Jul 222012
 

Hoy he estado cosiendo ¡ja,ja,ja! NO sé coser un botón.El viento de levante arrancó de mi dedo el dedal tan pulido de “usarlo nada”.-me permito esta licencia de machacar la gramática -Ha volado el dedal que fue a parar al plato de la maceta que cuida un jazmín temprano.Como decía,hoy he estado cosiendo un botón a un pantalón ¡Ja,ja,ja! soy la reina de “los culos de pollo”,como dicen en el pueblo de mi santa abuela, que ya no está entre nosotros,a los nudos,bultos y rebultos que se forman en un botón mal cosido.Y lo hice tras varios intentos de enhebrar una aguja puñetera,pues la muy ladina era de puerta estrecha ¡Me ha costado”un huevo de pato”!Si, Un huevo de pato y dos castañas pilongas conseguir que el hilo pasara por donde tenía que pasar,para luego comprobar la racanería de mi acción pues lo dejé más bien corto ¡Hasta la coronilla acabé de esa labor tan…”propia de mi sexo” ¿Quien sería el retrógrado que se inventó la frasecita? ¡en fin! todo un numerito para hacer un estupendo “culo de pollo” digno de aquellas monjas de mi adolescencia,que no dudaban en colocarme el CERO más hermoso en “labores”,bien merecido por cierto si nos paramos a mirar aquellos “pañitos” tan primorosos que presentaban mis compañeras de clase,aunque más de una tiraba de las expertas manos de su madre,o de su abuela,cosa que para mí era harto difícil pues “la Bella Sara” era Cum Laude las artes sociales como por ejemplo “darle a la baraja” o ser el centro de la reunión con aquella sonrisa bella que a tod@s encandilaba.Así que por herencia y por falta de aptitudes una le tiene la mayor de las animadversiones al costurero ¡Ja,ja,ja! Asi que ya sabeis que si quereis perder a esta amiga solo teneis que regalarle un costurero ¡Ja,ja,ja!
Yo confieso que he pecado:
Hoy he estado asesinando a un pantalón de verano,y no se coser un botón.
mea culpa,mea culpa.

Ago 122011
 

 

El botón de tu camisa. Hoy me he quedado mirando el botón de tu camisa; de esa camisa de rayas turquesas, blancas y añiles. ¡Ay, ay, ay! el botón de tu camisa tan pequeño, tan redondo, tan coqueto y juguetón como el lunar que “ronea” al principio del sendero, de ese hueco de tu pecho. El botón de tu camisa que amenaza con librarse del ojal que lo atenaza, que lo oprime; que le ha colgado el marrón de ser siempre el carcelero de ese nacer de tu pecho; de ese canalillo estrecho que me tiene fascinado. ¡Y tanto! que me falta voluntad para ordenar a mis ojos que miren a la palmera, al perro del quiosquero, al tío de la “tele” que entrevista a la maruja, al que barre y le joroba, que le tiren justo al lado los envoltorios de chicle y un sin fin de cosas más; al niño con la toalla, a la muchacha morena de los pantalones cortos, y los ojos de gacela apunto de aparear…Y tanto que me falta voluntad para controlar mis labios que se mueren por besarte cuando te veo pasar; cuando paso yo y te veo, sentada en esa terraza con un café en una mano y la otra ,carcelera, luchando por aferrar al ojal ese botón con ansias de libertad. ¡Maldito ojal! ¡Dichosa mano! que no deja que mis ojos naveguen por el canal, ni permite que mis labios alunicen en esa  luna de abril que “ronea”al principio del sendero, de ese hueco de tu pecho.
Hoy me he quedado mirando no al botón de tu camisa; de esa camisa de rayas turquesas, blancas y añiles. Hoy me he quedado mirando ese canal de mis sueños tan soñado; tan parte de mis sueños más velados, y he querido tirarme por el abismo y morirme en tu canal…
Hoy el ojal dejó de ser carcelero y el botón alcanzó su libertad.
Hoy yo sigo prisionero de ese lunar, del sendero…de ese hueco de tu pecho…de esa camisa de rayas turquesas, blancas, y añiles que doblan mi voluntad.
Y ese “roneo”…
Y ese lunar..
Y ese ojal y ese botón…
Y ese tirarme al abismo y morirme en tu canal…