Sep 282014
 

DSC_0099

Y hoy ha llovido lo que le ha dado la gana;bueno hoy,ayer y anteayer. Y con la lluvia ha llegado el viento frío de no se donde,porque una no sabe ni papa de meteorología;con deciros que no sabe ni los puntos cardinales…porque que más dará si el sol sale por un lado,o por el otro si lo que importa es que salga,o que la luna está en cuarto creciente o menguante,si lo que tiene que hacer es lucir su redondez como una piruleta de “limalimón”. Y hoy precisamente que no acompaña el tiempo nos ha dado por podar un par de ramas del cocotero,que estaban incordiando a la chorisia,un extraño y bello árbol de tronco grueso y espinoso cuajado de flores amarilllas,que duran un solo dia y te ponen el patio perdido. No había otro momento ni otro dia del año para hacerlo,y al parecer para “la Escopetilla” tampoco,porque se ha marchado tan pancha a pasear a la calle,con la batola de estar por casa,y supongo que con algunos chinorrios en los bolsillos, para que el viento no  volara con ella al más puro estilo “diablo Cojuelo”. Luego nos hemos ido a comer “comida sana” al Foster Hollywood” ¡ja,ja,ja! con nuestro hijo mayor tan querido;un alma buena y amable a la que Dios le asignó el deber de preocuparse por toda la familia. Es un chico guapo,he de aclarar que no tengo ninguno feo ni corto de inteligencia,de mirada noble  y sonrisa dulce,algo así como un oso amoroso…
Y hoy ha llegado la lluvia de la mano del viento del norte,del sur…que más da.
Y hoy he guardado en un cajón las luciérnagas de IKEA, que adornaban las macetas de mi pequeño jardín.
Unas cuantas margaritas,un par de ciclámenes, el hibisco,los geranios algo pochos;la hortensia de Marisol,la otra también…
Las calas en su rincón.
La adelfa en el macetón,y el jazmín en la tinaja trepando por la baranda.
Encima de un escabel de madera muy gastada,que encierra más de un recuerdo de mi padre “Ojos de Gato”,un “enano de la Blanca” guarda un geranio dormido dentro de su carretilla de colores desvaídos.
La salamandra corriendo entre el jazmín del brasil.
En el alero los pájaros.
La tierra que lleva el viento desdibujando la mesa y las sillas de jardín.
Pequeñas gotas de barro han repintado la verja…
No se ve un alma en el parque,ayer tan lleno de vida y hoy tan falto de gente. Ni niños,ni patinetes,ni triciclos,ni hombres cachas,ni muchachas corriendo por los caminos del parque de las farolas,de los cipreses,de los columpios,de los condones y las litronas de aquel rincón.
Se ha hecho de noche y con la noche,el viento se ha ido a otra parte aunque supongo que volverá.
Hay una mosca en la habitación.
hay un recuerdo en mi corazón,
y un sueño dormido junto al camisón…
Y unas sombras chinescas bailan entre los estantes y el perchero del rincón.
Y la lluvia taconeando en el piso del balcón.
Y el cielo sin luna llena.
y en el lucero más joven del firmamento, cuelga un letrero que dice “cerrado por vacaciones de las estrellas”.
Y una nube de algodón…y luego dos.
Y un nubarrón…y luego tres.
y un ciclón y una tormenta;la de tu corazón…
y un huracán y un tifón que me nubla la razón.
Besame amor…

 

Nov 302013
 

DSC06063

Padre de mis hijos,
abuelo de mis nietas,
compañero de mi vida,
confidente fiel,
enemigo mio en las noches oscuras,
amante amado cuando asoma la luna.
Noches de tormenta,
noches de pasión,
lágrimas,risas,
abrazos,besos…
Aprendí a leer en tus ojos,
aprendiste a leer en los mios…
Ni contigo,ni sin ti…
¡Mejor contigo!
Padre de mis hijos,
abuelo de mis nietas,
confidente fiel…
enemigo mio…
amante amado cuando asoma la luna…
¡Mejor contigo!

May 202012
 

rfanato de nuestra señora de la almudena 4

 La lluvia caia tras los cristales. Era una lluvia pesada, que empapaba los muros y el tejado del colegio, dejando el suelo hecho un lodazal: potopoto… potopoto… potopoto… potopoto… Parecía decir cada gota de lluvia al estrellarse contra la tierra: potopoto… potopotopotopoto… Las gotas caian una y otra vez hasta encharcarlo todo.Un relámpago y luego otro.Un trueno y luego otro y otro, y en el colegio de monjas de la Inmaculada Concepción, un reloj daba las cuatro. Sor Teresa, de mirada dura, rictus amargo y corazón de piedra, cruza la clase con el borrador en una mano y le da al interruptor de la luz. La tormenta lo ha oscuerecido todo y la clase ha de continuar. La pizarra, el borrador, la tiza.Una potencia, un exponente, un problema de álgebra… Un volverse a observar a sus discípulas, con el mismo ardor que Rodrigo de Triana oteando el horizonte.
Sor Teresa de cuello estirado, no se sabe si por la cofía almidonada, o porque se había tragado un hueso de “atanga”, paseaba entre los pupitres recien adecentados por la hojilla de afeitar, que las manos diestras de las niñas pasaban por las cicatrices de la madera: un corazón de tinta, una inicial… luego otra; un borrón y un pequeño socavón horadado con la punta de las tijeras en la clase de labor… El frufrú de su habito blanco almidonado y el entrechocar de las cuentas negras del rosario atado a su cintura, alertaba a la alumna que rezaba a La Virgen Pura para que el frufú y el baile de las cuentas, no cesaran junto a ella, por ser señal inequívoca de que la estaba observando a ella y solo a ella.
Y la lluvia caía: potopoto… potopoto... potopoto... potopoto... Y a la hora del recreo el pan y chocolate, la comba, las piedras, la goma y entre salto y salto, corrillo y corrillo, corría el rumor, fundado o infundado, de ese carácter avinagrado tan suyo,que según los dichos, dimes y diretes, no era otra cosa que el mal de amores de un novio, que la dejó plantada ante el altar por una funambulista de la fería, que por San Tiburcio, montaba sus tiendas en las afueras de la pequeña ciudad de provincias que la vio nacer.Y la lluvia, ahora menos, caía y caía:Potopoto… potopoto… potopoto… potopoto... Y en el reloj del colegio daban las seis. Sor Teresa en la puerta envarada, tiesa como una mojama, con la linea de los labios tan fina y pegada como un sello de diez céntimos, y un montón de niñas con babis a rayas blancas y verdes, guardando la fila en silencio y frenando las ansias de volar…Volar por el patío como palomas al cielo. Correr, correr y saltar. Atrás quedan las internas de color…
Mañana será otro día. Empieza el mes de María, con canciones, oraciones, flores y niña con cinta azul, en su cuello inmaculado.
Y sigue y sigue lloviendo: potopoto…potopoto…potopoto…potopoto…
Mañana será otro dia. Mañana toca “labores” con los “pañitos” bordados de bodoques cordoncillo y petit point… De vainica, de zurcidos de canciones a María. De chicos espiando por encima de la tapia. De miradas furtivas… chiiiiisssssss…. No oigo el frufrú, ni el rebotar de las cuentas del rosario a la cintura… Chiiiisssssss…… Sor Teresa se ha parado.
Y un montón de niñas con babis a rayas blancas y verdes…
Como palomas al cielo…
Y los chicos espiando por encima de la tapia…
Potopoto…potopoto…potopoto…potopoto…