Leyenda chaga del Árbol de la Historia

El árbol de la Historia

“Un día muchos subieron al árbol y llamaron a sus compañeros diciéndoles que estaban en un mundo anterior…”

Una historia chaga cuenta que una muchacha un día salió con sus amigos a recoger hierba. Vio un lugar donde crecía de manera muy abundante, pero cuando puso su pie allí se hundió en seguida en el barro. Sus amigos intentaron sujetarle con sus manos pero ella continuaba hundiéndose más profundamente en el barro hasta que desapareció completamente. Sus amigas fueron a decírselo a los padres y estos pidieron ayuda a los vecinos y todos fueron al cenagal. Aquí un adivino aconsejó que se sacrificaran una vaca y una oveja. Cuando esto hicieron comenzaron a oír la voz de la muchacha, pero pasado un tiempo la voz fue oyéndose más lejana hasta que acabó por quedar callada. Más tarde, en el lugar en el que la muchacha se hundió comenzó a crecer un árbol que poco a poco llegó a tocar el cielo. El árbol servía de cobijo a los jóvenes que cuidaban el ganado cerca de él y cuando el sol calentaba se resguardaban bajo sus ramas. Un día dos muchachos subieron al árbol y llamaron a sus compañeros diciéndoles que estaban en un mundo anterior. Nunca más volvieron. Desde entonces, el árbol es conocido como el Árbol de la Historia.

Leyenda africana.

9 comentarios sobre “Leyenda chaga del Árbol de la Historia

  1. ¡Ja, ja, ja! y luego me dice a mi que si me he tomado la medicación ¡ja, ja, ja! señora Varech, que no son "chacas" que son "Chagas". Son un grupo etnico africano descendientes de los Bantus, je, je, je, y luego me dice a mi lo de la medicación. Que no tiene nada que ver con la cultura señora Varech, que austed lo que le pasa es que tiene que tirar a la basura esa señora tan del colorín que se dedica a comer bollitos durante los programas y a dar la espalda a la gente ¡al contenedor! que la tiene "mareá"
    ¡besote!

  2. Ah!!!!!!!!!!!!! De todas formas tampoco sabía lo que eran los chagas.
    Si es que sueño con que abre la bocaza que tiene y me traga enterita. Y por el lado de la boca que aún le sobra, sigue comiendo bollos. jajajajajaja……….
    Verá usted que le he quitado los emoticones, pero es que están fallando mucho. ¡A la basura también!

  3. Dejando a los pacíficos Chagas a un lado, le diré que esa relación morbosa que está viviendo usted con la señorita "panza bollos" no puede ser "ná güena", se empieza por una pesadilla, y se acaba por plantarse una en la cadena en cuestión y ¡a tirarla del moño! ¡Ja, ja, ja!
    abrazotes.

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