Mar 162015
 

manolo astillero

 

Siempre ha tenido un lugar en mi corazón, y un pensamiento en la noche para él cruzando hacia más allá de las estrellas. Siempre tuvo mi cariño y admiración por esa nobleza que le caracterizaba y por ese lazo gordiano que  le unia desde,los tiempos de Nuestra Guinea, a Manuel Astillero Portillo;” su teniente” como él le llamaba. Hoy ninguno de los dos está en este mundo con su presencia pero tod@s sabemos que aquellas personas con las que compartimos sonrisas y lágrimas; confidencias y buenos deseos, nunca llegan a marcharse del todo porque permanecen en nuestra memoria y en lo más profundo del corazón.Por eso hoy he querido dejaros este correo que un dia me envió…
Hoy he querido que estuviera aquí, junto a es “Sombra del egombe egombe”que tanto le caló. Que tantos recuerdos buenos le trajo a la memoria.
Hoy os dejo ese correo tan entrañable para mi.
Gracias MANUEL TORIBIO por tu cariño y por todo lo bueno que representas.
Un beso.

 

” GRACIAS QUERIDA NIÑA BLANCA GELINDA “

Querida amiga Linda: Muchas gracias por haber creado esa obra tan bonita de ” La sombra del Egombe-egombe “. Hace un par de dias que terminé de lerlo y te digo que si habré disfrutado con él, que en la edad que tengo 74 años, es la primera vez en mi vida que leo un libro con tantas páginas. Es un verdadero ladrillo jajaaaaaaaaaaaa. Me he emocionado mucho, con los episodios de nuestra guerra civil y los niños de la posguerra, pues yo he sido uno de ellos. Me he reido un jartón con las travesuras e investigaciones de ” La niña blanca Gelinda ” y el bueno y borrachín de Pantaleón y ha sido un auténtico placer el pasearme por toda la isla y el continente, acompañado de OJOS DE GATO, LA ESCOPETILLA, TATIN Y LA NIÑA BLANCA GELINDA.
Como colofón te diré que sin proponértelo me has inmortalizado en tu libro y me siento muy honrado, máxime haciendolo junto a mi Teniente D. Manuel Astillero, ya que en esa foto que has incluido al final y que yo guardo con mucho cariño, de la arriada de nuestra Bandera el 11 de Octubre del 68, estamos mi suegro y yo delante de la vivienda de nuestro Cónsul, que es lo que indica esa placa que se observa en la pared. Como la foto está muy oscura solo se me ve un poco la camisa blanca y la corbata negra y mi suegro con cubana clara remangada por encima del codo, delante mia. En la foto original se me ve perfectamente con mi acharolado y el uniforme.
Bueno Linda, como te digo al principio muchas gracias por esta joya que nos has regalado, pues como dice Tatín todos los que hemos estado en aquel paraiso y lo amamos tenemos, un trocito en tu Egombe.Egombe. Ahora como tú dices ” Cuando no tenga otra cosa mejor que hacer “, cogeré mi ladrillo para deleitarme durante unos minutos, con la lectura de cualquiera de sus pasajes.
Que Dios te bendiga y bendiga a todos los tuyos, te de mucha salud y te siga iluminando para que sigas creando obras tan bonitas como esta.
Un besote muy fuerte para ti y un abrazo para el muchachote de” Las gafas de espejo “, con todo mi cariño. El abuelo M. Toribio”.

 

https://vimeo.com/122934557

  2 Responses to “Y él no podía faltar…”

  1. Fueron amigos y compañeros de profesión…quiero creer que al irse mas “allá de las estrellas”, seguirán juntos,y en un “sitio preferente”…. donde van “LAS BUENAS PERSONAS”, gracias¡, una vez más Gudea de Lagash por plasmar en tu “ISLA DE LAS ORQUIDEAS” este bonito recuerdo…. sabes lo que signífica otra Tatín….

    • Lo sé Tatineta. Manuel Astillero y Manuel Toribio comenzaron su andadura juntos por esa nuestra Guinea. Hoy continuan juntos caminando entre las estrellas; no te quepa duda.
      Un besote.

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