Jun 022011
 

La mañana se colaba por la ventana de la habitación, haciendo caso omiso de las cortinas que se habían quedado a medio camino. Con ella una mariposa azul y una moscarda volaron por la alcoba en penumbra, y tatuada por la luz de esa mañana que dibujaba una caprichosa franja en el piso de madera y sobre la colcha de password que arropaba la cama con baldaquín de palos torneados, recios y erectos como los mástiles del bergantín de Drakede.La mariposa se poso sobre la colcha justo en un recuadro de cielo profundo con luna y estrellas y un mar con espuma y goleta, mientras la moscarda, pesada y cojonera, revoloteaba sin orden ni concierto chocando con los muebles y las paredes forradas de tela. Una joven sentada en la alfombra que cubría el suelo leía una carta:
A mi amada Jimena…y tras el tiempo que llevo embarcado… las corrientes marinas nos alejan de nuestro destino…en el cuaderno de bitácora apunté el rumbo sin rumbo del barco y de mi vida… No me esperes.
Aquel que tanto te quiso…
Aquel que tanto la quiso…aquel que tanto la quiso…:”Aquel que tanto me quiso”- murmuró incorporándose. Sus ojos tropezaron con la colcha y buscaron ese retazo de tela en la que dejó tiempo a tras un pedazo de su vida.
Los dedos rozando la tela, la mariposa posada en el alféizar;la moscarda revoloteando al aire de la mañana tras encontrar la salida entre las cortinas… Y Jimena pisando la arena;entrando en el agua buscando ese cielo con luna y estrellas;ese mar con espuma y goleta.
……La mañana se filtraba por la ventana sin permiso del estor a medio alzar, Y con ella una mariposa vestida de añil, se coló a empellones contra un Barón Rojo, ruidoso plomizo y orejero, que volaba sin rumbo, de un lado a otro de la habitación, chocando con cuanto se le ponía por delante.Sobre la tarima la ropa en desorden se arropaba entre los nidos de tela que la colcha de password había formado al resbalar de la cama, una de esas camas de Ikea de la que nunca se podría decir:”la heredé de mi abuela”,y sobre la colcha la mariposa volaba tal vez buscaba un cielo profundo con luna y estrellas,con barco y espuma.
Las paredes pintadas de añil y marfil con una Madonna vestida de dómina, y un Taylor Lautner sin pelo en el pecho exudando sensualidad por los cuatro costados, custodiaban la cabecera de esa cama con agujetas en los muelles y marcas de guerra en el colchón, ahora vacío de cuerpos.
Y sin permiso del estor a medio alzar el rujido de un semideportivo negro y de ruedas gruesas, se colaba junto a Melendi” con su corazón en chándal y los de su amor de Dior”…Un portazo, otro, y la dueña del cuarto con pirsing de aro, en el hoyo del ombligo le dijo: adiós, y el contestó:”no me esperes levantada Jimena”.
Un pie en el acelerador; la sensación de volar,una curva y mucha coca en el cerebro…
Emprendió el viaje sin contar con ella en esa mañana de primavera. Emprendió el viaje sin decirle nada.
Se acostó en la cama de muelles cansados y marcas de guerra, y abrazó la colcha de” la otra Jimena”. Se esnifó unas rayas con la vista fija en un cielo profundo con luna y estrellas, y un mar con espuma y goleta. Y cerró los ojos, y voló y voló por esa ventana de estor medio alzado. Y creyó volar de la mano del “caballero del cielo”…de una mariposa azul.
Y Jimena pisando la arena…entrando en el agua, buscando ese cielo…ese mar con espuma y goleta…
Y Jimena se esnifó unas rayas con la vista fija en un cielo profundo con luna y estrellas…y un mar con espuma y goleta…
Y una moscarda y una mariposa azul…
Y El Barón Rojo y la mariposa azul…

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>