May 152015
 

El cuentacuentos

 

Los ojos azules de su dueño divisaron a lo lejos, la blanca procesión que subía por la ladera. La punta de lanza de cada soldado centelleaban al sol; ese sol de primavera que hervía la sangre en sus venas ante la visión de la virtud hecha carne…El pura sangre piafó y él frenó su impaciencia tirando de las riendas de cuero enjaezado de plata y oro, al tiempo que acariciaba el poderoso cuello del animal. Su madre, la bella Muzna, de la que había heredado el color de sus ojos y la tez clara de su piel, le inculcó ese amor por los caballos en el Harem, entre esposas, favoritas, niños y eunucos, porque ella se había criado entre esos nobles animales allá en tierra de Vascones. Estaba cansado; cansado de tanta batalla. Había alcanzado la gloria, eso era cierto, gracias a la astucia y al muro que creo en su corazón contra la compasión, claro signo de debilidad humana que solo podía conducir al fracaso. Y esto lo aprendió en el Harem, en donde los celos, daban paso al odio y este a la venganza. Al amor de su madre y de su maestro, aprendió todo lo que había que aprender de las antiguas enseñanzas forjando así, al paso de los años, una mente clara y un cerebro frió y calculador, que le llevó a lo más alto. Pero estaba cansado y de mal humor por esa espina de fracaso, que las tierras del norte habían clavado en su orgullo. Al paso de su caballo había sometido al infiel, pero el dueño y señor de toda esa tierra cristiana, no podía con los guerreros del norte y eso no le traía sosiego precisamente a su alma… Miró al cielo con el ceño más que fruncido y prometió una vez más a su señor del paraíso, que no descansaría hasta lograrlo. Descansar… quería volver a esa bella ciudad que había construido para gloria de su Dios y de su ego…
Y se hizo la entrega de las cien doncellas. El cristiano habia pagado el tributo una vez más a su señor. Y lo había hecho con la mirada nublada y el rostro hostil: “no es para menos” -pensó-

………..

-¡Ya no habrá más afrentas!
Ramiro II señor del reino de León, gritaba furioso aplastando un puño enguantado contra la dura tabla de la regia mesa. Los señores de la guerra que allí se encontraban, vitorearon la decisión. Había que acabar con aquel execrable pacto que Mauregato, el hijo bastardo de Alfonso I rey de Asturias apañó con el moro, tal vez por eso de ser medio moro.
Y el rey de León, Don Garcia de Navarra y Fernán Gonzalez, dieron muerte a los emisarios del poderoso Abderramán: no habría más entregas.
Los cascos de los caballos retumban a la par que los timbales. El sol allá en lo alto derrite el seso, y asfixia el cuerpo. Pero el valor que envuelve sus almas, es la fuerza que les lleva a la batalla contra la furia desatada del califa, que corta cabezas y arranca los pechos de las cristianas, sembrando el camino de horror…
En Simancas, en la margen derecha del Pisuerga, Los cristianos de hinojos en tierra se encomendaban al Santo y los moros se lanzaban al ataque creyendo que se rendían. La violenta batalla duró varios días.

…………..

….Desde sus aposentos contemplaba el campo de almendros sembrados  y la visión de una tierra anegada de pequeñas flores blancas, como siempre, le emocionó. Habían pasado los años  y sus huesos ya no eran jóvenes. Setenta años tenían de duras batallas y victorias mil…Victorias mil…A su cerebro llegó la visión de la vergonzosa derrota de Simancas, mientras su mano acariciaba por última vez la blanca mejilla de su joven favorita.

 

May 022014
 

avionaenarecortable 666

El 27 de mayo de 1768, en el Támesis, Cook izaba el gallardete y asumia el mando del Endeavour. Zarpa de Plymouth un viernes 26 de agosto y en septiembre carga provisiones en los almacenes de Madeira:cebollas frescas,y vino de Madeira incluidos, que se conservan bien.La expedición llega a Río de Janeiro en noviembre,y allí Cook tiene problemas con un ignorante virrey portugués que se niega a creer en los obtivos exclusivamente científicos de la expedición;quizá no sin motivos,pues Cook levantó un plano del puerto y sus fortificaciones. El virrey trata a los viajeros como piratas; encarcela por un tiempo a algunos miembros de la tripulación en una repugnante mazmorra, e incurre en otras  :ejaciones que Cook tolera por miedo a un retraso en la obtención de viveres. El 11 de enero de 1769, el Endeavour se halla frente a Tierra de Fuego; Cook levanta mapas, mientras los científicos desembarcan y recolectan plantas y flores desconocidas hasta entonces en las colecciones europeas. Pero ni el país ni sus habitantes tenían cosa alguna que ofrecer que no fuera lúgubre y desagradable.
Lunes 16 de enero. Son nativos de estatura algo más que mediana,de color cobrizo oscuro con largos Y negros cabellos;se pintan el cuepor con rayas rojas y blancas principalmente; toda su vestimenta consiste en una piel de guanaco o de foca tal como viene del omo del animal;las mujeres llevan un trozo de piel en sus partes ntimas, pero los hombres nO observan tal recato.Sus cabañas son como colmenas abiertas por un ado donde encienden fogatas; están construidas con pequeños palos cubiertos con ramas de árbol, hierba, etc., de manera tal que quedan desguarnecidos del viento, el granizo, la lluvia o la nieve, lo que “prueba que estas gentes han de ser de una raza muy resistente. Viven principalmente de mariscos, como el mejillón que recogen en las rocas de la costa, ocupación al parecer de las mujeres.Sus armas son arcos y flechas,habilmente fabricados.Algunas flechas llevan puntas de vidrio,otras de afilado pedernal;vimos varias del primer tipo entre otros objetos de procedencia europea como anillos,botones,telas,velas…lo quie demuestra que ,creo yo,que a veces viajan hacia el norte,pues no sabemos de ningún navío que haya estado en esas regiones en muchos años;además no le sorprendieron nuestras armas de fuego,al contrario parecían conocer su empleo,haciéndonos señas para que disparasemos sobre las focas y pájaros que se cruzaban en el camino.Por lo que vimos no tienen embarcaciones para ir por el agua.La población no excede de 50 o 60 entre óvenes y ancianos,habiendo muchas menos mujeres que hombres. les gustan muchísimo las cosas rojas,y al parecer ,de todo lo que podíamos ofrecerles,lo que más apreciaban eran las cuentas:en esto radica todo su orgullo;pocos,sean hombres o mujeres,van sin un collar de cuentsa confeccionado con pequeñas conchas o huesos.No les agrada los licores fuertes,ni tampoco nuestras provisiones…

                                                                                                                                         Círculo de Lectores

Jun 052011
 

 

“…y me senté por primera vez en un aparato de aviación. El aire producido por la hélice me fue en extremo molesto; no me era posible hacerme oír del piloto; todo se me volaba; saqué un papel del bolsillo y me desapareció; mi casco protector se me escurría, la bufanda se me soltaba, la chaqueta no estaba abrochada con suficiente fuerza; en una palabra, mi estado era desastroso”.

De la autobiografía de Manfred von Risrthofen “el Barón Rojo”

En una mañana de primavera cabalgaba a orillas del Oder sin prisas; tenía que ordenar sus pensamientos antes de perderse en el fragor de la batalla…Y es que Manfred había llegado a teniente muy joven, sin tiempo casi para hacer y sentir todo lo que un muchacho de su edad debería aunque la culpa de todo eso la tenía esa admiración, que desde niño tenía por su padre: Quería ser como él, formando parte del regimiento de los Ulanos… Pensó en su hermano Lothar y no pudo menos que sonreír al acordarse de aquellos juegos infantiles en las caballerizas de la mansión familiar: “eras un diablejo hermano”-murmuró frenando a su caballo, un hermoso animal de patas fuertes y mirada inteligente y desmontando sobre una alfombra de yerba mojada por el roció temprano. Sus botas de caña alta pisaron la yerba y las gotas prendidas en ella resbalaron por la grasa de caballo con la que Jürgen, su ayudante, las lustraba día a día. Llenó los pulmones del aire fresco de la mañana y lo dejó escapar de un golpe, después encendió un cigarrillo dándole un par de caladas profundas.Un graznido le hizo mirar al cielo en donde un Águila Imperial, daba vueltas en círculos cada vez más pequeños. El bello animal lanzaba su grito de guerra para caer en picado sobre la pieza elegida allá, en algún punto remoto de la espesura y el deseó tener alas para poder volar y perderse en algún lugar lejos de todo y de todos. El caballo piafó inquieto y lo calmó hablándole al oído mientras le tiraba, suavemente de la oreja con una mano. Y es que ese gesto, se había convertido en una costumbre ente los dos desde la primera vez que lo montó y los dos fueron uno. Una ultima calada y un pie en el estribo y luego el otro. Miró el reloj y espoleó al caballo con más fuerza de la que quiso, porque no podía llegar tarde a esa cita ineludible con:” La 1ª Guerra Mundial “.
La gente nace para una cosa o para otra y el había nacido para luchar, ganando la Cruz de Hierro a lomos de su caballo. Luego un paso fugaz en las trincheras, con el cuerpo a cuerpo de la infantería, para acabar encontrando un lugar entre las nubes, alistándose en aviación. De alguna manera, el deseo de libertad que experimentó aquella mañana de primavera viendo volar al Águila Imperial se cumplía, aunque no como cazador porque su único objetivo era el de fotografiar el frente oriental. Necesitaba algo más que ese cometido aburrido en el que lo habían encasillado:”Nunca debí dejar la caballería”- se decía viendo que nadie le deba un puesto en el cielo para luchar contra el enemigo, hasta que una mañana el tren de la oportunidad se le cruzó por segunda vez con nombre y apellido:Oswald Boelcke,”el maestro de la Fuerza Aérea Alemana”. La primera vez que se vieron fue en un tren y ahora en el fortín de vigilancia. Jugaba con un compañero al ajedrez cuando se acercó para ofrecerle un puesto en el escuadrón de caza “Jasta 2”. Todo fue así, sin más, el tren de la oportunidad de su vida tenía nombre y apellido y él, no dudó ni un segundo en subirse en marcha.
Y sobre el cielo de Francia Un 17 de diciembre de 1916 obtuvo su primera victoria a bordo de un Albatros Biplano II. Y luego vino otra y otra y otra. hasta superas las cuarenta de Boelkle, su mentor. Era imparable. Había nacido para volar en esas máquinas hasta que el cuerpo aguantara, y él lo sabía. Entre las nubes y jugando al “corre corre que te pillo” con la muerte, era otro hombre que nada tenía que ver con el que pisaba tierra. En el aire, necesitaba desfogar el corazón tan falto de calor entre las cosas de allí abajo. Tenía la agudeza visual del soberbio espécimen que vio aquella mañana volar por la garganta entre las montañas cercanas a las tierras de sus ancestros y el arrojo innato de los Richthofen. Así era y así fue el tiempo que duró, que no fue mucho.
Y pasaron los meses con una y otra victoria, de las que dejaba constancia en unas copas de plata de cinco centímetros: “1 Vickerse 2 17.9.16”. un aparato, modelo, ocupantes y fecha.
Y prendieron en su pecho la Blauer max y el siguió Volando. Le confiaron el Jasta 11 y los catorce aviones que formaban el comando se lanzaron al encuentro del enemigo como pompas de colores movidas por el viento. El suyo era el rojo. Un triplano, Fokker DR.I. que hacia temblar a sus contrincantes en cuanto lo avistaban. El caballero del aire se lanzaba a por ellos una veces derribándoles, las más, pero también alejándolos de su punto de mira una vez heridos. Y herido fue un 6 de julio de 1917, de un balazo en la cabeza. La bala lesiono el cerebro pero el barón Rojo fue capaz de aterrizar su avioneta. Durante mucho tiempo siguió volando dejando la sensatez junto a su gran danés “Moritz”, que esperaba su regreso después de cada contienda, con una oreja cercenada por andar demasiado cerca de las aspas del avión de su amo.
Tentaba a la suerte con instinto suicida; jugaba con la muerte… y una mañana de primavera de un 21 de abril, un Águila Imperial lanzaba al cielo un último graznido antes de entrar en barrena por la bala de un cazador,al tiempo que otra ” bala compartida”entre un capitán canadiense “caballero del aire” y un soldado australiano de infantería, acabó con su suerte. A penas un minuto para cerrar los ojos… a penas dos para morir  y toda una eternidad para recordarle por sus OCHENTA victorias.
Al otro lado de las lineas enemigas, donde cayó, fue llevado a hombros por seis caballeros del aire británicos del escuadrón 209, mientras que soldados australianos presentaban armas y lanzaban tres salvas de honor.
Sobre su lápida una leyenda:” Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor”. Y sobre ella una cruz forjada con la hélice de su avión recuerda quien fue:
“EL BARÓN ROJO”

Jun 222010
 




Poblados de Anashun, yu Anamaboe

………….Cuando los tripulantes de la “AtIatinda” pusimos el pie en las escalerillas del muelle de aquel tranquilo puerto , la multitud impaciente por darnos la bienvenida cerró materialmente el paso haciéndonos, punto menos que imposible caminar hasta laoficina de la aduanal, situada en el mismo muelle:, en donde su jefe,apellidado Segovia nos ofrece una copa de champan antes de subir a los automviles que nos habían preparado mientras los vítores a España y a la Aviación Militar y española se sucedían sin interrupción atronando el espacio.

En los automóviles, adornados con banderas con los colores nacionales recorrimos triunfalmente las calles principales de Santa Isabel rodeados y seguidos de la multitud que, enardecida de entusiasmo, nos acompañó hasta la catedral en donde se cantó un solemne Tedeum en acción de gracias por este viaje tan felizmente realizado.

Desde la catedral, y con las mismas muestras de afecto, nos encaminamos al Palacio del gobernador, en donde el general Núñez de Prado nos presentó a los más distinguidos nativos de la isla.

Entre otras cosas el general dijo l0 siguiente: Aquí no encontaréis entusiasmo como l0 encontraron vuestros compañeros en América y Filpinas; pero es cuestión de número. Lo que hoy constituye un átomo de nuestro imperio colonial vive con impetuosidad y vigor, sin desmentir el espíritu de la raza;que no concluyó el abolengo de los conquistadores, que los grandes aventureros que ceñían y daban imperios a la corona de Castilla son los mismos, y hoy: unos con sus arriesgados vuelos, otros con el comercio y otros con el hacha, arrancan a esta tierra sus misteriosos secretos. habeis venido como paladines de una empresa de civilización y progreso. Todos sentimos los mismos anhelos en pro de esta obra de trabajo.

Ya en tierra, decidimos montar el gabinete fotográfico en la planta baja del Gobierno General en dos amplias y cómodas habitaciones de este edificio que el general inmediatamente nos ofreció, para poder desarrollar todo el trabajo necesario para realizar el levantamiento topográfico del continente, al revelar las placas aquí mismo con el fin de poder repetir las fotografías que salgan deficientes.

La suspensión del vuelo de los aviones terrestres es una gran contrariedad porque nos va a impedir el uso del toposeriógrafo instalado en aquellos, aunque el capitán de ingenieros Antonio Cañete o observador del ” Andalucia” y jefe de los talleres de la base de Mar Chica se ha puesto a trabajar en uno de los hidros para hacer asomar el objetivo del toposeriómetro por el fondo de la barquilla.

No obstante con los medios fotográficos disponible, subsanaremos en la medida de l0 posible este artificio tan necesario, confiando en poder hacer un levantamiento planométrico suficiente, satisfaciendo esta tarea.

La impresión que el vuelo ha causado a los indígenas de Fernando Poo ha sido extraordinaria, muchos no dan crédito a l0 que con sus propios ojos han visto no saliendo de su asombro y de que no es una ficción.

Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire Patrocinado por Fundación Aena.

Jun 072010
 

Llegada de la Patrulla Atlántida a Santa Isabel -Fernando Poo- El 25/ 12/ 1926.

Recibimiento de la Patrulla Atlántida en el puerto de Santa Isabel.

……………..La Patrulla despega de Lagos a las 8 horas y 6 minutos, para cubrir la última etapa que inician con las emociones consecuentes de este hecho, de tener ya prácticamente al alcance de la mano la meta y ser Conscientes, no obstante,de las múltiples dificultades que restan aún para cumplimentar l0s trabajos a realizar en La Guinea como supone el de regresar a Melilla.
Recorren el amplio delta del Niger con sus múltiples bocas y maravillosa vegetación. Hasta alcanzar la desembocadura del río Middelton, a 364 Km.de la salida siguen un rumbo de 145, pero a partir de Brass cambian a 109 aproándose hacia la desembocadura del río Opobo.El río Middelton l0 sobrevuelan a las 10 horas, 45 minutos después lo hacen sobre Brass y a las 13 horas llegan al río Cross.
Se separan de la costa adentrándose en el mar que vuelan con retazos de lluvia y nubes bajas,pero finalmente a las 14 horas aparece Santa Isabel al fondo de la bahía. Vuela la patrulla sobre la isla, primero en cuña luego en linea y finalmente en columna.
Después de amerizar, puestos en pie en las aeronaves, pilotos, observadores Y mecánicos escuchan los vítores que se dan a España acompañados por el movimiento de millares de manos que saludan su llegada, agitando al aire sombreros y pañuelos, mientras el general gobernador Núñez de Prado,impaciente por darles la bienvenida, salta a los aparatos desde la gasolinera en la que fue a recibirlos.
La llegada a tierra firme y la narración de los hechos posteriores la cuenta así Cipriano Grande ………………………………

Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire Patrocinado por Fundación Aena.