Sep 112013
 

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– ¿Me querrás cuando me olvide de todo?
-Te querré hasta morir…
-Hoy no encontraba el paquete de lentejas
-Te querré hasta morir…
– Se me quemaron las lentejas
-Te querré hasta morir…
– Olvidé sacar la moneda del carro de la compra,de Mercadona
-Te querré hasta morir…
– El grifo abierto,
-Te querré hasta morir…
– La luz de baño horas y horas encendida,con lo cara que está la luz
-Aunque tengamos que andar con velas,te querré hasta morir…
– ¿Y las llaves?Donde he puesto las llaves…
– Las regaste con la albahaca.No importa;yo te querre hasta morir…
-¿Y si me olvido de tu nombre?
– Yo me llamaré por ti y te querré hasta morir…y
-¿Y si me olvido de ti?
– Yo recordaré por ti, hasta que me marche amor.
– Y me querrás cuando me olvide de todo?
– No te querré ¡Te amaré hasta que me marche amor!

Oct 052010
 

Mohamed Laarbi Mohamed, osea: “Larbi”, para los amigos y conocidos. Para el señor de la esquina que vende el cupón, para los taxistas y los compañeros de trabajo. Y también para l@s que como yo, nunca se aprenden su nombre por ser algo lioso.Así que…mi amigo Larbi y su preciosa niña, sale a Nora la madre, de la que, y esto si que es una vergüenza , nunca puedo recordar el nombre. Y es porque tiene uno extraño y bonito del que no se me quedó en la memoria ni vocal, ni consonante ¡Que se le va ha hacer! mira si podían haberle puesto algo facilito como “Meriam” -seguramente no se escribirá así, pero nos entendemos-, o Fatima, Ikram, o Nora, como su madre ¡pues no señor! Y yo no lo recuerdo, y aún así estoy escribiendo sobre ella, una preciosa niña, tan risueña como la madre, y de pelo rizado como su padre ¡ja, ja, ja! no te quejes Larbi que algo es algo. Se la ve feliz; yo la veo feliz, en esa foto que les tomé una tarde de invierno,véase por la ropa que llevan, en la sala de juntas del Helipuerto. Vino a enseñarme la niña,a la que le une a mi una curiosa coincidencia, pues mientras yo creía morir tras el taponamiento anterior y posterior de mi maltrecha nariz,en aquella habitación del Hospital de Ceuta: ¡ella empezaba a vivir!en un paritorio de esos en los que una se tumba a parir.
Vida y muerte se encontraron, y tras mucho tira de aquí, tiro de allá, la muerte dijo:-Puedo esperar
La vida le contestó:
– No esperaba menos de ti enemiga mía. Lo cierto es que si no te empeñaras en arrebatarme a todos los que amo, quizá nos llevaríamos bien…
– Tal vez-dijo la muerte. Recuerdame que cuando tengamos un hueco, subamos a que nos cambien los papeles.
– Nooo, querida. necesito esa sonrisa de los padres cuando nacen sus hijos, y ese anciano sentado junto la ventana tomando el sol de invierno tras el cristal, en una habitación inundada por los trinos de un jilguero. Nooo. querida. Necesito esa mirada enamorada del chaval que dice adiós antes de coger el coche y perderse entre la niebla de la noche. Nooo querida. Me hace falta ese abrazo de pareja que se dan en la mañana un hombre y una mujer. Nooo querida. Para mi son importantes las familias, las marujas, los amigos, y hasta los enemigos. Necesito al lotero, al charcutero, a la telefonista del Corte Inglés con esa voz dormida que te dice: ¿con que departamento?. Me duele si te los llevas, me estoy refiriendo a los indigentes,son los dueños de los bancos de los parques y jardines, de las escalinatas de las catedrales, , de los metros y aeropuertos, y hasta de la fortaleza del señor Botín. si te das cuenta los verás en más de una sucursal arropados con cartones…
– ¿que si me doy cuenta? ¡más de un@ me he llevado…
-Por eso…por eso no quiero el cambio. Quedate tú con lo tuyo, que yo lo haré con lo mio. Y esta vez: niña y mujer vivirán, porque yo las vi primero.
……….Yo la veo feliz, porque su madre es feliz, y su padre es feliz, por lo tanto es lo que se llama “un bebe feliz”. Recuerdo la noche en que fuimos a su hogar a cenar, querían compartir con nosotros de alguna manera esa nueva vida que empezaban con la pequeña. Nos subieron a verla a la habitación y me hicieron sentar en un sillón, entregándome al bebe, que dormía en su cuna. Fue un momento que nunca olvidaré por ser una deferencia hacia mi, “por mi edad” – dijo Larbi. Me la entregaron por ser algo así como “la matriarca”, y yo me sentí la mujer más feliz del mundo por haber sido elegida para mecer a su hija en mis brazos.
“Larbi” y Nora, gracias por abrirnos la puerta de vuestro hogar. Fue una velada con duende.
Que la vida os marche bien, y vuestro Dios os proteja.
Un beso grande.
Gudea de Lagash

P. D. Hoy me he acordado de su nombre. De ese precioso nombre que sus padres decidieron ponerle , y que le acompañará toda una vida, que espero sea muy larga para ti pequeña: SALMA