May 132016
 

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Que sorpresa…

Qué sorpresa verte hoy. Encontrarte a la salida del café. Tú entrabas y yo salía. Qué sorpresa…que bien te ha sentado el tiempo,que ha pasado de puntillas por tu piel. Te has cortado la melena y has pintado la mirada con un toque de añil del anochecer.
Sigues fiel a tu perfume de violetas y al rouge con sabor a fresa, que tan loco me volvía…
Qué sorpresa verte hoy y encontrarte a la salida del café, aunque yo fuera una sombra para ti…

Ene 042016
 

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En la Glorieta de la Golondrina zul, los adolescentes con granos y las feromonas a ritmo de reguetón, se fumaban un pitillo entre mordisco de bocata y trago de “Coca light”. El otoño acababa de llegar sin prisas por desnudar a los árboles de sus hojas porque el calor del verano no estaba por la labor de marcharse… Entre esa marea de adolescentes, el somberito de paja de Doña Hermelinda se habría paso como un Moises caminando entre dos aguas. Era pequeña y regordeta como una ciruela pruna de clase extra. De cara redonda, nariz chiquita y labios acostumbrados al movimiento inquieto de su dueña, que pasaban el tiempo saboreando pudin de aire, o sopa de viento.
Doña Hermelinda no se encontraba bien. No erea un secreto que se le iban borrando las ideas y despertando las pájaras, que desde hacía algún tiempo anidarón al calor de las neuronas dormidas. Por eso desayunaba dos veces y la tercera se quedaba en puertas porque Arnoldo, el colombiano que hacía el café como nadie en El Grano de Café, la disuadia con la práctica que da el tener que lidiar a diario, con el borracho de turno:
– No. Más no. No hay más desayunos Doña Hermelinda ¡No ve usted que ya ha desayunado dos veses! ¡Ay mi madre! Ese asucar lo debe tener a puntito de explotar. Ande vayase pá su casa ¡Vamos,vamos!, marchese ya mujer que aún tiene que haser el arrós con conejo pá su marido…
Y Doña Hermelinda se le queda mirando con esos ojitos chicos y redondos, que el buen Dios le dió hacía ya la friolera de ochenta primaveras.
– Pues ahora que lo dices, aún tengo que ir a la canicería de Perico a por el conejo…
Y Doña Hermelinda se pierde en divagaciones mientras Arnoldo, se mueve a ritmo de cafetera y a golpe de carajillos.
Y Doña Hermelinda echa un vistazo al reloj parado en las diez y media desde el tiempo del olvido…
Y Doña Hermelinda sale de El Grano de Café al toque de las cuatro, en el reloj de la iglesia de la glorieta de La Golondrina Azul.
Y en la glorieta de la Golondrina Azul no quedan adolescentes, ni granos, ni feromonas. Tan solo Doña Hermelinda con su sombrero.
!Mañana será otro dia!

 

Dic 062014
 

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Pues…estoy pensando que tras una mañana ventosa de Harley me he comido un pedazo de trozo,de cacho de pizza de “no te menees”,y llevo toda la tarde pensando en mi Mario de mis entretelas, el nutricionista que intenta llevarme por el camino de la vida sana,y cuerpo sin lorzas. Solo de pensar que el miércoles he de responder ante su presencia, y bajo la presión de una báscula chivata y despiadada,me pongo tan nerviosa como una de esas damiselas del XVIII. ¡Asco de metabolismo! Un@s se inflan a tocinillos de cielo y tan panchos,mientras que otr@s nos pasmos la vida entre bocado y bocado a” la fruta de la tristeza”;que no es otra que la socorrida manzana, por eso de que cuando le dices a tu mentor dietético”tengo hambre”,él te contesta…!pues comete una manzana!.Cómete una manzana y  la piña en lata. Bébete dos litros de H2O ,o a ser posible cuatro por eso de eliminar y no te olvides de andar a paso ligero cuatro,cinco u ocho kilómetros todos los dias ¡ja! al final con tanto líquido y entre tanta caminata, un@ tiene que ir parando en un bareto y otro “pá eliminar”,con el consiguiente contratiempo de ir encendiendo y apagando el runmeter del iPhone, conforme  vas entrando en “los pipisrooms” de todos los baretos habidos y por haber en el itinerario,y como no está nada bien hacer uso de los susodichos sin consumir, pues te vas inflando a cortados con lo que haces “de la torta un pan”,porque además de “hacerte pipi”,te quedas toda las noches sin dormir ,como los buhos.¡Asco de metebolismo!

Jul 082014
 

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El café de Don Herminio  tiene dos puertas, tal vez para dejar escapar los malos rollos y atrapar los buenos y mejores. Entrar en él es sumergirse en un microcosmos variopinto en donde personas anónimas de vidas grises y aburridas, se transforman en personajes buñuelianos gracias a la magía del local que, como en una coctelera, entremezcla las debilidades humanas con lo mejor de cada ser que conforman ese pequeño mundo gobernado por el bueno de Don Herminio; un hombre afable al que le gusta disfrutar de la amena charla y los platillos de mil sabores, que la abnegada Doña Adelaida cocina con amor y mal humor, de tanto guiso y fogón. Es un encanto doña Adelaida, con su pizca de ironía en la conversación, y ese estilo con el que ha nacido y que no se lo apagan ni las zapatillas cómodas, ni el sempiterno uniforme de “oido cocina”. La miro y pienso que está fuera de lugar; que se ha escapado del “Masterchef” o de “Pesadilla en la Cocina y que en algún momento entrará por una de las puertas, la de los buenos rollos, Chicote o cualquier otro chef de altos vuelos para devolverla a los platós de cocina de la televisión.
El café de Don Herminio tiene dos puertas, tal vez para dejar escapar los amores alocados, de tintes adolescentes y sarasados por los que bebe los vientos Sebastián, un hombre de buen leer, simpático y verborreico hasta la saciedad. Le gustan tiernos como el cordero lechal. Una aprendió a leerlo en sus ojos, a fuerza de mirar al corderillo con ojos de merengón. Sebastián ¡Ay Sebastián! que complicada es la vida: te quieren sin tu querer… lo quieres sin él saber…
Tiene el café de Don Herminio un pequeño rincón ocupado por Don Gil un hombre más bien machista del que cuenta la leyenda que a la hora de comer le servía Doña Rosa, su mujer, a toque de campanilla. ¡Quien lo diría Don Gil! tan sumiso y entregado a esa tragaperras de corazón de cristal y alma de falsa moneda… Y a su lado Don Julian maldiciendo su destino con la mirada perdida y media sonrisa triste. Tal vez sueñe Don Julian con volar al Himalaya, o navegar por los rápidos de río Manso, allá por la Patagonia, o danzar con los bantúes… ¿En que piensa? ¿Con quien sueña Don Julián? quizá con Doña Clotilde que sentada junto a él, mira aburrida la vida que gira a su alrededor añorando aquellas tardes de cama con Don Julián. ¡Ay Doña Clotilde! Cloti para Don Julián. Ay Cloti, Cloti como las mata callando. Entrando por una puerta de las dos del café de Don Herminio, Alfredo, un camarero gracioso al que no le gusta el agua si no tiene graduación, pide “tres medias de tomate” y Don Herminio, a fuerza del dia a dia, lo traduce en “una y media de tostadas con tomate”. Las cinco y media en el reloj de la iglesia, de la ciudad de provincias de Don Herminio. Anda dormido el café sin las almas que lo habitan; es pronto aún para dejar el sillón y el rollo televisión. Miro a mi alrededor, y en un extremo con la gorrilla calada, un hombrecillo merienda una fuente de habas frescas, recien cogidas del huerto y un vaso de vino tinto sin sifón. Don Pernambuco le puso su santa madre, porque el hombre que la amó una noche de pasión, venía de Caruaru. Con sus ojos de ratón bajo las cejas pobladas mira sin ver una de las dos puertas; la de los buenos rollos mientras saborea el vino y da cuenta de las habas. Don Pernambuco tiene un colchón de billetes, dice él, y yo le creo. Don Pernambuco tiene sus años y no se cuantos pero son muchos. Don Pernambuco tiene su gracia cuando me mira guiñando un ojo…
Ha entrado por una puerta Doña Isabel, la de los buenos y malos rollos, con su nieta pequeña, rubia y tan pizpireta que me recuerda a la muñeca que vi una tarde en el bazar de Don Filiberto. Tan tiesecita, tan vestidita, tan peinadita y tan parlanchina, así es la pequeña nieta de Doña Isbel, una mujer que tuvo que ser de rasga y rompe, de rompe y rasga en sus buenos tiempos pues aún lo es, con esa falda, con esa forma, estilo y manera de aposentarse en el taburete del buen café de puertas abiertas a los sentidos y sentimientos; a las sonrisas, a los pesares, de cada alma que habita en él.
Y van pasando una tras otra, como las hojas del calendario las almas buenas, las generosas, las agarradas, las que no pagan y las que si, y Don Herminio, el de la buena leche, el de las mil historias, el buen amigo, sigue en la barra de su café, que huele a gloria con los aromas de la cocina de Doña Adelaida.
Y él sueña con su café
Y ella sueña con salir de él alguna vez…
Y los demás sueñan… vaya usted a saber con qué
Y pasan las almas…
Y en el café de Don Herminio se abren las puertas, las de los buenos y malos rollos…
¡Y a mi! ese café me enamora…

 

Feb 132013
 

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Cómo la luna llena,
cómo la media luna.
Cómo me gustan tus ojos que acunan la luna llena,
la media luna.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo le gusta a mi mano
llenar su hueco con tus dos lunas.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo le gusta a mis dedos
saltar despacio por ese cráter casi perfecto,
como es tu ombligo.
Y digo casi, porque esa peca que duerme al lado
lo hace imperfecto
¡Quien fuera peca!
Quien fuera borde…
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo la luna bella de tu sonrisa;
polvo de luna.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo el color de luna que hay en tu boca,
¡Quien fuera miga!
quien fuera gota de agua o café,
que corretea por la vaguada que hay en tus lábios
hasta perderse dentro de ti.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo la luna clara de primavera
de tus mejillas.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Como la luna hermosa del contoneo de tus caderas.
Cómo la luna llena,
la media luna.
Cómo el reflejo;
rayo de luna,
hilo de plata
cuerdas de arpa que roza el mar.
Dedos de sal…
Luna lunera cascabelera,
debajo de la cama tienes la cena.
Quisiera ser tan alta como la luna,
para ver como tiemblan tus dos palomas.
Cómo la luna llena.
La media luna.
la luna plena,
la luna bella,
color de luna…
Peca…
Cráter…
Miga…
Hilo de seda…
Claro de luna.
Luna de coral;
como dice la princesa:
para hacerse un prendedor
con un verso, una perla, una pluma y una flor.
Luna menguante,
luna creciente.
Las dos caras de la luna,
y en un cuerno de la luna…
¡Como la luna!

 

 

 

 

Nov 132012
 

Es una tarde de lluvia como la de ayer y la de anteayer. Una lluvia mansa,como de regadera;de esa que dan vida a las plantas,y pone perdidos los cristales que hace dos días limpiastes. La misma que sosiega el alma y adormece los sentidos. La que te aburre hasta la saciedad y te hace ir  a visitar la nevera más de lo que quisieras. La que te hace recordar que”hoy es un buen día” para ordenar el trastero,el armario,los cajones del estudio;el rincón de los aperos de limpieza;  para echar una partida de canasta,de chinchón o de julepe.La que te invita a la siesta  de “pijama y orinal”.La que te incita a darte un buen revolcón entre sábanas y edredón
Es una tarde de lluvia.Hoy ha empezado a hacer frío,me lo ha dicho el barómetro de mi nariz que se pone como un churro sin sus largos de chocolate caliente. Como esos restos de sopa esperando desde anoche en la encimera. Como la babosa que no lleva cascarón, y corre por mi buzón: No lo he puesto por rimar,es que la he visto esta mañana cuando recogía el pan.
La babosa en el buzón,
La mala hierba en la acera,
Una maceta en el suelo.Se ha roto;tal vez el viento esta noche…Si es que ha hecho viento…
Las farolas de la calle aún no se han despertado.
No hay un alma…en esa calle ¡No! ¡Perdón! que veo a un perro,tirando de la correa,paseando ,paseando a su señor.
No hay loro en el palomar,ni manguera saltarina regando las azucenas;ni comida en el jardín.
Hoy hace frío.Me lo ha dicho el agua de la botella,que no ha estado en la nevera, corriendo por mi garganta. La ropa del tendedero…el gres de la habitación…el cristal de la ventana y los pies en los calcetines que no entran en calor.
Tengo los dedos helados de tanto darle a la tecla ¡Quien me mandaría a mi perderme entre las orquídeas ¡Quien me mandaría a mi!
Y es una tarde de lluvia;de lluvia de regadera,que le da vida a las plantas y a los sentidos amor.
Que se mete en mis oidos cuando te acuestas conmigo.
Que resbala en los cristales de la habitación amor.
Y es una tarde de lluvia ¡Vamos a jugar amor! sin pijama…
¡Hace calor! Lo siento en el corazón y en todo mi cuerpo amor…
Ven. Hoy es un día de lluvia;vamos a jugar amor…
¿Bajo y me hago un café?

Oct 042012
 

En una hoja de papel,unas letras,un trazo, otro,y otro. En una hoja de papel.
Suena el móvil no eres tú. Y una hoja de papel…En una hoja de papel.
Y un café caliente,y un cigarro muriendo en el cenicero.Y el recuerdo de tu voz metiéndose en mis sentidos.
Y una hoja de papel hecha un barquito velero  navega por el mantel, de cuadros caldero y crema, de una mesa en el café confidente de mis cosas;testigo de tu silencio.
Y te espero,aunque sé que no vendrás a la cita del café.Y mis manos hartas ya de retener las caricias que han guardado para ti,se entretienen dibujando garabatos en la hoja de papel.
Me dijiste:- Yo te quiero como no he querido a otra.
Yo te dije :- Me conformo conque no quieras a otra.
Y una hoja de papel.
Y echo un vistazo al reloj por el que no pasa el tiempo. Y la lluvia en el cristal,en la acera,en la calzada…y en el anorak de un niño con chupete y en carrito.
Y una hoja de papel…Garabateo tu nombre remarcando letra a letra,en un comienzo sin final.
Y me dice el camarero:-¿Quieres otro?
Y respondo: -Si,por favor,otro café, y…
-Ya sé…ya sé: y otra hoja de papel…- se apresura a responder.
Y en un reloj dan las diez,y ya sé que no vendrás.Ya son las diez.
-¿Cuanto te debo?
-Déjalo.Hoy invita la casa…y a esas hojas de papel-dice aireando el blog para las comandas, sin las hojas de papel.
Y una hoja de papel…
Y te espero,y no vendrás…
Yo te quiero…
Me conformo con…
Y te espero…
Y una hoja de papel…
Y el blog para las comandas…
¡Y una gallina de bosque subida en el limonar!

Sep 262012
 

 

 

Entre sábanas blancas,colchones imposibles y almohadas de piedra,han transcurrido algunos días de esta vida mía, que acompañaba a su vida sin poder hacer absolutamente nada por  sacarla a flote. Desde mi sillón,fiel compañero de fatigas, de lágrimas y risas,lo veía inmerso en sus pensamientos,triste y apático pero sin perder un ápice de esa luz enamorada que siempre le acompañó.
Entre historias de angustia tan parecida a la mía.
Entre largos pasillos mudos y fríos…
El corto paseo al sol.
Un banco y un hibiscus amarillo.
Y el hibiscus rojo de aquel mostrador de la “C-33″aprisionado en un zapato de barro, cuando él lo que quería era crecer en libertad…
Y aquel tempranero café de máquina…
Y aquellos compañeros de infortunio dejando huella…
Y aquel Corán prestado…
Y aquel San judas bajo la almohada
Y aquella habitación 309…
Y aquel reencuentro con un amigo de la universidad,dos puertas al final del pasillo…A pesar de los pesares ¡Que bueno que me reconocieras! Que bueno,a pesar de tanto tiempo…
Y entre batas blancas,manos de ángel,profesionalidad, y mucho amor por su trabajo,transcurrían mi vida y la suya,que es la mía.
Y entre todo@s esos seres HUMANOS conocí a Mariola, y a su libro de poemas, a golpe de manzanillas y algún que otro zumo de piña aderezados con una pizca de alegría y otro tanto de dulzura.
Y entre batas blancas…manos de ángel…en la : C-33-3

Mariola y su libro de poemas.Mariola…

LA HOJA DE MATEMÁTICAS

Cuantos pensamientos
en una mente… atormentada
Dos que discuten sin cesar
y yo callada.
Indiferente ante sus palabras,
mientras miro incansablemente una hoja de matemáticas;
miles de  número que entre si batallan.
Pocas letras salpicadas,
ajenas,y en una esquina
se abstraen.
¡Que mundo de fantasía!
Hablan y hablan
Y yo callada.
Indiferente ante sus palabras,
mientras miro incansablemente
¡Una hoja de matamáticas!

Mariola Serrano Vergara 22/02/84

TAN SENSIBLE¿QUIEN LO DIRÍA?

Por ti me descubro
¿Quien lo diría?
Mil lágrimas de mis ojos escapan
y en mi, aparece una sensación
de ahogo e impotencia
que me domina por ti,
pero no ante ti.
…Que lejana queda mi promesa…
Me siento después de tan largo tiempo humana.
Y he llorado
yo; que no sabía.

Mariola Serrano Vergara 28/10/84

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Feb 292012
 

Y no se me ocurre nada…Y el loro en el aguacate.
Y es que me olvido de ti…
Y la  camisa en la rama, colgando del limonero, tendida al sol.
Y no se me ocurre nada…
Y un caballito volando,y una chicharra en el tronco del árbol del abanico,escondida entre el bambú.
Y es que me olvido de tí…
Y una mariposa azul mariposeando entre el macizo de hortensias.
Y no se me ocurre nada…
Y el botijo abandonado en un escalón del porche,y una lagartija escúalida refugiandose tras él.
Y es que me olvido de tí…
Y una mariquita chica corriendo por la colina de tu rodilla.
Y no se me ocurre nada…no se…
Y una hormiga despistada perdiendose entre tu pelo.
Y es que me olvido de ti.Siempre me olvido de ti.
Y el nido en el palomar,y el gato ronroneando entre las matas de perejil.
Y no se me ocurre nada…tal vez después…
Y un pitillo entre tus labios,y un mechero entre las manos,y un sorbete de limón con un toque de Cointreau…
Y es que me olvido de tí ¿Por qué me olvido de tí?
Y las notas de un bolero perdiendose en la mañana, y el aroma del café “graffiteando” en el aire.
Y no se me ocurre nada…Y no se…no me viene nada…
Y tu tobillo cercado por esa cadena fina.
Y es que me olvido de tí…ya ves…me olvido de tí.
Y ese ombligo perforado por una bola de plata del tamaño de un garbanzo mantecoso y de textura suave.
Y ese culo respingón
Y ese bajar la vista y el pensamiento por tus caderas.
Y ese triangulo perfecto y diminuto…
Y ese antojo con la forma de una fresa en un lado de tu espalda.
Y tu nuca con aroma de violetas.
Y el pequeño cataclismo de una manguera olvidada entre las losas del patio.
Y una lombríz que corre como puede,y lo que puede,a esconderse en el parterre.
Y el mirón y la maruja…
Y el niño en monopatín…
Y…y…y…
Y no se me ocurre nada…
Y es que me olvido de tí…
Y es que no tengo palabras,ni pensamientos,ni ideas…
Y no se me ocurre nada.
Y es que me olvido de tí.
Y una sonrisa en tus labios
Y un acariciar tu piel.
Ay que ver, que no se me ocurre nada.
Y un beso con sabor a nicotina y sorbete de limón, con el  toque de Cointreau.
Y un abrazo,y un palpitar.
Y un no perder el control,por ese maldito beso.
¡Mira tú! que no puedo estar sin tí.