Dic 142009
 

¡Te tengo más miedo que a un tornado! Que le estarás contando que me mira con cara de, cuanto menos “,preocupao” ¡miedo me das! Gitano.
¡Dios! ¿Y este que hace aquí? ¡El que faltaba “palduro”! Rafa hijo mío, menuda juerga que nos estamos corriendo los dos ¡ja, ja, ja!
El zumito que no nos falte ¡Gracias guapa!
No quería la foto, pero al final la convencí ¡has salido estupenda Rosa! pero suelta ya los bocatas que tenemos ¡hambreeeee!
Loló observa…¿En que estará pensando…

Es la hora del bocata de media mañana…Luego sabe que “hay menos pan” a la hora del ñamñam…
Y entrar en “el siglo que tu quieras”…


Solo tienes que cruzar la calle…

– Hola love ¿donde estás?
– Camino de la papeleria Olimpia ¿Y tú?
– Acabando de pintarme la pestaña… ¿nos vemos?
– En El Siglo, que me pilla cerca; es que tengo un mogollón de cosas que hacer…
– Vale; un beso.
Y no es cierto, se me han pegado las sabanas como casi todo los días, pero bueno,me lo puedo permitir, que para eso ya he pasado por las fases de llevadas de niños al cole y rollitos adolescentes, así que soy una “madreabuelamarchosa”, espécimen muy común en estos tiempos, a Dios gracias. A lo que voy que me estoy enrollando como una persiana veneciana. Pues eso, que pego un bote de la cama y me visto con la rapidez del mismisimo Correcaminos,que algo de eso tengo con tantas idas y venidas a “la Peni”, y mientras me cepillo los dientes con una mano, con la otra me pinto la pestaña, eso si, previas lentillas “colocás”, una en cada ojo, no si lo digo porque alguna que otra vez me he puesto dos en uno ¡palabrita del Niño Jesus! que no estoy mintiendo. ¡Plas! portazo, y a la calle. con toda la casa enpantaná, esa es otra, Y mientras camino repaso mi pack de subsistencia para andar por la selva urbana: el movil, las gafas, las toallitas de usar y tirar, una servidora es muy escrupulosa, y ¡las lentillas! sobre todo las lentillas. Pues andando y rapidito. Y camino, claro que camino, lo que me dejan,porque me voy encontrando a todo Dios, por la calle, y pienso que nos hemos puesto de acuerdo para ir por los mismos sitios, olvidando que Ceuta es una bombonera, y que logicamente nos tenemos que encontrar.
– ¡Hola! – muak, muak, y requetemuak, saludo; nos saludamos como si hiciera años que no nos vieramos-
– Hoooolaaa ¡Nos tomamos un café! es que he quedado con Manolo…
– ¡Donde te metes Correcaminos!
-llegué ayer y me voy mañana…
Y así hasta que consigo pasar la frontera que no es otra que el edificio Trujillo, por la fachada que da a la Marina ¡que paz! Y acelero el paso, y me salto el semaforo que está en rojo para los peatones, y estoy a punto de doblarme un tobillo al cruzar el portal de la oficina de reclutamiento, que menuda acera guapa hay ahí, y corro, bueno eso de correr…¡no corría ni de joven! pues vale, acelero más el paso, y alli lo veo, en la puerta esperandome.
-¡Muak! ¡ muak! Que guapa estás
– Anda y limpiate las gafas- le digo riendo.
En el local hace calor, y el ruido es de los bonitos, y el humo tambien, porque todo el mundo habla a la vez; hay gente, y pienso yo: “¿es que a todo el mundo le apetece el bocata y el cafelito de media mañana?”- Pues parece ser que si. En un extremo de la barra en herradura, Una muchacha de mirada pícara y sonrisa demedia luna, parlotea con un par de feminas sentadas en sendos taburetes, y sonrio al pensar en lo complicado que resultan para mi los dichosos taburetes de los baretos ¡es que no se puede ser paticorta! Nos ve y alza la mano a modo de saludo; es Loló la dueña del Bar.
Escaneo de Loló: afable, bonachona y si no me equivoco, cachonda cuando se rompe el hielo: ¡necesito un barco rompe hielos de esos que navegan por el Ártico! je, je, je… Me da en la nariz, que es un pedacito de pan cuando nadie la ve, y fuera de las horas de trabajo ¡Que te voy calando!
De las puertas abatibles de la pequeña cocina, supongo que es pequeña aunque no la he visto nunca, sale una muchacha delgada,que suerte;puede comprar en Zara je,je, je…, con el pelo muy corto y unas gafitas que le dan un aire como de “libro gordo de Petete”. De su cuello cuelga una cadena, que casualidad con dos piezas que forman parte de nuestras vidas: “las pintaderas canarias” y el escarabajo azul, símbolo de la renovación de la vida para los egipcios. Se acerca a nuestra mesa con unas tostadas de aceite y tomate, o para abreviar:”pá con tomaca”, y bocata de queso fresco con atún ¡yaaa! ¡Buenisimos! oiga; buenissiiiiimmoooosss, y sendos cafes con leche, que quemán un güevo, y veo como se lo bebe mi consorte tan pancho, y no comprendo como no se quema el gaznate: “debe tener la garganta de lata”- pienso. Rosa nos mira, porque se llama Rosa, o mejor digo:nos observa, con una mezcla de curiosidad y estrañeza, seguramente porque no se le han cruzado en el camino una pareja tan peculiar como nosotros ¿me equivoco? je, je, je,¡si es que soy bruja! no que juego con ventaja que esto nos lo han dicho mogollón de veces: ¿como despues de tantos años juntos seguís teniendo tantas cosas de que hablar? ¡que juego con ventaja!
Escaneo de Rosa: cauta y muy reservada con la gente que no conoce o conoce a medias:haces bien. Y amiga fiel, si no se la dan con queso. Si consigues que te mire a los ojos unos segunditos, cosa harto dificil, puedes leer muchas cosa en ellos…
– Cuando quieras, gitana, nos tomamos un café…- yo dándole a la tecla, y mi amigo Rafa ante el panel de los interruptores para apagar los focos que alumbran la pista, que ya han sido apagados, je, je,je…
– mañana…
– Donde…
– En El Siglo, que le pilla cerca a mi consorte…
– Hasta mañana gitana , y ya sabes, que como me toque la lotería…
– ¡Le van a dar por saco al Helipuerto!- le digo riendo- Un beso a las niñas
– De tu parte…
¡Pero que casualidad! que conocía a Loló de toda la vida ¡Si es que esta Ceuta es una bombonera! Y aquí nos conocemos todos ¿ u no? Porque yo aún hay gente que me saluda por la calle y no se quien es ¡que vergüenza! si es que no se me puede sacar de casa; bueno si: para tomarme un café.
Solo tienes que cruzar la calle y entrar en “El Siglo” que tú quieras: Verás que es como entrar un poco en “La Colmena” de Don Camilo: Mil modos de vivir, mil historias de vidas que escuchar; mil pasados que imaginar… Cada una de esas vidas, resultan únicas para sus dueñ@s, y relamente es así, porque solo se tiene una vida, y una forma de ver la vida, y unos sentimientos, y una forma de sentir…
Solo tienes que cruzar la calle, y entrar en “El Siglo” que tú quieras…


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