Ago 052010
 


Cree en los duendes y las hadas; en los gnomos, y las brujas…en los elfos, enanos, dragones, unicornios azules,y en que se puede llegar hasta el lado opuesto del arcoiris ¡Y En “Roberto Cavalli”:algún día quisiera ser como él.

Con la pequeña Andrea estoy frente al ordenador, disfrutando de esos ojos que heredó de “Ojos de Gato”, y que hoy por hoy se ven limpios de: ella dice de “barro y excrementos” ¡ja, ja, ja! pero yo digo de maldad. Es tremenda. te hace reír aunque una no esté para demasiadas risas, pero he de decir, que con la gente que no conoce, dibuja una sonrisa de: “limón” ¡Que cosas tiene esta cría! Venga Andrea Doria, dejemos la guasa y colguemos algo en el blog.
-¡Ya lo has elegido? Pues sueltalo ya.No te rías gamberra, y dime de una vez que ponemos.
Y ella abre una caja, como esa que tod@s en algún momento de nuestra infancia y adolescencia hemos tenido como el más preciado de los tesoros. Son las cosas que creemos importantes en nuestra joven vida, aunque con el paso de los años, ya dejen de ocupar ese puesto en el top cien de las cosas fundamentales de nuestro caminar.
-¿Que es lo que contiene tu caja?-le digo mirándola de lado .
– Maniquies…telas-pequeños retazos- …libros, cargador de “ipod” – la generación que viene pisando fuerte, suele tener este tipo de cosas en su “caja de los tesoros”-. Es que yo soy de la “generación ipod”, Nina -me dice con toda la naturalidad de un@ niñ@ de hoy ¡Vamos! que te lo suelta como cuando decíamos: chicles, cromos mariquitinas-recortables-, estampas, canicas, tabas, comics, del jabato y cuentos de Hadas: La Princesa Pide Pan… Los Tres Pelos del Diablo… El Sastrecillo Valiente…Y dos reales, junto a una peseta, o los más afortunados ¡cinco! que son un duro, guardados como oro en paño, por eso de que había que pensar en que gastaríamos esa pequeña fortuna, aunque yo lo tenía muy pero que muy claro.¡cuentos, cuentos, y solo cuentos!
– Bueno ¿colgamos o no colgamos?
– Colgamos Nina
-¡Pues vamos! decidete por algo.

Todavía Recuerdo …

El Misterio de Flox

Las haría reír. Porque el tercer relato era gracioso y divertido. Las haría reír, porque ahora conocían a todos, o casi todos, los protagonistas de la historia y se los imaginarían mientras bailaban la Danza de las Locuras de la Estación … Las haría reír, o al menos sonreír, y contaría de prisa los acontecimientos tristes. Deseaba que fuese una velada alegre y por – eso, ya desde la mañana, me sentía de “excelentesereno” humor.
Las hadas se dieron cuenta.
-¿Qué te ocurre, Sifeliztúserásdecírnosloquerrás? ¿Te ha escrito el Gran Consejo?
-¿ Un nuevo encargo? ¿ Tan pronto?
-No, no –contesté sonriendo.
-¿Qué es, entonces?
-Pareces de tan “excelentesereno” humor. ..
-Estaba pensando ….
-¿En qué?
-¿¿En quién??
-En el señor McDale -dije.
-¿Meum McDale, el de Fairy Oak?
-Sí, en él.
-¿El Mago de la Luz un poco sordo y distraído?
-Exacto.
-¿El amigo con el que Cícero y el mago Duff iban de pesca de vez en cuando?
-Todavía van, espero -precisé.
-¿El marido de la señora Campánula?
-Es simpático, pero ¿por qué te reías al pensar en él?
-Os lo diré esta noche -respondí-, en la laguna, justo después de la puesta de sol. Sed puntuales.
Se lo había prometido: cuatro historias, una cada noche, para desvelar cuatro misterios de Fairy Oak que ellas aún no conocían. Ya había contado la primera, que hablaba de amor y que había confiado a un joven; la segunda, la noche siguiente, me había servido para hablar del Infinito Poder, la Magia Absoluta, la suprema, la más antigua. Y había dicho todo, o casi todo, de aquella que la había recibido, como un don, al nacer. Me disponía a desvelar el tercer misterio.
Quizá os preguntaréis qué era lo gracioso. Y tendríais razón, misterios y sonrisas no van de la mano, y rara vez aparecen cerca en la misma frase. Lo misterioso asusta, o por lo menos preocupa, hasta que el enigma es desvelado. Y sin embargo … Habían transcurrido quince años desde que la bruja Lala Tomelilla, la “sabiahonorabilísima”, me había mandado llamar, y durante quince años yo había estado a su servicio en el jovial pueblo del Roble Encantado.
Un día de octubre, el día 31 para ser precisa, había visto nacer a sus sobrinitas, de las cuales había sido niñera quince años, una niñera vigilante y atenta cada “minutoinstante”.
Vainilla y Pervinca Periwinkle, ¡mis niñas!
Idénticas y especiales, opuestas e inseparables como sus poderes, Luz y Oscuridad; mi primera prueba, mi primera esperanza, mi primer e inolvidable encargo.
Desde hacía pocos días estaba de nuevo en casa, pero mi corazón seguía allí, con ellas. Bastaba que cerrara los ojos para volver a ver a mi bruja, a las gemelas, el jardín florido, el invernadero, la gran bahía, y a mamá Dalia y su cara de bondad, al señor Cícero y sus instrumentos para la previsión del tiempo, y a todos, todos, todos mis pequeños y grandes amigos, Mágicos y Sinmagia, a los que había conocido en aquella extraordinaria parte de mi vida. Roble, el gran árbol charlatán, en torno al cual todo había comenzado; la bruja Hortensia, a la que Tomelilla tanto quería; Duff Burdock, el poderoso Mago de la Oscuridad, su inseparable amigo; y el sobrino de Duff, el guapo y valiente Grisam, enamorado de Pervinca y al que ella correspondía; sus padres, Vic y Marta Burdock, dueños de la pastelería más tentadora y aromática que se pueda imaginar; y, luego, el anciano señor Joe, el conserje de la escuela; el mago McDale, en quien se me había ocurrido pensar aquella tarde, y su mujer Campánula; Prímula Pull, la rubicunda modista del pueblo; el pequeño y huesudo Robín Wíndflower, apodado «Pajarito», que ama el mar y el barco que en otro tiempo perteneció a su héroe; el educado y respetuoso Acantos, el golosísimo Celastro, la dulce y pequeña Sophie, Shirley, Shirley, querida Shirley Poppy, la criatura más encantadora y libre del reino de las brujas y los magos.
Cuatro relatos, uno cada noche, y después no hablaría más de ellos, ni de Fairy Oak, nunca más.
Miraría adelante y no atrás, como me habían enseñado aquellas que, mucho antes que yo , habían visto nacer a miles de niños, los habían ayudado a crecer y un día, a todos, les habían dicho adiós.
Volé hacia un bosquecillo de avellanos para la reunión de la noche, faltaba poco para mi cita. Los estorninos, en la copa de un viejo nogal, modulaban su canto en mil melodías, y, más arriba, mucho más arriba, volaban las ocas hacia el sol.
El verano estaba terminando, precisamente como entonces.
Sonreí: me quedaban aún dos historias por narrar, dos ocasiones aún para recordar…
-¡AQUÍ ESTÁ FELÍ! -exclamó una voz cuando ya anochecía.
La laguna reflejaba el resplandor de las hadas, de forma que el claro parecía iluminado. Estaban todas, como siempre.
-¡YA VIENE PARA LA TERCERA HISTORIA!
– Venga, “Sifeliztúserásdecírnosloquerrás”, es el turno de la amistad. Lo dijiste tú: el amor, la magia, la amistad y, por último, un adiós. Ven y revélanos el tercer misterio.
Volé para sentarme en el centro del plácido lago; ahora sabía que aquél era mi puesto y ya no me cohibía sentir todos aquellos ojos fijos en mí.
-¡EMPIEZA, EMPIEZA! -me apremiaban las hadas.
¡-Está bien, está bien -dije- Esta noche os hablaré del otoño en Fairy Oak y de una joven bruja que, aunque no llegó a desvelar lo que para todos era un misterio, adivinó su origen y con eso bastaba.
Esta noche os hablaré de Flox …

Flox de los colores, Elisabetta Gnonne.

  9 Responses to “A dos manos con Andrea Doria.”

  1. Amiga Gudea, espero que al recibo de esta, te encuentres bien, en union de tu familia, por aqui vamos tirando o sea (Progreso Adecuadamente).
    Cuando era pequeñito (6 o 7) un hermano mayor que Yo Mismo tenia una caja donde guardaba, toda una coleccion de comics del Jabato y el Capitan Trueno, la tenia cerrada con un candado, pero me busque la formula de abrirla y leer hasta "jartarme", hace unos dias me lleve una alegria cuando vi un reportaje de la pelicula que estan rodando del Capitan Trueno.
    Yo Mismo, tengo tambien una caja con 60 años de vivencias, "cuando no tengo nada mejor que hacer" me meto en mi "rincon" abro la cajita y te escribo una historia.
    Besos para el raton de AENA.

  2. Una tiene tambien su cajita con recortables, cromos, estampas, algún que otro poema escrito con peor o mejor acierto por algun@ amig@ de aquellos años. Y alguna que otra cosilla más.
    Un besote.
    El Ratón de Aena.

    P. D. Me encanta eso de:"progreso adecuadamente" ¡vamos tirando! Y que no me entere yo de que no sea así. Cuidate muchoooooooooooooooooooo.

  3. Hombre Gudeita, ya era hora. Y es que estaba sufriendo del síndrome de insuficiencia Gudeítico. Por aquí estamos bien, espero que tú también. Segun se entra a la derecha, el ratón tiene siempre un plato con queso pero lleva días que no lo toca; todos esperamos a diario con ilusión a que llegue a probarlo y nos inunde con su sonrisa. Respecto a lo de la generación Ipod, figúrate yo soy de la generación papiro y no me entiendo con esos artefactos de la mano de Seth.
    Besote extrafuerte.
    P.D. Por cierto, qué a gusto se está estos días de calor a la sombra de tu zaguán!

  4. Gracias Jonsu el porta sandalias, por guardar ese plato de queso, que cada vez cato con menor frecuencia; es algo normal puesto que ya sabíamos que en algún momento tenía que ocurrir…pero bueno aunque llegue ese momento definitivo de abandonar la ratonera en donde me he encontrado tan agusto, y en donde he conocido a tanta gente guapa: siempre me encontrareis aqui.
    Reparte besos a granel.

    Gudeita.

  5. Ay, las cajas secretas……………
    Yo tenía todas las fotos, recortadas de periódicos, de mi ídolo que era "El Cordobés" (al primero que se ría, le doy un coscorrón).
    Unos pelos de la barba de Antonio, andaban también por allí metidos en una cajita pequeña, postales de mis amigas, alguna que otra carta, y un bikini que me ponía en la playa cuando mis padres no me veían.
    Tengo que seguir recordando…………

  6. ¡Ja,ja,ja! sin coscorrón por favor, porque el mio era: Adriano Celentano ¡estaba coladita por el a los trece años! ¡que barbaridad! ¡Ja, ja, ja!
    un besote.

    La Ratita Presumida

  7. Para la chica de la generación del IPOD:
    Siempre hay algo que aprender de la generacion
    anterior, que se ha quedado atrás en algunas cosas, pero, tienen muchas horas de vuelo…ah!, además, hay cosas que nunca cambian ….Besos para la gaviota mayor y otro para ti, pareces una chica muy lista

  8. Gracias señora Malanga, pero ahora mismo no sé cual es la generación anterior…
    Por cierto, ¡¡¡me encantan vuestros ídolos!!!
    Ja, ja, ja, ja!!

    Un besito de La Niña De La Cebolla.

  9. Ja…ja…es lo que tienen las familias numerosas…bueno, ya nos contará cuales son esos idolos…Besos, niña de la cebolla y otro para gaviota Linda que en cualquier momento sale volando.

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