Ene 062012
 

Querido Baltasar...

 

Frente a su hermana mayor tan tranquila,a sus cuatro años ella era un manojo de nervios;siempre era un manojo de nervios,pero esa noche lo era aún más.Delgada,pequeña y ojerosa su imaginación de niña no paraba ni un segundo.Había intentado portarse bien durante todo el año ¡por el Ángel de la Guarda que lo había intentado! pero  a ciencia cierta no sabía la nota final tras su extenuada voluntad por ser todo lo buena que los mayores pensaban que debía ser.Hizo mentalmente, y contando con los dedos de uñas roídas ,un balance del tiempo que había pasado desde la última vez que los camellos se comieron las patatas y se bebieron el cubo de agua…Sed tenían un rato, pero los Reyes en cambio, ni un polvorón tocaron,solo tomaron una copita de anís,y eso lo sabía de buena tinta porque ella misma había supervisado las copas para ver si “estaban mojadas por dentro”.Y es que su padre “Ojos de Gato” le había dicho que venían hartos de polvorones de todas las casas que visitaban en la noche,que eran todas en las que vivía un niño, y que por eso llegaba un momento en que ya no podían comer más, pero en cambio agradecían una copita de anís para entrar en calor,porque frío pasaban un rato largo con tanto volar por los aires con los camellos…Y ella cada vez que escuchaba esto pensaba que porque se empeñaban en montar todo ese jaleo en invierno,que vale que era porque en navidad había nacido el Niño Jesús  pero que, seguramente, si decidían venir en verano pues el Niño no se iba a molestar.Miró por encima del hombro de su padre hacía las luces de colores que brillaban al fondo del paseo como los envoltorios de las fruta escarchada de Aragón,mientras por las orejas enfundadas en un gorro de lana marrón con borlas color caramelo,se colaba el”A Belen Pastores” al ritmo de zambombas,guitarras,bandurrias y panderetas.Unos nervios mal frenados y un par de velones colgando bajo una nariz respingona y del color de un  tomate cherry,completaban el cuadro de la pequeña.
-¡Los ves! ¡Los ves Gelinda!-“Ojos de Gato” señalaba hacia las luces de colores precedidas por pajes y ayudantes de los reyes que tiraba de camellos cargados de paquetes envueltos en vistosos colores.La niña asentía tiesa como el palo de un de zambomba y la vista puesta en la caravana.
-¡Los veo! -dijo pegando un tirón al botón de la hombrera de la gabardina de su padre- ¡Los veo!-siguió gritando.
Se frotó los mocos a los que hacía rato les había dado un lametón a modo de pañuelo y con manos pegajosas aplaudió no sin antes volver la cara de su divertido padre hacia las carrozas de los Reyes.
-Baltasar;Baltasar es el tuyo.El rey negro Gelinda, porque como has nacido en Guinea,el tuyo debe ser el negro, y aunque digan que es el más pobre tú no te preocupes porque siempre tiene algo para los niños y las niñas que han sido buenos.
-¿Y por qué el Rey de mi hermana es Melchor? Ese es el más rico ¿no?- pregunta con el ceño fruncido.
-Pues…porque ella nació en Valencia y en Valencia no hay reyes negros como no sean de chocolate…
Una lluvia de caramelos cayó cerca de ellos.Los niños corrían como locos a recogerlos tropezando entre ellos y cayendo al suelo de la calzada,haciendo caso omiso al peligro que corrían al interponerse en el paso de los animales que seguían su camino cansados ya de tanto bulto como llevaban encima.De pronto creyó estar soñando,su padre la había alzado por los aires y el Rey Baltasar¡su Rey! la tenía ahora en brazos preguntándole que si había sido buena y que quería que le dejaran esa noche en casa.¡Su rey! Es que no daba crédito a lo que le estaba pasando ¡Jope!Si es que estaba con Baltasar.Sus ojos se cruzaron y a ella le pareció que Baltasar leía su pensamiento,y se sintió incómoda ¿Se habría enterado de aquella tarde que Juanín y ella jugaron a médicos y enfermeras en el porche de su casa?Tampoco fue para tanto,aunque su madre armara aquel follón contándoselo a “Ojos de Gato”,que no paró de reir en un buen rato,pero eso si,entre risa y risa le decía que en cuanto encontrara un momento de respiro la regañaría.¡Como eran los mayores! si hubiera sido una inyección de verdad lo comprendería pero fue con un lápiz amarillo sin punta y por un lado de la colilla,porque los niños tenía colilla, eso lo sabía ella de vérsela a los bebés cuando les cambiaban los pañales…Volvió a mirar a Baltasar que seguía haciéndole preguntas a las que ella no contestaba tal era su preocupación por ese “pasado suyo” que quizá le jugara la mala pasada de dejarla sin juguetes y ser la reina del carbón.
-¿Me estás escuchando?-el Rey mago la miraba con asombro pues nunca,en todo el tiempo que venía ejerciendo como tal se había cruzado con una criatura tan ausente como esa pequeña…- Niña¿Me quieres decir que es lo que quieres que te dejemos esta noche en casa?
-Pues…-dijo a la vez que sus ojos intentaban sacar algo en limpio sobre el concepto que ese rey Baltasar que, le había tocado en suerte,tenía sobre “su vida pasada,no muy lejana”- un triciclo,una muñeca que llora y mueve los ojos…- vaciló pensando que quizá se estaba pasando y el rey le diría que “alto ahí” porque a las niñas que juegan a médicos y enfermeras solo se les deja carbón,pero por otro lado recordó que ese año había aprendido a leer y a escribir con su padre “Ojos de Gato”, y eso de alguna manera haría que se sintiera orgulloso de ella,así que siguió pidiendo.-y una cocinita con cacharritos,y unos patines para mi hermana Tatín y dinero para mis papás.
-Muy bien pequeña,veremos si podemos complacerte con todo lo que has pedido, porque ya sabes que hay muchos niños en el mundo y algunos de ellos muy pobres.
Gelinda le besó la mano y el Mago se la devolvió a su padre que parecía enfadado con su madre y no entendía porqué.Solo hablaban de la mano de Baltasar:”-No dejes que le bese la mano”-había dicho ella antes de subir a la carroza,pero ella se la había besado…Entonces recordó que su madre nunca le dejaba jugar a con “monguitos”(niños negros)…Pensó que lo tenía muy crudo entre lo del lápiz amarillo y ahora el beso con mocos que había dejado plantado en la regia mano negra.
-¡Esta noche he escuchado ruidos!-dijo saltando de la cama y dando vueltas por la habitación como un muñeco de cuerda-¡He oído ruidos,lo prometo!-Y echó a correr por el pasillo, descalza y sin el batín,en dirección al comedor.
Una muñeca de ojos azules e inexpresivos, con el pelo “de verdad”, y un vestido estampado esperaba la atención de la niña.Una cocina cargada con ollas,sartenes, platos y el resto del menaje,aguardaban a que las manos de su dueña quisieran jugar con ella, y un flamante triciclo rojo permanecía aparcado junto a uno de los “orejudos”esperando que la ciclista quisiera soltar algo de la adrenalina que llevaba dentro.Palmoteaba y palmoteaba sin saber que abrir, y que probar primero cuando sus ojos se fijaron en un paquete que descansaba en el “orejudo”.Se acercó y rasgó el papel con un par de manotazos, de manos de niña,Y sus ojos brillaron buscando a su padre.¡Un disfraz de enfermera con un precioso maletín blanco y una cruz roja pintada en él! Volvió a palmotear sin dar crédito a lo que veía:Baltasar no estaba enfadado con ella por su curiosidad infantil,eso estaba claro,porque si no,no le habría dejado ese disfraz…abrio el maletín y allí encima del estetoscopio, y del termómetro,se encontraba la carta que desde hacía dos años Baltasar dejaba para ella Baltasar.Se acercó a “Ojos de Gato” que abrío el sobre no sin antes decirle que para el año próximo esperaba que fuera ella la que leyera la carta y no él.
“Querida Gelinda”-leyó- Sabemos que este año te has portado bien pues entre otras cosas has aprendido a leer y a escribir,cosa muy importante en una niña de tu edad,por eso te hemos dejado todo ,lo que nos has pedido y algo más que te regalo yo personalmente:un disfraz de enfermera con todo lo que una enfermera necesita para curar a sus muñec@s ,que es lo que debe hacer una niña como tú y no usar los lápices amarillos para poner inyecciones porque a parte de que los lápices son para pintar,puedes hacer mucho daño al paciente (niño enfermo):no lo olvides.
Un beso y portate bien todo el año.

Baltasar


  2 Responses to “¡Baltasar lo sabe todo!”

  1. Espero que su rey mago, majo y negro le haya traido todo lo que necesita…Un abrazo, gaviota

    • Señora Malanga:hay dos cosas que mi Rey Mago NUNCA me trajo,ni creo que me traiga,pero una se conforma con que de un empujoncito a mis deseos más deseados.
      Un abrazo.

      Nina Gaviota

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