Enganchada al avellano

Y he soñado que una nube enganchada al avellano se ha bebido los sueños que aun no he soñado…


Déjame que te cuente lo que he soñado: con los sueños buenos, una rama del árbol del avellano acaricia el cristal de la ventana que deja pasar la luna, si tiene a bien, hasta la almohada de mis deseos.

Con los malos sueños, golpea sin importarle si ese cristal tiene fuerza para aguantar el embate…

Y tengo sueño.
Sueño, sueño.
Sueño soñado.
Sueño adormilado como un angora junto al fuego

en su rincón.
Y tengo un sueño.
Sueño, sueño.
Sueño soñado,
como una nube a la salida del sol.
Y tengo un sueño.
!Tú!

Y los buenos sueños,
y los malos sueños,

y una nube enganchada al árbol del avellano.

Dónde puedes encontrar mis libros…

La Sombra del Egombe Egombe

Un viaje a la enigmática África de la que no podrás salir

La Escribidora (los relatos dormidos)

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