Mar 012011
 

¡Eres un encanto!


Y en esa terracita viendo pasar la gente con esas “Chicas de Oro”…

Es un espacio pequeño…pero tiene encanto.

“La cafetería de Quique” es pequeña, pero tiene duende. No se si será por esa muchacha de ojos claros,y mirada dulce que en ella está siempre al pie del cañón. Yo nunca la he visto enfadada, aunque seguro que lo habrá estado en más de una ocasión, es lo que tiene el estar cara al público y más en hostelería. Ella se llama Rosa y está llena de ilusiones, como debe ser. Ella te atiende con amabilidad, y es el colmo de la santa paciencia, porque lo ha demostrado y lo demuestra cada día con “mis chicas de oro” que son como un terremoto pero a cámara lenta obviamente por la edad. Cuando llega el veranito y en esta bella ciudad los baretos y cafeterías, que hay cantidad, sacan sus mesas y sillas al solecito de la mañana,la cafetería de Quique es una más ¡Y que bien se está en esa terraza! ¡Y Madre de Dios! que fatal el reloj que hay justo al lado enganchado a un “palitroque” de metal, porque una llega y aunque en el pensamiento está eso de; saludar, besar y volar…¡ja! te sientas junto a ellas con la promesa de “un cafelito rápido” y marchando a hacer todo lo que tienes que hacer…pero¡no! se te pasa el tiempo en esa cafetería entre esas “chicas de oro”, el gentío que viene y que va, y la atención de Rosa que yo creo debería Quique comprarle un monopatín ¡ja, ja, ja!
¡Pero que bien se está! en esa cafeteria en invierno en ese espacio chiquito y en verano ,en esa terraza encantadora viendo pasar la gente.
¡Pero que bien! que suerte que estés tú en ella Rosa.
Un beso.
Gudea de Lagash


 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>