Mar 122011
 

Periodista Digital



Son un pueblo paciente con las desgracias, y lleno de voluntad para salir de ellas, con un civismo y una serenidad que ya quisiéramos muchos en los momentos de horror y en el tiempo de sufrimiento.Y digo “en los momentos”, porque el paso por la tierra de”Katsumoto el samurai”, del último tsunami no fue de visita larga, pero en cambio dejó un regusto de amargura y un dolor tan intenso en los corazones de los propios y ajenos que se tardará en olvidar ese devastador desastre de la naturaleza. Hoy entre tanta desgracia que he visto en las noticias de la T.V. me ha llamado la atención esa serenidad y civismo de los que hablaba.Los veías en las imágenes haciendo cola sin alborotos; sin exteriorizar el pánico. Sencillamente estaban allí esperando su turno para ser evacuados o reubicados. Guardando cola frente a las cabinas de teléfonos por no tener cobertura los móviles…. Claro que a golpe de terremoto ese pueblo ha ido aprendiendo a lidiar con las fuerzas de la naturaleza haciendo suyo eso de:”si no puedes contra el enemigo unete a él”. Y así lo hicieron desde el primer latigazo que recibieron. Aprendieron a vivir con ese temblor bajo sus pies preparando a las nuevas generaciones de nipones desde la infancia,y adaptando túneles y puentes conectados a las más de siete mil islas que conforman Japón,para esas visitas tan poco deseadas.Y adaptaron también los edificios antaño de un material flojo y liviano al “hormigón móvil” gracias a unos mecanismos harto complicados y caros que si ha mitigado en parte algo de la devastación, no ha podido solucionar el problema del todo. Ni podrá, porque en mi humilde entender a la fuerza de la naturaleza no se la puede doblegar. Ganaremos muchas batallas,pero jamás la venceremos. Es triste, es crudo, es desmoralizador, pero es cierto.Ellos lo saben bien y por ello no bajan la guardia. Ellos son un pueblo ejemplar del que debemos tomar nota a la hora de afrontar las adversidades.

Aquí dejo este granito de arena.


  4 Responses to “Pray for Japan”

  1. ¿Estaré viva mañana?…se pregunta, una mujer desde Japón…estaremos vivos mañana?…que grandes reflexiones se hacen al borde de la muerte…la amenaza nuclear era solo una posibilidad improbable?…ahi la tenemos, nos lo avisaron, pero, una vez más, no hicimos caso. El asunto nos compete, no es solo de los japoneses.

  2. ¿Tiene la solución señora Malanga? ¡Que estupendo seria poder escucharla! ¡Que estupendo! Pero mientras tanto…Ya le comenté en su blog que estoy hecha un verdadero lio…
    Un abrazo.

    Nina Gaviota

  3. Estoy segura, que hay muchas soluciones posibles y los que la promovieron empiezan a dar marcha atrás…todo se resuelve cuando los costes de los errores son infininitamente mayores que los beneficios…sentarse y esperar,lo que no era posible, lo será…Un abrazo

  4. Dios la escuche señora Malanga!
    Un beso grande.

    Nina Gaviota

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>