Ene 182015
 

 

los tres cerditos pequeños

                                                                                                       Y uno soñaba que era un rey …
                                                                                                       Otro soñaba que iba a pescar…
                                                                                                       El más pequeño de los tres…

 

 

Esta estrofa pertenece a una canción de cuna; la que arrulló a mis hijos cuando apenas empezaban  a caminar por la vida. Ha calmado llantos, rabietas y   ha hecho que el duende de la fantasía los sumiera en el más dulce de los sueños. Los he amado y los amo como solo puede amar una madre al hijo de sus entrañas. Luché, lucho y lucharé por ellos en este mundo y en el que espera más allá de las estrellas.Y entre penas y alegrias una ha tirado confetis de colores, que brillaron y brillan con la misma luz de La Cruz del Sur, y ha sabido recoger cada lágrima traidora y verterla en la pecera del olvido.
Y me siento orgullosa.Soy una madre orgullosa de esos hijos que parí con dolor;a la vieja usanza,sin gimnasias pre partos,ni epidurales calma dolores.Los embarazos fueron de “mesa camilla”,gorda por los cuatro costados,y con estrias.Olé,olé y ¡olé!
Y me siento orgullosa de haber criado a mis hijos con pecho,biberones,papillas,sopas de ajo y banana machacada con galletas de toda la vida,y zumo de naranja.
Y me siento orgullosa de haberles contado cuentos,de haber jugado con ellos y de hacer los deberes del colegio juntos.
Y me siento orgullosa de haberlos enseñado a rezar,y de sembrar junto a su padre, la semilla de “la buena gente”regandola con la esencia, de la nobleza de corazón.
Y me siento orgullosa de esos hijos que hoy caminan por la vida pisando fuerte,y tratando a la gente por lo que son,y no por lo que tienen.
Y me siento orgullosa de ser !la madre que los parió!
¡¡¡Y esto va por todas las madres que parimos con dolor,a la vieja usanza!!!