Ago 252017
 

DSC05775
De lo bueno y de lo malo.
De lo que he amado y más tarde aborrecí.
Del pensamiento puro e impuro.
De aquello que deseé y un tiempo después,
quedó olvidado en un hueco que me prestó la vida.
Del resentimiento.
Del orgullo herido por una palabra emitida a destiempo,
consecuencia clara de no saber callar antes de lanzar el dardo.
De no estar libre de pecado y aún así arrojar la primera piedra… esto se traduce en:
los actos violentos que alguna vez se adueñan de mi parte menos visceral.
De esa bárbara incomprensión que de tanto en tanto viene a visitarme
De la hipocresía y la falsedad, a Dios gracias poco ejercitadas
De todo esto y de algún desatino que ahora no puedo o no quiero recordar,
me arrepiento con la duda que deja esa contrición humana que por ser humana,
dura lo que una polilla a la llama de un candil.

De la generosidad, con los necesitados.
De la alegría de vivir.
De lo fácil que es tenderte una mano.
Del “buenos días”con la sonrisa en los labios,
aunque el día no sea tan bueno para una.
Del saber escuchar sin reparar en el tiempo.
De ser la primera en “apearme del burro” si veo que no lo haces tú.
De amar hasta lo imposible.
De no saber mentir.
De saber como reír y lo bien que sienta.
De coleccionar abrazos.
De guardar en el álbum del alma los besos robados y los que he regalado,
que han sido muchos
De mi infancia.
De mi aolescencia.
De mis ancestros y las generaciones futuras.
De valorar la amistad.
De no practicar el “no matarás”,
no solo de la carne sino también de la reputación del otro.
De mi fé.
De saborear la vida.
De todo esto doy gracias al que me acomodó en el semen de mi padre,
acunandome después en la matriz de esa madre, que nunca grabó en su corazón algún recuerdo de mi niñez.
Hoy quiero compartir con vosotros, los que arribáis hasta la isla de las orquideas y cruzáis el umbral de mi zaguán, lo malo y lo bueno de mi vida y he llegado a la conclusión de que soy una persona más de las que llenan el mundo:
Hoy la balanza de Maat, confrontará mi corazón a la pluma…