Ene 272011
 

Me voy a contar ovejas: una…dos…tres..cuatro….

Hola que tal ¿Estáis bien? Supongo que en la franja horaria en donde me encuentro la “gente decente” se encuentra perdida entre nórdicos, mantas y edredones, pero una como no es decente en eso de acatar las normas de la lógica aplastante: hay que dormir cuando es de noche y hay que permanecer despierto al amanecer. Y con este razonamiento pensareis por mayoría , también aplastante, que menuda cara tengo, porque hay algo que se llama “trabajo”. Y ante este pensamiento lógicamente contundente he de decir en mi descargo que una cuando trabajaba , y lo hice durante bastantes años,llevaba el mismo ritmo que ahora:me acostaba a las tantas y cumplía con el curro aunque se que a muchos os parecerá increíble.Y hacéis bien de no creeros esto que os acabo de contar, porque ha sido un farol de los de poker, y esta pobre mortal se levantaba con el humor bajo la almohada y al llegar la hora de fin de jornada, estaba para ducha y cama como todos los mortales. Pero una cosa si es cierta. Siempre he dormido mal. Nunca “a pierna suelta” como se suele decir, frase en la que me he entretenido desmenuzando su significado hasta llegar a la conclusión de que se refiere a la fase en que todos los músculos se relajan, para suerte del acompañante, si es que alguien comparte tú cama, porque mientras se encuentran en proceso de relajación, menudos golpes meten piernas y brazos del que te acompaña. Yo suelo tener pesadillas y sueños de lo más extraños, y algunas veces aparecen en esos viajes de mi mente, seres que conozco bien, u otros que los he visto una vez y al despertar me pregunto que ¿porque él, o ella?De lo más absurdos son mis sueños, pero eso si. He sido aventurera en el desierto, me he visto envuelta en una revuelta de lo más desagradable. He caminado desnuda por la calle, esto lo he soñado más de una vez y me faltó el tiempo para consultarlo, y alguien, un sicólogo, me dijo una vez que ese era mi verdadero yo: timida, tímida, tímida. ¡Y que queréis que os diga! pues que mejor le habría ido al señor en cuestión dedicarse a representante de anillas de cortinas de cuarto de baño, como en una genial película de la que ahora no recuerdo el titulo pero que transcurre en USA por navidad. Uno de los protagonistas ya murió, creo que por una operación de reducción de estómago, pero no me hagáis mucho caso porque yo oigo campanas y creo que son cañonazos. Je, je, je…
¿Nunca habéis soñado que volabais? yo si. Y me ocurrió hace años, durante años, y con frecuencia. Y para mi era tan real, que…no os riáis por favor, bueno reiros porque es para eso. Al despertar sin salir de la cama levantaba los brazos y los agitaba en el aire con una cierta vergüenza del ridículo bien ganada. Hasta llegué a tomar carrerilla por la habitación dirección pasillo…No se por qué os estoy contando esto. Seguramente será por la hora que acompaña.
El Skype, acaba de pedir paso, y ya se quien es. Es mi hijo pequeño, desde la oficina de Shaghai:
– Ahora no puedo…¡Vete a dormir! ¡Que haces ahí?
¡Jesús! chiquito interrogatorio. Inconvenientes de tener un hijo en la otra franja horaria.Lo siento hijo sesudo y machacón, pero ya sabes que esta madre es la que te tocó en la tómbola, y te la dieron sin manual de instrucciones¡una lastima! porque estoy segura de que en él debía explicar la forma de programarme para hacer punto de cruz, y ser adicta a las telenovelas, los telecolorines, y las revistas del corazón ¡Que le vamos a hacer! Hay que aguantarse con lo que a un@ le ha tocado en la tómbola de la vida. Y si no haber apuntado mejor al patito de goma. Je, je, je…
Voy a cerrar la tapa del cajón desastre de mis paranoias, en un arranque de benevolencia para dejar descansar a mi neurona:¡Maja, un ratito solo que si no te acostumbras! ¡A dormir ! Me parece que ya tiene sueño así que hasta dentro de unas horas. Si se me permite: no os molestéis en leer este marmolillo, pues puede causar dolor de cabeza.