Mar 122010
 

¡pelotón! ¡en marcha!
¿me lo como o no me lo como? “that is the question”
Y mientras atan en la bicicleta de papi a Leyre, yo me saco un moco…
¡No me toques los libros que eso no se come!
En total sintonía…

Me recuerda a San Agustín queriendo llenar un agujero de la playa con toda el agua del mar….


de que hay que compartir las tareas del hogar!


aún no se ha enterado…


Esta niña….

¡Dios!
¡Come para que te hagas grande como Nina! je, je, je ¡es pequeñaja como una servidora!
¡Y come sola la niña!
En medio del desorden navideño…¡se encontró un limón vaya usted a saber donde!
la hora del “bibi”…
No deja títere con cabeza…
¡vamos Sandra ahora que no nos ven! ¡ay madre!
¡Más babas!en este caso de madre y tía…
El babero es un poema… Sus ojos una maravilla…
El abuelo en cambio tiene un huevo de práctica…
El padrino no sabe que hacer con la niña…
A Chicho se le cae la baba…

………………………..Las 7.30 de la tarde. Estaba descifrando una de las cartas de amor de “Ojos de Gato”, en”La Tierra Prometida”, cuando sonó el teléfono…: Besos; todo va a ir bien…- en la voz de Dulcinea un deje de cansancio, y en mi interior un cóctel de emociones se agitaban en el músculo mas “vapuleado” de mi cuerpo, por eso de tenerlo siempre a rebosar de pasiones, agobios, y otras zarandajas que tanto me gusta coleccionar: “”Todo va a ir bien…todo va bien””… – pienso mientras escucho a la madre de mis nietas. Me dice algo de sus padres; de las niñas que están con Heidi -la canguro-…Que si Campanilla y Chicho se quedarán luego con ellas… que si van en el coche ella y Doyo, camino del hospital San Carlos, en Murcia…¡Hasta Murcia! ¿Pero es que nadie más va con ellos? Intento aparentar calma más no lo consigo…
– Tengo contracciones cada cinco minutos…Ya os llamaremos… Adiós, adiós…otro beso .
Conversación acabada. Cuelgo y a los cinco minutos no puedo aguantar más y llamo, esta vez a “pequeño Ángel”, y tanteo el terreno, pues según como coge las cosas que le digo, reacciona de la manera más inesperada. Y le cuento, y me dice…
– Me los he cruzado hace un momento, pero no sabía lo que ocurría… ¿Qué hago?- pregunta inesperada, pues no creo recordar que alguna vez me haya pedido parecer… bueno si, pero siempre esperando que esté de acuerdo con su decisión. Cogiendo al toro por los cuernos, aprovecho su desconcierto para llevarlo hasta las tablas de lo que en ese momento barruntaba…
– pues….quizá debería haber alguien con Doyo… está solo…. ¡Pobre! –mano santa:
– ¡Voy para allá! Pero… ¡Y donde está eso? Bueno ya lo encontraré. Un beso “mater”, y dale otro a “pater”.
Conversación acabada. Me hago el propósito de esperar un tiempo antes de darle al móvil, y para eso intento concentrarme en lo que estaba haciendo: fracaso total. Son las 20:00; ahora marco el de Chicho : rrriiiiinnnnggggg… rrriiiiiiiiinnnnnngggggg…
– Estamos con Andrea y Sandra . No… no nos han traído a las niñas; somos nosotros los que hemos venido a casa de Doyo y Lidia ¡uuufffff! ¡Que dialogo de besugos! – empieza a impacientarse. Ya sabéis, es el que tiene todo cuadriculado, el que se agobia ante un cambio de planes… aquel que no sabía si en la habitación del hospital había cuna, o no había cuna ¡el del baúl de la Piqué! si, ese… ese… ya veo, ya, que os vais acordando de los personajes de: “Venida al mundo de Sandra”.
– ¿Y “Champi” –Campanilla- que hace? Es que le quiero preguntar algo… Y Chicho que me conoce, no me deja terminar
– Que no, que está por ahí haciendo cosas ¡si sabe lo mismo que yo!
– Vale, vale; adiós. Un beso.
8: 15. Marco el número de Doyo y es Dulcinea con su voz cansada…
– Estamos en un atasco… es que es la hora punta de la entrada en Murcia…- ¡Lo que faltaba! ¡Madre mía! Y solos que van. Me entra un dolor de cabeza tremendo. Me llevo las manos a las sienes y siento latir las venas; las noto hinchadas, como siempre que me duele la cabeza: “herencia de papalelo” -pienso.
– vale, vale; llamaré más tarde. Un beso. Adiós.
8:20 A esto le llamo yo:”más tarde”. No me da tiempo a hablar: Dulcinea otra vez. Voz entrecortada.
– Linda… que vamos a monitores… Doyo te llamará en cuanto pueda… Monologo terminado.
8:30 Ahora llamo a “pequeño Ángel”, que no se por donde anda, pienso que quizá, haya aparecido por las inmediaciones de Bilbao, o tal vez Guadalajara ¡Vaya usted a saber! Y en medio de mi ahogo, escucho la voz de Manolo desde el despacho que me dice…: – no te desesperes, que no pasa nada… que todo va bien… y conforme desmenuzo cada palabra, me voy rebotando más… ¡Hombres! ¡Pero que cuajo tienen!
-Siiiiiii… -es “pequeño Ángel”- que estoy aquí con Doyo…
-¡Menos mal! Hola cariño…
– Que pasa… – la voz de mi hijo querido, al otro lado del móvil: mi “chico guapo”; mi pequeño Doyo… creo escuchar su balbuceo de bebé; me parece verlo sentado en su parque, con sus pequeños dedos de las manos aferrados a los agujeros de la maya: se ha quedado dormido; se ha quedado dormido sentado, <él es capaz de eso y más>.Y lo veo con su mechón de pelo rubio bailando sobre la frente, la naricilla sucia, y los mofletes adornados con pequeñas migas de pan con saliva, y en torno a el, un montón de juguetes: entre ellos el pelusín”, el primer muñeco que su padre le compro, nada más nacer. Aún lo conservo; está en nuestra habitación, junto con el “Mimosin” de Ángel… Y ahora que mi cerebro anda por estos vericuetos del alma, pienso que debería colocar junto a ellos el “pollo” de goma de Chicho que, no se por qué, aún conservo en su habitación…¡cosas de madre empalagosa!
– Hola “chico guapo”. Todo va a ir muy bien, ya lo veras…
– Si ya lo se ¡Que no pasa nada!
¡Este es mi Doyo! Siempre con su caparazón puesto, como una “tortuga ninja”; este es mi chico.
– Vale cariño; llamaré más tarde. Un beso. Os quiero.- Y apago el móvil, con el mismo sentimiento: de desconsuelo, y la misma sensación: de soledad, que me invade cada vez que cruzo unas palabras con él.
9.00 Llamo a “pequeño Ángel”…
– No se donde está Doyo. Yo estoy en la habitación, que me ha costado encontrarla “un huevo”, porque Doyo me ha mandado a buscar la bolsa de la ropa del bebé, y ahora no se que hacer con ella…
-Pues que vas a hacer criatura ¡dársela a tu hermano!
– Es que no se donde está… Espera… – Le escucho decir algo; está hablando con alguien…
– ya se la he dado a una enfermera ¡No sabia que hacer con la bolsa!
– ¿Pero Doyo donde está?
– No lo se. Desapareció por una puerta porque le llamaron, luego salió un momento y me dijo lo de la bolsa… ¡Y ahora que hago?
– ¡Torpes! pero mira que sois torpes los hombres. Pues que vas a hacer: ir – a- la- ha- bi-ta- ci – ón, – digo, remarcando las silabas como si estuviera hablando con alguien corto de entendederas – ¿O es que crees que después de parir a la cría se van a ir de marcha?
– No, si lo estaba pensando…
– ¡Marchando! pues les esperas allí, que seguro que aparecen. Un beso . Si hay novedades llámanos ¿Habéis cenado?
– Si, y Doyo me ha dicho muy “sutilmente”, que yo era el padrino de “Leyre”- noto en su voz una nota de alegría: está contento.
– Bueno cariño, llamarme en cuanto esté en el mundo la pequeña Leyre.
– hasta luego “mater”. Adiós.
Leyre. Es un nombre bonito, me gusta. Me da igual que lo hayan sacado del monasterio de san Salvador de Leire, o de Nuestra Señora de Leyre. En cualquier caso el nombre me resulta precioso. En todo momento y aunque no lo haya mencionado mi pensamiento está puesto en papalelo y el ángel de la guarda de la pequeña. Mi corazón confía en el bueno de Dios para que toque su alma con la fe y haga de ella un ser humano; una buena persona ¡Que sea persona Buen Dios! que sea persona…
¿Le has dado la mano papalelo? Se que estás ahí, junto a dulcinea. Se que Leyire te siente, y eso la hace feliz. Ahora que estás con ellas, se que todo irá bien… Sigo enfrascada en mis particulares “conversaciones divinas”, y suena el movil…: la voz de Dulcinea al otro lado…:
-Linda… Que ya está en este mundo Leyre. Ha llegado a las diez y cuarto de la noche…- no puedo evitar la carne de gallina en mi piel, ni que mi corazón se desborde de alegría, ni que mi alma de gracias al Dios de dioses, ni siquiera puedo evitar que con el pensamiento “le haga un cuco” a papalelo. Ella sigue hablando – Doyo ha cortado el cordón… Ha pesado tres doscientos…
– ¿A quien crees que se parece? – la interrumpo – me dice que a Sandra, pero más pequeña todavía… y yo me echo a reír, pensando que alguna tenia que salir “pequeña” como Nina.- ¿Y tú como estás? – le digo sabiendo ya la respuesta…
– Cansada, y temblando, de pronto me ha entrado frío…
– Ya hablaremos mañana. Un beso gordo. Estamos muy contentos. Os queremos.
Al rato suena el móvil, puedo jurar que esta vez no he sido yo la que lo ha puesto en funcionamiento: ha sido “pequeño Ángel”, que me pone con Doyo:
– ¡eeeehhhh! Ya está aquí la enana – escucho su voz, y siento que está feliz.
– Enhorabuena “Doyito”. Ya hemos aumentado la tribu de papalelo… solo sabes hacer niñas como él – le digo riendo. Estamos felices, muy felices…
– hasta mañana “mater”. Un beso para “pater”…
– Espera que te quiere decir algo…- le doy el móvil a Manolo, y mientras habla con él, le observo un brillo inusual en esos ojos cansados de tanto ordenador, que indican lo feliz y orgulloso que esta de cada uno de sus hijos… y le miro y pienso como hubiera sido la vida sin él, y como no me gusta la idea, la sacudo con presteza de mi cabeza, colocando en su lugar otra que me gusta más, y era pensar en todo lo bueno que me había dado la vida.

En Ceuta 19 / 05 / 07

  5 Responses to “Creced y multiplicaos…”

  1. Te juro que me he emocionado y todo.
    Una ha pasado también por esos momentos y sabe lo que se pasa, eso sí, aparentando siempre calma.
    😉

  2. Señora Gudea, sería mucho pedirle que por favor y por todas las brujas que hay en su casa, pusiera los comentarios de las fotos de arriba para abajo y no viceversa?
    Ande, pruebe usted, mujé.

  3. Señora varech, sé muy bién que con estas historias familiares, usted se identifica totalmente:es usted una MADRAZA, y una ABUELA de las de antes:con solera, lo de "creced y multiplicaos" le va también al pelo je, je, je…:-) Y en cuanto a escribir el pie de foto como dios manda…no se….:-S Bueno…."escatergori" se admite el pie de foto, para mí del revés":-( aunque no se si me acordare, seguramente se me irá la olla y me olvidaré , pero ya se que estará usted para recordarmelo¡si lo sabré yo! señorita Rotenmeyer:}¡ja, ja, ja!
    un besote

  4. Si, la frase: "Todo va a salir bien", tranquiliza mucho a todo el mundo…menos a la que está pariendo…ja…ja…
    La niñas de rojo, monísimas…creo que le van a salir, por poner un símil de los suyos, como dos "cohetes superconstellation"…
    Bueno, ya veo que tu casa, tiene más movimiento que el Aeropuerto de Barajas, …
    Bueno, creo que a ti te gusta…el movimiento.
    Un saludo para ti y toda tu prole…

  5. "Como dos cohetes superconstellations";-D ¡Muy bueno! pero espero que a esos dos cohetes los manejen sus papis, que yo ya he lanzado al aire a los míos Je, je, je. Y si señora Malanga:necesito ese movimiento, pero también hago mia esa frase de: te desesperas cuando no están, pero ¡que paz cuando se van! UN RATITO SOLO ¡que regresen corriendo!que me hacen mucha falta ¡masoca que es una!;-)
    Abrazotes.
    Nina Gaviota

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