Sep 062015
 

los tres cerditos pequeños

Te parí con calcetines, una madrugada de junio, cuando el verano llamaba a la puerta. Apenas tenía diecinueve años, de los de entonces y lo cierto es que nadie me echaba más de quince.
Fuiste un niño muy deseado, como tus hermanos.
Te horneé con alma, vida y corazón.
Me costó parirte y mucho ¡Pero valió la pena!
Entre risas y lágrimas, te sostuve como pude cuando te colocarón sobre mi.
Creí perder el aliento cuando cortarón ese hilo de plata que unió, durante nueve meses, los latidos de tu corazón al mio.
De todo esto hace ya tanto tiempo…y sin embargo mi memoria lo recuerda como si fuera ayer. Lo mismo me sucede con la venida de tus hermanos. Como si fuera ayer…
Alguien me dijo una vez,que las madres debemos romper el hilo de plata de ese cordón umbilcal, con los hijos porque así se sufre menos a la hora en que decidan volar del nido. Seguramente llevaba razón pero una lo ha intentado más de una vez y no ha podido. Te recuerdo pequeño, rubio y regordete, con la misma sonrisa que ahora conservas.Eras un niño bueno. Siempre fuiste un niño bueno.Un nene bueno, callado y tímido al que le encantaban los cochecitos de Matchbok y los huevos Kinder…Parece que te estoy viendo aferrado a la verja de hierro de la guarderia para vernos llegar. Los demás niños lloraban, pero tu no, quizá porque sabías que no te ibamos a fallar.
El lazo gordiano de esta familia sin duda eres tú, por ese apego, que tienes tan fuerte a los tuyos. Siempre estás pendiente de donde estamos y como nos encontramos. Sin ir más lejos hace un par de horas llamaste diciendo “estoy pasando revista”. Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio, y todos estabamos en su sitio. Unos en el cine, otros de shopping, otros en casa y el más pequeño en un hotel, a miles de kilómetros del hogar…
No se si eres feliz, espero que si. La felicidad es camaleónica, y puede llegar a encontrarse en los lugares más peregrinos, en los momentos más absurdos y en los estados de ánimo más desequilibrados.
No sé si eres feliz, aunque mirandote a los ojos ¡apostaria que si!
Y te parí con calcetines…
Y eres el primero, de mis hijos tan queridos…
Y el nudo gordino,
y ese hilo de plata que nunca llego a romper con ninguno de los tres…
Y mi hijo tan querido…
Y aquel doce de junio del setenta y dos…
Y aquella madrugada,
en esa fría sala de hospital…
Te parí con caletnes,
y aún peinaba coletas.
Un beso Chicho.
Mater

Feb 162014
 

DSC00346Los recuerdos son recuerdos,nada más. Recuerdos buenos, recuerdos malos que prefieres olvidar… Recuerdos de infancia y de adolescencia, con sus juegos de niños y las ganas de saber, de experimentar;de ir más allá.
Recuerdos dulces de un ayer con calcetines, de una mirada furtiva, de una sonrisa sincera, de unos besos de algodón.
Recuerdos buenos, recuerdos malos de un tiempo sin inocencia, pues se perdió en el camino de la vida, con tanto baile de sentimientos; con tanto “si pero no”.
Recuerdos de un ayer no muy lejano, de un hoy, de ahora, de este momento…
Un platillo. Una baqueta en el aire, la otra en el tambor grande. Un redoble, el zumbido del pedal al golpear en el bombo…Y la noche en mi ventana. Y la luz en las farolas. Y a la luna hoy le ha dado por dormir; ayer estuvo de marcha la cachonda. La vi desde mi ventana pintada como una puerta de amarillo… la luna llena.
Se han dormido las baquetas; no hay sonido.
Aún no ha salido la luna…
Y en el estante de enfrente un San Judas, unas fotos, una vela con aroma a una noche de pasión y una maceta de barro con un girasol de lata “made in Hong kong”, que está empeñado en vivir aún sabiendo, que no hay más mundo para él, que esa lata y ese estante. Ni más luz, que la luz de mi ventana y la que proyecta el flexo, que tengo junto al teclado.
Los recuerdos son recuerdos, nada más.
Hay recuerdos enlatados y recuerdos liberados…
Hay recuerdos que te llenan y otros que te dejan huec@.
Los recuerdos son el relleno del tiempo.
Y los recuerdos de ayer y los de hoy fundiendose en el mañana; tu mañana, mi mañana, su mañana…
Y el redoble y el zumbido del pedal al golpear en el bombo.
Y una baqueta en el aire amor.