Jul 292016
 

 

95cenicero

Con la carta de mi padre Ojos de Gato desde la isla de Annobón, aquí os dejo lo último  de El Sillón de los Relatos, hasta la próxima temporada.

¡Un besote,gente guapa!

carta 04 08 1956

 

 

Oct 242013
 

 

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5 – 10 – 1945

Querida Sarita:
Como ves te escribo aprovechando que baja el camión a esa, tal y como lo habíamos acordado. Con el mismo te mando unos aguacates que desde luego son peores de lo que me creía.
El viaje para esta lo hicimos muy bien. Paramos un rato en Niefang donde comimos en casa de Rodríguez. Todavía no nos habían serrado el ébano en Abascal, con lo cual lo del bar se retrasará un poco. Veremos a ver si ahora en este viaje nos lo suben.
No se te olvide mandarme la tela que compré y, sobre todo, se la das a Alejandro bien envuelta en papeles o lo que sea, ya que este la meterá debajo del asiento y cabe la llene de grasa o aceites, pues ya sabes lo marranísimos que son. Así mismo, dile a tu padre recoja o mande recoger, en el juzgado, el cheque que hablamos, o mejor dicho el que ha de suplantar al que Barri perdió.
Yo por esta bien. Sigo trabajando en todas las cosas que por aquí tenemos a medio hilván y también hago alguna cosa en tu mueble, si bien poco me queda hasta no tener el ébano que te digo anteriormente.
Contéstame con Alejandro y dime si ya se te quitó la fiebre.
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Ya me dirás si has vuelto a salir con Elena y su tormento y qué es lo que han dicho de mí con respecto a lo de la otra noche. No dudo de que me haya juzgado como a un fresco, en lo que quizá no se equivoquen. Nada más te diré por ahora, de forma que no te olvides de los encargos que te hago, sobre todo lo de la tela para que yo me haga un uniforme ñanga ñanga* en esta capital de Evinayong.
Recuerdos en tu casa y tú ya sabes que te quiero, y que “hago muy buena cabesa”* por cumplir con tus deseos. Como verás, por complacerte te escribo a mano.
Ángel

Ñanga ñanga*, en el dialecto fang: elegante, bonito

“Que hago muy buena cabesa”: expresión del negro guineano para dar a entender que es una persona seria y sensata.

Jun 012012
 

 

Amigo: sé que existes, pero ignoro tu nombre.
No lo he sabido nunca ni lo quiero saber.
Pero te llamo amigo para hablar de hombre a hombre,
Que es el único modo de hablar de una mujer.
Esa mujer es tuya, pero también es mía.
Si es más mía que tuya, lo saben ella y Dios.
Sólo sé que hoy me quiere como ayer te quería,
Aunque quizá mañana nos olvide a los dos.

Ya ves: ahora es de noche. Yo te llamo mi amigo;
Yo, que aprendí a estar solo para quererla más;
Y ella, en tu propia almohada, tal vez sueña conmigo;
Y tú, que no lo sabes, no la despertarás.

¡Qué importa lo que sueña! Déjala así, dormida.
Yo seré como un sueño sin mañana ni ayer.
Y ella irá de tu brazo para toda la vida,
Y abrirá las ventanas en el atardecer.

Quédate tú con ella. Yo seguiré el camino.
Ya es tarde, tengo prisa, y aún hay mucho que andar,
Y nunca rompo el vaso donde bebí un buen vino,
Ni siembro nada, nunca, cuando voy hacia el mar.

Y pasarán los años favorables o adversos,
Y nacerán las rosas que nacen porque sí;
Y acaso tú, algún día, leerás estos versos,
Sin saber que los hice por ella y para ti

  Jose Ángel Buesa

May 142011
 



La luz del flexo juega con las sombras de la habitación hoy vacía de ti, y del sonido que las teclas del ordenador esparcen por el aire al paso de esas” manos de oficina”tan parcas en caricias, tan doctas con los pactos y negocios… tan alejadas de mi.Las cortinas corridas; las persianas subidas y en la calle la luz de la farola de la esquina temblequea anunciando que aún le queda algo de vida.
Tu sillón conserva el hueco de tu cuerpo, y en el filo de la taza , aun sin recoger,los restos de la espuma del último café me hablan de unos labios que han besado. Me cuentan de unas manos que saben de ternura, me dicen de un aliento acariciando un cuello;de una lengua rozando el mapa inexplorado de otra piel.Busco en la papelera repleta de folios maquillados de números, de cuartillas tatuadas de letras, de sobres rasgados con urgencia. Busco un indicio, una señal. Algo que arroje una luz de quien es ella, como es. Busco, busco y busco en los cajones, entre las torres de libros que descansan en la mesa, por el suelo, en los estantes. Busco y rebusco con manos torpes, y con las prisas, empujo sin querer; dejo caer” la Túnica Azafrán” de Lobsang Rampa, que aquel verano del ochenta y nueve yo te regalé.Entre las hojas un sobre sin abrir lleva mi nombre escrito a mano, por tu mano que juega con los “rabos de las aes” sobre el caro papel con el membrete “Bufete de abogados tal y tal”.
He ocupado el hueco del sillón, y he pegado los labios al borde de la taza por ver si el contacto de la loza te devolvía a mi. Mis ojos se han posado en la farola, ahora sin vida, para luego volverse hacia la carta en donde “los rabos de las aes”,bailaban como colas de cometas al paso de las lágrimas rodando por mi piel:
Te he querido siempre y siempre te querré -me dicedes en la carta-. Mejor fue que creyeras que ya no me importabas a saber la verdad, de que he luchado mucho por la vida; por vivirla por ti. Ya ves que no he ganado la batalla. No llores por favor, aquí te dejo “el rabo de mis aes”,son solo para ti.
mejor fue que creyeras que ya no me importabas…
Y he luchado mucho por la vida, por vivirla por ti
ya ves que no he ganado la batalla…
Aquí te dejo “el rabo de mi aes”…
Al paso de las lágrimas…
Como colas de cometas…
El hueco del sillón…
verano del ochenta y nueve…
Al paso de esas “manos de oficina”, tan parcas en caricias…
“el rabo de tus aes”…