Ago 312011
 

Y tras un desayuno de lo más tradicional...

Nos subimos al coche de philipe y Chichen", una mezcla genial de: Francés con taiwanesa... estupenda

 

Y llegamos a un lugar de cuento de hadas:El Palacio de Verano en donde Chiang Kai Check recibia a los jefes de Estado y embajadores......

Un lugar tan bello....

 

Que te parece...

 

irreal...

 

El recuerdo de esa visita me acompañará siempre...

 

Ángel y Chichen.su nombre no suena así, pero una nunca llegó a pronunciarlo correctamente así que disculpame "Chichen! si alguna vez esto cae en tus manos...

 

 

Una pincelada del artesonado...

 

Y seguimos nuestro camino hasta llegar al pueblo de la cerámica...

 

Hacia un calor sofocante y a Chichen se le ocurrió obsequiarnos con una bebida infalible para calmar la sed y el calor...

 

¡Ay! que cosa más mala, aquel liquido de "pepinocalabazasandiacalabacín ¡una bomba segura para un coma diabético! ¡¡¡UUUUFFF!!!

 

 

Pero que bién lo pasamos...

 

Y que lujo para nuestros oidos escuchar a esa pequeña tocar el violín...

 

Fue un dia para llevarlo siempre en la memoria. Un dia estupendo con una pareja encantadora formada por una taiwanesa y un francés :Philipe, y Chichen -disculpame “Chichen” por no pronunciar , y menos escribir correctamente tu nombre, pero supongo que te harás cargo-,que tras un desayuno de lo más tradicional, en un barrio muy “de verdad”, a base de leche de soja caliente…uuummmm…y una especie de tortilla francesa nadando literalmente en aceite…emprendimos la marcha hasta llegar a Nanlou At Nan Yuán,un lugar que por mucho que quiera describirlo no me siento capaz, ya que la luz, el colorido del paisaje, el ambiente, y un no se que, que habitaba aquel rincón de la tierra, me es impoible conseguir que podaís imaginarlo…: Era un palacio milenario en donde Chang kai Shek recibía a todos los hombres  y mujeres relevantes del mundo mundial.Lo cierto es que no me habría importado en absoluto perderme para toda la vida en alguno de sus muchos rincones…No me habría importado, y eso solo se comprende cuando lo ves en vivo y en directo, cuando aspiras el perfume de las flores, escuchas el canto de los pájaros, admiras las charcas con sus nenúfares, y el majestuoso paso sobre el agua de los  cisnes negros…Es un lugar en donde te das cuantea, más aun si cave, que la mano del Creador ha tenido mucho que ver en ese lugar.Un par de horas más o menos estuvimos dando vueltas, a mi parecía que me habían dado cuerda porque volaba por aquí y por allá ¡Una pluma! me sentia como una pluma mecida por el viento entre tantas cosas guapas y bellas, hasta que me trincaron metiendome en el coche en contra de mi voluntad¡lo juro! emprendiendo el camino hacia el pueblo de la cerámica,es una lástima que no recuerde su nombre,en donde Chichen amablemente nos invitó a una bebida muy popular entre los taiwaneses para calmar la sed, y paliar en algo el calor. La compró en un pequeño puesto ambulante en el que había colgada una extraña fruta conque recordaba a una calabaza, pepino, calabacín, y sandia¡la imaginación a gusto del consumidor!Su sabor era empalagoso a más no poder; vamos una bomba de relogeria para un diabético por la concentración de azucar que tenía. Yo no podía con ella; bueno en realidad ni mi consorte, ni mi retoño, ni yo, podiamos con ella, pero como no había papeleras, porque en taiwán las papeleras brillan por su ausencia ya que lo reciclan todo,pues…no hubo más remedio que beberselo. Por cierto que la presentación era muy curiosa ya que te la sirven en una bolsa transparente de plástico con una cañita para sorberla…Fue toda una experiencia mezclada con una buena dosis de humor ante la situación de no saber como tragarnos el mejunje en cuestión al no encontrar ni una papelera para poder deshacernos del refresquito en cuestión.
Al final del dia, y tras comer en un restaurante en el que el bocata de chorizo , la sangria y la paella eran algo de ciencia ficción, regresamos a sus calles en donde nos encontramos con una chiquilla a la que la gente había hecho un corro, para escuchar la música que salía de su violín:todo un regalo para “nuestras orejas”.
Por mucho tiempo que pase, y por los años que me queden por vivir, guardaré en mi cerebro y en un pliegue del corazón, aquel dia que empezó en Nanlou at nan Yuán y acabó en un pueblecito famoso por su cerámica y del que curiosamente nos trajimos un candil de larga cadena, que hoy preside un rincón del salón de mi hogar,en el que el maestro del hierro forjó un enigmático murciélago que yo confundí con una golondrina cuando me empeñé en comprarlo…Ni un pedacito de cerámica nos llevamos de allí, solo ese curioso candil, que tanto me atrajo desde el primer momento en que lo vi.


 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>