Dic 192012
 

 

 

-No llores¡No quiero que llores!
– No lloro.Yo no quiero llorar…llora mi corazón. No puedo dominarlo…
– No llores;no me gusta verte así.
– Es que tú no lo comprendes. Me siento…lo siento dentro de mi como una esponja de baño,presionado,estrujado; sacando todo lo que lleva dentro, que no puede contener, porque le pesa.le ahoga.le cansa hasta lo impensable.
– ¡Que no llores! No quiero que llores.Ven,deja que te abrace;espera un poco más aquí,junto a mí; ahora estoy rezando.
Y le dieron la una,la y media y las dos,mirando la hora reflejada en el techo de la habitación,con su aliento varado en la cara y un abrazo arrullando su espalda.
Y le dieron la una,y la y media,y las dos…
Y no llores.
Si no lloro;es mi corazón disfrazado de esponja de baño…
Y no llores.