Ene 042016
 

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En la Glorieta de la Golondrina zul, los adolescentes con granos y las feromonas a ritmo de reguetón, se fumaban un pitillo entre mordisco de bocata y trago de “Coca light”. El otoño acababa de llegar sin prisas por desnudar a los árboles de sus hojas porque el calor del verano no acababa de marcharse… Entre esa marea de adolescentes,el somberito de paja de Doña Hermelinda, se habría paso como un Moises caminando entre dos aguas. Era pequeña y regordeta como una ciruela pruna de clase extra. De cara redonda, nariz pequeña y labios acostumbrados al movimiento inquieto de su dueña, que pasaban el tiempo saboreando pudin de aire, o sopa de viento.
Doña Hermelinda no se encontraba bien. No erea un secreto que se le iban borrando las ideas y despertando las pájaras, que desde hacía algún tiempo anidarón al calor de las neuronas dormidas. Por eso desayunaba dos veces y la tercera se quedaba en puertas porque Arnoldo, el colombiano que hacía el café como nadie en El Grano de Café, la disuadia con la práctica que da el tener que lidiar a diario, con el borracho de turno:
– No. Más no. No hay más desayunos Doña Hermelinda ¡No ve usted que ya ha desayunado dos veses! ¡Ay mi madre! Ese asucar lo debe tener a puntito de explotar. Ande vayase pá su casa ¡vamos,vamos! Marchese ya mujer que aún tiene que haser el arros con conejo pá su marido…
Y Doña Hermelinda se le queda mirando con esos ojitos chicos y redondos que el buen Dios le dió hacía ya, la friolera de ochenta primaveras.
– Pues ahora que lo dices, aún tengo que ir a la canicería de Perico a por el conejo…
Y Doña Hermelinda se pierde en divagaciones mientras Arnoldo, se mueve a ritmo de cafetera y a golpe de carajillos.
Y Doña Hermelinda echa un vistazo al reloj,parado en las diez y media desde el tiempo del olvido.
Y Doña Hermelinda sale de El Grano de Café al toque de las cuatro,en el reloj de la iglesia,de la glorieta de La Golondrina Azul.
Y en la glorieta de la Golondrina Azul no quedan adolescentes,ni granos, ni feromonas. Tan solo Doña Hermelinda con su sombrero.
!Mañana será otro dia!

 

Abr 162012
 

En  una calle cualquiera el cubo de la basura, y unas cajas de cartón, y una bolsa “Mercadona”volando de aquí “pa ya”, y un gato en el callejón maullando a la media luna.Una cucaracha corre queriendo salvar su vida de la bota que la aplasta sin darse cuenta si quiera,porque el dueño no va fino,se ha tomado un par de copas,y otras las llevaba puestas.Un charco,un perro husmeando esquina,y una dueña con correa tirando del animal. Pasa un coche,pasan dos.Una bicicleta a oscuras,una puta y un señor muy señor, muy caballero que le dice sube y ¿cuanto?.
Y un gato en el callejón.
Un niño llora en el cuarto,y una sirena sonando al fondo del callejón.
Y otra cucaracha y un ratón,no con cola de león,que se pierde por el canalón vacío que recorre la pared del Bingo del callejón.
Y un gato en el callejón.
Del piso de la frutera se cuela por la ventana la pelea cotidiana con su hombre…un cabo de la legión muy cuadrado y arrojado,de valor “ya no supuesto”,por haberlo demostrado en más de una ocasión.Mañana será otro día.Mañana abrirá el negocio orgullosa,sonriente,con mirada luminosa por esa pelea dura y esa noche de amor: ¡Masoca que es la frutera! ¡Que se le va a hacer! Para gustos los colores…a mi no me mires.NO:¡me gustan las mariposas!…las alas de mariposa…
Y un gato en el callejón.
Y un borracho saliendo del bar de copas,y una maruja de mandil desgastado,cruza la calle a golpe de zapatilla lustrosas de tanta mugre,de tanto tiempo,de poca agua,de gel fantasma,camino del callejón.Y un sin techo que rebusca en la basura espera a que la maruja deje su bolsa y se marche para seguir rebuscando,mientras un gato en el callejón maulla a un tajo de melón que se parece a la luna,piensa el pobre. mientras escucha a sus tripas rugir como los ratones con cabeza de león.
Y un gato en el callejón.
Las cuatro,las cinco y las seis de la mañana.La noche se fue a dormir arrastrada por la luna con el disfraz de melón.No hay nadie en el callejón,solo un gato y sus bigotes, una cucaracha inerte,y un ratón con la cola de león durmiendo en el canalón.
Y un gato en el callejón.