Nov 012013
 

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He vuelto de llevar a “la Bella Sara o la Escopetilla”,como queráis llamarla, a “cumplir con los muertos”, como dice ella,aunque a mi me gusta más decir: a recordar a los dormidos,porque le da una pìncelada de alegria,y te hace pensar que aquellos que quisiste;que te importaron en esta vida, en algún momento aparecerán al torcer la esquina,o en aquel café en donde tantas horas pasamos hablando de una cosa y de la otra. Estaba en su salsa ,”la Bella Sara”,entre velitas bombilleras,y la voz amodorrada y cansina de la señora que rezaba el rosario rodeada de de las sempiternas beatas que rivalizan por una palabra,o una sonrisa del señor cura,aunque el pobre no esté “pa” trotes,y solo tenga dos cruzadas en su vida: Dios nuestro Señor ,y un buen tazón de chocolate con churros.
Santa María Madre de Dios…-y “la Bella Sara” seguia danzando por toda la iglesia,porque no encontraba a la Virgen del Pilar,para poner a sus pies las monedas que encenderían las velitas bombilleras- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…- Y a “la Bella Sara” se la oia casi tanto, como a la rezadora adormilada y cansina,queriendo que alguien le cambiara dos euros por monedas de veinte céntimos:
-¡Callate por Dios! Que estás como una tapia,y no te das cuenta de que la gente no puede seguir el rosario,porque solo se te escucha a ti- le digo bajito
-¡Que me dices! ¡Ay! no seas pesada que no tengo monedas de veinte centimos,y no encuentro a la Virgen del Pilar! -se lamenta dando vueltas como un trompo.
– A quí detrás tienes al Sagrado Corazón,y aunque pone que son veinte cent…- Se marcha sin escuchar lo que le digo,volviendo la burra a los trigos.-yo no la conozco…no la conozco…-me digo vergonzadisima porque en esos momentos era la protagonista de la casa del Señor,que si hubier estado allí en carne y hueso,el mismo le habría cambiado los dos euros por monedas de veinte céntimos, con tal de que volviera al redil de la última fila y se estuviera, cuanto menos quietecita.¡Por fin! tras desconcertar a la parroquia,vuelve al sitio,desgranando a voz en grito los Ave María,Glorias,y Padres Nuestros,que la rezadora adormilada y cansina seguía salmodiando a su ritmo,que no era precisamente a la pastilla que iba “la Bella Sara”.
-¿ No ves que vas dos pueblos por delante de los demas? Cuando tu has acabado,ellos aún no han llegado al “Santa María”…Ni puñetero caso.
– ¿Nos quedamos a la misa?
-Pero si ya has seguido una por la tele esta mañana…Decide ¿O la misa o el chocolate con churros en el “Avanti”?
-Ahora que lo dices,esta mañana escuché misa,por cierto que no entendia nada de nada porque no estaba en español…
Y salimos dejando a la iglesia sumida en la Paz del Señor,y con el alivio de los feligreses,al perder de vista a “la Bella Sara”.
Ay “Bella Sara,Bella Sara”…El año que viene ,si Dios quiere que aún estés trotando por este mundo,no te quepa duda de que llevaré cambio!!!

May 202012
 

rfanato de nuestra señora de la almudena 4

 La lluvia caia tras los cristales. Era una lluvia pesada, que empapaba los muros y el tejado del colegio, dejando el suelo hecho un lodazal: potopoto… potopoto… potopoto… potopoto… Parecía decir cada gota de lluvia al estrellarse contra la tierra: potopoto… potopotopotopoto… Las gotas caian una y otra vez hasta encharcarlo todo.Un relámpago y luego otro.Un trueno y luego otro y otro, y en el colegio de monjas de la Inmaculada Concepción, un reloj daba las cuatro. Sor Teresa, de mirada dura, rictus amargo y corazón de piedra, cruza la clase con el borrador en una mano y le da al interruptor de la luz. La tormenta lo ha oscuerecido todo y la clase ha de continuar. La pizarra, el borrador, la tiza.Una potencia, un exponente, un problema de álgebra… Un volverse a observar a sus discípulas, con el mismo ardor que Rodrigo de Triana oteando el horizonte.
Sor Teresa de cuello estirado, no se sabe si por la cofía almidonada, o porque se había tragado un hueso de “atanga”, paseaba entre los pupitres recien adecentados por la hojilla de afeitar, que las manos diestras de las niñas pasaban por las cicatrices de la madera: un corazón de tinta, una inicial… luego otra; un borrón y un pequeño socavón horadado con la punta de las tijeras en la clase de labor… El frufrú de su habito blanco almidonado y el entrechocar de las cuentas negras del rosario atado a su cintura, alertaba a la alumna que rezaba a La Virgen Pura para que el frufú y el baile de las cuentas, no cesaran junto a ella, por ser señal inequívoca de que la estaba observando a ella y solo a ella.
Y la lluvia caía: potopoto… potopoto... potopoto... potopoto... Y a la hora del recreo el pan y chocolate, la comba, las piedras, la goma y entre salto y salto, corrillo y corrillo, corría el rumor, fundado o infundado, de ese carácter avinagrado tan suyo,que según los dichos, dimes y diretes, no era otra cosa que el mal de amores de un novio, que la dejó plantada ante el altar por una funambulista de la fería, que por San Tiburcio, montaba sus tiendas en las afueras de la pequeña ciudad de provincias que la vio nacer.Y la lluvia, ahora menos, caía y caía:Potopoto… potopoto… potopoto… potopoto... Y en el reloj del colegio daban las seis. Sor Teresa en la puerta envarada, tiesa como una mojama, con la linea de los labios tan fina y pegada como un sello de diez céntimos, y un montón de niñas con babis a rayas blancas y verdes, guardando la fila en silencio y frenando las ansias de volar…Volar por el patío como palomas al cielo. Correr, correr y saltar. Atrás quedan las internas de color…
Mañana será otro día. Empieza el mes de María, con canciones, oraciones, flores y niña con cinta azul, en su cuello inmaculado.
Y sigue y sigue lloviendo: potopoto…potopoto…potopoto…potopoto…
Mañana será otro dia. Mañana toca “labores” con los “pañitos” bordados de bodoques cordoncillo y petit point… De vainica, de zurcidos de canciones a María. De chicos espiando por encima de la tapia. De miradas furtivas… chiiiiisssssss…. No oigo el frufrú, ni el rebotar de las cuentas del rosario a la cintura… Chiiiisssssss…… Sor Teresa se ha parado.
Y un montón de niñas con babis a rayas blancas y verdes…
Como palomas al cielo…
Y los chicos espiando por encima de la tapia…
Potopoto…potopoto…potopoto…potopoto…