Feb 282014
 

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Llegó una mañana en el tren de las 14:30,de un dia de sol de invierno. Con un gorro de lana calado hasta las orejas,y su flequillo “al que encontré más mayor”, de la niñez. El pelo rubio y las gafas propias de la edad,enmarcaban una cara limpia de afeites,que hablaba de una vida sana entre un huerto,un jardín,y muchas tartas de manzana, horneadas con amor.Nos dimos un abrazo,ella con lágrimas;una se siente débil si las deja resbalar,y luego fueron llegando las sonrisas,los recuerdos, y las buenas nuevas, con las malas pisándole los talones,con un cierto regusto amargo, y un mucho de tristeza por ese compañero de su vida que una noche de verano decidió tomar el sendero a las estrellas.Coche ,carretera y manta parloteando como cuando eramos niñas. Mientras hablaba,una que es observadora por naturaleza, veia como los dedos de su mano se perdian en el flequillo ordenándolo a su aire,como cuando era una cria: “igual que Ojos de Gato” -pensé-, con ese mechón de pelo rebelde que se empeñaba en caer sobre su frente cuando le daba la gana…y es que no puede evitar parecerse a su padre;a ese padre de las dos, que nos hizo personas,y nos enseñó el amor por las letras y sobretodo la firme crencia de que hay algo más allá de las estrellas.
Y ella se ha ido;me percate al sacar de las bolsas los bulbos de flores,que debía plantar si quería que alegraran el pequeño patio de mi hogar en los primeros dias de la primavera:-“no te olvides o se morirán”-me dijo ordernando cada pelo del flequillo como si fueran los flecos del mantón de Manila de Sara la mujer que compartió cama y mantel con el viejo Camaró. Y no me olvidé hermana,porque en cuanto te fuiste me acerqué “al Leroy Merlin” a comprar dos macetones de barro, tan grandes y redondos como la sonrisa que descansa un poco más abajo de tu flequillo.
Tú acabaste con toda la lechuga de Mercadona,y yo acabé con todas las manzanas, y el stock de latas de piña en su jugo del supermercado. Te ahogaste en “Colacao”,y yo en té con menta al más puro estilo moruno. Te reistes hasta desternillarte con el cajón de sastre de la cocina,y yo me mordí las uñas al estilo Gelinda,desesperada por ese afán que te entró por sumergirte en este mundo online que acababas de descubrir: -Nooooooo!!!! yo no quiero engancharme “al Facebooke”;a mi eso no me gusta…
¡ja!¡ja! ¡Ja! Pues menos mál…
Y se fue con una fina raya de Eye Liner bajo los ojos,y un leve toque de lápiz de lábios arropando su sonrisa.
Y se fue asomando el flequillo bajo un sombrerito de tela cruda,y un fular de flores preludio de esa primavera, a manos llenas,por llegar.
Y se fue con horas de sueño a la baja,y el saber de los amigos por el facebbok,al alza.
Y se fue tras dejar en mi cocina un montón de recetas dormidas en un rincón.
Y se fue con la promesa de buscarle un hueco en el vestidor al fular de primavera ,y de unos guantes de jardín para esas manos de cocinera,de jardinera;para esas manos que vuelan,volaban,por las teclas del piano…
Y se fue con su flequillo,el fular,y un sombrerito de tela cruda…
Un beso Tatineta.