Jul 042012
 

A través del cristal de mi ventana veo,filtrada por la mosquitera ,la ropa tendida en la azotea del pequeño bloque de apartamentos de la esquina.Como cometas de colores jugando con las nubes, ondean al sol de esta tarde de verano calurosa,bochornosa,implacable de calor.Una sábana,un mantel,un par de bragas, de la abuela deben ser por su recato y tamaño, y una toalla playera con dibujos que no puedo definir.Un pájaro,dos pájaros,tres,cuatro cinco y seis,son los que he contado a través del cristal de mi ventana. Una mosca y dos, pegadas por fuera de la mosquitera. Me duelen los ojos de tanto forzar la vista;de tanto entrever las cosas tergiversadas,trastocadas,tan fuera de la realidad real. Y gira el ventilador.Un ventilador cansado de tanta vuelta, de tanta aspa de vida insulsa,de tanto soplo de aire caliente,de tanto cable y de tanto buscar un  hueco en la regleta con tanto enchufe.
Y al cristal de mi ventana vuelvo la vista y veo, tras ese fino enmallado, una bicicleta distorsionada llevando a un hombre con gorra y chanclas.un vecino en su jardín,y un coche de policía que se salta a la torera la señal de “no torcer a la derecha”.
Tengo sed pero me aguanto, me da pereza bajar las escaleras y llegar a la nevera,así que vuelvo a mirar a través del enmallado.Una bandera española en el balcón de un vecino,como un geranio plantada,es lo que acabo de ver:< ¡Que cosas! – pienso – tal vez hoy…mañana ,o en un par de días,la guarden en un cajón,o la cuelguen en Ebay ¡Somos así! Arrancadas de caballo,paradas de borriquillo>.
Y miro por la ventana a través del enmallado.
Y veo todo difuso porque estuve un rato largo observando sin ser vista,a través de una rejilla,y me ha venido a la mente esa mujer y ese burka que cuesta el sueldo de un mes ¡Hay que ser agradecida!: -le dice él.
Hay que ser agradecida aunque pese en mi cabeza como tres kilos de piedras,de esas con las que apedrean a las preñadas de otros.
Y hay que ser agradecida,una no ve bien…¡No importa!
Hay que ser agradecida ¡Pobre hombre! le ha costado un mes de sueldo…
Y a través del cristal de mi ventana,miro por el enmallado,y he visto una cosa y otra…y hablando de esto y lo otro, mi neurona me ha llevado a una triste realidad que nada tiene que ver con ropa ondeando al viento,ni con pájaros al vuelo,ni con el ventilador;si acaso con esas moscas presas en en el enmallado…
Y esta tarde de verano miro por el enmallado y me acuerdo de Sahar…
Y esta tarde de verano…

Mar 122012
 

Y un sapito y un delfin…

 

Ella es Sandra, “sapito”, la niña de la sonrisa de luna; la que le gusta jugar en brazos de su abuelo a juegos de niños .
Ella es Sandra,”sapito”, la nena de la mirada de ensueño; a la que le gusta que Nina le lea cuentos, aunque ella los lee mejor que Nina.
Ella es Sandra,”sapito”, la niña de pelo rubio que no le aguanta una pinza, ni un lazo ni una diadema.
Ella es Sandra,”sapito”, la nena, que lleva un paño jamonero por babero, aunque ya no tenga edad, cada vez que se sienta a la mesa de sus abuelos, por eso de que “no te manches que nos tenemos que ir”…
Ella es Sandra,”sapito”, la niña a la que le encanta pintar y sacar punta a los lápices hasta dejarlos enanos, tan enanos que ni a Pulgarcito, el del cuento, le servirían de algo…
Ella es Sandra,”sapito”, la nena a la que le pirran los güevos Kinder”,no se sabe si por el chocolate, o por el monigote que lleva dentro.
Ella es Sandra, “sapito”, la niña a la que le gusta el “arroz amarillo” y las lentejas de su abuela.
Ella es Sandra,”sapito”, a la que le gusta los jabones mágicos que Nina le compra y que forman burbujas de colores en sus manos de niña.
Ella es Sandra,”sapito”, a la que le gusta reir, saltar y brincar con su hermana pequeña Leire,” la Dinosaucer”.
Ella es Sandra,”sapito”, a la que le gusta un nene de su clase, que una mañana de cole, en mitad del recreo, le estampó un sonoro beso.
Ella es Sandra,”sapito”, a la que le gusta trastear en el estudio de Nina, porque hay mil cosas que ordenar y otras mil por descubrir.
Ella es Sandra,”sapito”, mi nena bella, la de los ojos de mar.
Ella es Sandra,”sapito”… la que enamoró a un delfín…
Mi niña Sandra…
Y un sapito y un delfín…

Un beso nena linda.

Nina

Ene 312012
 

 

 

Rula el Cuentacuentos, es su destino,deambulando por Oriente y Occidente,circundando la tierra con sus mares; rozando con la punta de los pies las dunas del desierto…Aupado en un cuerno de la luna acaricia con sus manos las estrellas…El Cuentacuentos, que es narrador, fabulista, fantasioso, y algo burlesco, le hace cucamonas a la vida y se para en el borde del abismo, en el linde de lo bueno y de lo malo, embaucando con embustes a la muerte.Exhausto el cuerpo,precisa un descanso en el sendero que llega hasta el pasado…Hoy necesita – piensa-, sentarse en un recodo del camino y ver pasar la vida por delante.Él necesita, no mirar hacia atrás sino al presente…Hoy el cuento no muestra hojas amarillas,ni olor a viejo, ni pátina del tiempo,pero espera que te quedes a su lado. Siéntate junto a él y mira hacía adelante…
De un salto, se ha sacudido el tiempo dormido y con el corazón en vilo, asoma la cabeza esperando ver algún ser vivo.Su mente llena de historias;las manos inquietas, prestas a bailar sobre el teclado,anhelan la atención de algún humano.Su alma enamorada de la vida grita al viento:
– ¿A donde vas amigo tan aprisa?¡para un momento!porque tengo que contarte lo que siento…porque tengo que ganarte con mi cuento… Escucha al Cuentacuentos que asomado al balcón de tu mirada,espera que no sean rechazadas las fábulas, leyendas y vivencias, que guardó para ti con impaciencia.
Párate amigo, y escucha al Cuentacuentos;escucha al Cuentacuentos…
A ti, que ahora duermes para soñar…
A ti, que ves pasar la vida desde tu caleidoscopio de colores…
A ti, indómito amigo que gustas de llamar al pan, pan, y al vino, vino…
A ti, poeta soñador; curioso amigo que quieres que destape el cofre de la magia por saber de Babieca, de hordas y demás…
A ti, amigo impaciente que esperas como un niño ilusionado que llegue el Cuentacuentos a tu hogar,te pido que le siembres el camino con dulces palomitas y “chuches” de algodón…Y a todos los tocados por la magia…Chiiiissssss… Si queréis escuchar:el Cuentacuentos os invita a soñar…
El Cuentacuentos no sabe medir el tiempo.De poco le sirve la clepsidra que custodia en su alforja.La guarda, tal vez, para captar los dorados reflejos del sol que recogen las gotas de lluvia en su carcel de color…La conserva, quizá como un niño, creyendo que en ella hallará reflejada tu imagen…O quizás porque sueña en que un día,verá tu sonrisa brillar en el basto cristal…
El Cuentacuentos no sabe medir el tiempo…
Se pregunta el Cuentacuentos:
¿Sigues ahí vida humana?
¿aún estás al otro lado de la valla en un rincón de aquel jardín?
¿sigues ahí?
Porque tengo que contarte… ya sabes…
Porque aspiro a que me escuches… si tú quieres…
Porque quiero que tu quieras escucharme…
Porque… porque…
¿Aún estás al otro lado de la valla?
Ruge el mar, baten las olas, y en su refugio del acantilado,allí en aquel paraje agreste y
escarpado, remembra un pasaje muy, muy lejano,de un buque, de la mar, del océano…de un mortal que huyendo del pasado,se afana en desechar de la memoria episodios de guerra y de revancha.Del mortal, en su talega conserva los recuerdos,de esos…de los que hieren por dentro,que una noche cruzando el océano lanzó a sus aguas negras y profundas creyendo el infeliz, el pobre humano,librarse de este modo de cadenas;de esas que axfisian el alma penitente…
Ese ser extraño y solitario que gusta de narrarte aquello que recoge por el mundo,te ruega que le escuches como siempre…Lo estoy viendo ¿No lo ves tú?Te está haciendo señales con la mano…Te llama por tu nombre… No, no es el viento ni tampoco el murmullo de la mar.Te estas equivocando, torpe humano.Vuelve la vista hacia el acantilado ¿Lo ves ya?Es el Cuentacuentos, no le hagas esperar.Te aguarda en su refugio,allí en aquel paraje agreste y escarpado, donde no suele llevar a los humanos…
¡Corre! ¡Vuela! Te espera el Cuentacuentos…
Toc, toc, toc… ¿Hay alguien en casa? El Cuentacuentos, llama a las puertas.Sabe que unas las encontrará cerradas, con el pestillo echado y el candado con tres vueltas de llave… Algunas, con la cancela entreabierta, no sin cierto recelo, le invitarán a entrar. No importa, el Cuentacuentos sabe esperar… Otras, las más, abrirán no solo las puertas sino también balcones y ventanas:
– Es necesario – piensan – que no se acabe la magia en mi hogar…
– Necesito – dicen – que no se apague el candil de la ilusión…
Y ahora dime… ¿Como tienes la puerta tú?No importa, el Cuentacuentos sabe esperar…
Está cansado.Tal vez vapuleado por el tiempo.Quizá por lo vivido que le pesa en el alma,y le embota la mente…El polvo del camino pegado a su atavío.La pie curtida y seca,denuncian esos surcos trazados por el sol,el frío del invierno, y el viento azotador.Sabe bien que no puede acomodarse.Entiende bien que es su destino rular por los caminos para ir dejando día a día, año tras año¡Toda una vida!lo que quiere contar, sin volver la vista a tras
Dime Cuentacuentos quien marco tu sino…Quien tornó la vida que debías tener,por andar los senderos,por subir las cañadas…por bajar las laderasy llegar hasta el mar…
Cuentacuentos dime:¿cambiar si pudieras, tu destino harías?
El cuentacuentos dice:
-No puedo trocarlo…llevo el polvo del camino pegado a mi atavío y la mente hechizada por todo lo que he visto,por todo lo vivido…Ven humano y camina a mi lado mientras te cuento todo lo soñado,y te relato todo ¿lo vivido?Ven y camina a mi lado…
De la talega de su memoria ha sacado el Cuentacuentos una de tantas historias: la ha salvado del olvido…
Viajando por el mundo. de ciudad en ciudad,de pueblo en pueblo, y de aldea en aldea. Confundido con el humo del hogar, zambullido en el agua de las fuentes, de los pozos, de los ríos, y del mar.Transportado por la brisa de la noche, y embarullado en aromas de jazmines y azahar. Encantado de narrarte lo que otros han vivido: El Cuentacuentos espera, como siempre, que le quieras escuchar…
Hoy la luna no asoma entré las nubes…Es una noche oscura;sin estrellas…El mar, extrañamente inmóville ha prohibido a las olas que acaricien la arena,y le ha pedido al viento que pase como brisa,como un niño descalzo…como una pluma de ángel…como un beso robado…Y el viento le pregunta:
¿Por qué estas hoy tan triste?
¿Por qué no ruges mar?
Y el mar va y le contesta:
Me falta el Cuentacuentos…
Hoy no se donde está…..
El Cuentacuentos se encuentra lejos allende la mar.Está buscando a un humano, en otro tiempo y lugar…
– Estas buscando en vano, Cuentacuentos ¿Lo sabes? – le grita el mar.
– Estoy buscando en vano.Lo sé… ya lo sé.Estoy buscando en vano…Lo sé…¡Hoy no quiero contar!
La cabeza apuntando al cielo y en sus ojos el reflejo de la luna enamorada. De esa luna amante, amiga, talismán adorado; paciente escuchadora de sus cuitas…Todo eso encierra para él esa luna enamorada…
Un leve soniquete acompaña al Cuentacuentos con cada movimiento de sus pies; con cada alzada de cabeza hacia la bella enamorada, por mirarla del derecho y del revés. De los cascabeles que ciñen sus tobillos y le adornan la punta de los pies, apenas queda alguno; se han quedado en el camino.Uno lo perdió, según contó, en un día de lluvia bajo los soportales de una plaza cualquiera, de un pueblo olvidado allende las montañas donde los pastos son más verdes, y las mariposas parecen que tienen pétalos de rosas y no alas. Se le cayó en un adoquín del gastado empedrado pisado a lo largo de los siglos por tal cantidad de vida, que no parece piedra sino raro y bello ópalo negro.Allí en una exigua oquedad quedó perdido, eso creyó, más el cascabeleo amigo le obligó a mirar atrás, algo inusual en él:
-Merece la pena- dijo al ver que un pequeño desvalido lo encontró-. Alegrará tus dias y tu vida cambiará, porque habrá alguien que te acogerá”.
Otro se soltó cuando brincaba entre las flexibles ramas de un retamal. La culpa fue de las flores; de esas flores amarillas que tanto le alegran la vista cuando sus ojos cansados por la fatiga necesitan cerrarse. Es entonces cuando ellas, las que adornan la retama, iluminan su mirada: -¡No importa! su música servirá de abono; es necesario que salpiquen las laderas y los bordes del sendero…
No mires a la luna enamorada, sigue contando Cuentacuentos; sigue contando… Déjala que se oculte un momento, o algo más de tiempo, tras la nube que ha venido a visitarla…
– No me gusta esa nube – dice frunciendo el ceño-,porque en ella he perdido más de uno de esos cascabeles que han formado parte de mi vida,cuando al soltar mi mano de uno de los cuernos de la luna enamorada he ido a caer en su blando y húmedo regazo ¿Me los ha devuelto? No. No me gusta esa nube, que al igual que escondió en su interior lo que le daba alegria a mi vida, también puede que un día se quede para siempre con mi luna.No me gusta esa nube…otro día te cuento…
-Adiós Cuentacuentos…
– No digas adiós obtuso humano. El adiós es el final: con el adiós no hay marcha a tras. Dí hasta que nos encontremos en los pueblos, en los campos, en los ríos, o en los mares. O di si quieres, hasta que los hados, los duendes, o los trasgos inquietos y traviesos, nos vuelvan a juntar, pero no digas adiós…
Se aleja el Cuentacuentos, y con él, la imagen de la luna enamorada que ahora duerme tras la nube ladrona y casquivana. Sin mirar atrás camina dando saltos por escuchar el sonido de los cascabeles que ciñen sus tobillos y le adornan la punta de los pies. Una mano en la talega, porque de su interior ha de sacar un par de ellos que ha quitado de esa nube casquivana.
Brinca el Cuentacuentos, mientras dirige sus pasos a la amiga retama.
– Dime ¿regresarás algún día?
La vista alzada porque algo ha llamado su atención. Es una nube.Una única nube pintada en el azul que toma forma de niño, de delfín o de león,según la meza el viento, o le de forma la imaginación…
– Que has de emprender una marcha, eso ya lo se…Pero dime Cuentacuentos ¿vas a volver? que buscas Cuentacuentos.¿ Volverás algún día?
– No lo se. – contesta con la vista perdida en el cielo dormido- Busco una estrella pequeña…y es tal su pequeñez, que nunca ha llamado la atención de los humanos.
– Pero tú la necesitas ¿no es cierto?
Es el hogar de mis ancestros…Hoy necesito de su luz y su calor…me hace falta algo de valor porque tengo que enfrentarme a Morta, a Décima y a Nona…Me hace falta valor ¡Mira !allí está mi estrella ¿la ves torpe humano?-El Cuentacuentos señala un punto en el cielo cuajado de luz-.¿La ves torpe humano?
-No…no se donde está…
– ¡Hombre necio!te lo advertí: es la estrella que ilumina el corazón, que calienta el alma, que templa la razón, y eso pobre humano…
– ¿Regresarás algún día Cuentacuentos?
– Ahora deja que me enfrente a mi batalla, después:no lo sé…

…………….

Buenas noches tristeza…hola y adiós…
Te alejo de mi vida,hoy te quiero ahuyentar…
¡Da media vuelta y vete! No te soporto más.
Deja que el navegante atraviese la mar.
Quiebra el hilo de la desolación,
que también has sabido anudar al alma del trotamundos;
al maltrecho corazón del Cuentacuentos..
Buenas noches tristeza…
hoy te digo: ¡Hola y adiós! ¡hoy voy a contar!
Toc,toc,toc ¿Hay alguienen casa?
¿Sigues ahí vida humana?
Porque tengo que contarter…ya sabes…
Porque quiero que tú quieras escucharme…
¡Corre¡ ! vuela! Te espera el Cuentacuentos.
No importa:
El Cuentacuentos sabe esperar…
Gudea de Lagash
Ene 062012
 

Querido Baltasar...

 

Frente a su hermana mayor tan tranquila,a sus cuatro años ella era un manojo de nervios;siempre era un manojo de nervios,pero esa noche lo era aún más.Delgada,pequeña y ojerosa su imaginación de niña no paraba ni un segundo.Había intentado portarse bien durante todo el año ¡por el Ángel de la Guarda que lo había intentado! pero  a ciencia cierta no sabía la nota final tras su extenuada voluntad por ser todo lo buena que los mayores pensaban que debía ser.Hizo mentalmente, y contando con los dedos de uñas roídas ,un balance del tiempo que había pasado desde la última vez que los camellos se comieron las patatas y se bebieron el cubo de agua…Sed tenían un rato, pero los Reyes en cambio, ni un polvorón tocaron,solo tomaron una copita de anís,y eso lo sabía de buena tinta porque ella misma había supervisado las copas para ver si “estaban mojadas por dentro”.Y es que su padre “Ojos de Gato” le había dicho que venían hartos de polvorones de todas las casas que visitaban en la noche,que eran todas en las que vivía un niño, y que por eso llegaba un momento en que ya no podían comer más, pero en cambio agradecían una copita de anís para entrar en calor,porque frío pasaban un rato largo con tanto volar por los aires con los camellos…Y ella cada vez que escuchaba esto pensaba que porque se empeñaban en montar todo ese jaleo en invierno,que vale que era porque en navidad había nacido el Niño Jesús  pero que, seguramente, si decidían venir en verano pues el Niño no se iba a molestar.Miró por encima del hombro de su padre hacía las luces de colores que brillaban al fondo del paseo como los envoltorios de las fruta escarchada de Aragón,mientras por las orejas enfundadas en un gorro de lana marrón con borlas color caramelo,se colaba el”A Belen Pastores” al ritmo de zambombas,guitarras,bandurrias y panderetas.Unos nervios mal frenados y un par de velones colgando bajo una nariz respingona y del color de un  tomate cherry,completaban el cuadro de la pequeña.
-¡Los ves! ¡Los ves Gelinda!-“Ojos de Gato” señalaba hacia las luces de colores precedidas por pajes y ayudantes de los reyes que tiraba de camellos cargados de paquetes envueltos en vistosos colores.La niña asentía tiesa como el palo de un de zambomba y la vista puesta en la caravana.
-¡Los veo! -dijo pegando un tirón al botón de la hombrera de la gabardina de su padre- ¡Los veo!-siguió gritando.
Se frotó los mocos a los que hacía rato les había dado un lametón a modo de pañuelo y con manos pegajosas aplaudió no sin antes volver la cara de su divertido padre hacia las carrozas de los Reyes.
-Baltasar;Baltasar es el tuyo.El rey negro Gelinda, porque como has nacido en Guinea,el tuyo debe ser el negro, y aunque digan que es el más pobre tú no te preocupes porque siempre tiene algo para los niños y las niñas que han sido buenos.
-¿Y por qué el Rey de mi hermana es Melchor? Ese es el más rico ¿no?- pregunta con el ceño fruncido.
-Pues…porque ella nació en Valencia y en Valencia no hay reyes negros como no sean de chocolate…
Una lluvia de caramelos cayó cerca de ellos.Los niños corrían como locos a recogerlos tropezando entre ellos y cayendo al suelo de la calzada,haciendo caso omiso al peligro que corrían al interponerse en el paso de los animales que seguían su camino cansados ya de tanto bulto como llevaban encima.De pronto creyó estar soñando,su padre la había alzado por los aires y el Rey Baltasar¡su Rey! la tenía ahora en brazos preguntándole que si había sido buena y que quería que le dejaran esa noche en casa.¡Su rey! Es que no daba crédito a lo que le estaba pasando ¡Jope!Si es que estaba con Baltasar.Sus ojos se cruzaron y a ella le pareció que Baltasar leía su pensamiento,y se sintió incómoda ¿Se habría enterado de aquella tarde que Juanín y ella jugaron a médicos y enfermeras en el porche de su casa?Tampoco fue para tanto,aunque su madre armara aquel follón contándoselo a “Ojos de Gato”,que no paró de reir en un buen rato,pero eso si,entre risa y risa le decía que en cuanto encontrara un momento de respiro la regañaría.¡Como eran los mayores! si hubiera sido una inyección de verdad lo comprendería pero fue con un lápiz amarillo sin punta y por un lado de la colilla,porque los niños tenía colilla, eso lo sabía ella de vérsela a los bebés cuando les cambiaban los pañales…Volvió a mirar a Baltasar que seguía haciéndole preguntas a las que ella no contestaba tal era su preocupación por ese “pasado suyo” que quizá le jugara la mala pasada de dejarla sin juguetes y ser la reina del carbón.
-¿Me estás escuchando?-el Rey mago la miraba con asombro pues nunca,en todo el tiempo que venía ejerciendo como tal se había cruzado con una criatura tan ausente como esa pequeña…- Niña¿Me quieres decir que es lo que quieres que te dejemos esta noche en casa?
-Pues…-dijo a la vez que sus ojos intentaban sacar algo en limpio sobre el concepto que ese rey Baltasar que, le había tocado en suerte,tenía sobre “su vida pasada,no muy lejana”- un triciclo,una muñeca que llora y mueve los ojos…- vaciló pensando que quizá se estaba pasando y el rey le diría que “alto ahí” porque a las niñas que juegan a médicos y enfermeras solo se les deja carbón,pero por otro lado recordó que ese año había aprendido a leer y a escribir con su padre “Ojos de Gato”, y eso de alguna manera haría que se sintiera orgulloso de ella,así que siguió pidiendo.-y una cocinita con cacharritos,y unos patines para mi hermana Tatín y dinero para mis papás.
-Muy bien pequeña,veremos si podemos complacerte con todo lo que has pedido, porque ya sabes que hay muchos niños en el mundo y algunos de ellos muy pobres.
Gelinda le besó la mano y el Mago se la devolvió a su padre que parecía enfadado con su madre y no entendía porqué.Solo hablaban de la mano de Baltasar:”-No dejes que le bese la mano”-había dicho ella antes de subir a la carroza,pero ella se la había besado…Entonces recordó que su madre nunca le dejaba jugar a con “monguitos”(niños negros)…Pensó que lo tenía muy crudo entre lo del lápiz amarillo y ahora el beso con mocos que había dejado plantado en la regia mano negra.
-¡Esta noche he escuchado ruidos!-dijo saltando de la cama y dando vueltas por la habitación como un muñeco de cuerda-¡He oído ruidos,lo prometo!-Y echó a correr por el pasillo, descalza y sin el batín,en dirección al comedor.
Una muñeca de ojos azules e inexpresivos, con el pelo “de verdad”, y un vestido estampado esperaba la atención de la niña.Una cocina cargada con ollas,sartenes, platos y el resto del menaje,aguardaban a que las manos de su dueña quisieran jugar con ella, y un flamante triciclo rojo permanecía aparcado junto a uno de los “orejudos”esperando que la ciclista quisiera soltar algo de la adrenalina que llevaba dentro.Palmoteaba y palmoteaba sin saber que abrir, y que probar primero cuando sus ojos se fijaron en un paquete que descansaba en el “orejudo”.Se acercó y rasgó el papel con un par de manotazos, de manos de niña,Y sus ojos brillaron buscando a su padre.¡Un disfraz de enfermera con un precioso maletín blanco y una cruz roja pintada en él! Volvió a palmotear sin dar crédito a lo que veía:Baltasar no estaba enfadado con ella por su curiosidad infantil,eso estaba claro,porque si no,no le habría dejado ese disfraz…abrio el maletín y allí encima del estetoscopio, y del termómetro,se encontraba la carta que desde hacía dos años Baltasar dejaba para ella Baltasar.Se acercó a “Ojos de Gato” que abrío el sobre no sin antes decirle que para el año próximo esperaba que fuera ella la que leyera la carta y no él.
“Querida Gelinda”-leyó- Sabemos que este año te has portado bien pues entre otras cosas has aprendido a leer y a escribir,cosa muy importante en una niña de tu edad,por eso te hemos dejado todo ,lo que nos has pedido y algo más que te regalo yo personalmente:un disfraz de enfermera con todo lo que una enfermera necesita para curar a sus muñec@s ,que es lo que debe hacer una niña como tú y no usar los lápices amarillos para poner inyecciones porque a parte de que los lápices son para pintar,puedes hacer mucho daño al paciente (niño enfermo):no lo olvides.
Un beso y portate bien todo el año.

Baltasar

Dic 032011
 

 

Y hoy he pegado la nariz al cristal de la ventana...

Hace frío. Hoy hace frío, y al frío lo acompaña un viento despiadado, y una lluvia cansina y aburrida de tanto resbalar por los cristales, aceras y azoteas;de tanto empapar hasta los huesos… de tanto pie mojado, que solo cae feliz cuando se estrella en todas las cometas de colores, que se abren a su paso en mitad de las calles de pueblos y ciudades.
Hace frío.Hoy hace frío, y al frío lo acompaña un viento brusco  y de poniente ,que sopla importándole un comino,solo un comino, que el gorro azul de lana que adorna tu cabeza decida abandonarte,y que esa falda corta que envuelve tus caderas juegue a ser abanico, que se abre y que se cierra, al paso de su furia por no poder colarse entre tus piernas que guardan unos pantis aguerridos de gruesa lana negra.
Hace frío.Hoy hace frío, y he visto en tus mejillas al pasar,en un momento dado,cuando te has acercado a la parada de taxis, con taxistas aburridos de ver caer la lluvia en el cristal de escobillas caidas y capós embarrados por el polvo, de escuchar los seriales, el fútbol,las noticias…un huerto de manzanas que haría las delicias de la bruja del cuento de la Blanca y los enanos. Del cuento de la Nieve y la madrastra.
Las manos enguantadas,tus pelo lacio al viento, y esa falda coqueta que encierra tus caderas rendida en la batalla  se abre en abanico, dejando ver tus piernas de pantis aguerridos de gruesa lana negra.
Hace frío.Hoy hace frío y por no salir de casa,he pegado la nariz al cristal de la ventana;de esa ventana mía con visillo de polvo que me aisla de todo menos de las manzanas…de tu gorro de lana, de tu falda coqueta, de tus pantis…de tu voz amor…
Y hace frío…
Y un viento despiadado y una lluvia cansina …
Cometas de colores…
Una manzana… un huerto…
Una madrastra y la Nieve…
Una Blanca y sus enanos…
Un cristal y una ventana…
De tu voz amor…
Y un gorro azul.

Nov 152011
 

Nieves y tatín

La playa parecía una torta fina bañada de azúcar.La arena se metía entre los dedos de los pies maquillándolos  de dorada purpurina. Unos pies en donde las tiras de las sandalias habían dejado su impronta por no colarse  ni un solo rayo de sol.
La playa parecía un polvorón escachado por unos pies pequeños y morenos, alegres y despreocupados por no sumar los años suficientes para pensar en otra cosa que no fuera soñar y reir.En dos palabras:ser feliz.
La playa parecía un plato de natillas tan suave que los pies de caminante que la pisaban agradecía su caricia con un meneo de dedos en abanico.Unos dedos con lunares como los que adornan los trajes de faralaes y a los que todo el mundo se empeñaba en llamarles callos.
La playa parecía una copa escanciada de champán de un dorado rabioso, en donde dos pares de pies hacían unos largos entre vaivén y vaivén de sus dueños. No se parecían  en nada. Unos tan fuertes y nervudos y los otros tan suaves y coquetos que hasta las uñas llevaba pintadas de un azul mar en un dia de nubes.Subían y bajaban a media pierna, y se balanceaban en el aire según cabalgaran los cuerpos desnudos y bronceados.
La playa se adornaba con peinetas de cocoteros casi a ras del suelo y visera de egombe egombes en un intento de protegerla del sol. De ese sol tropical que pisaba fuerte por eso de impresionar a la arena de la que estaba colado por sus granos.
La playa  se vestía con una tela de guipur de un color turquesa, añil o gris, según le pintara al mar,y  lucia zarcillos de cangrejos ermitaños y ajorcas de caracolas que ponía amarilla de envidia a la luna.
La playa se vestía  al punto de asomar  la luna bella  entre las nubes, con cayucos varados en la arena y abalorios de cangrejos, sin ermita, corriendo por su piel.Corriendo por su piel, envueltos en sonidos de tan-tan, como esa adolescencia que jugaba a despertar al deseo y al amor. Ellas con sus bañadores de colores y “cazuelas” de plástico duro para sujetar un pecho de paloma con ganas de volar. Ellos con sus gafas de sol y un  pitillo entre los labios a lo James Dean, por eso de “ser hombre duro”.
Manos, roces, miradas, sonrisas, confidencias de niña-mujer…
Manos, roces, miradas, sonrisas y la sangre hirviendo por las venas…
Manos, roces,miradas,sonrisas y el final del verano llegando…
El sonido del tan-tan…
Los cayucos en la arena…
Y un pecho de paloma con ganas de volar…
Y unas gafas de sol y un pitillo…
Y una torta fina de azúcar…
Y un polvorón escachado
Y un plato de natillas…
Y una copa escanciada de champán…
la playa.

Oct 302011
 

Les gusta el juego...

…………………
Añadir una imagen
Desde el Bund, frente al Pudong de noche…

Un "invisible"arrastra un mueble tan cansado de dar tumbos como él...

………………….

Cambiando pañales...

…………………

......................

………………

..........................

Esperando a que se abrieran las puertas…

En el" MAGLEV":tren magnético de levitación...

Cualquier sitio es bueno para ganarse la vida…

Los "invisibles" de cualquier gran ciudad...¡pagaremos TODOS por esto!

……………….
…………………….

...................

¡tocar!

a...

va…

te...

que…

lo...

sabes…

nunca...

bombones…

de...

caja…

una...

como…

era...

la vida…

que...

dijo…

Alguien...

¡tan dura!

la vida sea...

para algunos…

aunque...

vivir…

la pena...

que merece…

es una experiencia...

la vida…

 

 

La gran Shanghai me apabulló desde el primer momento en que puse el pie fuera de los cuarenta kilómetros cuadrados que mide el aeropuerto de Pudong y no sin razón, si recordamos que la ciudad abarca más de seis mil kilómetros cuadrados…Tras abrazar a nuestro retoño con un abrazo de esos que calientan el alma y empezar a recorrer en el taxi los treinta kilómetros que nos separaba de las luces de colores y del hormigón,mi instinto me dijo que como a Paco Martinez Soria:”La ciudad no es para mi!;esa ciudad en concreto no estaba hecha para una, o yo no estaba hecha para ella.Y mientras rodaban las ruedad del taxi, y nuestro querido retoño hablaba,contaba, y nos informaba, veía pasar los edificios envueltos en pijamas de colores por eso de que la noche había llegado, y ellos acudían puntuales a su cita de “la fiesta de pijamas” con la gran Shanghai,una ciudad que a pesar de su infraestructura intergaláctica no sería nada sin su gente;la gente que llena sus calles, sus centros comerciales, y su barriadas de vidas “locales”.
Shanghai,Shanghai,Shanghai ¡Que sería de ti! sin esa gente que pulula por tus arterias de cemento y tu piel de hormigón… ¿Que sería de ti sin toda esa avalancha de almas te dieran la espalda?Tú y yo sabemos,gran ciudad, que tu embrujo radica en esa humanidad que te recorre día y noche buscando, unos: captar en su cámara esa fotografía única para el recuerdo, la compra de un artículo de lujo, o simplemente pasear por tus calles,mientras otros buscan.sobrevivir en medio de toda esa maraña humana.
Shanghai,Shanghai,Shanghai,me quedo con tu gente que es lo que te da la vida, y lo que vale la pena. Y porque me llevé a tu gente he querido dejar una pequeña muestra aquí y ahora, en esta página para el navegante que recale en “La isla”
Shanghai,Shanghai,shanghai…que sería de ti sin la gente ¡caminar entre ella también valió la pena!

Shanghai,Shanghai,Shanghai ¿Por qué me embrujas Shanghai?

Sep 132011
 

Y me ha venido a la memoria un niño,dos y otro que voló…voló…y voló. Y un hombre bueno y una casa …y un camino…

 

Me ha venido a la memoria una casa con un seto de romero y su  pequeño jardín en el que solo crecía el césped decorado por un hoyo, que pasaba los días a la espera de que el alguien plantara en sus entrañas una palmera,una cica o cualquier otro árbol que le hiciera sentirse útil.Y me ha venido a la memoria esa piscina de plástico en el césped, y los gritos y las risas de los niños que reian y jugaban salpicandose entre ellos entre ladridos de” Nano”un perro que tenía una tarjeta de visita que ponía:boxer aunque no pasara de “callejero”, y al que el abuelo de los niños le había colgado un tanganillo con el fin de que cesara en sus visitas al sembrado de coles y lechugas de un vecino agricultor,que lindaba con el  hogar familiar trescientos metros más allá.Y un abejorro; un abejorro colandose en la cocina a través de una ventana grande de cortinas a cuadros por donde un aroma a” guiso con amor”se escapaba llenando el aire de ese dia de verano.Y un bizcocho en el horno…Y la mesa puesta.
Y me ha vendo al rincón de la memoria una caja de zapatos agujereada en la tapa,con hojas de morera para dar de comer a los gusanos; a esos gusanos de seda que con ilusión guardaba el mayor de los chiquillos. Un niño guapo;un niño bueno y algo tímido, al que no le gustaban nada las alubias “Tio Lucas” que su madre hacía con esmero, pero que a él, ni con todo el amor del mundo quería  comer.
Un pececillo.Un pececillo de colores aflora ahora a mi memoria, aprisionado en una mano pequeña y regordeta cuyo dueño, un nene rubio de sonrisa alegre y con una mirada que te iluminaba los días grises de invierno, la enredaba con el brillo de sus ojos al tiempo que le contaba una historia de un pececillo encontrado en “el camino de Onésima”,un sendero bordado de ciruelos, perales, e hibiscus,que llegaba hasta la escuela del lugar.Su lengua de cartón intenta convencerla de:Y… erase una vez un pececillo de colores que vivía en la tierra porque no sabía nadar…Y la madre lo escucha, a sabiendas de que aquel pececillo tenía su sitio en una pecera de otro hogar no muy lejos del suyo.
-¿Que escondes en la mano?
-Nada…
La mirada del chiquillo desarmando a la madre.
-Abre la mano…A ver…
El pececillo respirando como un bebé en una incubadora.
-Me “loecontrado”…
Dos chapetas rojas y un par de velones abriendose paso hasta los labios.
-Anda ven que se lo daremos a su dueña…
Y el pececillo de colores volvía a su sitio en aquella pecera de aquella vecina y sus niñas, compañeras de juegos,de piscina de plástico,de risas y bizcochos…
Y recuerdo.La memoria ha querido recordar a un bebé a un libro; a un libro y a un bebe en una habitación de hospital. Y a una joven madre recostada en la cama con Sohogun en las manos y el nene en su regazo. Y un capazo azul, y un balón, y una verja, en el pequeño jardín de césped y agujero vacío, de piscina de plástico,gotas de agua y risas de niños. Y una sonrisa y un beso y otro beso…y un no saber que alguna vez habría de volar lejos muy lejos…
Me ha venido a la memoria un hombre joven jugando con los pequeños, y viendolos crecer, sin darse cuenta que alguna vez echarían a volar, volar, volar.
Un recuerdo, otro recuerdo, un esbozo de sonrisa en la memoria, un beso en el corazón, un sentimiento de un no se que…por aquel que se fue hace tiempo a las estrellas…
Me ha venido a la memoria tantas cosas esta noche que se me ha encogido el alma tanto y tanto que no se si me tendrán que dar otra nueva…Y es que quizá no era de tan buena calidad como siempre una creyó…o…es que de tanto añorar…De tanto añorar….
Y una casa, una piscina, un hoyo huérfano de árbol; un bizcocho y un chiquillo, y dos y tres…Un hombre bueno y un pececillo …Y un alma ajada…Y un chiquillo, y dos y tres.
Y un recuerdo…y otro…y otro, me ha venido a la memoria, a esa memoria juguetona y traicionera que recuerda, lo que una hay veces que no quiere recordar. Y se olvida de recuerdos que una no quiere perder.
La memoria…los recuerdos…la solitud de mi alma…
Y una casa…y una caja de zapatos…
y uno…y dos…y tres……………………………
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Sep 122011
 

la más pequeña.La más traviesa...

 

 

Es mi nena Leyre, la más pequeña,la más traviesa…La que se quedo sin alas y perdió sus antenas de abeja. la niña de las tijeras con mirada de “niña al borde de un ataque de nervios” . A la que le puso por ojos el buen Dios, dos pedacitos de cielos para que viera lo bella que es la vida a pesar de los pesares. La muñeca a la que le gusta jugas con muñecas. la que decora la mesa con las ceras de colores, y parlotea como nadie por el móvil:
-Que esás haciendo Leyre?
-Estoy comiendo un bocadillo…
-Y que más…
-Viendo “POKOYO”…
-Y…
– Juganmdo a las cocinitas, paseando a la muñeca; leyendo un cuento…
-¡Leyendo un cuento!
-El de “Alisia” en en país maravillas…
-¡Que bonito Leyre, cuando vaya Nina te contará ese cuento tumbadas sobre la cama grande de Abu Manolo y nina ¿vale?
-Si Nina..¡Y cuando vamos a pintar LOS CUADROS BLANCOS DE CHICHO?
-Eso se lo preguntas a tu mama…ella es la que te dirá si puedes o no puedes…
-¿Por que Nina?
-Pues…No lo se..creo que porque te manchas…
-¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿¿¿?¿¿¿¿
-Dile a Sandra que se ponga…
-No quiere.
– Nina Sandra me ha pegado…
-¿Y tú que le has hecho a ella?
-Nada…
-Ya.
-Bueno otro dia querra.Un beso Leyre.
-Adios Nina ¡mmmuuuuak!
Esta es mi niña chica, la más pequeña;no tengo otra, tengo dos más, pero esta es la más nena.
Un beso Leyre, y ahora un abrazo grandee…Así muy bien ¿Ya has rezado Leyre? Eso lo dudo.Que descanses niña bella

Nina

Ago 272011
 

 

 

Museo del vidrio"Es lo único que entendí, el resto os lo dejo para vosotros. Ahí explica el porqué del busto.

 

Una agradable sorpresa. En la fábrica, en un lugar muy especial tenían este busto de JuanPablo II. LO hicieron por una conmemoración, pero como estaba en m,andarín, pues no puedo contaros más.

 

¿Urna funeraria? ¡Madre del Amor Hermoso! ¡Va de retro! ¡Lagarto.lagarto! ya no me acuerdo de más

 

Pues no se lo que es, pero me gusta el color.

 

¿Un toro? supongo...

 

Cada uno que piense lo que quiera ¡imaginación libre! como "la barra libre" ¡marchando una de colocón imaginativo!

 

 

Esto es fácil. Un Buda precioso...

 

Aquí ya me pierdo...

 

 

¿pisa papeles? ¿?¿?¿?¿?

 

¡A saber!

 

¡Por fin! y ahora con la pose de rigor. estaba hasta las narices, de tanta foto, pero se porto...

 

¿La puerta de entrada? Me parece que esta no es, pero como no encuentro la correcta, pues os pongo esta que es de una de las tropecientas mil calles que encontramos a nuestro paso. Bonita ¿Cierto?

 

 

Nos vamos a ver la fábrica de cristal? ¡Pero que guapisimos vamos los dos. Tú con tus bermudas, estilo "tienda de campaña" y ese "peaso"de tatuaje en la jamona pantorrilla, y yo, bueno... ejm... ¡con mis pantalones de fofito¿Pasa algo?Detalle: !la gorra que NUNCA tuvo dueño!

 

 

 

 ……………..- ¿sabes llegar a la fábrica de cristal?
– of course .
Y tras bajar del vagón del metro, en un lugar determinado, caminamos por un sendero con el sol pegando duro en nuestras cabezas.
– ¿seguro que estás seguro? – le digo levantando la cabeza para mirarle porque la visera de la gorra no me dejaba ver mas allá de mis narices.
– ¡Que si, coño!
Sin gorra y sin gafas por lo del “marine”: él; sin aliento y sudando a chorros por lo del calor: nosotros. Y al fin en un recodo del camino: la fábrica en donde los artesanos daban forma al cristal, creando esculturas y objetos de vivos colores; y entre las piezas un magnifico busto de Juan pablo II nos sorprendió gratamente.