Ago 252010
 

Mía es la prudencia de los siglos.
Tengo la clave de los misterios de la vida
Arrojo mis semillas en terreno fértil
Y las nutro con constancia y decisión
Mis miradas son fijas, inalterable mi mirada.
Firme, inexorable y profunda
Avanzo con marcha constante y sostenida.
Debajo tengo, sólida, la tierra.
SOY LA SERPIENTE

De la China milenaria

Y hubo un tiempo en que las gentes vivían inmersas en encarnizadas luchas, por plantar su estandarte en algún lugar del planeta de la luna solitaria; desde que el mundo era mundo así sucedía. Matanza tras matanza, y hoy estoy contigo y mañana contra ti. Sin importar lo que un día juré en nombre de mi Dios y de tu dios; o el pacto de sangre que hiciera, bajo la mudez de esa luna solitaria, y a la luz de las hogueras protectoras en torno a las yurtas del campamento. Y en ese tiempo también hubo gente que luchó, y acabó empapando la tierra con su sangre, por defender los valores en que creía, y a los que amaba. Y los hubo que dieron la vida por salvaguardar los códices que con tanto afán, y sacrificando los ojos hasta la ceguera total, iluminaron con colores sacados de la cantera de la naturaleza, las hojas que sembraron de letras que con la magia de la sabiduría fueron formando palabras encadenadas y con sentido; con un significado tan contundente, y tan hartas de verdad, que a muchos les pareció un arma peligrosa, si caía entre las manos de alguien con afán de saber más.Y pasó lo que tenía que pasar, y lo que sucedió fue que se formo una caza del saber, para luego acabar con esa sapiencia en las mil y una hogueras, que en unos y otros rincones de la tierra ardieron en aras de la ignorancia. Y todo esto ocurrió a pesar de los esfuerzos que esos locos del saber emplearon en salvaguardar lo que el hombre inteligente dejó escrito a golpe de pluma, tintero y papel. Pero lo grave no es lo que en ese tiempo tan lejano sucedió; lo terrible es que poco ha cambiado desde entonces, ese sacrificio atroz de aquellos que guardan la sabiduría. Tantos atropellos, en nombre de la ignorancia, se han cometido y se cometen que no sería capaz en este momento de enumerar; tan solo me viene a la mente, la aberración de esa quema de libros que durante el reinado de tinieblas de ese monstruo, maestro en la estrategia de la guerra, al que no le importó ni la vida humana ni el saber que encerraban esos cofres de papel, cuyo único pecado cometido fue :no ser “arios”¿Que paso con Chukri? Olvidado, secuestrado, prohibido ese libro de su vida en esa tierra que le vio nacer por ocultar la cruda verdad de su existencia, en beneficio de esa doble moral tan arraigada en” esa manera de ser”de su tierra natal ¿que está ocurriendo con Salman Rushide, y esa caza de brujas de sus “versos Satánicos”
Y… en este tiempo en que vivimos, las gentes viven inmersas…

Soy la serpiente, portadora del don de la sabiduría…
Mía es la prudencia de los siglos…
Tengo la clave de los misterios de la vida…

De la China milenaria.


  2 Responses to “Soy la Serpiente”

  1. ¿Realmente somos Homo Sapiens? Es curioso como se repite una y otra vez en la historia el mismo tema.¿Porque dejamos de ser nosotros mismos cuando se piensa en masa? ¿Porqué se pueden justificar las mayores atrocidades injustificables en beneficio de una masa? Lo tengo claro, somos Homos Brutus.
    Besote cabreado (contigo no Gudeita).

  2. No se enfade usted, que luego le va a doler el estómago.je, je, je…

    Abrazo de paz.

    Gudeita

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