Jun 092011
 

Quince años tiene mi amor…Perdoname, te quiero tanto, que yo sin ti….¡Oh Carol! loco estoy por ti…
Sentada en el borde de la balaustrada con los ojos cerrados a la luz del atardecer, la quinceañera de ojos soñadores, zapatos de punteras finas y diminuto tacón de aguja, esperaba con impaciencia a que su amiga llegara para irse al guateque. Era el cumpleaños de Pepe, el hijo del capitán por el que bebía los vientos” los dos en la misma copa”. Con la lata de bombones Cadbury envuelta para regalo, y una postal de felicitación a todo color le daba vueltas a como deshacerse de la plomazo de su pequeña y única hermana que su madre se empeñaba en encasquetarle cada vez que se juntaba la pandilla:”chivata, chivata, chivata”-pensó, agitando la caja de bombones…
– ¡Que asco de niña! -exclamó mirando a su hermana como si fuera un moco pegado en la balaustrada-¡Es que tienes que estar siempre pegada a mi!
La pequeña no se molestó en mirarla. Su problema era mayor que el de la cursi de su hermana, o eso le parecía a ella, y es que su madre se empeñaba en darle para merendar bocadillos de queso o embutido pero nunca pan y chocolate Nestlé, como a los demás niños, y no entendía por qué no podía merendar como todo él mundo. Su madre decía que eso le engordaba…y ella pensaba que simplemente no le gustaba el pan y el chocolate y ¡a jorobarse todo el mundo! Un:
-¡Mamaaa! ¡Por qué tengo que cargar con ella! nadie lleva a sus hermanos pequeños pegados como lapas, solo yo…-la volvió a la realidad.
Las protestas de la mayor hicieron que regresara del problema existencial sobre:” comer o no comer embutido o chocolate”. Era el momento de defenderse y así lo hizo.
– Fabiola es pequeña como yo y estará en la fiesta-protestó estirando hasta donde su corta estatura se lo permitió-
-¡No!Fabiola tiene un año más que tú, tiene nueve años y además está en su casa! -dijo Tatín al borde de la exasperación.
-¡Basta ya! te llevarás a tu hermana- decidió la madre harta de los cambios de humor de su hija mayor, olvidando que ella tambien fue una vez adolescente y por cierto muy mimada.
Iba a protestar cuando la hija del doctor Ligero,Mari Carmen su amiga del alma, apareció al final de la larga cuesta que unía el campamento con la pequeña y bella ciudad de San Carlos.La muchachita de cara redonda y ojos dulces y almendrados color avellana, se acercaba atusandose el vestido azul de amplio vuelo y ancho cinturón ajustado al talle. Cuando llegó a la balaustrada los colores de su cara marcaban el esfuerzo de la caminata, y a Sara le vino a la cabeza un cestillo de manzanas jugosas y rojas.La adolescente se quedó mirando el “cardado”de Tatín, y deseó ser como su amiga tan delgada, y con ese pelo liso para hacerse los cardados que quisiera y no ese pelo algo acaracolado al que no podía domar, Y luego estaba su cara…odiaba su cara pecosa y redonda con esos cachetes que se arrebolaba por menos de nada…
– ¿Que le vas a regalar?
-Una caja de bombones…
-¡Ja, ja, ja!
-¡por qué te ríes?
-Porque yo le llevo lo mismo
Y las dos salieron de la terraza camino de la casa del capitán seguidas, un poco más rezagada al más puro estilo rastreador comanche, la pequeña a la que su hermana había comparado con un moco pegado a la balaustrada, y ella pensó que quizá era porque la había visto pegar alguno en esas horas largas y aburridas en que su madre dormía la siesta y la “repollo” -que así es como la llamaba-, se dedicaba a pintar muñequitas salidas de los cuentos de hadas, que ella devoraba, en azulejos pringados de ajo, para que corriera mejor la pintura, o eso había oído…Lo cierto era que le importaba un pimiento las siestas, las pinturas y los guateques que organizaban los mayores, porque a ella lo que de verdad le gustaba de todo eso era inflarse hasta reventar de “Pepsis”, Mirindas y aceitunas de esas gordas que casi no te caven en la boca.A la altura del antiguo hospital del que solo quedaban algunas paredes a medio caer, algo se cruzo por la yerba que brotaba entre las losas, y sus pies, he izo que pegara un brinco a la ves que un grito salia de su garganta:era un lagarto grande de colores que asustado corría a esconderse de los intrusos. Su larga cola desapareció entre un manojo de yerbajos y unas cuantos casquillos de cerveza abandonados sin miramientos por algún borracho. Empezó a correr atenazada por el miedo, pues a su desbordante imaginación le daba por pensar que los fantasmas de la gente que había muerto entre las paredes del hospital pululaban por allí. llamó a su hermana a gritos, pero esta se volvió solo una vez como diciendo”ahí te pudras”.La visión de la casa del doctor Monis, era para ella la tabla de salvación; como tierra sagrada cada vez que tenía que debía cruzar ese trozo del camino si quería llegar hasta donde vivian sus amigos Juanín y fabiola. Aflojó el paso teniendo aún la sensación de que algún espíritu caminara pegado a ella , y por un momento creyó comprender a Tatín cuando decía :”Es como si llevara un moco pegado a mi espalda”.Dejaron a un lado la casa del Doctor y llegaron a un bello edificio grande y gris, con aire señorial en el que el capitán y su familia vivía en la parte superior y las oficinas se encontraban en la planta de abajo.pensó en ir a ver a su padre a la oficina, pero se acordó que esa tarde se encontraba en la cárcel liado con no sabía que;no emprendía como podía encargarse de tantas cosa, y luego le quedaba tiempo para contarle cuentos y” canciones de la guerra”. El edificio tenia dos largas escaleras al más puro estilo de “lo que el viento se llevo” por la que un trasiego de gente subía y bajaba durante todo el día. Pero ellas no iban allí, el guateque se había formado en una de las oficinas que nadie utilizaba,cosa con la que estaban tod@s encantados por eso de que nadie los vigilaba. Cuando entraron no había luz, y todo estaba en silencio, solo duro unos segundos porque al momento la luz se hizo y el follón de adolescentes que allí había se echaron a reír ante los gritos de las muchachas.
¡Oh Carol! loco estoy por ti…Si tú me dejas…que será de mi…la aguja del tocadiscos, daba vueltas una tras otra sobre el disco de vinilo en el que el Duo Dinámico habían grabado sus voces acompasadas, y con un timbre que hacia enloquecer a todas las chiquillas que empezaban a despertar a la vida. Los muchachos repeinados y con la cara llena de granos dejaban escapar el deseo de un beso a través de unos ojos de “cordero degollado” que se iban sin remedio, hacia el recatado escote de la chica en cuestión. La chiquilla que lo intuía, y aunque muerta de ganas por aquel beso se dejaba agarrar la mano para bailar pero estirando el brazo hasta lo imposible frenando esa “atracción fatal”, que ejercía el otro brazo del muchacho, que rodeaba su cintura, y entre un tira y afloja, acababan de bailar a Carol,los Quince años , Perdonamé y los tropecientos mil discos del momento que tenían junto al tocadiscos.Y todo esto lo observaba la pequeña hermana de Tatín mientras engullía “mediasnoches ” de salchichón a falta de pan y chocolate inflándose a refrescos como mandaba los cánones.
Él rozó sus labios, cosa prohibida; ya lo sabía. Y ella dejó que los rozará.
Él la tomó de la mano y ella dejó que la tomara.
Él dijo me”gustas”…Y ella contestó: “y tú a mi también.
Y…¡¡¡el moco pegado a su espalda se chivó!!!!
Pasaron los años y aquel me gustas, y aquel roce de labios, y aquellas manos unidas con la complicidad de la pandilla,acabaron en un cajón del corazón donde se guardan los recuerdos más preciados, que no son otra cosas que:los del despertar al amor…
Uno siguió su camino, y otro se fue más allá.
Hoy me pregunto que fue de cada un@ de l@s adolescentes. A quien habrán tomado de la mano y si aún continúan unidos. De algunos se que la vida los trató mal, de otros que esa vida no fue del todo cruel con ellos, y de los menos, los tengo cerca de mi, a pesar de la distancia gracias a estas teclas compartidas.Para todos, para los que aún continuáis al pie del cañón, y para los que se quedaron en el camino por los motivos que fueran:
Mi abrazo, mi beso, y todo mi Cariño
La otra noche estuve con Lola…
¡Borracho yo!
Un sorbito de champan…
Mis manos en tu cintura
Sapore di mare
La playa
El rock de la carcel,
¡Un dos tres! derecha, derecha, izquierda izquierda, alnta y atrás ¡un dos tres!
Tú serás mi baby…
Y tantas y tantas, y tantas otras…

  6 Responses to “Y…..como un moco pegado en la balaustrada.”

  1. Gudea, me encanta!!!!, es precioso. Soy yo, tu amiga de Alicante( aunque aparezca como anonimo)

  2. Hola guapisima. Aunque ando bastante liada, me ha quedado tiempo para asomar las orejitas al blog. me alegro de que estés tan cómoda en mi rincón, que es el tuyo tambien.
    Un besote gordote.

    Gudea

  3. Ay qué bonito!!!!!! Si es que lo cuentas que parece que estuve allí. También fueron así mis años de adolescente, pero a muchos kilómetros de tu Guinea.
    Okangon os ha reconocido a todos enseguida.
    Jamás podré olvidar
    la noche que te besé
    esas son cosas que pasan y
    es el tiempo quien después dirá…………

  4. ¡Que alegría verla por aquí, señora Varech! Supongo que vendrá con la memoria llena de cosas estupendas que mostrarnos. Estoy impaciente por ver y leer lo que nos va a dejar en su blog.
    Un abrazo fuerte.

    La Ratita Presumida con lazo amarillo

  5. Yo que ni un momento puedo estar lejos de ti, como iba a estar la vida entera ya sin ti, te quiero….., te quiero…… ja, ja ja.

    Linda, te acuerdas de esta cancion?

  6. Yo que ni un momento puedo estar lejos de ti, como iba a estar la vida entera ya sinti…te quier, tye quiero, y nunca sabrás que olidarte nunca podre…
    Y ¡Esta?
    Del mundo nada quiero, pues todo en ti lo tengo,si alguna vez te pierdo yo me morire, por eso tú, tu serás mi baby, tu serás mi baby. Baby de mi a moooorrrrrrrr ¡ja, ja, ja! Que tiempos.
    Abrazotes.

    Gudea

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