Ago 222011
 

Tú......Yo.......¡Y que se pare el mundo!

 

 

 

Y sus ojos del color de la miel....

 

 

 

Y solo tenía trece años.....

 

 

Me ha venido a la memoria aquel 19 de septiembre de 1971… Cuando llegué, lo primero que vi fueron sus ojos color miel, iluminados por la rara esencia de la plena felicidad, algo dificil de alcanzar si no se tiene el alma dispuesta, y el corazón en la palma de la mano como muestra de ofrenda a la persona que te importa, tal y como hacían los jefes de las antiguas tribus africanas de la tierra donde nací: ellos ofrecían un “huevo de pato”que venía a significar algo así como: eres bienvenido, puedes cruzar el umbral de mi hogar. Ahora que te marchas toma el huevo en señal de respeto y fidelidad… a falta de un “huevo de pato”, él me ofrecío su mano a la que he estado aferrada durante 38 años, y espero estar unos cuantos más, si El que manda sobre todas las cosas así lo permite.He llegado a la conclusión de que cuando nací, al filo de la media noche,salí con el alma tintada por la indeleble marca de un tampón que decía: solo para aquel que lleve un “huevo de pato”, o en su defecto, “el corazón en la palma de la mano”: no ha habido “huevo de pato” pero si,”mucho corazón”.
Me ha venido a la memoria aquel 19 de septiembre, yo solo tenía dieciocho años, “de los de ayer”…
Me ha venido a la memoría, aquel 16 de septiembre cuando apenas contaba trece años y mis ojos se encontraron con los suyos…color miel.
¿Que cual es el secreto? ¡La comunicación! habla, rie, llora, grita, chilla…todo vale, pero no permitas que el silencio se adueñe de los dos. Antes de que eso ocurra, mejor ofrécele la mano con un “huevo de pato”, o ya sabes…en su defecto:¡EL CORAZÓN!