Ene 292017
 

 

avionaenarecortable 1214

 

Esperaba ver llover con fuerza. Las nubes como alas de cuervo suspendidas sobre los tejados de las casas con buhardilla y diminuto jardín, que conforman las calles de mi urbanización,  planean sobre ellas. No se ve un alma,por no ver no veo pasar ni un coche. El cielo sigue tronando y ni una gota en el cristal de mi ventana. Ahora un relámpago y luego un rayo, y otro y otro ¡Uy! Que cacho de pedazo de trozo, de relámpago acabo de ver.
Me han llamado de la editorial esta tarde preguntandome por el libro de autor. Se han extrañado de que aún no lo tuviera entre las manos…:”Es cosa de brujas”! -pienso-, igual ha pasado algo parecido como en aquella película, en el que el avión de servicio de mensajeria se estrella y el mensajero se tira tropecientos años en una isla, teniendo como compañero de fatigas a un personaje inventado, con forma de pelota de rugby para afrontar la soledad, mientras la esperanza de entregar el paquete a su destinatario le da fuerzas para vivir ¿Como se llamaba la película? No me acuerdo, pero puedo contaros que al final entrega el paquete, aunque se queda sin novia porque la muy pécora, cansada de esperar, se acaba casando con su mejor amigo.Es lo que tienen las esperas, que como no seas de naturaleza paciente,te acabas cansando de esperar…
Esperar un puesto de trabajo, el autobus, la novia que no llega, el novio que no aparece, la cola del banco, el premio de la loteria, la del supermercado, la del cine;el lugar del ranking que ocupo en tus pensamientos…
Un relámpago y ahora un trueno.
Y el lugar de la cola que ocupo en tus pensamientos.
Y esperaba ver llover con fuerza y estaba encantada, como una niña con zapatos nuevos, por esas gotas resbalando por el cristal de la ventana. Encantada de esos rayos y esos truenos, que me impulsan a correr hasta la cama sin tic tac en el reloj.
Y esperaba ver llover con fuerza desde la cama, arrebozada entre el nórdico y tu cuerpo.
Y esperaba ver las gotas de esta tarde de tormenta, sin tormenta ,cayendo por los cristales de las puertas del balcón, que tantos amaneceres nos regaló.
Y esperaba ver llover…
pero solo pude ver unas gotas resbalando en el cristal de la ventana y la luz de una farola titilando, y las casas con jardín difuminadas…
Y una lluvia que no acaba de llegar,
y una lágrima que pide su libertad…
¿Y en que lugar de tu pensamiento?
Y la lluvia sin llegar,
Y arrebujada en tu cuerpo,
Sin nórdico, sin tic tac.
Tu pensamiento…