Ago 272011
 

 

A pesar del viejo sapo, una no necesitaba la pastilleja para atraer a mi viejo enemigo:el sueño.

 

 

Nunca me decidí a usar el enorme yacuzzi del cuarto de baño; seguramente por el desagúe que era del tamaño de una pelota de tenis...¡Me daba repelús!

 

 

Junto a la cama la ventana por la que "el ladrido de la rana" se colaba en la noche...

 

 

Bueno pertenece..."perteneció" porque la pobre hace ya un ratito largo que murió...

 

 

el hotel más lujoso y caro de todo Taiwán: "El Gran Hotel". Pertenece a la mujer de Chiang Kai sehk

 

 

El Taipei 101 al fondo...

 

 

Cualquier lugar es bueno para dejar una oración

Saliendo de la ciudad...

De regreso al Spá.

En pleno centro, de Taipei, como vereís la gente anónima puede expresar lo que quiera, para eso está esa plataforma en mitad de la calle. Me habría gustado contaros que es lo que el señor en cuestión denunciaba, pero es que hablaba en mandarín, de todos modos no debía ser un cuento de hadas porque estaba muy cabreado.

 

Me dejó muda. Se encontraba en el escaparate de un céntrica calle...Y no lo entiendo porque taiwán es un país que nada tiene que ver con la represión de la mujer.

Y otro...

En la cafetería junto a un cuadro pintado por el autor de los animalitos que “chorimangué”
Una cafetería encantadora y muy original, pues estaba llena de pequeños juguetes de madera, que el dueño hacía. Muchos estaban en la venta… Debo confesar que cometí un “robo”… no lo pude resistir, y de los que tenía por las mesas para entretener a la clientela, me llevé un cerdito diminuto y un pollo más diminuto aún… no creo que los eche en falta, pues los había a montones, y bueno, fue mi pequeña venganza por el café MALISIMO que nos sirvió ¡Lo sientoooooo!

Dos, de los cinco hombres de mi vida...

¡¡¡Horror! que pintas...

Este músico ciego nos regaló su música, de notas tristes y de calado hondo...

Desde la estación del metro una vista muy querida...

A lo largo de la dura pendiente hacia el Lotus Spá,el ensordecedor chirrido de las chicharras y el concierto discordante de la comunidad incontable de ranas que habitaban las charcas de los jardines de la moderna biblioteca, ubicada junto a las aguas termales del rio que atravesaba nuestro distrito,hacia casi imposible mantener una conversación. Así que caminamos sin a penas hablar hasta llegar al pequeño muro del templo japonés iluminado por un par de viejas farolas y la luna llena.Allí la chachara de los incómodos vecinos de la biblioteca se perdia en la lejania dejando paso a un mundo de silencio, solo roto por el murmullo del rio que nunca dejó de acompañarnos a lo largo de nuestro camino………………..

……………………………..

A- Ese perro no me deja dormir con tanto ladrido; debe ser muy viejo porque ladra como cansado…
– Si tu lo dices… – le digo espatarrándome al limite en la enorme cama del hotel –, viejo si es, pero no es un perro…
– ¿?¿?¿?
– es un sapo, que debe tener más años que Matusalén, y vive en la charca del hotel…
– ¡Un sapo? Y tú como lo sabes…
– Porque lo he visto, mañana te lo enseño… Un beso y buenas noches love – le digo deslizándome por la cama hasta llegar a él.
– Hasta mañana, si Dios quiere, y el” sapoperro” nos deja dormir-dijo con sorna.
A la luz de la luna, que se colaba por un hueco entre las cortinas, vislumbre su sonrisa; una sonrisa de benevolencia marcada por la hora de la madrugada como diciendo:”no tengo ganas de discutir ahora el animal en cuestión; mañana será otro dia…
Y al dia siguiente ,efectivamente, fue otro dia…
Sentados en el pequeño templete del hotel, al lado de la charca, esperando a que nuestro buen amigo “Domingo”nos bajara en el microbús, hasta Xin Beitou el distrito en donde nuestro hijo tiene su “jaula”:
Ponte ahí y remueve el agua …
-¡¡¡¡crooooaaaaa! ¡aaaa!!!!
-¡Ja, ja, ja!
Su cara era todo un poema en el momento en que apareció “Domingo”al ver al enorme sapo saltar con patas de plomo a la rocalla.
– ¿Tú conocer sapo gefe? -nos cuesta entender lo que dice una barbaridad, así que aquí os he dejado mi `particular traducción- sapo muchos años -quiere decir”viejo”- glita comopelo…
-¿?¿¿?¿?¿?¿?¿
-¡Lástima de apuesta! Tú como santo Tomás: si no mete el dedo en la llaga…Si a ti no te pega un bocado la rana…¡Ja, ja, ja!¡hombres!-exclamo con aire de triunfo, mirando la cara de asombro de mi consorte.
Ya sabeis: si alguna vez os dejais caer por el Lotus Spá situado en el distrito de Xin Beitou allá en Taipei y los ladridos que se cuelan por la ventana no os dejan dormir pensar que el dueño no es un perro,si no un viejo sapo enorme y pesado que salta a la rocalla con la misma  agilidad de un hipopotáma…

Ago 252011
 

Pasada la curva, nos encontramos a este señor entre sus tomates y rosales. Ahora que tanta falta hace la concienciación de lo importante que es cuidar

 

como esta moderna biblioteca,hay unas cuantas en taipei para uso y disfrute de universitarios y del público en general. Merece la pena visitarla.

 

Ya en el interior

 

…….Como tantas otras noches no paramos a un taxi. Preferimos caminar dando un paseo ladera arriba, hasta el hotel, que realmente no estaba tan lejos del apartamento; es un bello recorrido que merece la pena hacer, admirando la vegetación, mientras inspiras profundamente para llenar los pulmones de aire limpio con olor a tierra mojada. Se quedó a un lado el museo Etnográfico, custodiado por una guardia de simpáticos enanos de madera, con los que tuve el honor de compartir una foto , y sin salirnos del camino bajamos, siempre lo hacíamos cuando subíamos andando hasta el hotel, unas escaleras para admirar desde esa perspectiva la biblioteca: un moderno y diáfano edificio en el que, como en una “granja de hormigas”, podías ver a las personas buceando entre libros. Y allí, desde un suelo de madera y apoyados en la baranda de un río de aguas termales, estuvimos no se cuanto tiempo, enganchados a la mágica visión que las nubes de vapor dibujaban en la noche a la luz ambarina de las farolas, y a la seducción de las caprichosas siluetas, distorsionadas por el vaho, que a lo largo de los márgenes veíamos; formas en las que mi “exacerbada” imaginación quería entrever espíritus del bien y del mal, pero que no eran otra cosa que “pobres mortales” con el agua hasta la rodilla, buscando alivio para sus maltrechos huesos. Un mar de nenúfares, y unos peces de colores, junto al ruido casi ensordecedor de ranas y cigarras, completaban la escena. Con la sensación, al menos yo, de salir de un cuadro continuamos, paso a paso, dejando a tras los cuatro o cinco hoteles de la zona con sus luces y música navideña, en pleno junio, subiendo la cuesta hasta divisar entre los árboles el pequeño templo japonés derruido, tiempo atrás, por un terremoto; el santuario nos daba la bienvenida indicándonos que el Spá estaba cerca, y que solo quedaba pasar un pequeño hotel, y doblar peligrosamente a la derecha en donde la curva de la carretera se estrechaba hasta e punto de que solo cabía un vehículo.
– Hazme una foto con la bruja
La comienzo de la curva una pequeña bruja tradicional, de las de escoba y barbilla puntiaguda, vigilaba al caminante desde la columna en la que había sido colocada. Cosa entraña en esas latitudes puesto, que sepamos, en su cultura, si existen las brujas, no creo que las materialicen con gorro, verruga y escoba…
– Good night… – la fina vocecita de la recepcionista me hizo sonreír recordando el comentario del cerdito, sobre la voz de “camionera”, que ponen cuando creen que nadie las oye…
– Good night…- respondo yo con el mismo timbre de voz, recogiendo la llave de nuestra habitación.

…………. – Ángel ¿has visitado la biblioteca y la parte del río, que hay yendo para el hotel?
– no me he dado cuenta de que por allí haya una biblioteca…; la zona del río si, y es guapa…
– ¡Hombre, pues me alegro que hayas visto algo!
– Mater, que lo tengo al lado…
– Si, pero la biblioteca no la has visto…
– Vale, cuando tenga un momento iré…
– Y de los enanos que hay en la acera del museo Etnográfico?
– A esos si los he visto, porque me recuerdan a ti…
– Sabía que me ibas a decir eso je, je, je…