Sep 052011
 

Subiendo la gran cuesta que nos lleva hasta el Lotus Spá, se yergue orgulloso a pesar de los años…..

Ya veo que te has parado en mi zaguán… Quiero que lo observes. A simple vista es un edificio derruido, por el que parece que ha pasado un terremoto y no te equivocas. Nada tuvo que ver los cincuenta años de ocupación japonesa en la sorprendente isla de Taiwán, todo lo contrario, cuando quedó destruido por esa fuerza de la naturaleza, el pueblo taiwanés, gente paciente y mirada con las creencias del ser humano, supo respetar lo que quedaba de él y aún permanece en pie . Subiendo ladera arriba en el distrito de Xinbeitou y tras un muro de piedra ve pasar el tiempo y a la gente que le rodea. Ve al niño nacer y se alegra por ello. Lo ve madurar día a día y se alegra por ello. Ve liberarse su alma del cascarón, y se alegra por ello. Y todo esto le llena de fuerza para mantenerse en el tiempo y estirarse un poco más al paso de la gente haciendo crujir el viejo armazón y sonríe en lo más profundo de su corazón de madera por la necedad del ser humano que no ve más allá de lo que tiene delante…
Como ese viejo templo japonés, procuro pasar por la vida erguida, luchando por no caer ante el empuje del viento de los tropiezos, del tifón de la mezquindad, del seísmo de la soberbia, e intento asirme, aunque no siempre lo consigo, a una punta de la estrella de la comprensión, o a un cuerno de la luna de la misericordia , y cuando la tierra florece un buen remedio para la ira y el come cocos, es mezclarse con las gotas de lluvia de primavera. he dejado el bálsamo que alivia el alma para el final: Mirar siempre a los ojos y apretar con fuerza la mano que te ofrecen. Te has parado en mi zaguán: gracias por ello.

Sep 052011
 

 

 

 

AL salir se puso a llover y los taxis iban a tope…

 

Y esta mole impresionante al natural, es un péndulo antiterremotos situada en el centro mismo del edifivio...Su peso es de 60 T.M.

 

las cuatro patas hidráulicas que la sujetan van calibrando los movimientos del péndulo por muy imperceptibles que parezcan...

Las vistas eran impresionantes por los cuatro lados...

Un rincón del 101...

Y otro...

 

Ya en el departamento de ventas, una no sabía a donde mirar de tanta cosa maravillosa y caraaaa, por la materia prima empleada:piedras preciosas...y metales nobles ¡vamos que porque no llevaba cambios!que si no...

 

Ya no recuerdo si era de coral o palo rojo...

 

La señora de Check, con un collar de perlas ,sentada bajo una imagen de "la madonna". Una forma de promocionar las perlas...

 

Otra miniatura...

 

 

Me la habría llevado sin pensarlo dos veces pero una no tenía ni dinero para comprarla, ni para pagar el sobrepeso en el avión...

 

 

 

En la cola del Planetarium...Coreanos,chinos, y japos, son mayoritariamente los turistas que campan por esta gran desconocida como es Taiwán...

 

 

Frente a él este otro; nada que envidiar al más moderno del mundo occidental...

 

 

En uno de los muchos restaurantes que se encuentran en el edificio,nos sorprendió gratamente ver El guernica…
Un ángulo de la primera planta, con un inequívoco aire futuris
Un camino divertido. Estaba dibujado en el suelo…

 

Cruzando la calle `para entrar en el edificio...

En los alrededores del Taipei 101, cultura y tradiciones se dejan a un lado. Si aumentáis la foto vereis a una muchacha pelirroja, acaba de someterse a una sesión de peluquería; va a la última, como podéis onservar. están promocionando ¡vaya usted a saber! que marca, ya que todo esta escrito en mandarín. para amenizar estas promociones, un grupo de música deleitan a los curiosos con letra y música “occidentalizada”, pero con un punto de regusto Taiwuanés. La mezcla: algo curioso de ver y escuchar.

 

No podían faltar las orquídeas…

El Taipei 101 se puede ver desde cualquier punto...

¡Madrid! ¡ja! Un pedacito de España en mitad del 101 ¡bieeeeennnnnnn!

 

 

 

Aquí os dejo estas fotos de ese país al que en tan poco tiempo he querido tanto…podría estar colgando más, más y más pero entonces no acabaría nunca…Espero que las disfruteis.

Sep 052011
 

 

 

La meta ¡Por fin!

 

Vistas subiendo a lo alto de la pagoda. Los flamboyanes despuntan sobre los otros árboles… Otro reto: la pagoda del lago Sun Moon Lake…

 

Nuestros compañeros de fatigas: el chino solitario , la china parlanchina, con su marido el serio y correcto caballero, y mammamía acompañado de su gorra blanca…

Pueden significar cualquier cosa: una venta de coches, un pase de modelos… un entierro…

 

 

 

Que si…nena, que estás viendo a dos osos panda…

 

 

 

 

 

 

Si no hablan la misma lengua ¿de que hablan?

 

Así se quedó la muchachita, al ver a dos osos pandas en un microbus…

 

 

De cuento de hadas…Kaohsiung.

 

por el camino verde de Kenting…

 

¡ Por fin el faro de Kenting!

 

Son centrales nuc¿con cual de ellas os quedais?leares…

 

la sonrisa en los labios y en la mano¡Un boleto de la suerte!

 

 

No puede faltar el Karaoque .Hasta en los sitios más pregrinos te encuentras uno…Es el deporte nacional, o poco le falta…

 

 

Y no podian faltar las vendedoras de betel,algo así como los estancos por aquí pero bastante más peculiares y más desagradable…

¿uno de los cuatro jinetes del APOCALIPSIS?

 

Se la asocia con la guerra, pero es un símbolo de PAZ..

 

Más, y más plantaciones de betel…

 

 

En el microbús mammamía lee la prensa camino de Kenting, a su lado el chino solitario de sonrisa de limón, y al volante el “miniyó” de mammamía…

Con solo esto no podeís haceros una idea de la vida que tiene ¡Hay que verlo “in situ”!

 

Chicas tímidas, las de la zumería…

¿ Sopa de tofoo? Hay mogollón de variedades… a mi no me gusta ninguna y menos su olor…

 

 

 

 

 

Las patas de pollo caramelizadas y otros manjares !

 

Frutas exóticas y jugosas. “la cabeza de Buda” en primer plano…


 

Burritos mejicanos made in Taiwán… Son muy aficionados…

 

El centinela de la palmera…

Junto al agua en Kaohsiung…

 

No llegaba el dinero para fruslerías…

 

desde lo que fue la embajada inglesa en Kaohsiung…. En la isla junto con la palmera de betel, es el rey…

 

 

El flanboyán, o “pajaro de fuego”, como ellos le llaman, destaca en el paisaje…

 

En el puerto…

En el metro de, ahora no recuerdo que ciudad, mammía conversa con la china parlanchina ¡Hablaran de comida?

 

Y ya quisieran mucho los metros cuadrados de ese palomar…

 

¡Galletas! ¿Galletas? ¿?¿?¿? ¡Comidaaaaa!

 

La joven turista china parlanchina, y su pata de pollo caramelizada…

 

Eso de la mano es lo que le quedaba de la sepia “secada al sol”… Yo ya la había degustado solo con aspirar su”aroma”…

 

 

Lo de: quien mueve las piernas mueve el corazon, parece que lo tienen claro… Como en otras culturas, la piel tostada por el sol no es precisamente bella ¡Pero es que hacía cuarenta grados !y con una humedad terrible¡ Por la izquierda: el chino solitario, mammamía, Manolo,la china parlanchina y su marido el señor del jarabe…

 

Rebuscando en el bolso unas monedas para las ofrendas. En occidente sería: comprar una vela…

 

Largas mesas para las ofrendas…

 

 

dos adolescentes orando…quizá no sean tan niñas…

Me tendrían que anestesiar para dejarme sola aqui…

 

 

Yo si sé lo que estaba pensando ¡que me ahogaba con tanto incienso!

 

 

 

Esperan llegar al cielo…

 

En relación con los antepasados…

 

 

Quizá horrendos para mis ojos pero no para los suyos…

Al caer la noche…

 

 

Las oraciones esperan pacientes hasta que les llegue el momento de volar al cielo…


 

 

El incienso desprende un aroma dulzón y empalagoso…

 

 

No recuerdo su nombre pero lo llevo en el corazón… No recuerdo el nombre del templo pero aquello que viví lo llevo en el corazón

 

 

 

Entre las plantaciones de betel, despunta la pagoda de la paz…


 

 

Llamarlo como querais, pero hasta en los confines del mundo se busca a Dios…


 


En franca comunicación con su horóscopo chino: Es “cerdo o jabalí”

 


Sin palabras……


 


 

Templos, y mas templos, en donde la gente dejaban ofrendas a buda y a otros dioses que a mis ojos resultaban espantosos, no así a los de ellos; eso seguro. Quemé incienso, para Buda, siguiendo el ritual, como mandan los canones. Compramos un farolillo de oraciones en el que escribimos: “la tribu de papalelo”. Había infinidad colgados al aire libre, brillando al sol, pero nosotros preferimos colgarlo en nuestro humilde hogar. En las mesas de las ofrendas, una pequeñas piezas de madera en forma de media luna contestaban a tus preguntas, si las lanzabas repetidas veces al suelo: dinero, suerte, amor, salud… pero sobre todo dinero y suerte, eso es lo que más desea el pueblo taiwanes; todos los amuletos tienes que ver con la “suerte-dinero”. Y en el exterior “los mercaderes del templo”, vendían toda clase de objetos relacionados con los rituales, para un mejor bienestar, del difunto en el otro mundo: dinero de papel, coches, casas, joyas… todo lo que se supone que en esta vida terrenal, hace feliz al ser humano, impreso en hojas de papel que en un santiamén volaba al paraíso a través de un horno crematorio situado fuera del templo.
Y luego Kentíng con su faro, mirando al Pacifico, y su bello, bellisimo paisaje… Y otra vez al microbús, con la joven y parlanchina, turista china, que no paraba de comer “golosinas” como garras de pollo caramelizadas, sepias secadas al sol, que despedían un olor nauseabundo, y los famosos huevos cocidos en té, entre otro montón de alimentos que no conseguí descifrar; la joven parlanchina china, y su marido , un chino muy señor y muy correcto, bastante mayor que ella, y que cada cierto tiempo, mientras ella degustaba los manjares, él tomaba su medicación, entre beso y beso con sabor a huevos cocidos en té y garra de pollo caramelizada, miraba coqueta a los hombres de la excursión, desde su gorrilla con personajes de Walt Disney y sus short con “loves” en los bolsillos . Y luego estaba el otro compañero de viaje, un compatriota, de la joven china parlanchina.: flaco y solitario, y encantador, con el que no cruzamos ni una palabra en todos esos días de excursión porque solo hablaba su idioma, pero que por cosas de la vida, tuvimos una “buena onda”, y nos comprendíamos a la perfección, echando mano de los socorridos gestos y expresiones, a los que todo el mundo se agarra en caso de desesperación como era el nuestro: siempre nos esperaba cuando veía que nos rezagábamos, y al vernos nos dedicaba su mejor sonrisa de limón, cosa que nosotros se lo agradecíamos tomándole las fotos que el quería con su máquina, ya que al ir solo no tenía más remedio que pedir a los demás que le hicieran ese favor. Nos separamos de nuestro amigo al regresar a Taipei, sin saber, como se las había apañado durante todos eso días con el tema ropa, pues no llevaba equipaje ninguno, solo una pequeña bandolera colgando del hombro. Pregunta: ¿si no llevaba equipaje, como hacia para que el polo blanco a rayas rojas y el pantalón gris de vestir, nada apropiado para esa excursión, estuvieran siempre limpios? Y luego estaban los zapatos, también de vestir, que trotaban por los caminos y pedregales sin sufrir ni un rasguño… Si es que lo que no hagan los chinos…
Subimos montaña arriba, hasta llegar a una maravillosa pagoda. No podría decir los escalones que dejamos a tras, pero si, que fueron muchísimos en mitad de un panorama difícil de plasmar en esta fría pantalla de ordenador. Era tanto el esfuerzo que solo alcanzamos la meta, nuestro amigo el chino solitario y nosotros dos. Al bajar, sellamos nuestro pequeño reto con un beso al pie de la escalinata; un beso digno de “lo que el viento se llevó”, aplaudido por el resto de compañeros de tournée.
Y llovía en la carretera, y salía el sol, y vuelta a llover. Y así pasábamos por pueblos y ciudades, dejando al borde de los caminos pequeños y curiosos cementerios, que los habitantes de cada `pueblo habían ido formando sin orden ni concierto, entre los extensos cultivos de la palmera del “betel”, y las luces de colores anunciadoras de los locales donde se guardaba, en pequeñas bolsas, dentro de una nevera, el fruto que excitaba los sentidos. Tras los cristales de estos locales ,y bajo las luces de colores, jóvenes con aspecto de prostituta por el excesivo maquillaje, la exigua falda y los tacones de aguja , vendían las bolsitas del fruto cuyo efecto al masticarlo, según nos contaron, era como el de seis, siete, u ocho cafés bien cargados. Los taiwaneses sienten verdadera debilidad por el betel…
-¿Es que se ha hecho una herida en los labios?
– No. Es que está masticando betel y el jugo, de color rojo, que suelta provoca una fuerte salivación, y cuando lo escupen parece que sufran una hemorragia…
– No lo he visto en las ciudades…
– Allí, hay menos costumbre; lo mastican en barriadas o en las afueras. Es algo más propio de los pueblos.
Y mammam mía paró ante un puesto de Betel, en donde una joven vendedora de largas piernas, y exiguos shorts, calzada con unos imposibles tacones de aguja, sacó de una nevera un pequeño envoltorio entregándoselo a mama mía junto a una sonrisa de plástico.
– ¿Queréis uno? – nos dice alargando el paquete como el que te ofrece un cigarrillo, junto a un par de vasitos de plástico .
– Noooo…. “Bon apetite”, le digo yo a falta de inglés.
Me miró sonriendo y dijo algo en mandarín al conductor, que por el espejo retrovisor me observó guiñandome un ojo. He de decir que el resto de los compañeros de viaje tambien rehusaron.

¡Ay! Taiwán,Taiwán.

Sep 052011
 

Con nuestro hijo Chicho...


Son de ensueño...

En los sitios más agrestes te los puedes encontrar...

 

 

…….Y por fin llegó el tiempo de volar hacia el país de los “tres mil templos”…
06’55 – Doyo, “nuestro chico guapo” llego esta mañana de nervios, a lomos de ese pedazo de moto que tanto nos hace sufrir. Su aparición nos inquietó un poco, porque no es muy frecuente en él, venir entre semana a vernos y menos a esa hora…
Levantándose el casco a media frente, nos da un par de besos y un abrazo de esos que calan el alma. En una mano un sobre que agita en el aire como un matamoscas.
– ¡Ale! Aquí tenéis esto para que os acerquéis hasta Japón…- le miramos extrañados sin comprender… – Que siiii… cogerlo que es de la family…
En su interior, una cantidad determinada de euros, esperaban pacientes a que nos decidiéramos. Y nos decidimos tras mucho tira y afloja, agradeciendo a la vida, no el dinero que guardaba el sobre sino el significado de esa acción. Y nos abrazamos teniendo como mudo testigo el casco de la moto
07´00 – Salimos de casa a buscar al retoño mayor
He de explicar que tenemos tres hijos a los que cariñosamente me refiero a ellos comoretoños.
07´45 – Llegamos al aeropuerto de Alicante: bocata queso “pater”, bocata patata, yo y croissant chocolate el retoño mayor . Permanecemos sentados, en espera del vuelo. Hay gente a “tutiplén” . Cara de tontos guardando equipaje. Observo alal teoño y a pater : los dos con ojos de sueño.
08´45 – Pasamos el control de seguridad, no sin antes achuchar al retoño con “teletubi” incluido.
En el control me quitan el gel de baño del equipaje de mano,, menos mal que la colonia se la entrego, vía guardia, al retoño, que nos dedica su mejor sonrisa, mientras nos lanza un beso al aire.
Entramos en la sala “VIP” ¡Que poderío! Como vive la gente con pelas: sillones en los que te pierdes, azafata con sonrisa de “profident”. Self service y “pipiroom” limpio, je, je, je…
09´35 – Subimos al avión de Iberia, me siento como una sardina en lata ¡
10´45 – El piloto se ha sacado el carné en una tómbola: o espabila o lo veo en el INEM ¡madre mía, que aterrizaje! Pater dice que es normal; si él lo dice…
13´00 – Sala VIP “Puerta del sol” ¡Que poderío, poderío! Pater me hace una foto, para comprobar si la maquina de fotos funciona, pues en la jardinera que nos trajo hasta esta terminal, se fueron al garete, por un frenazo, todas las maletas, y la maquina también: debo estar arrebatadora con los carillos inflados, como los de un hámster comiendo pipas.
15´00 – A estas alturas estamos ya hartos de VIP. Pater está dormido en un sillón que caben dos paters,y yo hace rato que he dejado de leer “Los Hombre que no amaban a las mujeres”
16´00 – Ya hemos subido al avión; no se porqué, pero creo que no me inspira seguridad… mira que si le faltan algunos tornillos…je, je, je… Primero lo han hecho los “bussines”, y luego la plebe, o sea nosotros: ahora me siento como una sardinilla, de lo llenísimo que va el cacharro. A pater le ha tocado un “chino joven” al lado, que estornuda cantidad, y al otro lado del pasillo lo mismo…: no si veremos a ver con tanto germen pululando por estos lares…
A partir de este momento soy consciente de que mi comprensión se ha perdido en el submundo de las deferentes lenguas, me siento como si estuviera en la torre de Babel; es como si fuera sordomuda, con tanto chapurreo; todo menos español ¡pobre de mi! Pero que gordos estamos mon Dieu, me he dado cuenta por los asientos de los aviones, claro que si fuéramos en uno de bussines, la cosa cambiaría…
18´00 – Nos acaban de servir el ágape, lo han hecho “Keny y Heidi”, que con estereotipada sonrisa se han dirigido a mi parloteando en inglés. Pregunta con premio si se acierta: ¿por qué, si la compañía es holandesa y Holanda es el país del queso, el sanwis de queso no sabe a ídem? Menos mal que el white cofee estaba caliente, je, je, je…
18´50 – llegada a Schiphol y en los lavabos me peleo con la taza del w.c. pongo el mismo empeño que Indiana jones en: “En busca del arca perdida”, en encontrar el pulsador de la cisterna, sin conseguirlo, hasta que me doy cuenta de que al separarme de la taza el agua comienza a correr ¡Pero cuantas modernidades hay por el múndo!
Caminamos por la terminal con paso rápido buscando la siguiente puerta de salida, y a nuestro paso vemos mucho cristal de Swaroski, mucho trozo de chocolate,, y mucho puesto de plantitas, entre las que se encuentran los famosos tulipanes, pero de queso…¡nada de nada! He llegado a la conclusión de que por no haber, no hay ni vacas.
Nos sentamos a esperar el próximo vuelo hacia Bankog, y miro a través de los cristales el cielo holandés triste y nublado, y pienso en el nuestro tan lleno de luz, con ese sol y ese azul sin nubes; con esa luz que lo baña todo, y entonces comprendo por qué los europeos tienen ese carácter tan reservado, tan frío y tan triste…: les falta luz: la luz del sol. ¡Viva mi pueblo! Y su vinito, con su jamoncito y su quesito. ¡Viva! La tortilla de patatas, con su aseitito de oliva, el gazpachito, la paella, y las sardinas a la brasa ¡ole! Por el pescaito frito, el pan de hogaza, las migas y la chistorra; los churros con chocolate, y el pan con tomate. ¡Tres húrras! Por sus pueblos y ciudades, por la sonrisa de su gente, por que llevan el sol en la mirada, por la risa de sus niños. ¡Chapeau por los míos!
20´00 – De nuevo en el avión, como sardinas, pero esta vez con almohada y mantita como compañeros de viaje. Miro a Manolo que está cruzado de brazos, mirando al frente con cara de circunstancias, y pienso que cuando lleguemos al final del camino, habrá que llamar a un chatarrero para que le abra los brazos, porque se le habrán quedado como las alitas de pollo del “Foster”. Al lado lleva un tío muy raro, con pinta de pederasta.
Estamos dentro del avión pero aún no se ha puesto en marcha ¿? ¿? ¿?
21´15 – Por fin nos movemos. Ni idea del retraso, tal vez estuvieran apretando tornillos. A fuera está lloviendo, y aquí dentro hace un frío que pela, y yo con un pantalón pirata y una camiseta.
10´30 – hace un frío que pela, si lo sé no vengo con sandalias ¡Ángel, te voyt a matar! Esto me pasa por verte llegar, en Barajas, con manga corta y bermudas en Navidad…¡Que frío!
09´30 – ya no se si es la hora de allí, o la de aquí, ¡Que lío! El hombre que está sentado al lado de Manolo no se ha movido en toda el trayecto del asiento. Piensa, y no creo que se equivoque: que viene a Bankog, a lo que viene…
En la terminal de bankog: se ve gente con mascarilla. Me fijo en una limpiadora, que llevaba una: ha salido de los lavabos, con el trapo de fregar en la mano y sin guantes: que incongruencia…
Lo que nos pronosticó el cerdito aventurero, se está empezando a cumplir: _hay gente que nos observan como a osos panda.
El dinero , que muy generosamente nos dio nuestro buen amigo Carlos “el del banco” , no nos sirvió de nada en ese aeropuerto: Speedy Gonsales, se queda corto.
De nuevo en el avión. Al lado de Manolo, esta vez un joven monje budista con su chaquetilla corta y sus “pantalones” color azafrán. Este compañero de viaje, inspira paz; lo digo en serio: inspira paz…
Lidia , la azafata lleva una “Pandora” ,a medio montar ¡Bienvenida al club, le digo por telepatía cuando se inclina ante mi, quizá le llegó mi mensaje: sonreía.
Tras un viaje de cuatro horas, este estaba “chupado”, después de las once, de Ámsterdam a Bankog. Tengo un lió de medicamentos……
¡Por fin el final de trayecto! Desde el aire las luces de la ciudad de Taipei, nos dan la bienvenida…
Nos retienen un rato en el control de pasaportes, porque ¡oh desastre! No sabíamos la dirección de Ángel, ni su número de teléfono ¡ja, ja, ja! La tarjeta de visita del cerdito, se nos olvidó en Murcia, y el número…: no necesitábamos el dichoso numerito viviendo en la otra parte del mundo ¿No? ¡Pues si! para no acabar solos ante un señor muyyyyy serio que al final nos miró con cara de benevolencia, bueno en realidad la cara la puso conmigo, debió comprender que éramos dos padres en busca de su cachorro: nos dejo atravesar la puerta. ¡Guuuuapo! ¡olé los chinos, digo taiwaneses enrollaos, que saben distinguir entre una pareja de hampones y unos padres desesperados.

Sep 052011
 

a la entrada del metro de Xin Beitou,..

 

En la jaula del retoño...

Uno de los muchos rincones encantadores del Spá...

La primera mañana en Taipei...

Y otro rincón...

¡Primera lección de como sujetar los palillos!

Llegando al Spá...

Guapisimo; nuestro retoño estaba como siempre como un queso de tetilla: como los otros retoños. No se me olvidará el abrazo que nos dimos: en el nuestro iba encerrado el de toda la tribu; en el suyo: todo el cariño que siente por su familia. Junto a él, un señor muy serio uniformado, que llevó las maletas hasta un coche de esos de película con todos los cristales ahumados, hasta el del parabrisas ¡Que cosas! Esto lo haces en España y te crujen. Nos subimos al coche y el señor del uniforme que resultó ser el chofer de la empresa, nos condujo al trote, y con música en ingles hasta el apartamento del retoño, luego  ángel nos explica que la música le importa un comino puesto que no entiende ni papa de inglés, pero que la conectan como deferencia, pensando que a nosotros nos “pirra” :
¿Quien canta?
– Ni puñetera idea, mater, no se que grupo es, ni reconozco la canción…
– Je, je, je… . Durante el tiempo que allí estuvimos nos dimos cuenta que cada vez que subíamos a un Taxi, o al microbús del hotel, siempre, aunque estuvieran escuchando otra cosa, nos ponían canciones en inglés ¡Que corteses! Una vez que llegamos al edificio, en donde  Ángel tenía su apartamento, un muy ceremonioso portero, que parecía salido de un recortable, salió disparado hasta el ascensor pasando una tarjeta que llevaba colgada al cuello, por los botones del idem : – thank you very much, a lo que el contestó algo que no se parecía ni de lejos al: “no gracias, no gracias”, pero en “inglis”
Y el apartamento era una replica del que tenían los “pini pon” :no diré que la bañera tenía mas metros cuadrados que la casa, pero… vamos a dejarlo ahí. En la parte de arriba, , estaba el dormitorio:
-descalzaros si subís a verlo…
– Se me ha vuelto loco – pienso-.
– Al final lo entiendes: el colchón en el suelo, y del suelo al techo no llegaba a mi altura <1´54> . El número era para haberlo grabado: caminando a gatas Manolo y yo, sin posibilidad de ponernos de pie… ¡ja, ja, ja!
– ¿Por qué tienes esa pequeña herida en la cabeza? –Ángel me mira como diciendo. ¿Qué, te estas quedando conmigo? ¡Andando al hotel!
– Bueno al menos te pondrás agua oxigenada? Je, je, je… el pobre cada vez que se olvidaba del techo se daba en el mismo sitio con un saliente, al que aun no le ha descubierto su finalidad.- Bueno y eso que es… ¿la tabla de planchar de los “pini- pon”? – una mini, mini, tabla de planchar, que mas que una tabla de ídem, parecía una tabla de wind surf de parvulitos.
– Observar, pero cachondeos pocos…- nos dice con cara de pitorreo, mientras se sienta en la tarima a lo “moro muza” , y tira de una de las camisetas que tenía colgada en un mini tendedero plegable al lado de “la cama”. La tabla no levanta mas de un palmo des suelo y así… nos muestra como plancha su corto fondo de armario: – ¡Andando al hotel!
El trayecto hasta el hotel es corto. Lo hacemos en taxi por las maletas. El taxista, ya se sabe: amenizando el trayecto con canciones en inglés, y sin entender el buen hombre nada de ese idioma. : Ángel le habla en una jerga que luego me entero que es mandarín.
– Que no se chino.
lo estudia en una academia, y digo yo que aunque diga que no sabe el conductor le ha comprendido, perfectamente…
Navidad, navidad, blanca navidad… menudo galimatías tiene esta gente. toda la ciudad está iluminada con guirnaldas, luces rodeando los árboles. En el hotel Lotus Spá de Xin Beitou, , las luces que rodean las paredes del exterior, te dan la bienvenida, mientras suena “Blanca Navidad” o, “Noche de Paz”. Un hotel precioso rodeado de una vegetación maravillosa. Huele a ozono; a tierra mojada, un olor que desde mi niñez no había vuelto a experimentar… Huele a tierra mojada. Ahora está lloviendo, caen unas gotas gruesas como monedas de dos euros, y seguro que en un momento cesará, y así una y otra vez… La atmósfera está limpia, y las plantas también; es el paraíso de los alérgicos a los ácaros del polvo . Nos reciben con la ya estudiada ceremonia; es gente amable que nos mira con curiosidad: somos los únicos occidentales del hotel ¡será por eso? La habitación es de impresión, pero más aun el cuarto de baño, en donde una enorme bañera de esa de chorros, nos espera, , pero yo le digo mirándola de frente: – espera, espera, que yo ahí no memento que soy capaz de ahogarme… me quedo con la ducha de al lado.
Nuestro, ya, amigo Domingo”, el conductor del microbús, nos devuelve a los tres, al edificio en donde vive Ángel. Es un hombre encantador, que demuestra tener una gran simpatía por los “sibaña”, es como suena “españoles” en mandarín. Se afana el hombre en hablarnos en nuestra lengua, cosa que hace fatal, pero pone tanto empeño, que no somos capaces de desanimarlo, así que entre la necesidad de comprenderle, el ingles que chapurrea, y los gestos, va tirando la conversación.
– Para junto a ese “Seven eleven”, -le dice pequeño Ángel, en el idioma de la reina madre –
Los Seven Eleven, son una especie de drugstore americano, que funciona las veinticuatro horas del día. Durante el tiempo que allí estuvimos pude comprobar que son muy socorridos, pues en ellos encuentras un poco de todo, por encontrar encuentras hasta unas ollas, llenas de té, en la que un montón de huevos, cuyas cáscaras tintadas a causa de la infusión, presentan un aspecto poco apetecible, esperan día tras día a que los taiwuanese se los vayan engullendo: se mueren por ellos. Yo en cambio le eché el ojo a la nevera en donde los Hagen däsh esperan pacientes el momento desesperado de comer “algo decente”.

Ago 312011
 

 

 

¡Geo! ¡Geo! ¡Geo! Mantenerte a tu derecha es algo primordial si no quiere organizar un desaguisado...o eso dicen...

 

El metro de Xin Beitou: no bebas, no comas, no masques chicle ¡por eso está tan limpio!

 

 

Tomó la foto desde el metro. En ese edificio está la jaula de nuestro retoño...

Comenzamos la excursión por la ciudad, con nuestro  retoño, y la empezamos con un numerito que sin proponérmelo organicé en el metro de Xin Beitou…:
– No puede ser… dime que no es madre… – dice “el retoño” mirando alucinado el trasiego formado en la entrada de los lavabos de señoras.
– Es madre; lo que esté pasando ahí dentro, es cosa de madre. – le dice pater sin apartar los ojos de la entrada a los lavabos…
Este cruce de palabras lo tuvieron, según me contaron después, mientras yo vivía mi primera aventura con los lavabos de señoras taiwaneses. Entro en el recinto y me fijo en el dibujo que hay en cada puerta: algo parecido a un bidé sin pie… Eso me dio mala espina y no me equivocaba, porque al abrir una de las puertas me encuentro con un artilugio”igualico,igualico” que ese trasto inútil que se empeñan en colocar en todos los cuartos de baño y que luego, tras un tiempo acumulando rollos de papel higiénico acabas llamando al fontanero para que se lo lleve. Casi a ras del suelo los dichosos artefactos esperaban a que las féminas adoptaran la infantil postura de hacer “pipi”en cuclillas: – pobres huesos ¡hay mi osteoporosis! Como me agache no me levanto,- pienso – y en cima en un habitáculo tan diminuto. Y… ¡bendito tú entre todos los “pipi- bidés”: un dibujo, solo un dibujo en una de las puertas, de una maravillosa taza de w.c. apareció ante mí, y allí me metí. Cual fue mi sorpresa cuando quise que corriera el agua, pues no encontraba ni cadena ni botón que llevarme a las manos… bueno botón, lo que se dice botón, vi uno de color rojo justo al lado de mi oreja, y sin pensarlo dos veces lo apreté con fuerza, una y otra vez para que cayera el agua… y mientras me subía la cremallera de los piratas, dieron unos golpes en la puerta. La abrí y me encontré con un guardia de seguridad que desde su pintoresca gorra de plato me miraba con ojos de desaprobación, yo que no comprendía lo que estaba pasando sorteé al grupo de mujeres que junto al guardia habían puesto su atención en la excéntrica “osa panda”, que salía del habitáculo de los “sólidos”. : y yo sin inmutarme me lavé las manos y salí de los lavabos…
– ¿Por qué me miráis así? – los dos pares de ojos fijos en mi, y  Ángel diciendo: -“no puede ser, no puede ser”…
– lo que no haga madre… ¡Si ya te lo he dicho que era ella la que había hecho saltar la alarma en los lavabos de señoras. – dice descojonandose , de risa.
Y entonces comprendí todo lo que había organizado sin querer.
– ¡Dios! al apretar el maldito botón rojo se disparó la alarma y yo sin enterarme ; entonces… ¿Dónde estaba el dichoso botón del agua? ¿Dónde? ¿dondeeeeeee?
Más tarde pude comprobar que la posición de “en cuclillas”, resulta cómoda para la mujer taiwanesa.

Ago 312011
 

Y tras un desayuno de lo más tradicional...

Nos subimos al coche de philipe y Chichen", una mezcla genial de: Francés con taiwanesa... estupenda

 

Y llegamos a un lugar de cuento de hadas:El Palacio de Verano en donde Chiang Kai Check recibia a los jefes de Estado y embajadores......

Un lugar tan bello....

 

Que te parece...

 

irreal...

 

El recuerdo de esa visita me acompañará siempre...

 

Ángel y Chichen.su nombre no suena así, pero una nunca llegó a pronunciarlo correctamente así que disculpame "Chichen! si alguna vez esto cae en tus manos...

 

 

Una pincelada del artesonado...

 

Y seguimos nuestro camino hasta llegar al pueblo de la cerámica...

 

Hacia un calor sofocante y a Chichen se le ocurrió obsequiarnos con una bebida infalible para calmar la sed y el calor...

 

¡Ay! que cosa más mala, aquel liquido de "pepinocalabazasandiacalabacín ¡una bomba segura para un coma diabético! ¡¡¡UUUUFFF!!!

 

 

Pero que bién lo pasamos...

 

Y que lujo para nuestros oidos escuchar a esa pequeña tocar el violín...

 

Fue un dia para llevarlo siempre en la memoria. Un dia estupendo con una pareja encantadora formada por una taiwanesa y un francés :Philipe, y Chichen -disculpame “Chichen” por no pronunciar , y menos escribir correctamente tu nombre, pero supongo que te harás cargo-,que tras un desayuno de lo más tradicional, en un barrio muy “de verdad”, a base de leche de soja caliente…uuummmm…y una especie de tortilla francesa nadando literalmente en aceite…emprendimos la marcha hasta llegar a Nanlou At Nan Yuán,un lugar que por mucho que quiera describirlo no me siento capaz, ya que la luz, el colorido del paisaje, el ambiente, y un no se que, que habitaba aquel rincón de la tierra, me es impoible conseguir que podaís imaginarlo…: Era un palacio milenario en donde Chang kai Shek recibía a todos los hombres  y mujeres relevantes del mundo mundial.Lo cierto es que no me habría importado en absoluto perderme para toda la vida en alguno de sus muchos rincones…No me habría importado, y eso solo se comprende cuando lo ves en vivo y en directo, cuando aspiras el perfume de las flores, escuchas el canto de los pájaros, admiras las charcas con sus nenúfares, y el majestuoso paso sobre el agua de los  cisnes negros…Es un lugar en donde te das cuantea, más aun si cave, que la mano del Creador ha tenido mucho que ver en ese lugar.Un par de horas más o menos estuvimos dando vueltas, a mi parecía que me habían dado cuerda porque volaba por aquí y por allá ¡Una pluma! me sentia como una pluma mecida por el viento entre tantas cosas guapas y bellas, hasta que me trincaron metiendome en el coche en contra de mi voluntad¡lo juro! emprendiendo el camino hacia el pueblo de la cerámica,es una lástima que no recuerde su nombre,en donde Chichen amablemente nos invitó a una bebida muy popular entre los taiwaneses para calmar la sed, y paliar en algo el calor. La compró en un pequeño puesto ambulante en el que había colgada una extraña fruta conque recordaba a una calabaza, pepino, calabacín, y sandia¡la imaginación a gusto del consumidor!Su sabor era empalagoso a más no poder; vamos una bomba de relogeria para un diabético por la concentración de azucar que tenía. Yo no podía con ella; bueno en realidad ni mi consorte, ni mi retoño, ni yo, podiamos con ella, pero como no había papeleras, porque en taiwán las papeleras brillan por su ausencia ya que lo reciclan todo,pues…no hubo más remedio que beberselo. Por cierto que la presentación era muy curiosa ya que te la sirven en una bolsa transparente de plástico con una cañita para sorberla…Fue toda una experiencia mezclada con una buena dosis de humor ante la situación de no saber como tragarnos el mejunje en cuestión al no encontrar ni una papelera para poder deshacernos del refresquito en cuestión.
Al final del dia, y tras comer en un restaurante en el que el bocata de chorizo , la sangria y la paella eran algo de ciencia ficción, regresamos a sus calles en donde nos encontramos con una chiquilla a la que la gente había hecho un corro, para escuchar la música que salía de su violín:todo un regalo para “nuestras orejas”.
Por mucho tiempo que pase, y por los años que me queden por vivir, guardaré en mi cerebro y en un pliegue del corazón, aquel dia que empezó en Nanlou at nan Yuán y acabó en un pueblecito famoso por su cerámica y del que curiosamente nos trajimos un candil de larga cadena, que hoy preside un rincón del salón de mi hogar,en el que el maestro del hierro forjó un enigmático murciélago que yo confundí con una golondrina cuando me empeñé en comprarlo…Ni un pedacito de cerámica nos llevamos de allí, solo ese curioso candil, que tanto me atrajo desde el primer momento en que lo vi.

Ago 302011
 

 

Atravesando la garganta dela montaña,el rio transcurre sobre un lecho de marmol...

 

 

 

 

 

 

No recuerdo los nombres de estas divinidades, pero lo que si recuerdo es lo que me impactaron...tal vez por el silencio que reinaba en aquel recóndito lugar en el corazón de la montaña.....

 

 

Bellisimo monasterio en Taroko ¡si tuviera que perderme, seguramente lo haría

 

Túneles cruzando las montañas...

 

Nuestra guía "Josefina"

No hay palabras... Las comentais vosotros...

 

El camino fue arduo, pero mereció la pena...

 

Aquí empezó todo. Eramos los únicos "osos panda"

 

Dos vuelos domesticos y luego Huelin, en donde nuestra guía “josefina”, que como Domingo tampoco es su nombre real, y habla fatal el español, nos espera. Se que es poco probable que sepa quien fue “Josefin Beker” , pero el nombre le va muy bien por su parecido con la cantante de color que en su momento, revolucionó al mundo con su espectáculo de “la faldilla de plátanos”: cantaba mientras se despojaba de la fruta poco a poco, hasta acabar el espectáculo, quedándose como su madre la trajo al mundo. Josephine Baker ¡Que gran mujer! Con todos aquellos niños que tenia adoptados… que gran mujer.Y Josefina, sin la faldilla de plátanos, y ni falta que le hacía, pues la enorme gorra que llevaba ya era un puro espectáculo, nos condujo junto a tres guiris más: chinos y japo, a la inconmensurable garganta de Taroko, a través de una carretera de altas montaña y escarpados valles que cruza la isla de E. a W. y que fue forjada con la sangre, el sudor y las lágrimas de los chinos, “japos” y taiwaneses que durante años y más años, ahora no recuerdo exactamente lo que duró, fueron abriéndola en la mismísima roca. Subimos y bajamos un montón de escaleras con los peldaños esculpidos a golpe de mazo, tan altos que no diré que me quedaba a horcajadas en cada uno porque resultaría exagerado… ¡pero casi! Contemplamos maravillados las tonalidades que despedía el agua del caudaloso río que la atravesaba sobre un lecho de mármol, y escuchando el rumor que emitía al pasar, deje vagar mi imaginación pensando que bisbiseaba con las buenas almas de los seres que allí se quedaron en el empeño. Paso a paso, traspiés, y sentada corta en una, y otra roca, fuimos recorriendo los túneles que la mano del hombre había perforado, y en ellos admiramos unas bellísimas y enormes tallas de divinidades cuyos nombres, como comprenderéis,me fue imposible memorizar. Y trascurrido el día, la pequeña ciudad de Hualin nos arropó la noche guiándonos hasta las sabanas de una mullida cama del hotel Marshal, que nos acogió hasta la mañana siguiente. Y en esa mañana, comenzamos una nueva aventura en mitad de un bufete asiático en el que los grandes ausentes fueron el café con leche y las tostadas. Porque toda una ventura era saber de que alimentos de la naturaleza se había servido el chef, para presentar la ingente cantidad de platillos allí expuestos: mi consorte aún le dio al arroz; yo me fui en ayunas, camino del aeropuerto en donde nos esperaban nuevas peripecias y un nuevo guía.Cambiamos a Josefina y su enorme gorra, por “Mama mía”,un hombre vestido de negro, que le dió por llamarme “mama mía” y así lo bauticé yo, por cierto que en el tiempo en que estuvo con nosotros nunca cambió de color a excepción de una gorra blanca echada hacia tras, la cual le daba un aire de golfillo callejero. Con sus inseparables Rayban de cristales ahumados y el chicle masca que te masca entre los dientes, nos sonrió disculpándose en un inglés bastante bueno , y debía de ser cierto porque a este no le pillaba ni una, al contrario que a nuestra amiga Josefina. “Mamma mía” no sabía ni papa de español, y en cuanto a sus rasgos, eran muy diferentes a los de la mayoría de los taiwaneses, al mirarlo te venia a la cabeza los aborígenes de Oceanía¡en fin! que de esta forma continuamos nuestra andadura con el, y el nuevo conductor del microbús: un “mini yo”de “Mamma mía”…

Ago 302011
 

Comenzamos una nueva experiencia¡Ni Marco Polo lo haría mejor! Ya en el metro entre la gente que escucha música... dormita...

Y entre la gente…

caminamos hasta llegar a nuestro bjetivo…

 

Ya en el templo de "los mendigos"...

 

 

Por callejones estrechos, no exentos de encanto…

 

En el patio interior, la gente se prepara para las ofrendas…

 

Un dragón, símbolo de la buena suerte, custodia el lugar desde uno de los tejadillos…

 

 

No pueden faltar las ofrendas de flores a la entrada del templo...Nosotros hacemos lo mismo¿no es cierto?

 

Yo diría que es la misma...

 

Nos miran curiosos. El monje ni se ha enterado. Observar como desgrana sus oraciones a golpe de auriculares...

 

la gente espera su momento,algunas hasta echan un sueñecito...

 

Que no falten las ofrendas, los dioses tambien comen... Y los monjes también, observar el paquete de lo que parece un pan de molde, o unos bollos de chocolate...

 

Con toda la fe que su alma pueda abarcar,ella prende la bara de incienso para que sea escuchada su plegaria... ¡como todos los pobres mortales!

 

Hay cola como en cualquier templo del mundo mundial...

 


Y ya todos en procesión, camino de sus advocaciones... Hasta unos" guiris" rezagados se acercan a la puerta...

 

La salida del templo de los mendigos. confiando en salir más ligera de equipaje...

 

 

Ya en la calle de las serpientes y atravesando esta cocina, la consigna era:¡¡¡NO fotos!!

 

 …Calles, más calles, tras el retoño que caminaba de prisa, como el que va a apagar un fuego.
– ¿Quieres caminar más despacio?
– Lo siento todo el mundo me dice lo mismo; Doyo me dice que voy muy de prisa…Yo no me doy cuenta.
– Pues más despacio que ya no estamos para tanto trote. Y nos mira y sonríe, y se que está feliz de tenernos allí. Y Manolo tropieza por enésima vez sin parar de darle al botón de la máquina, hasta el punto en que confunde el Taipei ciento uno con el Empire State:
-¡Que bien se ve desde aquí el Empire! ¡Que foto más guapa!
Nos miramos “el retoño” y yo, y rompemos en carcajadas.
– ¡Que no estamos en USA pater!
Y los tres nos partimos de risa ante la salida de Manolo. Debió ser por el comentario que hacia solo un minuto sobre que parecía un guiri americano con pasta. ¡Fue divertidísimo el momento!
Y el Taipei ciento uno, nos dejó sin palabras: magnifico el edificio y todo lo que le rodeaba; en su interior más de lo mismo. Una graciosa ascensorista vestida de Betty Boo, y con un diminuto gorrito en la cabeza, nos hablaba en mandarín cuando se paró en la planta ochenta y ocho, indicándonos con gestos robotizados la salida: algo absurdo puesto que no había otra. Con sus ciento una tiendas, y esas vistas que quitan la respiración, al Taipei ciento uno le ocurre lo mismo que al museo de Dalí: No deja a nadie indiferente.
Metro y más metro; un metro limpio en donde sus viajeros van de un lado a otro ordenadamente. Un metro con ocupantes: dormidos unos, leyendo otros, en “cuclillas” alguna que otra fémina, y observándonos con curiosidad mal disimulada el resto. Y ese práctico y rápido medio de desplazamiento nos lleva hasta “el templo de los mendigos”, el único rincón de Taiwán; del Taiwán que visitamos en donde encontramos policía, y en donde el retoño nos dijo: – no va a pasar nada, pero tened cuidado con la cartera y los pasaportes. El nombre con el que pequeño Ángel nos dio a conocer el templo, no era real, pero no se habrían equivocado ni un ápice, si así lo hubieran bautizado, por la mendicidad que allí se practicaba y gente extraña con la que nos cruzábamos. Como bien dijo no pasó nada y llegamos sin problemas, como siempre, a “la calle de las serpientes”, nombre que supongo no será el suyo en mandarín pero que así es como la llaman, y al principio de la calle un cartel en inglés, que decía: para turistas. Tengo que decir que era de noche porque  “para vivirla hay que ir a esas horas, que es cuando cobra vida” , y así lo hicimos recorriéndola con curiosidad y algo de adrenalina disparada, pero fue más bien decepcionante para los tres, y digo los tres porque el retoño la descubrió al mismo tiempo que nosotros. Prácticamente vacía la calle y mal iluminada, es una calle agónica que vive de lo poco que le queda del esplendor de un pasado, en donde los hombres de una edad que querían reforzar su virilidad, y las mujeres maduras que deseaban mantener la piel lozana, elegían una serpiente de los muchos comercios que allí hay, y manteniendo siempre al animal con el soplo de la vida, lo despellejaban para luego cortarle la cabeza, dando de beber la sangre al comprador, asegurando así esa virilidad o esa lozanía tan deseada. Dejamos atrás, restaurantes, que como reclamo tenían a la entrada serpientes disecadas con un cartel que decía en inglés: prohibido sacar fotos y en el interior alguna mesa ocupada por gente de mirada huraña, o aburrida , que reclinada en la silla parecía dormitar como las propias serpientes. Sórdidos y sucios sex shop, en donde enormes penes de plástico, a modo de linternas, iluminaban el local con luces de colores salidas del interior. Un carrito de helados con la cara del pato Donal, pintada en el frontal, descansaba, sin dueño, al lado de una tienda de artesanía.., Y así paso a paso, o mejor dicho, paso a paso nosotros y zancada a zancada Ángel, cruzamos la calle sin a penas gastar esa adrenalina contenida,aunque tengo que decir que : dentro de la decepción, también tuvo su encanto.

Ago 282011
 

No… si esto se veía venir… es porque soy más bien pequeña y rellenita… el nene, me ha confundido con un guisante ¡Que solo era té! ¡Si es que no los puedo sacar de casa.

No... si esto se veía venir... es porque soy más bien pequeña y rellenita... el nene, me ha confundido con un guisante ¡Que solo era té! ¡Si es que no los puedo sacar de casa.

 

 

!Lo dicho¡Esta es mi pequeña venganza por la comida que me dieron:¡aquí se quedan para toda la eternidad!

 

Quer vergüenza...como sigan así... yo no los conozco...

Este no se ha enterado de que le falta un palillo...

¡Os lo juro que es té! Es que son así de gansos ¡Que lástima

 

Pero yo...¡Perseveré, y dejando a un lado el disfrute de mi consorte, saboreando la cervecita Taiwanesa, ¡Lo conseguíiiii!

 

La camarera era tímida, hasta el punto de que cuando me vio cámara en ristre, casi le faltó el tiempo para lanzarnos el condumio, como a las morsas las sardinas. No esto es una broma. Era encantadora, pero eso si, no quería fotos.

 

¡Sorry! se me ha metido una pizca de cacahuete entre los dientes, podría haber puesto una escusa más sofisticada, como que: <>, y realmente lo era, pero "el fisco", como dicen los canarios, se empeñaba en pasar un ratito entre el premolar y el molar, hasta que el termineitor del cepillo lo mandase a paseo ¿Que rollo estoy largando?Bueno ahora lo arreglo, dedicando esta parrafada a Arancha "mi dentista", que todo lo que tiene de cara lo tiene de "manitas".

 

 

Nos topamos con un restaurante al que llamaban:"Valencia", hasta el mapa de la comunidad tenia pintado, como podesi ver.

 

 

En mitad de Taipei, no por favor, que habrá que ver la paella...

 

 

Paseando por uno de los muchos mercados...LA cara de la niña lo dice todo...No está acostumbrada a ver occidentales...

 

 

Tiendas como eshay muchas piorque les encantan los complementos del pelo y todo lo que brille...

 

¡Medre mía! que gilipuertas son...

 

Puedo prometer, y prometo que no tengo ni puñetera idea de quien es este elemento. Nos lo cruzamos en el camino, pero vamos... yo como si no lo hubiera visto...

 

Paseando por uno de los muchos centros comerciales de la ciudad...

 

 

¿Pero no ibamos a comer?

 

Creo que ellos, a juzgar por toda la vitamina "C"que están tomando, no necesitan buscar un sitio para nutrirse por dentro...

!!!!!geo, geo, geo¡¡¡¡

 

Están contentas con la sorpresa¡se han cruzado con tres osos panda! ¡Y ellas sin bambú!

 

 

 

¿Y estas que miran?...creo que el precio del menú, je, je, je...

 

 

¡A donde vamos?¡Al "Macdonal"!

 

 

Y ya se zampó el pato, ahora le está dando al tomatito, pues como no ponen pan . en ningún sitio, la tripita no se llena lo suficiente, je, je, je..En casa ponle tú un tomate al horno, pónselo...pónselo, y verás...

 

Desde la ventana de nuestro rincón...

 

 

 

Aunque estos chicos no las lleven. Las gafas son el "complemento nacional". Un alto porcentaje entre niños y jóvenes las usan. Tengo en tendido que por un problema "del campo de visión", pero no os lo puedo asegurar. Lo que si es cierto es, que en general, niños y adultos van con gafas. ¿usarán lentillas? pues lo llevan claro porque cómodas, serán muy cómodas, pero...¡yo no veo ni torta!

 

Es el muchachito de antes. No está tomando vino, ni Coca Cola. Lo que tiene en el vaso es un té frío ¡la cultura del té, no lo olvidéis!

¡Cerveza taiwanesa! muy parecida a la Coronita de toda la vida...

Y en el principio... ¡hizo Dios los palillos! para que sus hijos pudieran llevarse el alimento a la boca... Bueno un par de granos no están mal para empezar ¡este es mi chico! No desesperes que ya te quedan dos granos menos en el cuenco.

Pidió pato al no se qué... tardaron una eternidad en traerlo, pero estaba muy bueno. No os lo creeréis, pero en ese restaurante cambiaban la botella de agua cada cinco o diez minutos, como no entendían ni torta de inglés, nunca supimos porqué lo hacían, supongo que porque se ¿calentaban?. Te lo mereces guapo ¡conseguiste coger no un grano de arros, si no a toda una familia, el único problema es que se escaparon todos ,menos el papá,je, je, je...¡muuuuuuuuuukkkkkk!

Ellos tambien disfrutaban del dia...

 

 

¡Pescaito rico! del Pacífico...

Pescaito rico del Pacífico, después de pasar por la sartén, eso si, enharinado en harina de arroz,porque no usan la de trigo. Y por lo que parece, en ese chiringuito tampoco tenían tijeras de pescado ¡anda que los pedazos de aletas conque los sirvieron!.

Camarones "hiper enanos"... ¡garbanzos?... lo único que se, es que estaba todo como los frutos secos.... ..

 

 

 

La cortan a trozos para luego conservarlos fresquitos, en hielo picado; también, como podéis ver, la venden el jugo embotellado, o en vasitos mezclado con el hielo...

 

La caña de azúcar...aunque luego nos cueste un dentista...¡Que rica está!

 

En un puestecillo en la playa... Una forma original de anunciar lo que vendes.Las uvas son moscatel... lo digo por el tamaño,je, je, je...

 

¡Será por cerezas! No se si lo he comentado en algún momento, pero algo extraño en ellos es la falta de costumbre que tienen a la hora de servir postres ¡nunca hay fruta ! Y eso que como podéis observar la tienen de todas las variedades, fresquisima y buenisimaaaa....

 

En este templete de las bodegas,Mammamía, platica con alguien ¡vete tú a saber lo que está contando! quizá les diga que hacia apenas un minuto había comprado un polo de "cacahuete" que tras dos catadas, lo envíe a la papelera de reciclaje,nunca mejor dicho, ya que allí lo reciclan todo, je, je,je... Lo cierto es que sea lo que sea les acompañaba una buena música de fondo: observar el contrabajo que hay a su lado ¿es un contrabajo? ¿o no? También de beber... El mural de cerámica te da la bienvenida a las bodegas taiwanesas...

 

 

Y no solo de comer vive el hombre...

 

¡Por fin!

 

en el centro de la foto un ilang-ilang, o "pájaro de fuego",muy joven...

 

Date prisa que no llegamos al "pato laqueado"...

 

Entrando en un bellisimo paraje en el que pudimos degustar una exquisita comida, al más puro estilo taiwanés

 

 

Cuando más pegaba el sol, en mitad de una calle del pueblo de la cerámica, buscando un sitio para manducar...

 

¿que si estuve en Taiwán, por qué hablo de polinesios? Porque según parece los aborígenes de la isla eran de origen polinesio

 

 

En el interior de un restaurante polinesio...

 

 

 

 

Catamos la comida china , la taiwanesa, tailandesa, coreana, y acabamos en un “japo”, en donde no imaginé que me comería unos tallarines sobre hielo picado…: todo un placer para el paladar cuando los combinas con exquisitas salsas y deliciosas y crujientes frituras de vegetales y gambas. :
– ¡`Para la mamma! – dijo el maitre dejando al lado de mi plato una cestita con dos croquetas de arroz y cacahuete. Aprendimos a usar los palillos con tal arte que ahora somos capaces de coger un cacahuete y sostenerlo en el aire; se aprende, vaya si se aprende cuando ves que no hay cubiertos convencionales; os aseguro que el ingenio se agudiza: sujetamos un cacahuete y lo mantenemos entre los palillos el tiempo que haga falta ¡Quien nos lo iba a decir!
La cultura del te; fríos y calientes, todos deliciosos: de coco con sésamo y gelatina, de flores, de frutas; algunos muy calientes y suaves al paladar, y de un olor fuerte como a pescado. La cultura de las toallitas húmedas, que a modo de servilletas te colocaban junto al plato; la del agua que siempre precedía a la comida, y también la de la leche de soja en el desayuno, acompañada de los “nudels” , especie de albóndigas forradas de una pasta escurridiza para los palillos, y una tortilla en una masa aceitosa que hacía las veces de bocadillo. ¡aaaayyyy! los desayunos. Ellos y nosotros nunca nos llevamos bien. Nos moríamos por un café con leche, un zumo de naranja y un sándwich, y a lo más que llegábamos era a unas tazas enormes con una leche aguada y algo parecido al café, que tomábamos con resignación en los “Star buks” que salpicaban la ciudad, en donde, si no pasaba de las once de la mañana, podías catar algo parecido a un sándwich de ¿jamón y queso?: vamos a dejarlo así… Cuando la desesperación alcanzaba nuestros estómagos, visitábamos los socorridos Mac donals en donde nos esperaban las entrañables hamburguesas, que te hacían sentir casi como en casa. Pero a pesar de todos esos desastrosos desayunos: ¡TAIWÁN TE QUIERO!

Ago 272011
 

 

 

Museo del vidrio"Es lo único que entendí, el resto os lo dejo para vosotros. Ahí explica el porqué del busto.

 

Una agradable sorpresa. En la fábrica, en un lugar muy especial tenían este busto de JuanPablo II. LO hicieron por una conmemoración, pero como estaba en m,andarín, pues no puedo contaros más.

 

¿Urna funeraria? ¡Madre del Amor Hermoso! ¡Va de retro! ¡Lagarto.lagarto! ya no me acuerdo de más

 

Pues no se lo que es, pero me gusta el color.

 

¿Un toro? supongo...

 

Cada uno que piense lo que quiera ¡imaginación libre! como "la barra libre" ¡marchando una de colocón imaginativo!

 

 

Esto es fácil. Un Buda precioso...

 

Aquí ya me pierdo...

 

 

¿pisa papeles? ¿?¿?¿?¿?

 

¡A saber!

 

¡Por fin! y ahora con la pose de rigor. estaba hasta las narices, de tanta foto, pero se porto...

 

¿La puerta de entrada? Me parece que esta no es, pero como no encuentro la correcta, pues os pongo esta que es de una de las tropecientas mil calles que encontramos a nuestro paso. Bonita ¿Cierto?

 

 

Nos vamos a ver la fábrica de cristal? ¡Pero que guapisimos vamos los dos. Tú con tus bermudas, estilo "tienda de campaña" y ese "peaso"de tatuaje en la jamona pantorrilla, y yo, bueno... ejm... ¡con mis pantalones de fofito¿Pasa algo?Detalle: !la gorra que NUNCA tuvo dueño!

 

 

 

 ……………..- ¿sabes llegar a la fábrica de cristal?
– of course .
Y tras bajar del vagón del metro, en un lugar determinado, caminamos por un sendero con el sol pegando duro en nuestras cabezas.
– ¿seguro que estás seguro? – le digo levantando la cabeza para mirarle porque la visera de la gorra no me dejaba ver mas allá de mis narices.
– ¡Que si, coño!
Sin gorra y sin gafas por lo del “marine”: él; sin aliento y sudando a chorros por lo del calor: nosotros. Y al fin en un recodo del camino: la fábrica en donde los artesanos daban forma al cristal, creando esculturas y objetos de vivos colores; y entre las piezas un magnifico busto de Juan pablo II nos sorprendió gratamente.

Ago 272011
 

 

Recuerdo que estabamos parados en un semáforo cuando los vimos.Con la cámara a punto llamamos su atención golpeando el cristal...y ella amablemente hizo que el pequeño nos mirara diciendo:"saluda", y nos regaló esta preciosa instantanea que aquí os dejo para que la disfruteis.

 

 

 

A la puerta del "curro"

 

 

En el interior…

 

Recordando a Picasso…

 

 

Taipei es una ciudad de hoy...

 

Un curioso anuncio de marca de leche..

Una mañana de sábado bajamos del metro en Guandú y comenzamos la expedición, como siempre con nuestro cicerone particular a cuatro yardas por delante, sin gafas ni gorra, y nosotros siguiéndole a toda pastilla: una zancada suya, son dos de las de su padre y tres o cuatro de las mías, depende de cómo esté el terreno. Junto a un parking vacío de motos y coches, un edificio grande y de línea moderna, esperaba resignado a que “el pesado de siempre”, viniera a truncarle “la paz interior”, nunca mejor dicho, que las enormes oficinas vacías de gente le provocaba. Y así, esa mañana de sábado, no solo llegó “el pesado” si no que se trajo dos más, que iban como autómatas tras él.
Tirando de la cinta, en la que llevaba la tarjeta magnética que, como “el rabo del mono Amedio”, le colgaba sempiterna del bolsillo trasero del vaquero, la pasó por las amplias puertas de Pegatrón rompiendo la paz de la “semana inglesa” del edificio. Y así, tras puertas, barreras y un ascensor decorado con espejos de mano al más puro estilo de “Alicia en el país de las maravillas” llegamos finalmente a su lugar de trabajo: el reino de la fantasía en donde su cabeza bulle cual tetera en su mejor hervor. El local, de un blanco aséptico, me hizo pensar en una morgue o en una clínica de salud mental…¿ahora se llaman así?, era un lugar frío, con todas aquellas paredes desnudas, en las que no había ni un solo cartel o propaganda del trabajo publicitario que allí se realizaba, si exceptuamos los toques de “color – calor” que pequeño Ángel le dio a la oficina, tras dejarse los cuernos, un compañero en una invisible puerta de cristal: una diana monda y lironda, o un par de guantes de boxeo pintados en otra puerta, también de cristal, concretamente la que abre la “sala de los truenos”, en la que: la idea que expones es la mejor para vender el producto en el mercado occidental…

………………………..

-¿Por qué están todas las mesas llenas de muñequitos? ¿es que solo trabajas con chicas?- le digo sin dejar de asombrarme ante tanto muñecote y recipientes con pececillos.
-Que no;que aquí eso es normal- nos dice mientras da de comer a unos peces de colores que hay en una de las mesas.
-¡No me lo digas! Que adivino cual es la tuya – le digo riendo, y sentándome en la única que no tenia muñecotes.
– “Lo tenías a huevo”. Me dice sonriendo.
Y entre todas estas observaciones, el padre de la criatura, no para de hacer fotos, de esto y de lo otro…
¡Toma ya! Quien nos iba a decir que tú batería iba a pasar de la buhardilla de casa a una habitación de una oficina al otro lado del mundo…
– Ya la echaba de menos, ya… no veas como se descarga adrenalina con ella…- dice mientras le da un redoble a uno de los timbales. – ¡Pégale! – Y pater niega con la cabeza sacando unafot, y otra y otra. Es bueno con la batería pero supongo que le corta darle a las baquetas en una oficina que no conoce, y en el otro lado del mundo… ¿Qué como llegó hasta allí la batería? Pues tras varios intentos, la pasada navidad, por meterla en la maleta , y no conseguirlo, sus hermanos se la enviaron por correo. Qué ¿por qué no se compró una allí con lo que costó enviársela? Pues esa es otra pregunta del millón.
– ¡Hola Chichen!-suena así pero no tengo ni idea de como se escribe –
Es un sábado por la mañana y también ella esta en la oficina. Sentada unas mesas más allá de donde se sienta pequeño Ángel, la muchacha nos saluda con una sonrisa, a la vez que sus vivarachos ojos oblicuos se cierran hasta lo imposible. No lleva el sombrerito de paja, pero si los mini shorts y una camisola corta; las sandalias de suela de madera que calza, resuenan por la oficina. Nos saludamos con un beso y un abrazo, al más puro estilo occidental, consecuencia de los años que pasó en parís: en su cultura las muestras de afecto se reservan para la intimidad.
– ¿Lo notáis? – nos dice fijando la vista en el flexo de su mesa. Los tres miramos hacia el mismo punto, y pudimos ver como el brazo de la lámpara vibraba ligeramente…: un casi, imperceptible movimiento sísmico, había querido visitarnos en esa mañana de sábado.

…………Ángel: ¿ya saben que existes en la oficina de la Cámara española de Comercio?
– Aún no he ido
– Pues si no te das a conocer y Dios no lo quiera ocurre alguna desgracia, , nadie se preocupará por ti, al no saber que estás en Taiwán. : Todavía estamos esperando a que de señales de vida por esa oficina.

Ago 272011
 

 

A pesar del viejo sapo, una no necesitaba la pastilleja para atraer a mi viejo enemigo:el sueño.

 

 

Nunca me decidí a usar el enorme yacuzzi del cuarto de baño; seguramente por el desagúe que era del tamaño de una pelota de tenis...¡Me daba repelús!

 

 

Junto a la cama la ventana por la que "el ladrido de la rana" se colaba en la noche...

 

 

Bueno pertenece..."perteneció" porque la pobre hace ya un ratito largo que murió...

 

 

el hotel más lujoso y caro de todo Taiwán: "El Gran Hotel". Pertenece a la mujer de Chiang Kai sehk

 

 

El Taipei 101 al fondo...

 

 

Cualquier lugar es bueno para dejar una oración

Saliendo de la ciudad...

De regreso al Spá.

En pleno centro, de Taipei, como vereís la gente anónima puede expresar lo que quiera, para eso está esa plataforma en mitad de la calle. Me habría gustado contaros que es lo que el señor en cuestión denunciaba, pero es que hablaba en mandarín, de todos modos no debía ser un cuento de hadas porque estaba muy cabreado.

 

Me dejó muda. Se encontraba en el escaparate de un céntrica calle...Y no lo entiendo porque taiwán es un país que nada tiene que ver con la represión de la mujer.

Y otro...

En la cafetería junto a un cuadro pintado por el autor de los animalitos que “chorimangué”
Una cafetería encantadora y muy original, pues estaba llena de pequeños juguetes de madera, que el dueño hacía. Muchos estaban en la venta… Debo confesar que cometí un “robo”… no lo pude resistir, y de los que tenía por las mesas para entretener a la clientela, me llevé un cerdito diminuto y un pollo más diminuto aún… no creo que los eche en falta, pues los había a montones, y bueno, fue mi pequeña venganza por el café MALISIMO que nos sirvió ¡Lo sientoooooo!

Dos, de los cinco hombres de mi vida...

¡¡¡Horror! que pintas...

Este músico ciego nos regaló su música, de notas tristes y de calado hondo...

Desde la estación del metro una vista muy querida...

A lo largo de la dura pendiente hacia el Lotus Spá,el ensordecedor chirrido de las chicharras y el concierto discordante de la comunidad incontable de ranas que habitaban las charcas de los jardines de la moderna biblioteca, ubicada junto a las aguas termales del rio que atravesaba nuestro distrito,hacia casi imposible mantener una conversación. Así que caminamos sin a penas hablar hasta llegar al pequeño muro del templo japonés iluminado por un par de viejas farolas y la luna llena.Allí la chachara de los incómodos vecinos de la biblioteca se perdia en la lejania dejando paso a un mundo de silencio, solo roto por el murmullo del rio que nunca dejó de acompañarnos a lo largo de nuestro camino………………..

……………………………..

A- Ese perro no me deja dormir con tanto ladrido; debe ser muy viejo porque ladra como cansado…
– Si tu lo dices… – le digo espatarrándome al limite en la enorme cama del hotel –, viejo si es, pero no es un perro…
– ¿?¿?¿?
– es un sapo, que debe tener más años que Matusalén, y vive en la charca del hotel…
– ¡Un sapo? Y tú como lo sabes…
– Porque lo he visto, mañana te lo enseño… Un beso y buenas noches love – le digo deslizándome por la cama hasta llegar a él.
– Hasta mañana, si Dios quiere, y el” sapoperro” nos deja dormir-dijo con sorna.
A la luz de la luna, que se colaba por un hueco entre las cortinas, vislumbre su sonrisa; una sonrisa de benevolencia marcada por la hora de la madrugada como diciendo:”no tengo ganas de discutir ahora el animal en cuestión; mañana será otro dia…
Y al dia siguiente ,efectivamente, fue otro dia…
Sentados en el pequeño templete del hotel, al lado de la charca, esperando a que nuestro buen amigo “Domingo”nos bajara en el microbús, hasta Xin Beitou el distrito en donde nuestro hijo tiene su “jaula”:
Ponte ahí y remueve el agua …
-¡¡¡¡crooooaaaaa! ¡aaaa!!!!
-¡Ja, ja, ja!
Su cara era todo un poema en el momento en que apareció “Domingo”al ver al enorme sapo saltar con patas de plomo a la rocalla.
– ¿Tú conocer sapo gefe? -nos cuesta entender lo que dice una barbaridad, así que aquí os he dejado mi `particular traducción- sapo muchos años -quiere decir”viejo”- glita comopelo…
-¿?¿¿?¿?¿?¿?¿
-¡Lástima de apuesta! Tú como santo Tomás: si no mete el dedo en la llaga…Si a ti no te pega un bocado la rana…¡Ja, ja, ja!¡hombres!-exclamo con aire de triunfo, mirando la cara de asombro de mi consorte.
Ya sabeis: si alguna vez os dejais caer por el Lotus Spá situado en el distrito de Xin Beitou allá en Taipei y los ladridos que se cuelan por la ventana no os dejan dormir pensar que el dueño no es un perro,si no un viejo sapo enorme y pesado que salta a la rocalla con la misma  agilidad de un hipopotáma…

Ago 272011
 

 

 

Y la amable camarera taiwanesa miraba ,sin comprender ,la risa de "esos dos guiris" que con la ropa empapada de agua no dejaban de reir...

 

 

Y de pronto se puso a llover con ganas ¡es lo que tiene Taiwán! Y nos parapetamos , en un muro ¿como se puede uno proteger de la lluvia pegado a un muro? Con el paraguas del Seven Eleven no, porque el viento que soplaba lo rompió...¡con un besazo, humanidad! con un besazo al más puro estilo del cine negro americano ¡ja!

 

 

Y esta novia decidió ir de largo...

 

 

 

 

 

Subiendo hacia la universidad, noas encontramos con un par de reportajes de boda. PArece ser que es el lugar más solicitado por los jóvenes para sus fotos.

 

 

 

 

 

Dejamos el fuerte de San Domingo y nos encontramos con esta preciosa iglesia protestante...

 

 

 

 

 

 

 

Antes de la llegada de los chinos, portugueses, holandeses, españoles y japos, ya vivían allí unos señores que no les hizo ni mijita de gracia que invadieran su territorio, esos eran los aborígenes del lugar.


 

Guerra chino francesa. En medio del fragor de la batalla, se pueden contemplar los diferntes equipamentos de los dos paises

 

 

Y todo esto que sigue son mapas explicativos de la historia de Taiwán,la antigua Formosa...

Para que no haya dudas…

 

Al ver ondeando nuestra bandera entre la de los otros paises que una vez ocuparon Taiwán,una no se pudo resistir y lo que no daba en estatura para alcanzarla, lo suplia el deseo de sentirla entre mis manos

 

 

Junto al retrato de la anfitriona…

Dentro de los recintos del fuerte, el edificio de la embajada inglesa durante su dominio.

 

Cañones españoles…

Si aumentáis la foto, vereis el perfil de la cabeza de Buda. Eso dicen…

 

Una vista preciosa, de los jardines del fuerte San Domingo…

 

Comenzamos la subida…

 

En frente “la montaña de Buda”…

 

Camino del fuerte San Domingo…

 

 

 

 

 

Ya os cuento yo la historieta, pero no a colación de cada foto, porque tardaría un montón. Así que empecemos: ya no se si os he contado que el fuerte de San Domingo,está situado en ladesembocadura de Tamsum , teniendo las montañas de fondo y el mar a sus pies. Como es obvio esta situación resultaba ideal para brujulear lo que entraba y salía del lugar ¡vamos que era una portería con estilo!Resumiendo este galimatías, que los holandeses echaron a los españoles, y los chinos a los holandeses ¿ y los aborígenes?ni uno; no quedó ni uno ¡C’est la vie! Y ya no hablo de los cincuenta años que se tiraron los japoneses, porque esto se ha convertido en los anales de la guerra del Peloponeso.
Antes de la llegada de los chinos, portugueses, holandeses, españoles y japos, ya vivían allí unos señores que no les hizo ni mijita de gracia que invadieran su territorio, esos eran los aborígenes del lugar.

Gracias a la experiencia acumulada por Portugal durante el tiempo transcurrido dándole a los barquitos. A los gobernantes se les ocurrió, ir un poquito más lejos, y como el pueblo portugués era tan curioso aceptaron el reto, convirtiéndose en la vanguardia de la era de la navegación, al mando de vasco de Gama.Y así, tras explorar la costa oeste de África,durante un siglo, descubrieron ¡mira tú por donde! el cabo de Buena Esperanza : ¿lo pasamos, o no lo pasamos? ¿Mirar que esta os muy al sur? ¡Venga, pues lo pasamos!Y así en 1497, llega a Malaca, isla de las Especies, China y Japón ¡toma ya!
EL descubrimiento de Damshui,fue un logro de los  grandes navegantes europeos del s.xv,porque eran muy cotillas y no se conformaban con saber los trasiegos de su casa:tenían que meter las narices en las de los vecinos del mundo mundial y claro,como jugaban con ventaja porque ya se habían enterado de las idas y venidas de los griegos, y del dale que te pego del mundo islámico,por no hablar de los cotilleos que se traía Marco Polo; pues lo dicho que: cotilleando, cotilleando llegaron hasta Damsuhi, por cierto que los más “metemeentodo”:los portugueses y los españoles.
Los holandeses llegaron al este de Asia, siguiendo la ruta de portugueses y españoles, y decidieron instalarse en Macao, al sur de China,para acceder al mercado chino. En 1622, la flota holandesa, le pidió ayuda a la inglesa para mandar a paseo a los portuguese, porque querían para ellos solitos el pastel. Un ratito después,los holandeses ocupan la isla de Los Pescadores en 1624, cosa que hace cabrearse mucho al gobierno Ming. Menos mal que un comerciante chino llamado Li- dan,,se los lleva al huerto y aceptan la “invitación de los Ming, para irse a dar la lata a otro sitio: en Dayuán , pero mira tú por donde aparecen los españoles, en el momento en que se están atragantando con tanto requisar barquitos chinos, que se iban a vender sus abalorios desde Fujián a Manila, y los sacan rapidito del lugar…1628, creo…Despues llegaron los japos y más tarde, pero mucho más tarde Taiwán consiguió su liberted.

……………………………………..

Bajo un sol abrasador el estuario del danshui salicado de barcas. El paisaje es para recrearse durante un buen rato, pero no a esas horas, a no ser que quieras derretirte con el calor. Caminamos de prisa buscando en las calles del pueblo costero, las sombra de los árboles y la que proyectan los zaguanes de los comercios. Vamos buscando el fuerte de San Domingo, por su historia española. Una bella impronta arquitectónica que allí dejamos los españoles en 1626. Y al final de la larga calle principal divisamos el fuerte en un promontorio, cosa lógica por cierto, con la bandera de Taiwán ondeando al sol, prueba inequívoca de que tras ser ocupada durante cuatrocientos años por españoles, holandeses, ingleses y japoneses, se había ganado por derecho ese bastión. Nos miramos con desaliento ante la pendiente de la cuesta que nos llevaba hasta las puertas del fuerte. Ante nosotros las banderas de los países que una vez fueron dueños y señores de la isla, aparecían en fila en lo alto de un muro: no pudimos resistirnos a la tentación y nos hicimos un par de fotos con la nuestra, . Nos cruzamos con estudiantes que salían de ella y cosa curiosa, con tres reportajes de boda , que estaban haciendo en el recinto. Un fuerte aguacero, nos sorprendió al bajar, y el pequeño paraguas verde, se dobló con el empuje de una ráfaga de viento…
– ¡No lo fuerces más que lo vas a romper del todo! ¡Es que no ves que el viento no te lo deja abrir!
Me dice Manolo malhumorado, al verse apoyado contra una vieja pared de un solar, sin modo alguno de guarecernos de la lluvia
-¡No lo fuerces más, coño!
– ¡Quieres vivir el momento y olvidarte del puñetero paraguas! Estas sensaciones no las volveremos a tener en la vida… así que saborea este instante y déjate de sandeces; vívelo…: y nos besamos bajo la lluvia, siendo testigos de nuestro beso, una vieja pared de una calle de Damshui y un más que vapuleado paraguas, comprado en un Seven Eleven de Taipei.
Unos metros más allá, alguien nos hacía señas para que nos acercáramos, y sin pensarlo dos veces así lo hicimos, corriendo todo lo que pudimos, bajo la lluvia. Era una taiwuanesa de cara amable y edad sin definir . Nos pasó al restaurante , y muy cortésmente nos entregó sendas toallas, de un limpio inmaculado, guiándonos hasta unos mullidos sillones, junto a una enorme cristalera, desde donde se podía admirar el estuario azotado por la fuerza del viento y la lluvia, que en ese momento arreciaba con ganas. Nos tomamos unas “cocas” disfrutando del espectáculo, y sin importarnos nuestra ropa mojada…
Fue una tarde mágica, en la que una vez más quedo patente la extrema amabilidad del carácter taiwanés: a la muchacha no le importó que le empapáramos los sillones de agua; vio a dos “osos panda” desesperados bajo la lluvia”, y no dudo en guarecerlos: ¡Te quiero Taiwán!

Ago 252011
 

De las paredes colgaba también la foto del Apolo XI, dedicada por los astronautas al señor Chiang, en recuerdo de su llegada a la luna el 20 de julio de 1969.


Con el general Mac Arthur , fue el general más condecorado, de los E.U. participó en tres guerras: la 1ª, 2ª, y la de Corea.

 

Al lado del rey Hussein de Jordania...

 

Junto a "Alma Grande"...

 

 

También lo recibió Reagan. El señor que está detrás del presidente americano, creo que estaba contando las monedas que llevaba en el Bolsillo,porque quería un paquete de cigarrillos, en previsión de que la reunión fuera larga y tendida...

 

Con Lindon B. Jhonson...

 

El último Cadillac del señor Chiang. Regalados todos por no se que jefes de estado...

 

En esta foto se ven reunidos al Dr.Sun Yat Sen, y a Chiang kai Shek. el encuentro fue en un vagón de tren, para decidir un asunto crucial de toda la movida que se traían. la leyenda dice más o menos: "un corazón, un alma". Duelo de titanes. 6 de junio de 1923...

 

Este cuadro del señor Chiang, está realizado con letras del alfabeto chino... todo un trabajo de idem...

 

No resulta nada especial pero a mi menencanta...

ste es mi chico, y no va con la colección, ej, je, je...


 

En el museo, había una exposición itinerante,creo, aquí os dejo una pequeña muestra de aquello ¡todo un lujo para los sentidos, si los saborearais al natural...

Y aquí una servidora ante una preciosidad de orquídea, que no es de tela, ni de plasticorro:es naturaaal ¡Y una recitándo El Quijote para entretenerlas y las tengo canijas ¡brrrrr! aquí salen hasta en el borde de la carretera.

 

Y por fin en el interior del mausoleo, llegamos al museo, en donde entre otra piezas estupendas, nos encontramos con este pequeño Buda tallado con el corazón de ese tronco, que porque mi consorte no me dejó pararme a contar los anillos que tenía, que si no os cuento el montonazo de siglos que llevaba a cuestas, y como no entiendo ni torta de mandarín, pues tampoco pude descifrar el papelito, en donde lo explicaban.

 

En el artesonado,inmenso y maravilloso, domina el sol, símbolo de la bandera de Taiwán.

 

Y aquí el señor Chiang, una soberbia estatua sedente, custodiado por dos guardias, que aunque parezcan muñequitos salidos de un huevo kinder, son de carne y hueso. lo que ocurre es que están entrenadisimos para permanecer de esa guisa durante una hora...

 

A puntito de pegar el salto...

 

Ya se van, pero no creáis que por la puerta grande, no, ahora pegan un giro hacia la izquierda, y desaparecen por una puerta que hay justo al lado de los guiris asiáticos.


Como comprendereís estas fotos pertenecen a toda una secuencia que no voy a poner aquí,primero por no aburriros, y segundo porque no acabaría nunca.

 

Y coincidimos con el relevo de la guardia, bueno coincidir, lo que se dice coincidir... llevábamos esperando un ratito largo, pero al final lo conseguimos...

 

¡Tachaaaannn! y aquí la causas de nuestros desvelos, de nuestros sudores , de nuestra meta en ese día ¡Por fin el Mausoleo!

 

Ya queda menos ¡ayyyy la osteoporosis!

 

No es que la bandera fuera ridícula en consonancia con el mástil, es que el ídem era larguisimooooo.

 

¡Una foto para la posteridad!

 

 

Preciosa panorámica del conjunto.Entrando por el zaguán del fondo, a la izquierda, el NationalConcert Hall, y a la derecha,el National Theatre ¿Theatre? bueno si no está correctamente escrito, lo corregís mentalmente.

 

Que le hagas la foto...que te des prisa, que se va a volver de espaldas... ¡que le hagas la foto c....! ya déjalo, nos da la espalda. si estáis pensando que era un señor ¡error! era una chica.


El orden de los factores no altera el producto" ¿no es eso?, bueno pues ateniéndome a tal contundencia, yo confieso que esta foto no sigue el orden, es la que debería haber salido en primer lugar.Es, como diría yo... como mi zaguán más o menos; es decir, la pueertecilla por donde se entra al piso, je, je, je...

 

Y aquí el mausoleo... aquí los turistas con la boca abierta, je, je,je...

 

 

 

En este rincón estaba yo para paisajes ¡menudo lío tenía con el viento que se empestiñaba en llevarse mi paraguas del Seven Eleven! No, no no ¡eso si que no!

 

está bien...esta bien... si hubiera crecido un poco más ahora estaría admirando lo que hay al otro lado de la baranda...

 


A través de los cristales una hermosa lámpara preside el interior del teatro...

 

 

 

a la sombra del humilde porche del National Theater, que por cierto a esas horas estaba "no operativo". Lo que si estaba operativo era el restaurante, pero no pudimos comer, porque eran las tres de la tarde y a esa hora ya estaba "la cocina cerrada",así que muy amablemente, nos indicaron la cafetería, en donde nos comimos un "sanwis jamón de york y queso,muy historiado, que me creó un gran dilema,no diré que existencial pero casi, del que aún no me he recuperado, y es que la cotillear el bocata, algo marrón apareció ante mis ojos, con un mini rábano a modo de rosa de pitiminí, y la verdad es que todavía no se lo que me comí, pero me lo comí, con hojas de rábano incluidas...

 

 

Dinastía Zhou…dinastía Qin…..dinastia Han…Jin, Sui, dinastía Tang con la emperatriz Wu, ; dinastía Song, Yuan, y dinastía Ming, y Qing, y con esta llegamos al quid de la cuestión, a lo que Ángel , diría…:
– ¡Lo sé, lo sé! “El Último Emperador”…
por eso del cine, ya sabéis; a lo que yo me enrollaría contándole, que fue considerada una dinastía opresora impuesta por los manchúes, con su estilo de peinados, su forma de vestir, y su lengua, cortesana; y que tras unos cuantos siglos de vicisitudes, entre ellas las dos “Guerras del Opio”, y la guerra chino –japonesa, en la que “los japos”les dieron “pal pelo”, y dijeron…: “Corea va por libre” Y el gobierno imperial manchú no tuvo más remedio que darle la libertad. Y volvieron a hablar, y dijeron: ¡me la quedo! Y se quedaron con Taiwán. Pues bien, tras todos estos desaguisados los chinos “de toda la vida” dijeron basta de “manchutadas”, acabando con el derrocamiento del último emperador: el pobre y pusilánime Puyi, el que pasaba las horas muertas con sus juguetes occidentales y su profesor de inglés . Justo en el año en que mi padre “Ojos de Gato” vino al mundo: 1912.
Y asi, tras años de inestabilidad política, toma las riendas Chiang Kai – Sehk, que para no perder la costumbre, también tiene sus problemillas con el Partido Comunista Chino, y los “japos” que quieren más del pastel, así que como si se fueran de camping, se van a invadir a sus vecinos de enfrente, y allí estuvieron durante ocho años, cuando parecía que ya el infatigable Chiang Kai – Shek podía calzarse las pantuflas y fumarse una pipa mientras su enigmática mujer , le va hablando de los problemas domésticos, salen los comunistas dando la lata hasta el punto de “llegar a las manos” en una guerra civil, en la que gana los de..: “todo para todos, pero la bicicleta es mía, ¿eh?”, y no le queda otro remedio que saltar el charco e instalarse en la preciosa isla de Taiwán, junto a su gobierno, parte del ejército y simpatizantes, en donde pasan los días soñando con reconquistar el continente. Al final el “prefe” de los chinos comunistas: Mao Tse – Tung, un señor con un uniforme horrible de color gris, y unas enormes entradas en la cabeza, se asoma un día al balcón de de la ciudad Prohibida de Peking y grita a los cuatro vientos que la china imperial de toda la vida es ahora “la Republica Popular China”, o lo que es lo mismo: “otros vendrán que de casa te echaran”
En nuestros días el pueblo de Taiwán aún sigue soñando con recuperar el continente, pero en mi humilde opinión, ni falta que les hace, pues debería bastarles con su pequeño país que aunque pequeño, es grande por su gente y su belleza natural: ¡Te quiero Taiwán!
Hoy los taiwaneses, aunque orgullosos de pertenecer, por voluntad soberana del pueblo, a La República de China, no olvidan al hombre que los condujo hacia la libertad de pensamiento y decisión, y en su memoria erigieron un complejo mausoleo custodiado en una inmensa plaza por el Palacio de la Música y el Teatro Nacional, en donde, por casualidades de la vida en esos días representaban: “Carmen”, de Georges Bizet” ¿O debería decir Alexandre César Léopold Bizet? que también, vaya suerte la del pobre : “se compró un circo y le crecieron los enanos”. El pobre Alexandre Cesar Leopold Bizet , tras una depresión la palmó a los treinta y siete abriles , sin haber disfrutado las mieles de “Carmén la de Merimeé”. No se, pero presiento que en su día, esta “escribana nueva”, se va a sentir algo identificada con el caso ¡sin depres porfa, que la vida es bella!
………….¡Corre, y déjate de rollos que va a empezar el relevo de la guardia! me dice tirando de mi mano escaleras a bajo en dirección al mausoleo, sin inmutarse por las fatigas que corremos mi paraguas verde y yo, bajo la aplastante solana de las cinco de la tarde. Al bajar la larga escalinata del teatro, le digo con la mano haciendo de visera por el machacante sol…:
– Mira que jarras de bronce, tan bonitas…
– no son jarras, son papeleras…
¡Papeleras! por fin tropezamos con papeleras ¡Que bonitas! Que bonitas, pero nada más. Porque el engorroso botellín de agua, que hacia rato había vaciado, siguió en mi mano, por seguir al “correcaminos”.
A la entrada, un cartel pide respeto por el lugar en que el visitante se encuentra. En el interior, bajo una gran cúpula con la bandera de Taiwán en lo alto, una gran estatua sedente de Chiang Kay Sehk nos recibe acompañado de su guardia de honor.
El hombre que le dio la identidad al pueblo de Taiwán no reposa en ese mausoleo. Su lugar de descanso se encuentra a unos treinta y cinco kms. Al S. W. de Taipei, pasado el pueblo de Dasi, en un tranquilo parque natural.

…………- ¿Ángel has visto el monumento a Chan Kay Chen?
– No tengo tiempo…
– ¡Pues tú te lo pierdes, cerdito!
Y seguimos engullendo la cena, , bajo la tímida mirada de una muy jovencita camarera, que se derretía por el retoño.
– ¿Has visto como te mira la muchachita? : tenía una larga trenza y unas graciosas gafitas, que le daban el aire de una incipiente adolescente.
– Quita, quita… eso me faltaba. Entre esta y el “mariquita” del Mac Donals, ando aviado…
– Esta la tienes justo al lado de la jaula – le digo con picardía
– Por eso casi no vengo. – me dice dejando a un lado los palillos, y observando como los coloco yo.
– No se te ocurra clavarlos…
– ya se, ya se… que es de mal gusto y les daría un patatús…
En Taiwán, no se si en el resto del Sureste Asiático también, clavar los palillos en posición vertical en un cuenco de comida, significa llamar a la muerte, porque recuerda a los palos de incienso que se colocan en vertical, al igual que nosotros las velas, para ofrendar a los dioses y difuntos.

Ago 252011
 

Esta pieza de Jade blanco y verde es tá fuertemente custodiada en el Museo Nacional del Palacio, por ser la más importante de la colección.Se trata de una única pieza de jade verde y blanco en el que el artista ha esculpido maravillosamente una col en la que hay posados un saltamontes y una langosta. esta composición tiene relación con la fertilidad. Formaba parte del ajuar de una princesa.

 

El museo

 

Aquí a la izquierda una pieza de jade blanco, en la que el artista talló una rama de lichi. A la derecha, el pedazo de carne de cerdo, magníficamente lograda por el artista, junto con la rama de lichi y la col que os he colgado un poco más arriba…: son las joyas del museo”

 

En la foto de la derecha, se puede ver la entrada al jardín chino, en donde hay un pabellón solo para las orquídeas ¡maaaaaaaaaravilloso!

 

Concierto de Palacio”. Anomimo.Dinastía T’ang. Es mi preferida.

“Con

 

Como es natural, lo que os cuelgo, es nada comparado con lo que se puede ver, pero es para dejaros un recuerdo. No permitían máquinas de fotos, así que de un pequeño, pero precioso libro explicativo, os he puesto algunas cosas. No se ven muy bien, pero menos es nada ¿cierto?

 

Y como ya sabéis que soy un desastre, aquí va la foto que debería salir la primera:¡zaguán del Museo!

 

Orar, pedir, meditar… Están en perfecta comunión, con la cara amable del corazón…cualquier lugar es bueno cuando uno abre el corazón.Que peso se quita un@ de encima cuando lo liberas a través de: “yo, y mis pensamientos…Yo, y mis sentimientos…yo, y mi corazón encadenado a ese lado mas o menos oscuro de mi vida: ¡yo en paz con mi interior!

O falta persona, o sobra “¿dragón-perro?” eso está claro…Por cierto, que aquí el “sol de justicia” había desaparecido… eso es lo que tiene el clima de Taiwán, que lo mismo te ahogas, que te achicharras… Y yo me pregunto que donde tenia yo en ese momento el paraguas del Seven Eleven…

 

Y aquí la prueba fehaciente de que existen esas papeleras maravillosas de las que os hablé. Mi consorte a la vera de una de ellas. Aclaración: ni los paraguas, ni el señor venían en el lote,je, je, je…

 

El Museo Nacional de Palacio, bajo un “estupendo sol de justicia”, je, je, je…

 

“Este es un museo instalado en una montaña, y aunque originalmente solo pensaba detenerse en esta isla por un corto periodo de tiempo, sin embargo quedarse permanentemente aquí, fue su destino…” De la película: “El Paso”

 

 Una pincelada de “historia seria”…

La dinastía Qing , acabó con la abdicación obligatoria de Pu yi, el 5 de noviembre de 1924. Expulsado de “La Ciudad Prohibida”, el último emperador, el gobierno nacional constituido, organizó un comité encargado de recoger y ordenar todos los objetos que se encontraban en dicha ciudad, estableciendo así el, Museo del Palacio. En el 33, tras tensiones militares con los japoneses, trasladaron las piezas a Sanghai, y después a Nankín, sacándolas de esta última ciudad, tras la guerra declarada con Japón, y así los objetos de la Ciudad Prohibida, fueron bailando de un escondite a otro hasta el final de la contienda, pero la diáspora del tesoro no acabó aquí, porque con la guerra civil ,entre el gobierno nacional y los comunistas, gran parte del tesoro, que ha ido en aumento con donaciones y compras, fue embarcado, en el 48, hacia Taiwán quedándose allí definitivamente.
La colección abarca desde la II mitad del Neolítico-6200-, hasta la ya renombrada dinastía Ch’ing d.c. -1644-Y es el museo del dibujo, más importante del mundo, en donde se puede admirar el arte de la caligrafía y la pintura, quizá las dos manifestaciones más sobresalientes del pueblo chino. La delicada belleza de cada letra, de cada pincelada que los artistas durante siglos fueron plasmando en sedas, satenes y papel de arroz; escenas de caza, de guerra, de la vida cotidiana de un pueblo; estampas de la corte imperial con delicadas cortesanas bajo sombrillas de papel pintado, como esa maravilla de pintura “Concierto de Palacio” , haciendo sonar los diferentes instrumentos musicales, en derredor de una gran mesa en la que hay reflejado un delicado paisaje. Paisajes “azules y verdes”, “verdes y dorados”, tan característicos para la posteridad. : una delicia para los sentidos.
Alberga también, una impresionante colede la romántica dinastía T´ang; estanques, nenúfares, bandadas de grullas, volando el cielo; ocas, gansos, y majestuosos cisnes negros, desplazándose con suavidad en un lago; un viejo sapo de ojos saltones sobre un nenúfar. Flores de loto, y de pitiminí… todo ello de trazos suaves, que el fino pelo de los pinceles y cañas de bambú mojados en tinta, guiados por la mano del autor, dejaba estampado cción de libros raros antiguos, en donde se puede admirar la técnica de imprimir en planchas de madera grabada y luego en planchas de arcilla. Se usaba el bambú, la seda y el papel para encuadernar los libros, tanto en rollos como en acordeón.
Y en ese mismo museo , puedes recrearte la vista y los sentidos con porcelanas como “las verdes del Sur, y las blancas del Norte”, que son los tipos de porcelanas producidas en esas dos partes del país. O con el resplandor del jade, en donde bellísimas piezas como la col de Jadeita de la dinastía ch´ing , en donde el artista, de una sola pieza de jade blanco y verde, esculpió el tallo en la parte blanca guardando la jadeita verde para las hojas, coronándolas con un saltamontes y una langosta, símbolos de la fecundidad. El resultado fue una bellísima col, que simboliza la pureza de la esposa, por lo que hay que pensar que formó parte de la dote de alguna de las jóvenes esposas de un emperador. Soy consciente de que con esta simple descripción no puedo haceros ver, ni sentir, la belleza real de la pieza, pero que conste que lo he intentado. La única solución a este problema es llegar hasta allí, bien sea en globo, a nado, en barco o en avión, y admirarla uno mismo; admirar esa y muchas más como el trozo de carne de cerdo esculpida en piedra, en donde el autor siguiendo las vetas de la piedra, la esculpió y tiñó para darle las tonalidades de un pedazo de carne: el realismo es total. O la pieza de jade blanco en forma de lichi… y así seguiría paseando con la mente, como si de un viaje astral se tratara, por cada una de las salas del museo que acoge tantas maravillas salida del hombre; me acercaría a los stands y me movería entre los visitantes para comprar, una vez más, alguna copia, o tal vez, según “tuviera la bolsa” una réplica. Y así seguiría…

…………
………¿Ángel, has visto el Museo Nacional del Palacio ?
– No he tenido tiempo……
– Pues es algo digno de ver. ¿Sabías que esta colección es solo una parte de…?
– ¿? ¿? ¿? –con cara de: “”ya está el libro gordo de Petete…””
– Su alma gemela se encuentra en la ciudad prohibida… se dividió tras la guerra civil china…
– ¡Hombre; Puyi! ¡Por fin me suena algo…: “la Ciudad Prohibida” ¿no fue un levantamiento que hubo al principio del siglo veinte contra la dinastía…
Yo con ojos de asombro ante su intrés por la historia contemporanea…
– Je, je, je… alucinas… je, je, je – me dice con mirada malévola – ¡anda no flipes conmigo! Que me estoy marcando un farol: no hay nada como ir al cine ¡el último emperador! ¿Te suena?
– ¡Pues tú te lo pierdes! Anda vamos a ver a tu amigo el “mariquita” del Mac donals.

Ago 252011
 

Pasada la curva, nos encontramos a este señor entre sus tomates y rosales. Ahora que tanta falta hace la concienciación de lo importante que es cuidar

 

como esta moderna biblioteca,hay unas cuantas en taipei para uso y disfrute de universitarios y del público en general. Merece la pena visitarla.

 

Ya en el interior

 

…….Como tantas otras noches no paramos a un taxi. Preferimos caminar dando un paseo ladera arriba, hasta el hotel, que realmente no estaba tan lejos del apartamento; es un bello recorrido que merece la pena hacer, admirando la vegetación, mientras inspiras profundamente para llenar los pulmones de aire limpio con olor a tierra mojada. Se quedó a un lado el museo Etnográfico, custodiado por una guardia de simpáticos enanos de madera, con los que tuve el honor de compartir una foto , y sin salirnos del camino bajamos, siempre lo hacíamos cuando subíamos andando hasta el hotel, unas escaleras para admirar desde esa perspectiva la biblioteca: un moderno y diáfano edificio en el que, como en una “granja de hormigas”, podías ver a las personas buceando entre libros. Y allí, desde un suelo de madera y apoyados en la baranda de un río de aguas termales, estuvimos no se cuanto tiempo, enganchados a la mágica visión que las nubes de vapor dibujaban en la noche a la luz ambarina de las farolas, y a la seducción de las caprichosas siluetas, distorsionadas por el vaho, que a lo largo de los márgenes veíamos; formas en las que mi “exacerbada” imaginación quería entrever espíritus del bien y del mal, pero que no eran otra cosa que “pobres mortales” con el agua hasta la rodilla, buscando alivio para sus maltrechos huesos. Un mar de nenúfares, y unos peces de colores, junto al ruido casi ensordecedor de ranas y cigarras, completaban la escena. Con la sensación, al menos yo, de salir de un cuadro continuamos, paso a paso, dejando a tras los cuatro o cinco hoteles de la zona con sus luces y música navideña, en pleno junio, subiendo la cuesta hasta divisar entre los árboles el pequeño templo japonés derruido, tiempo atrás, por un terremoto; el santuario nos daba la bienvenida indicándonos que el Spá estaba cerca, y que solo quedaba pasar un pequeño hotel, y doblar peligrosamente a la derecha en donde la curva de la carretera se estrechaba hasta e punto de que solo cabía un vehículo.
– Hazme una foto con la bruja
La comienzo de la curva una pequeña bruja tradicional, de las de escoba y barbilla puntiaguda, vigilaba al caminante desde la columna en la que había sido colocada. Cosa entraña en esas latitudes puesto, que sepamos, en su cultura, si existen las brujas, no creo que las materialicen con gorro, verruga y escoba…
– Good night… – la fina vocecita de la recepcionista me hizo sonreír recordando el comentario del cerdito, sobre la voz de “camionera”, que ponen cuando creen que nadie las oye…
– Good night…- respondo yo con el mismo timbre de voz, recogiendo la llave de nuestra habitación.

…………. – Ángel ¿has visitado la biblioteca y la parte del río, que hay yendo para el hotel?
– no me he dado cuenta de que por allí haya una biblioteca…; la zona del río si, y es guapa…
– ¡Hombre, pues me alegro que hayas visto algo!
– Mater, que lo tengo al lado…
– Si, pero la biblioteca no la has visto…
– Vale, cuando tenga un momento iré…
– Y de los enanos que hay en la acera del museo Etnográfico?
– A esos si los he visto, porque me recuerdan a ti…
– Sabía que me ibas a decir eso je, je, je…

Dic 122009
 


Una historia para la eternidad… ¡Te quiero Taiwán!










































¡¡TE QUIERO TAIWÁN!!

Último día en Taiwán; última oportunidad de abrazar, y mirarle a los ojos; esos ojos que derrochan dulzura o destilan furia, según lo pilles. Última oportunidad de decirle, lo que ya sabe hasta la saciedad, sobre cuanto le echa “la tribu de papalelo”, de menos; sobre como añoramos su vuelta, aunque comprendamos que ha elegido libremente ser un trotamundos en la vida. Última oportunidad para verlo sonreír, sin tener por el medio una cámara web…
Pedimos unas pizzas y el conserje el de “nokiu, nokiu” acompaña al pobre repartidor hasta el apartamento, no sabemos si es para cerciorarse de que no nos vaya a atracar a golpe de “peperoni”, o que se jale las pizzas y nos entregue las cajas vacías… ¿exagerado? no…
El chofer de la empresa nos devuelve al aeropuerto, al que llegamos días atrás ilusionados, con la misma ceremonia de entonces: música en inglés y sonrisa plastificada. Aunque en mis oídos solo suenan: “La Vie en Rose”, “ Blue Moon” y “El humo Ciega Tus Ojos”, temas que se escuchaban en cada comercio, en cada restaurante, en cada esquina… Las luces de la ciudad se van alejando de nosotros, o nosotros de ellas, da igual, lo cierto es que una parte de nuestro corazón se funde con la noche de Taiwán, y el otro pedazo nos lo tenemos que llevar pues pertenece al resto de la family…

…….!Lo habéis pasado bien¡ Solo quiero saber si lo habéis pasado bien…- nos dice mirándonos a los ojos. Creo ver algo de tristeza en los suyos, solo lo creo porque los míos andan un poco nublados.
Si pequeño Ángel, lo hemos pasado muy bien.
le decimos sin contener las lágrimas, a la vez que hacemos los tres un “teletubi”, sin importarnos la terminal del aeropuerto y la mirada curiosa del policía, que custodiaba la puerta de embarque.
– Venga, venga, que nos vemos en Navidad…
Caminamos hacia el control de seguridad, con la vista fija en cada tramo de cristal, por donde vemos como él también nos va siguiendo con la mirada. Un beso al aire, y otro, y otro…
Cuídate cerdito aventurero; cuídate.
……………….El 24 de este mes hará un año que te fuiste; cuídate…

Nuestro viaje a Taiwán fue algo mágico; algo que conservaremos en nuestros corazones toda una vida, y pudo hacerse realidad gracias a nuestros hijos que con su generosidad, se confabularon para reunir el dinero y todo lo demás, con la finalidad de, como siempre, hacernos un poco más felices…
Gracias, Chicho, Doyo y Ángel por vuestro cariño.
Mater – Nina.

En Ceuta a 11/ 08/ 09

Dic 022009
 

Y como todo lo americano les llama la atención, no podía faltar nuestro amigo Miki, con el morrito, y la cabeza más sobados que la pipa de un indio, de tanto tocarlo los turistas ¡yo también lo toqué!
Aquí en esta pieza se puede contemplar mejor lo que quería decir en la anterior, fotografía. El jade queda iluminado en un punto, con una luz roja para que apreciemos las manos del artista con que precisión trabaja, que tras dejarlo como un papel de fumar, ha realizado una talla como si nada… Nuestra guia Josefina, escucha con atención las explicaciones de la encargada, aunque estoy segura de que se las sabe de memoria ¡todo sea por la comisión!
Este jarrón es impresionante, es una pena que no lo podáis admirar…Esta realizado en jade, y su dificultad radica en que el artista ha pulido hasta la saciedad el jade, consiguiendo ese efecto de “aguas”, cuando le da la luz.
Y aquí con mi horóscopo chino esculpido en mármol ¿O era granito?. ahora no lo recuerdo...

La sierra hay que verla al natural, os aseguro que impacta…
Las explicaciones de la encargada, que además de esta labor , su objetivo principal era vendernos alguna de ellas. La tenía tomada conmigo, quizá por ser guiris occidentales, pensaba que había pelas, je, je, je ¡y yo con mi hipoteca! ¡ja!

Jade…maravillosa pieza tallada… El artista ha sabido tallar con maestría la piedra, jugando con los tonos de esta.
¡Voilá! la fábrica de “dar vida” a las piedras
No son muñecos; son dioses…

La circulación está fatal…aún no me explico para que una camioneta tan grande, si solo lleva dos viejas sillas de mimbre…No olvidemos que lo reciclan TODO.Y digo yo ¿pasará la I:T:V:?

Y seguimos el camino acompañados en muchas ocasiones, por nuestros viejos amigos los cementerios de la carretera. Estos deben ser de primera clase…

Es un señor palomar, aunque cueste creerlo…

Farolillos de colores, de la buena suerte, en Taiwán, ya sabéis; todo gira en torno a “la buena suerte”y al money, money…

Hay que coger un taxi…
Un alto en el camino ¿queréis probar algunas de las exquisiteces orientales?

Por la carretera hacia la fábrica donde dan vida a las piedras. A un lado,uno de tantos pequeños cementerios que hay al borde de los caminos, observan en silencio nuestro paso por su territorio…


¡Que nos vamos! ¡Go, go, go, go! Nuestra guia “Josefina”, irrumpe en el comedor del hotel con su gorrilla rosa, y una sonrisa estudiada en los labios. Es hora de partir, porque la fábrica en donde trabajan el jade como nadie, se encuentra un poco lejos¿un poco lejos? pienso que todo aquí queda “un poco lejos”,eso es lo que siempre te contestan cuando preguntas la distancia de uno u otro lugar, claro que lo hacen como ya es sabido en mandarín, o en inglés.Y subimos al microbús, unos con un chicle en la boca, para matar el regusto del arroz con verduras mañanero, y la leche de soja calentita, que han caído en nuestros estómagos, se me olvidaba decir que eran las seis de la mañana, y “otras”, la china parlanchina, con un bolso, que ni el de Margarita seis dedos, cargado supuse, y supuse bien, de los más diversos tentenpies, que una pueda imaginar:Patas de pollo caramelizadas, ya sabéis:el brazo de San Vicente, orugas secaditas al sol, huevos cocidos en té,grillos, hormigas fritas, y cefalópodo ahumado, entre otras chucherías… El micro se inundo de aquellos maravillosos aromas y pasó lo que pasó…¡que yo no tardé en “echar la pota”, aunque pota, lo que se dice pota, poca, pues solo le di dos cucharadas al arrocito mañanero y un sorbo a la soja calentita ¡con lo riquisima que está fresquita!¡ay! que mareadita estaba; un sudor frío me recorría el cuerpo, y ya no sabía si era un bajón de azúcar, o los olores de aquel arsenal. Y yo con los ojitos cerrados, y mi consorte abanicandome, y el micro parado en la carretera, justo al lado del pequeño cementerio:- ¡ay de mi! -pensé- que me dejan aquí , sentadita en una tumbita, hasta que alguien venga a socorrerme… y todos mirándome con cara de circunstancias, y todos parloteando a la vez, unos en “inglis”, y otros en mandarín, todos menos la japonesa, una muchacha cuyo comportamiento durante todo el itinerario me hizo pensar que su sicólogo se habría hecho de oro a costa de las paranoias de la chica, que me miraba con la nariz pegada a un palmo de mi cara: -chiquilla quita tu media carita de luna de la mía que no se si en mi delirio tengo al “gato Rison”, el de Alicia en el País de las Maravillas, junto a mi, o a la luna con peluca, que ha “madrugao pa vé” como la palmo en mitad de una carretera, y bien instaladita en un panteón de un cementerio cualquiera. Y entonces fue cuando pasó; paso por encima de mi cabeza hasta situarse frente a mi cara:-¿pero que manía tiene hoy, todo el mundo en plantarse a un palmo de mi jeta-me dije. ¡La pata de pollo! ¡Tenía la pata de pollo ante mis narices! ¡o mano santa! pegué un brinco, que ya quisiera yo saber como lo hice, porque ni en mis años mozos realicé una hazaña así, y salí por patas hacia el micro. Tras unos segundos de desconcierto, los tenía tras de mi, y yo me sentí como el flautista de hamelin. Mi consorte llamándome, Josefina, supongo que llamándome, como era en inglés, vete tu a saber, igual se estaba acordando de mi padre, y todos enfrascados en la corta carrera hasta el micro.
– Andando josefina que ya se me ha pasado! le digo en la lengua de Cervantes, mientras le dedico una de mis mejores sonrisas y le tiro de la gorrilla.
– ¡Ja, ja, ja! – rie ella
– ¡Ja, ja, ja! – corean todos
– ¡Que coño te ha pasado! – rezonga mi chico preocupado
– ¿donde está la pata de pollo?- le digo localizando las manos y el bolso de la china parlanchina…
– anda vamos; a ver si nos podemos colocar en otro punto del microbus…- cosa harto difícil dada la capacidad del susodicho. Tesitura: ¿joven china parlanchina, o la luna con peluca? ¡la luna con peluca, que no mascaba nada.
Hoy recuerdo con humor ese pequeño incidente, y con cariño al grupo con los que compartimos tantos momento maravillosos que nunca olvidaré. Un abrazo desde el alma para todos ellos. Que la vida os sea leve compañeros de fatigas por esos caminos de Dios.