Oct 162013
 

 

fotos guinea 001

De la tierra que me vio nacer…
En otro tiempo ya lejano,guardado en el recuerdo, existia una tradición muy arraigada entre los jefes de los poblados y el hombre blanco que llegaba a la aldea. Su visita acababa con un huevo de pato o de gallina ,que el jefe del poblado le entregaba en señal de respeto y cariño. Así me lo contó mi padre “Ojos de Gato” ,y así os lo cuento yo.

………..Y la quería tanto.Y es que él la quería tanto,y con tanta fuerza,que como Juana la Loca,casi enloqueció de amor.Su reacción de celos desmedidos,absurdos e irracionales,le rompió los esquemas de ese mundo feliz en el que hasta entonces había compartido con el amor de su vida,y todo por unas palabras dichas a destiempo,y unos cuantos renglones escritos sin alevosía ni premeditación un dia cualquiera de ya, ni se acordaba cuando. Las lágrimas le caian con tanta fuerza como canicas rodando por el gres del hogar,mientras la comprensión de esa incomprensión del amor de su vida,ocupaba todo su pensamiento. Se decía que a donde había ido a parar la confianza que a lo largo del tiempo en comun había depositado en ella.Y lloraba,y se decía, y se preguntaba…
Y lloró…y lloró…y lloró en un rincón del sofá junto a una orquídea con brotes nuevos,y su vieja manta de Charlie Brown…

…………………………………………………

-Y yo te amo…no quiero vivir sin ti – le dijo entregandole el huevo que acunaba entre las manos
– Y yo te quiero…y no puedo estar sin ti – contestó secandose las lágrimas con la manga del pijama.
– No es un huevo de “gallina de guinea”. Lo cogí de la nevera…
– Eso no importa – le dijo besandole en los lábios-Eso no importa…
Y no lloró más porque sabía que aquel huevo de gallina encerraba todo el amor que por ella sentía y la confianza perdida.
Y la quería tanto…y es que la quería tanto y con tanta fuerza…
¡Y no lloró más!