingredientes deseados:diversión,emoción y encanto;mucho encanto.
Vi a lo lejos, el furgón conducido por Pilar a punto de perderse bajo un puente de carretera. Y una granja con un buen número de ovejas que caminaban en un estúpido círculo una y otra vez,algo típico de las ovejas puesto que mucho seso no tienen…Pasaron ante mis ojos infinidad de terrenos cultivados en perfectas cuadrículas, y viveros de palmeras,que para eso estábamos por los dominios de Elche. Una muchacha adiestraba un caballo en otra granja.Unas salinas,un Mar Menos a lo lejos,un mar mediterraneo justo en frente,y la sombra que iba proyectando el globo sobre los campos.pasamos por encima de un enorme camping con sus caravanas perfectamente alineadas en sus calles, y la piscina,ahora duemiendo el momento del invierno.Cruzamos sobre una urbanización de chalets con piscina y de uno de ellos salió un hombre cámara en ristre, para inmortalizarnos,agitando la mano como un poseso;bueno y como una posesa que era yo devolviéndole el saludo.
-Vamos a descender hasta ese terreno…-dijo el chico” sin nombre”,el que me recordaba a mi hijo el sanghaines,señalando un campo que al parecer, y a pesar de su verdor,era un campo sin sembrar…
Mientras todo el mundo estaba enfrascado en la operación, yo observaba el furg-on acercándose por el camino entre los sembrados.
-Sujetaros ahora que esto se va a mover un poco -nos recomendó el “master Jose Antonio”.
Con un par de movimientos algo bruscos-todo hay que decirlo,aunque como el piso no era de cemento, y el cesto no tenía patines,era algo perfectamente normal-, tomamos tierra.
Mientras se desmontaba el globo,aquel camino campero se convirtió en la sexsta avenida de Nueva york, con los coches que aparecieron por “birlibirloque”,queriendo pasar justo por donde estaba el globo.Y se les dejó pasar, con toda la amabilidad de la que son capaces esas tres personas tan acostumbradas a lidiar este tipo de situaciones,aunque para ello hubiera que andar tirando del furgón con el remolque marcha a tras y “para alante”,según conviniera a la maniobra de “dejar pasar”.Y si a todo esto hay que añadirle un par de señores mayores,de campo,montados en bicicleta,preguntándome a voz en grito que si eramos de “la tele” y “que si luego había comida”…pues un poco “Almodovar”,si quedaba la escena.¡Por favor ! que me había olvidado de nuestro amigo salido de la nada:¿?¿?¿?¿?¿ -no recuerdo tú nombre discúlpame-,y Ángel Luz,un niño pequeño parapetando la timidez propia de los niños, en el interior de la capucha de su jersey de lana.
– Si estás detrás de la cámara te pierdes los momentos…-me dijiste “hombre sin nombre”.
Y yo pensé que tenía parte de razón;solo parte porque para mi es más importante”guardar esos momento”.Y hablamos del “caralibro” el Facebook,y de mi página web:”La isla de las orquídeas”,aunque tu luego la bautizaras con:”La isla de las cebollas” ¡Ja,ja,ja! Si se me llega a ocurrir antes quizá me habría quedado con ese dominio ¡Que ideas!En fin amigo “sin nombre”,ya solo me queda decirte que fue,cuanto menos,interesante charlar contigo y divertido la ocurrecia que tuviste al hacernos la foto del grupo con eso de”mirar al pajarito”¡Ja,ja,ja!
Todo un placer conoceros amigos aventureros.Fue todo un placer compartir esa coca de verduras y esa copa de champán que en mitad del campo Nuestros guias tuvieron el detalle de ofrecernos.
Todo un placer:Sandra y su pareja-lo siento olvidé el nombre-,el muchacho murciano que el día anterior cumplió años y al que su chica,una muchachita encantadora le regaló esa aventura en globo,Pilar la chica del furgón,el “master” Jose Antonio y el chico que tanto me recordaba a mi hijo pequeño.Todo un placer haber compartido esa mañana junto a vosotros.
Un abrazo en la distancia y que la vida os trate bien.

Gudea de Lagash

Ene 202012
 

Esta es la "gente local"que NADA sabe del glamour de la Gran Shanghai...

 

 

 

 

No solo guardé en mi cámara la cara más arrebatadora de la gran Shanghai,ni el impactante paisaje de hormigón que conforma su esqueleto.De las entrañas de la” gran dama” rescaté una muestra de esa gente anónima que forma parte de esa ciudad y es tan shanghainesa como la que más,aunque no sepan del glamour de su ciudad, ni del contacto de un  Omega en la muñeca.Sus gargantas carecen de colgantes de  Swarovski, y la piel de las mujeres no se alimentan precisamente de “Shiseido”.Las calles de los “barrios locales”se encuentran salpicadas de pequeñas tiendas,algunas diminutas,en la que la familia permanece dia y noche durmiendo en la parte superior del local,en unos pocos metros cuadrados, o en la misma tienda en sillones reclinables.Los ves comiendo,cenando e incluso los niños haciendo sus tareas del colegio.
La “gente local”,de los barrios “locales” No saben de restaurantes caros,ni de centros comerciales con artículos a precios de infarto.Ellos saben de esos carros que empujan por la ciudad,hasta donde se les permite,para vender alimentos,o baratijas.
“La gente local”nunca parece tener prisa, ni llevan reflejado en la cara ese estress tan de moda y contagioso, tal vez porque no tienen mucho, o nada que perder…
La “gente local” tiene una forma de ser,a pesar de los pesares,que una admira, y es que: se toman la vida con filosofía.
Y por todo esto y mucho más, una ha llegado a la conclusión de que el corazón de la Gran Shanghai,no se encuentra entre toda esa gente enganchada, en vena, al glamour de los días y las noches Shanghainesas,sino entre su “GENTE LOCAL”:la gente humilde

Ene 112012
 

Aquel verano del 2011…

Y aquella ilusión por “Laly Blu”…

Y aquel vestido, y aquella cinta en el cuello.

Porque fue su cumpleaños…

Entró en mi vida en el verano del 2011. Se presentó una tarde en la sala de juntas como”Luve”,y yo la acepté encantada ofreciendole un asiento frente a mi en esa mesa en donde tanto tiempo paso tecleando.Era una chiquilla bella con carita de chiquilla y cuerpo de dolescente,como debe ser tambien a los trece años.Recuerdo que llevaba puesto un vestido de hombros desnudos y una cinta negra rodeando su cuello. Me fijé en sus piernas largas y pensé que como siguieran creciendo luego no sabría que hacer con ellas.Nos miramos y empezamos a hablar del mundillo de los blogs en internet,mientras aporreaba las teclas de mi ordenador…
-¿Por qué no abres un blog?
-No me van a dejar tengo que estudiar…
-Puedes de dicarte a él solo los fines de semana…
-Vale.
Y ¡lo abrió! Comenzó con “Bocetos y telas”,al que le puso ilusión.Se asomarón visitantes a las ventanas de su rincón, y allí se quedaron para ver todo lo que su imaginación dejaba,que no era poco.Y es que con un par de retales y cuatro cuentas de abalorios clavaba unos vestidos que ya los quisiera la Pasarela Gaudí para ella.Recuerdo un par de seguidoras a las que tenía verdadera admiración,sobre todo por una de ellas: “Laly Blu”-seguramente lo he escrito mal,pero eso es lo de menos- a la que admiraba por las creaciones de pendientes,pulseras y broches,que en su tienda “on line”dejaba.Parece que estoy viendo su cara, y ese manojo de nervios que le dominó al comprobar como “Laly Blu” le contestaba a cada correo que le envíaba…Esa tarde fue realmente inolvidable por lo divertida y la emoción que veia pintada en sus ojos. Despues,un dia cualquiera decidió cambiar de blog porque descubrió,no se como,que lo que realmente le gustaba era la “fotografía”, y así cortó por lo sano con la “prometedora” carrera de Luve para dar paso a la intrépida señorita:Blair Cooper y su blog:Blaircooperphotography.A mi me pareció que era una fotógrafa con vocación de escritora.Y digo con vocación de escritora porque lo que fue dejando en ese nuevo blog,realmente merecía la pena.Y hablando de pena,lo es y grande,que sus dedos dejaran de teclear en él:Perdí tu rastro Blair Cooper,pero NO la ilusión de creer que en algún rincón de este espacio bloguero tus dedos sigan dejando lo que tu imaginación desee.
Hoy tras el paso del tiempo, me queda el recuerdo de ese dia en el que, de mi mano, entraste en el mundo de los blogs.
Hoy he vuelto a recordar aquellos dias de aquel verano en el que una chiquilla bella con carita de chiquilla y cuerpo de adolescente entró en mi vida como Luve.
Hoy mi neurona me ha llevado hasta aquellos recuerdos no exentos de complicidad,ilusiones y sueños en común.
Hoy mi neurona me dice que Luve ya no es Luve, y que Blair Cooper dejó en el camino todo aquel bagaje que una vez compartió con Gudea de Lagash.
Hoy Gudea le dice a Luve-Blair Cooper,tanto monta,que la puerta de la complicidad y del gusto en común por tantas cosas,siempre la tendrá abierta.
Un beso Blair Cooper

Gudea de Lagash

Ene 062012
 

Querido Baltasar...

 

Frente a su hermana mayor tan tranquila,a sus cuatro años ella era un manojo de nervios;siempre era un manojo de nervios,pero esa noche lo era aún más.Delgada,pequeña y ojerosa su imaginación de niña no paraba ni un segundo.Había intentado portarse bien durante todo el año ¡por el Ángel de la Guarda que lo había intentado! pero  a ciencia cierta no sabía la nota final tras su extenuada voluntad por ser todo lo buena que los mayores pensaban que debía ser.Hizo mentalmente, y contando con los dedos de uñas roídas ,un balance del tiempo que había pasado desde la última vez que los camellos se comieron las patatas y se bebieron el cubo de agua…Sed tenían un rato, pero los Reyes en cambio, ni un polvorón tocaron,solo tomaron una copita de anís,y eso lo sabía de buena tinta porque ella misma había supervisado las copas para ver si “estaban mojadas por dentro”.Y es que su padre “Ojos de Gato” le había dicho que venían hartos de polvorones de todas las casas que visitaban en la noche,que eran todas en las que vivía un niño, y que por eso llegaba un momento en que ya no podían comer más, pero en cambio agradecían una copita de anís para entrar en calor,porque frío pasaban un rato largo con tanto volar por los aires con los camellos…Y ella cada vez que escuchaba esto pensaba que porque se empeñaban en montar todo ese jaleo en invierno,que vale que era porque en navidad había nacido el Niño Jesús  pero que, seguramente, si decidían venir en verano pues el Niño no se iba a molestar.Miró por encima del hombro de su padre hacía las luces de colores que brillaban al fondo del paseo como los envoltorios de las fruta escarchada de Aragón,mientras por las orejas enfundadas en un gorro de lana marrón con borlas color caramelo,se colaba el”A Belen Pastores” al ritmo de zambombas,guitarras,bandurrias y panderetas.Unos nervios mal frenados y un par de velones colgando bajo una nariz respingona y del color de un  tomate cherry,completaban el cuadro de la pequeña.
-¡Los ves! ¡Los ves Gelinda!-“Ojos de Gato” señalaba hacia las luces de colores precedidas por pajes y ayudantes de los reyes que tiraba de camellos cargados de paquetes envueltos en vistosos colores.La niña asentía tiesa como el palo de un de zambomba y la vista puesta en la caravana.
-¡Los veo! -dijo pegando un tirón al botón de la hombrera de la gabardina de su padre- ¡Los veo!-siguió gritando.
Se frotó los mocos a los que hacía rato les había dado un lametón a modo de pañuelo y con manos pegajosas aplaudió no sin antes volver la cara de su divertido padre hacia las carrozas de los Reyes.
-Baltasar;Baltasar es el tuyo.El rey negro Gelinda, porque como has nacido en Guinea,el tuyo debe ser el negro, y aunque digan que es el más pobre tú no te preocupes porque siempre tiene algo para los niños y las niñas que han sido buenos.
-¿Y por qué el Rey de mi hermana es Melchor? Ese es el más rico ¿no?- pregunta con el ceño fruncido.
-Pues…porque ella nació en Valencia y en Valencia no hay reyes negros como no sean de chocolate…
Una lluvia de caramelos cayó cerca de ellos.Los niños corrían como locos a recogerlos tropezando entre ellos y cayendo al suelo de la calzada,haciendo caso omiso al peligro que corrían al interponerse en el paso de los animales que seguían su camino cansados ya de tanto bulto como llevaban encima.De pronto creyó estar soñando,su padre la había alzado por los aires y el Rey Baltasar¡su Rey! la tenía ahora en brazos preguntándole que si había sido buena y que quería que le dejaran esa noche en casa.¡Su rey! Es que no daba crédito a lo que le estaba pasando ¡Jope!Si es que estaba con Baltasar.Sus ojos se cruzaron y a ella le pareció que Baltasar leía su pensamiento,y se sintió incómoda ¿Se habría enterado de aquella tarde que Juanín y ella jugaron a médicos y enfermeras en el porche de su casa?Tampoco fue para tanto,aunque su madre armara aquel follón contándoselo a “Ojos de Gato”,que no paró de reir en un buen rato,pero eso si,entre risa y risa le decía que en cuanto encontrara un momento de respiro la regañaría.¡Como eran los mayores! si hubiera sido una inyección de verdad lo comprendería pero fue con un lápiz amarillo sin punta y por un lado de la colilla,porque los niños tenía colilla, eso lo sabía ella de vérsela a los bebés cuando les cambiaban los pañales…Volvió a mirar a Baltasar que seguía haciéndole preguntas a las que ella no contestaba tal era su preocupación por ese “pasado suyo” que quizá le jugara la mala pasada de dejarla sin juguetes y ser la reina del carbón.
-¿Me estás escuchando?-el Rey mago la miraba con asombro pues nunca,en todo el tiempo que venía ejerciendo como tal se había cruzado con una criatura tan ausente como esa pequeña…- Niña¿Me quieres decir que es lo que quieres que te dejemos esta noche en casa?
-Pues…-dijo a la vez que sus ojos intentaban sacar algo en limpio sobre el concepto que ese rey Baltasar que, le había tocado en suerte,tenía sobre “su vida pasada,no muy lejana”- un triciclo,una muñeca que llora y mueve los ojos…- vaciló pensando que quizá se estaba pasando y el rey le diría que “alto ahí” porque a las niñas que juegan a médicos y enfermeras solo se les deja carbón,pero por otro lado recordó que ese año había aprendido a leer y a escribir con su padre “Ojos de Gato”, y eso de alguna manera haría que se sintiera orgulloso de ella,así que siguió pidiendo.-y una cocinita con cacharritos,y unos patines para mi hermana Tatín y dinero para mis papás.
-Muy bien pequeña,veremos si podemos complacerte con todo lo que has pedido, porque ya sabes que hay muchos niños en el mundo y algunos de ellos muy pobres.
Gelinda le besó la mano y el Mago se la devolvió a su padre que parecía enfadado con su madre y no entendía porqué.Solo hablaban de la mano de Baltasar:”-No dejes que le bese la mano”-había dicho ella antes de subir a la carroza,pero ella se la había besado…Entonces recordó que su madre nunca le dejaba jugar a con “monguitos”(niños negros)…Pensó que lo tenía muy crudo entre lo del lápiz amarillo y ahora el beso con mocos que había dejado plantado en la regia mano negra.
-¡Esta noche he escuchado ruidos!-dijo saltando de la cama y dando vueltas por la habitación como un muñeco de cuerda-¡He oído ruidos,lo prometo!-Y echó a correr por el pasillo, descalza y sin el batín,en dirección al comedor.
Una muñeca de ojos azules e inexpresivos, con el pelo “de verdad”, y un vestido estampado esperaba la atención de la niña.Una cocina cargada con ollas,sartenes, platos y el resto del menaje,aguardaban a que las manos de su dueña quisieran jugar con ella, y un flamante triciclo rojo permanecía aparcado junto a uno de los “orejudos”esperando que la ciclista quisiera soltar algo de la adrenalina que llevaba dentro.Palmoteaba y palmoteaba sin saber que abrir, y que probar primero cuando sus ojos se fijaron en un paquete que descansaba en el “orejudo”.Se acercó y rasgó el papel con un par de manotazos, de manos de niña,Y sus ojos brillaron buscando a su padre.¡Un disfraz de enfermera con un precioso maletín blanco y una cruz roja pintada en él! Volvió a palmotear sin dar crédito a lo que veía:Baltasar no estaba enfadado con ella por su curiosidad infantil,eso estaba claro,porque si no,no le habría dejado ese disfraz…abrio el maletín y allí encima del estetoscopio, y del termómetro,se encontraba la carta que desde hacía dos años Baltasar dejaba para ella Baltasar.Se acercó a “Ojos de Gato” que abrío el sobre no sin antes decirle que para el año próximo esperaba que fuera ella la que leyera la carta y no él.
“Querida Gelinda”-leyó- Sabemos que este año te has portado bien pues entre otras cosas has aprendido a leer y a escribir,cosa muy importante en una niña de tu edad,por eso te hemos dejado todo ,lo que nos has pedido y algo más que te regalo yo personalmente:un disfraz de enfermera con todo lo que una enfermera necesita para curar a sus muñec@s ,que es lo que debe hacer una niña como tú y no usar los lápices amarillos para poner inyecciones porque a parte de que los lápices son para pintar,puedes hacer mucho daño al paciente (niño enfermo):no lo olvides.
Un beso y portate bien todo el año.

Baltasar

Ene 022012
 

 

La perla de Oriente recortandose en el cielo de ShanGhai.Junto a ella la torre Min Yao...el "abrelatas"...Un malecón de hormigón por donde trasiegan barcos y barcazas de todos los tamaños.Se dice que las profundidades de sus aguas albergan más de un "ajuste de cuentas"...

Desde el puente Baid,situado en el Bund, comienza un paseo, de más de un kilómetro, en el que los edificios más emblemático, por solera e historia, compiten con la  idiosincrasia del paseante que se empapa de los bellos edificios situados en esa zona del malecón,porque el Bund no es otra cosa que el nombre que los británicos pusieron a esta parte del rio Huangpú de la Gran Shanghái.Frente a él,el imponente barrio de Pudong,cuya estructura hace pensar al visitante en naves nodrizas y seres de otros planetas.
Entre el siglo XIX y el XX, el Bund fue uno de los mayores centros financieros de toda Asia.Países como Japón,Francia,Alemanía o Gran Bretaña tenían allí su representación financiera.
Paseando,paseando el visitante se encuentra con el Banco de Honkong  y Shanghai -ahora con otro nombre que no recuerdo- ,el Hotel Peace,en el que destaca su techo piramidal en color verde esmeralda,el Banco de China y la Aduana de Shasghai, entre los cincuenta y dos ,si no recuerdo mal,edificios plantados a lo largo del Bund.
La Gran Shanghai demuestra una vez más su poder como ciudad pero yo me quedo ,otra vez más ,con la gente que la visita y cada una de sus expresiones.Momentos irrepetibles que una se quiso lleva: PARA SIEMPRE JAMÁS.