Nov 132014
 

DSC_0304

Hoy me han dicho algo bello,muy bello. Hace un par de horas más o menos, en mitad de la calle cruzando una acera. Mi marido y yo ibamos hablando de mil cosas cuando un hombre pequeño, escuálido y arropado por lo que en otro tiempo fue una americana,pasó por nuestro lado.Tiraba de algo parecido a un carrito de la compra,creo, porque no se veía entre la torre de cosas que el hombre cargaba cubiertas por un plástico. No nos paramos ni él tampoco, aunque mis ojos se volvieron buscandolo por lo que mi marido tuvo que arrastrarme como a un crio en su primer dia de parvulitos: – ¿Quieres darle algo?- me dijo parandose en seco con la vista fija en el hombre que se peleaba por subir “toda su vida” al filo de la otra acera.Yo asentí y caminé deprisa hasta él, que aún segúia peleandose con la acera para que le dejara continuar el camino con “su vida”.
– ¿Quiere que le ayude? – le dije tirando yo tambien del carrillo sin darle tiempo a contestar.Tenía las manos frias, y la cara llena de mugre-. Tenga,para que se tome un café con leche y un bocata…
Y entonces me miró y con una sonrisa,de esas que se quedan en tu retina para toda la vida,respondió:
– GRACIAS HERMANA.
Un muchacho nos miró sin pararse un momento; no se lo que pasaría por su cabeza al ver la escena de los dos tirando del carrito. No sé si alguien más nos vió…Regresé hasta donde se encontraba mi marido observandonos ,y nos volvimos los dos para ver como se alejaba calle arriba.
– ¿Que te ha dicho?
– GRACIAS HERMANA…¿No es curioso? Normalmente te dan las gracias sin más,o te dicen “señora”,pero “gracias hermana”…No se…Me ha llegado al corazón.
– ¿Dejará de tener una vida este pobre hombre?
– Si.- conteste- La lleva en un carrito.
Que será de ti,hermano…que será de ti…
No se que decirte hermano…un billete no es nada.
Yo ahora estoy en mi hogar ¿Tú donde estás?
No se que decirte hermano. Hace frío ahí fuera. Un frío humedo que cala hasta los huesos aunque una se ponga una prenda impermeable.Tú solo llevabas una chaqueta…Sin querer me has hecho polvo hermano. No, si encima acabaré echando al carro de tu vida,la sensación de culpa y vergüenza que me ha dejado esa ayuda en la cera,y el billete que te dí. Sigue tu camino y !que te vaya bonito!que una cerrará el ordenador,y se tumbará en el sofá con un tazón de sopa caliente entre las manos,comentando entre cucharada y cucharada, lo mal que me has dejado y donde estarás en estos mentos…Que será de ti HERMANO.
Y hoy me han dicho algo bello ,muy bello…
Hoy me ha mirado un ángel bueno,y me ha regalado una sonrisa para que mate el hambre de mi conciencia aunque sea por unas horas.
Y hoy me han dicho algo…